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No cesan atropellos en Boniato
Arnaldo Ramos Lauzurique
20 de febrero de 2013
La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com
– El activista Luis Raúl Rodríguez Recasens
fue golpeado el 10 de enero de 2013, por negarse a participar en el recuento
matinal en presencia del segundo jefe de la Unidad del reclusorio de Boniato,
en Santiago de Cuba, el capitán Ambruti,
por lo que inició ese día una huelga de hambre y al presentar
deshidratación y convulsiones lo recluyeron en el hospital de ese penal.
Concluida la huelga el 21 de enero, al volver a su destacamento,
encontró que le faltaban numerosas pertenencias, entre ellas: una máquina
eléctrica de afeitar, una extensión eléctrica, tres paquetes
de detergente, cinco jabones, una camisa, un short, un cortaúñas,
una pinza de pelo, un frasco de desodorante, varias cartas de su novia, un espejo,
un calzoncillo, dos rosarios, cuatro tarjetas telefónicas, un pomo de
crema para la piel, otros dos de colonia y perfume, una cubeta de agua, una
cuchara, es decir, artículos indispensables en una prisión. Él
responsabiliza a las autoridades por esas pérdidas.
El día 28 fue despojado de sus ropas de civil por el
segundo jefe de Orden Interior, de apellido Arcia. Y el 29 fue llevado a un
Consejo Disciplinario con el segundo jefe de la Unidad, el ya mencionado capitán
Ambruti.
El 16 de febrero, según el también recluso, Enrique
Figuerola Miranda, no se le habían devuelto las pertenencias,
pese a sus reiteradas denuncias; conociendo las autoridades de la prisión,
que éstas se las apropió un recluso común del destacamento
No. 6 nombrado Denys Marín.
Por su parte, Luis Raúl Rodríguez Recasens,
informa de otros abusos en ese penal, como es el caso de Leonard Lescay
Romero, de 24 años, que fue operado de hernia el 6 de enero
y le dieron de alta el 14 sin estar recuperado y ha tenido que dormir en el
suelo por falta de capacidad en el Destacamento.
Además comunica que un recluso de nombre Orlando
Rodríguez Rojas, de 35 años, que es de La Habana, y lleva
varios años allí sin poder recibir visitas por limitaciones económicas
de su familia, se auto agredió al punto de recibir 79 suturas a lo largo
del cuerpo en reclamo de que lo llevaran a un reclusorio de su provincia. El
15 de febrero estaba bajo los efectos de medicamentos y no había más
información.
Son algunos de los sucesos que se conocen de la prisión
de Boniato, en Santiago de Cuba.
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