“Luis Joaquín Ruiz, del Cotorro,
se encontraba en el Hospital de esa prisión, ya que se había
estado quejando durante varios días de fuertes dolores de cabeza, por
lo que un doctor, al observar su cuadro clínico, recomendó su
traslado a la sala de terapia intensiva para seguir su evolución, pero
el capitán director del hospital, se negó a trasladarlo alegando
que no iba a ocupar una plaza por algo tan insignificante. Posteriormente
su estado comenzó a agravarse, se defecó y cuando se dirigía
a la puerta a pedir auxilio, se desplomó y murió”.
“Una riña entre presos en el edificio no. 1,
resultó en graves lesiones con armas blancas para algunos de ellos.
Al trasladarlos al cuerpo de guardia del hospital de la prisión no
había ningún médico de guardia, por lo que el más
grave se desangró y murió por falta de asistencia médica
a tiempo”.
“En las celdas de castigo del edificio no. 3, a las
que se llevan a los reclusos en huelga de hambre y donde debe haber una guardia
permanente que evite autoagresiones, uno de ellos, que llevaba 23 días
plantado, intentó ahorcarse con una sábana y gracias a que el
resto de los reclusos vociferaron fuertemente, acudieron los guardias y no
se consumó el suicidio”.
“Para acallar la difusión de estos hechos, las
autoridades prohibieron las llamadas telefónicas durante dos días
para así poder manipular la información!”