NOTICIAS: JULIO 2003
 
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Ensañamiento, por Idolidia Darias

Entre la mascara y el silencio, por Idolidia Darias

El miedo, la mascara y el hombre nuevo, por Idolidia Darias

LA GRAN TRAMPA, por Idolidia Darias

Las sutiles formas que nos hicieron "no personas", por Idolidia Darias

Pineros protestan condiciones y salarios en empresa cubano-israelita, por Húber Rodríguez Tudela

EL PROYECTO VARELA, LA TRANSICIÓN QUE YA COMENZÓ, por Oswaldo J. Payá Sardiñas

 

Ensañamiento
Por Idolidia Darias

24 de julio, 2003

(Las Villas, Cuba) - El pasado 29 de julio del 2003 un periódico cubano publicó un artículo titulado Ensañamiento. Inmediatamente inicie la lectura del mismo y debo aceptar que pensé encontrar en el explicaciones a asuntos legales que en los últimos meses he visto violar o ignorar en Cuba. Tonta pretensión pues el artículo todo el tiempo estuvo encaminado a denunciar violaciones que según el autor se han cometido contra algunos prisioneros en EE.UU.

El párrafo que inicia hace una definición del término ensañamiento y cito: "se llama ensañamiento a la acción de causar el mayor daño y dolor posible a quien ya no está en condición de defenderse".

No pude evitar, de inmediato, pensar en los prisioneros conque el 18 de marzo se inició la oleada represiva en Cuba tan bien llamada 'Primavera de Cuba'. Todos lo detenidos quedaron de inmediato imposibilitados de defensa (e incluso de que los abogados los defendieran).

De un golpe de odio fueron a parar a las cárceles en régimen de máximo rigor (esposados, aislados, humillados) y desde ese momento lo consideraron criminales de la peor especie.

Contra ellos se emprendieron las siguientes acciones:

- Permanecer todo el tiempo en celdas aisladas y sin higiene y ventilación.
- Escasas horas de salida a tomar el sol y para hacerlo deben ir esposados y severamente custodiados.
- No tienen acceso al teléfono para la comunicación familiar.
- Sólo visitas cada tres meses y dos familiares allegados (dígase esposa, hijos, padres). Nunca amigos ni otros familiares.
- La correspondencia es chequeada y analizada por el instructor que es quien decide qué cartas puede recibir y leer el prisionero.
- La correspondencia familiar sufre demoras inmensas y en ocasiones no llega.
- Los prisioneros son situados en cárceles sumamente distantes de donde vive la familia.
- La familia tiene que viajar en condiciones infrahumanas para visitarlo y en todos los casos los ancianos y niños se ven imposibilitados de asistir a esos encuentros por las durezas del viaje, por ende la familia queda desprovista de toda ayuda o amparo estatal pues es el mismo estado quien la obliga a pasar penurias y angustias, (torturas) para cumplir con su deber familiar.

Sin embargo también en el artículo Ensañamiento se hace referencia a declaraciones, Cartas de Naciones Unidas, Principios Básicos para el tratamiento de los reclusos en cualquier parte del mundo, convenciones universales de los derechos del niño que deben cumplirse para que no se violen los derechos del individuo.

Mediante la lectura de dicho articulo supe por voz de la prensa cubana que:

- Todas las personas deben ser protegidas contra la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes.
- El Estado tiene la obligación de proteger la familia de los reclusos.
- Toda persona encarcelada tiene derecho a recibir visitas y correspondencia sobre todo de su familia.
- Los principios básicos para el tratamiento de reclusos establece la obligación de permitir la comunicación con sus familiares y amigos.
- Nunca se impedirá la comunicación regular del niño con sus padres.

Si cualquier ser humano de normal raciocinio en Cuba analiza puede ver que en todos los países existen normas y regulaciones para el tratamiento a los presos que están basados en principios y pactos internacionales según precisa el artículo y como mismo los debe cumplir Cuba y otras naciones que hayan sido signatarios. No obstante el autor del trabajo sólo cree encontrar violaciones en el país norteño y olvida o ¿desconoce? que en su país, repartidos en las tantas prisiones que tiene la isla más de 300 cubanos cumplen largas e injustas condenas por supuestos delitos y son objeto de reiteradas violaciones por parte de las estructuras gobernantes que ejercen sobre ellos y sus familiares la más cruel de las torturas -la síquica-, esa que no deja huellas visibles pero sí eternas.

Tal vez el autor pretendía lograr una actitud de condena enérgica de los lectores al Sistema Judicial de Estados Unidos pero lo que entendieron muchos con la lectura y análisis de Ensañamiento es que precisamente en Cuba se violan todos los derechos fundamentales que tiene el hombre por el hecho de ser humano pues en casi todos los poblados del país, al menos un hombre fue víctima el 18 de marzo de la oleada represiva de odio y terror que los convirtió en reconocidas víctimas del ensañamiento del Aparato Represivo Cubano.

En otro análisis y reflexión también cabe la total adecuación del refrán: es mejor no tirar piedra al tejado del vecino cuando el tuyo es de cristal.

Porque de cualquier manera las durezas que viven en Cuba los más de 300 presos políticos la están viendo miles de familias que también leen los únicos periódicos que se pueden leer en la isla. Y el ser humano está dotado para hacer análisis y reflexiones de la realidad inmediata con más rapidez y efectividad que cuando escucha la historia de otros.

 

Entre la mascara y el silencio
Por Idolidia Darias

23 de julio de 2003

(Las Villas, Cuba) - La historia de Cuba después de 1959 ha atravesado por momentos escalofriantes, pero es una gran realidad que muchos cubanos no lo creen así y otros hasta se atreven a asegurar que la verdad ha sido la del equilibrio total.

Nunca en las aulas se ha hecho referencia a la verdadera limpia contra "bandidos" en el Escambray, ni a los fusilamientos de hombres por pensar diferente al régimen imperante, ni a los juicios sin garantías, ni a los destierros masivos de familias a los pueblos cautivos en Pinar del Río.

Tampoco se valora ese proceder, por eso los que escuchan no saben que ese fue el paso exacto para decretar el miedo y el terror en el Escambray y en la isla donde los habitantes no tuvieron otra alternativa que exponerse a las duras condenas o usar las mascara y el silencio del adaptado, del obediente, del ignorante.

Hoy el silencio decretado se impone entre todos y los silenciados no se cuestionan el hecho de que le impusieron la mordaza hace años. Pero aún así, callados y con miedo ven, escuchan, razonan y saben que está de nuevo a la orden del día la frase "te fusilo", la condena a 20 años, la vigilancia constante sobre tu persona para que sepas que "te controlo y te puedo quitar de donde estas si no caminas hacia donde yo ordeno", o sea, hacia el abismo.

Pero por ley natural y lógica del razonamiento, no ha hecho falta rememorar la historia del Escambray para comprender que se están viviendo momentos que también sofocan, humillan, minimizan, y llevan al individuo a la menor expresión y desde luego desatan muchos deseos de liberación, de paz. Y no falta quien proclame que el Proyecto Varela sigue vigente, sigue siendo necesario porque es imperativo abogar por la libertad económica, por la libertad de los presos políticos y por la libertad de expresión.

Tal vez quienes ordenaron disparar y apresar no sopesaron ciertas consecuencia en tal proceder, pero sí es un hecho real que otra vez llevaron la nación cubana a determinarse por la necesaria continuidad del Proyecto Varela como vía certera y pacífica que pide cambios, no silencios, ni miedos, ni mascaras, ni complicidad.

Reportó Idolidia Darias, periodista independiente.

 

El miedo, la mascara y el hombre nuevo
Por Idolidia Darias

22 de julio de 2003

(Las Villas, Cuba) - En décadas pasadas se habló del hombre nuevo, de sus cualidades, valores y compostura. Era primordial para un sistema socialista que recién comenzaba, crear un hombre símbolo de esos tiempos. Se suponía que en el 2000 la sociedad perfecta e inmaculada sería paradigma de todos.

Tal vez una toma aérea de miles de hombres que pacíficamente recorren calles, agitan banderas, alzan pancartas o dicen consignas donde la palabra muerte tiene un eco continuado pudiera convencer a quien no ha vivido la isla por dentro o la ha sufrido por fuera de lo que acabo de plantear.

En Cuba nadie se atreve a no asistir a una conmemoración o marcha convocada por el Estado y el Partido (valga la redundancia). El miedo a ser objeto de chequeo constante por los CDR (Comité de Defensa de la Revolución) o en el centro de trabajo, el miedo a que tilden de "contrarrevolucionario" y problemático al ausente. El miedo, siempre el miedo a perder algo mina a cada familia y los hace caer en posiciones insólitas y hasta ridículas.

En un análisis profundo de por qué ese miedo es innegable el pasado que todos tienen muy presente. El pasado de fusilamientos masivos, de exclusiones por credos, de apartheid ideológico, de actos de repudio, de asambleas ejemplarizantes, de juicios populares y de "asambleas abiertas" en centros de trabajo y estudios que convertían al ser humano en un "engendro", en un "traidor", en un "gusano". El pasado de miles de cubanos que sólo conocían una pequeña parte de la verdad inmediata porque desde siempre los forzaron a un solo discurso, una sola voz, una sola idea en la que había que creer porque Cuba era una isla en el sentido geográfico pero también en el voluminoso sentido metafórico que abarcan los sentidos, el sentimiento y la comunicación.

El miedo a ver como quienes no creyeron en el discurso oficial o se manifestaron en contra, perdieron la patria, la familia, los afectos, la vida… la palabra.

Y entonces al ver las barbas del vecino arder y al ver las familias de opositores rodar de pueblo en pueblo para saber en que prisión estaba el hombre encarcelado, al ver los pueblos cautivos sin poder decir que eran cautivos, al ver o escuchar las descargas de fusiles de pelotones de fusilamientos, o lo más reciente: ver al mar tragándose los hijos de la tierra comenzó un proceso silencioso, amargo, lento y sin vuelta atrás, un proceso no gestual pero si mental: cubrirse el rostro con la mascara y con ella andar, andar, andar.

Ya no se sabe en que fecha comenzó el tiempo de mascaras pero lo que sí todos saben es que en Cuba se camina, se trabaja, se sueña a partir de ese "Estado de Sitio Espiritual": Millones de personas andan una marcha convencidos de que van por la nada hacia la nada cotidiana, pero lo hacen porque no quieren perder lo único que les queda: la vida (aunque repiten a viva voz la redundante frase Patria o Muere -con énfasis en muerte).

Lo demás todo es lema, consigna, palabrería teatral, no hay hombre nuevo ni propósito tal, solo quedan el miedo y la mascara que ya se desdibujan como los mitos efímeros y las imágenes transitorias.

Idolidia Darias, Periodista independiente.

 

LA GRAN TRAMPA
Por Idolidia Darias

21 de julio de 2003

(Manicaragua, Las Villas) - De una manera respetuosa, algo educado, y gentil, llegaron los agentes a allanar la vivienda. Traían orden de registro. Y lo registraron todo. También olfatearon cada lugar.

Se lo llevaron todo (un juguete, un vestido, revistas, libros, fotos, un gancho de pelo almohadillas sanitarias… los recuerdos de familia) en un auto que mostraba claramente el llamativo letrero: CRIMINALISTICA.

Esposado iba el "criminal"; por pensar con cabeza propia, tener criterios diferentes al régimen imperante, ser tolerante, creer en Dios… firmar el Proyecto Varela…

En el juicio (sumarísimo) lo acusaron de todo y precisamente de todo lo que no es delito. No valió defensa ni clarividencia del defensor, porque la verdad y la razón aunque la tenía él y su defendido no la imponía él. Impusieron los jueces y el fiscal, su verdad y su razón, desde luego extremista y gangsteril.

Un gángster no cree en nada, ni en nadie, mejor dicho cree en algo, en él - en sus métodos infalibles.

Un extremista es mediocre, vulgar aunque en apariencia refinado. Un extremista siempre hace alusiones fálicas, tiene presente que es macho (no cabrío) y que vive en el caribe, machote imponiendo sus testículos como única razón, verdad y ley.

Después… qué otra cosa se puede hacer si te muestran que tendrás que vivir bajo la aureola de la trinidad simia; no hablar, no ver, no escuchar.

Ahora el mundo está en contra y no sólo lo dicen, lo demuestran con vehemencia, ya el único vecino malo no es el que vive al norte. Otros lideres de latitudes matrices también son perversos, y como única muestra de irrespeto total los "periodistas dependientes" se suman al máximo supremo y al domesticado eco cancilleresco y en una orgía verbal, desenfrenada y ridícula se agencian el derecho a hablar en nombre del pueblo y a decidir por él comprometiéndolo hasta el abismo.

Pero miles y miles ya se dieron cuenta que con eso se acabó de dar el paso definitivo, ya se arribó al umbral donde el cambio tiene un punto inequívoco de esperanza.

Ya la voz de los enjuiciados no puede vibrar porque las horrendas mazmorras las opacan pero queda el eco de los enérgicos alegatos y la certeza de que valió la pena el camino andado… y queda el discurso oficial de alarde en las tribunas, de ofensas desmedidas, de niños gritando, chillando; y de aplausos vacíos de hombres y mujeres que habitan en la gran trampa del gran dictador, creyendo, todavía, que viene el lobo y que nos va a atacar.

Reportó Idolidia Darias, periodista independiente y mimbro del Movimiento Democracia.

 

Las sutiles formas que nos hicieron "no personas"
Por Idolidia Darias

20 de julio de 2003

(Manicaragua, Cuba) Las formas de represión de una dictadura feroz van variando y perfeccionándose. En Cuba hubo etapas de fusilamientos y largas condenas por tener criterio alterno al régimen. Luego vino la época del apartheid ideológico al expulsar de centros de estudios y trabajos a los que presentaban los llamados "problemas ideológico".

Ninguno de los cubanos con pretensiones laborales se atrevió a protestar pues podía ser considerado también problemático o flojo por defender lo "mal hecho". Ya en esa época el país era isla en todos los sentidos, geográficos y no geográficos. Poco se sabía de la verdad allende los mares.

Cientos de familias creyeron no soportar aquello y tomaron el camino del exilio. El discurso oficial (único) anunciaba perennemente que esta tierra no quería otra opción que la elegida por el gobernante y su elite verde olivo. Quienes tuvieron el valor de denunciar todo lo que estaba ocurriendo fueron a parar a las cárceles cubanas (ampliadas y recién creadas).

En 1980 era el país una plaza sitiada espiritual y políticamente pero había oposición, solo que silenciada y amordazada "purgaba" en cárceles las condenas que le imponían los "tribunales revolucionarios".

El clamor internacional y las denuncias que siempre fueron saliendo del país por vías disímiles y por manos amigas pusieron en evidencia que se reprimía y se violaban los mas elementales derechos del hombre. El mundo entero comenzó a tener una visión cierta de lo que sucedía dentro de la isla. Surgió la certeza de que pese al impenetrable y cerrado sistema el hombre hacia resistencia al mal por la vía no violenta, pero sí efectiva.

Tal vez con la intención de aparentar que el tirano no era tan ogro como lo pintaban hubo una "aparente apertura". Dejaron de expulsar del trabajo a personas por problemas ideológicos, dejó de existir el termino "presos políticos" que se transformo en "presos comunes". Algunos opositores fueron a prisión por desorden público, por formar riñas tumultuarias, por escándalo público, pero jamás por manifestarse en contra del totalitarismo.

Sin embargo el 5 de agosto (día en que La Habana dio el aldabonazo de coraje y ansias de libertad), el inevitable éxodo masivo fue la irrefutable evidencia de que los años anteriores no habían sido de pañuelos perfumados, guantes blancos y reverencias caballerescas. ¿Cómo evitar que organismos internacionales no hicieran denuncias sobre flagrantes violaciones de Derechos Humanos?

Quien conoce la forma de proceder de la bestia herida o acorralada sabe que hay limites bien marcados que el cazador no puede pasar, para evitar el zarpazo.

Comenzó una etapa de represión sutil, solapada y maquiavélica que convirtió al individuo en "no persona". El Aparato Represivo Cubano, que se ha nutrido de varios métodos y técnicas diabólicas, reinició acciones que han rebasado los limites de lo inverosímil para aquel que no conoce a fondo las silenciosas vías de descargar el poder sobre los que piensan diferente a los que mandan.

Entre los años 1994 y 2003 ha sido frecuente para la oposición ser víctima de un secuestro al que ya en broma llaman "Tour Represivo" y que sencillamente consiste en que un auto con matrícula particular se detiene al lado del opositor o periodista independiente, lo obliguen a montar en él rápidamente para luego alejarse de ese lugar sin que los pocos transeúntes se den cuenta de que esos señores que van en el auto oyendo música llevan a un ser humano secuestrado para dejarlo en lugares apartados y lejanos de todo lo que indique lugar poblado donde se celebre una reunión o evento de grupos opositores o defensores de los derechos humanos.

Notable es la visita al domicilio del "elegido para reprimir", de dos o tres oficiales de Seguridad del Estado vestidos de ropa civil y muy educados y sonrientes comunican que no puedes asistir a cualquier evento de la oposición (no importa si es sobre Derechos Humanaos, sobre poesía o sobre narrativa). También ese tipo de visita puede ser para convertir tu casa en una prisión porque te informan que de ella no puedes salir y si lo haces serás arrestado o procesado por desobediencia o por desacato y como esos policías políticos se quedan cerca vigilando la casa es mejor para el activista aceptar las rejas invisibles, implacables.

Del teléfono se pueden escribir capítulos, a través de él se han escuchado las groserías, ofensas e intimidaciones más asquerosas que puedan ocurrírsele a objetos humanoides entrenados parea reprimir.

Otra forma muy sutil, despiadada, que ha utilizado el Aparato Represivo es el despliegue de campañas silenciosas y bien manipuladas en los pueblos y municipios a fin de crear estados de ánimo desfavorable contra opositores, periodistas independientes y firmantes del Proyecto Varela. Algunas de estas han sido: tildar a opositores de trabajar para la CIA, ser miembros de "mafias terroristas", vender medicamentos, recibir dinero de "mafiosos de la Fundación", tildar de homosexuales, borrachos, pendencieros y agresivos, y malhechores a los mas activos y destacados activistas y lideres de grupos. Se han dado casos de hechos delictivos en ciertos lugares y por razones obvias los que no piensan igual que los mandantes se han visto en las unidades de la Policía rindiendo cuenta de sus actos para que no se les achaque la autoría de robos, asaltos.

Que llamar a los activistas "miembros de grupúsculos contrarrevolucionarios" ya ni preocupa pues la disidencia ha tomado ese termino para bromear.

El más ordinario y brutal de todos los métodos ha sido enviar personas dementes a agredir opositores sorpresivamente para cuando el opositor reaccione tratando de evitar o controlar el ataque la población vea el hecho y repudie al que se defiende por abusador o violento contra los desvalidos y así pierda prestigio ante los demás.

Situar carros o motocicletas cerca de la casa del opositor o seguirlos en dichos autos por todo el poblado también se ha utilizado para desestabilizar a los periodistas que se sienten constantemente vigilados y seguidos sin que la población se dé cuenta de eso. Algunos periodistas ya hartos de esas acciones han llegado a expresar en broma "me regalaron un auto con chofer y todo" o "ya soy tan importante que tengo guardaespaldas."

Cada día se hace más presente la intención de reprimir evitando que la población se de cuenta de que existe en la isla una creciente oposición.

Cuando un hombre recibe un disimulado tour, lo llaman por teléfono, lo vigilan veladamente, lo controlan desde el silencio, desde la invisible realidad cotidiana no puede decir - soy reprimido-. Y le resulta muy complejo hacer una denuncia pues ¿dónde esta la evidencia? También correría el riesgo de que le digan que padece una paranoia irrefrenable.

Muchos han sido obligados a abandonar sus puestos de trabajos por presiones de todo tipo pero nunca le dicen "te sacamos por estar en contra del régimen de Castro". Varios profesionales han tenido que soportar verdaderas cacerías de brujas pero nunca se utiliza el termino eres opositor, disidente, periodista. Otros han sido objetos de calumnias o en el peor de los casos los han catalogado como incapaces profesionalmente y han prescindido de sus servicios sin preámbulos.

Vivimos la etapa del silencio pesado, de la aparente calma total donde se reprime hasta la saciedad y todo parece normal, homogéneo, único.

Hay personas en el mundo que han hablado de estas acciones sutiles y no han podido evitar posteriores alusiones al terrorismo generalizado pero con guantes de seda. Así lo ven los que viven en otras latitudes.

La última prueba inicio su accionar en mayo del 2002 cuando se presento el Proyecto Varela en Cuba que luego se expuso al mundo y el pueblo de Cuba no supo nada sobre él pero si notó como las formas de apretar clavijas se pulieron y perfeccionaron hasta los limites de lo diabólico. Cuando, claro que para los gobernantes somos los cubanos no personas que habitamos la isla pero sólo servimos como rebaño domesticado que vive la existencia de los sin voz, sin tierra, sin sueños.

Ahora con más de 75 hombres encarcelados el panorama acepta un giro fantasmal para la maquinaria represiva porque el pueblo sí vio que violando toda lógica legal hizo culpables a inocentes, hizo responsables de la nada a hombres de bien, convirtió en realidades palpables algo que hasta ese momento la misma maquinaria senil había hecho invisible con sutilezas diabólicas del nuevo milenio.

Los declaró con nombres y apellidos hombres con voz, los calificó con el adjetivo "disidentes". Y no pudo negar que habernos quitado durante 44 años el derecho a los derechos da el Derecho a la humanidad, toda, a repudiar al que siempre ha estado equivocado.

Reportó Idolidia Darias, periodista independiente y miembro del Movimiento Democracia.

 

Pineros protestan condiciones y salarios en empresa cubano-israelita
Por Húber Rodríguez Tudela

14 de julio de 2003/

Isla de Pinos - Los trabajadores de la Empresa de Cítrico (Empresa Mixta Cubano-Israel) en la ciudad de Nueva Gerona, Isla de La Juventud, ubicada en la Carretera Los Colonos, comunicaron al Comité Pinero Pro Derechos Humanos (C.P.P.D.H.) su descontento por el trabajo brutal que desempeñan para mantener a sus familias y por el salario, que no se corresponde con sus funciones laborales.

El día 17 de junio del año en curso el Sr. Heriberto Díaz González, vecino del poblado nombrado Patria, ubicado a 2 Km. de la ciudad de Nueva Gerona y obrero agrícola de la Empresa antes mencionada, denunció en nuestra sede que los trabajadores recolectores de frutas hace más de dos años que no les dan ropa para trabajar, no se les garantiza los medios ni herramientas para esta dura e inhumana labor. Los que se interesen por este empleo deben llevar herramientas de su propiedad.

La fuente aseguró también que los israelitas le pagan la fruta al gobierno cubano en divisa y el gobierno paga un salario al trabajador cubano en Moneda Nacional.

Los salarios, según refiere la fuente, en tiempo de zafra son por tasación, pero la tasa de ajuste no es factible. En tiempo muerto se dedican algunos al mantenimiento y deshierbe, los demás quedan interruptos (desempleados) al 50% del salario básico, que es de 162.00 en moneda nacional.

El almuerzo llega al campo frío, mal elaborado y poca cantidad. Aparte de tener que trabajar tanto el trabajador tiene que pagar el almuerzo y la merienda, esta última cuando aparece.

También aseguró Díaz González que los custodios de los campos cercanos a la secundaria "14 de Junio" y el preuniversitario "Antonio Maceo" protestan por que tienen que hacer guardia de día y de noche a la intemperie; no tienen donde guarecerse cuando llueve y carecen de medios de protección física. Lo más triste es que el salario de un custodia es de 145.00 en moneda nacional.

Los que "sobre cumplan" el plan de recogidas y no falten, tienen la posibilidad de comprar en una tienda especial algunos jabones y un pote de aceite cada 3 meses.

Estamos en presencia de una explotación al hombre por el gobierno totalitario que mal gobierna la nación cubana.

Desde Nueva Gerona, reportó, Húber Rodríguez Tudela, presidente del C.P.P.D.H. Dado a Martha Tamargo el día 9 de julio del año 2003.

 

EL PROYECTO VARELA, LA TRANSICIÓN QUE YA COMENZÓ

Durante muchos años han escrito y hablado sobre la realidad cubana, abundando las descripciones y análisis más o menos objetivos de nuestro pasado y presente y también las predicciones o propuestas para la transición. De esta manera se ha contribuido a la reflexión y se ayuda a la preparación para el cambio. Pero en la mayoría de los casos se habla de la transición a partir del momento en que se produjo el cambio fundamental. Para decirlo en términos positivos, el momento en que el pueblo comienza a liberarse y ascender hacia los derechos y el régimen pierde el poder o el poder absoluto. Es decir, se habla de la transición pero se omite el cómo llegaremos a ese momento, se omite la etapa más importante o la que le daría inicio a la transición y a la que le llamaremos cambios. Para nosotros liberación.

Es casi una doctrina que la única variante de cambio que ve la mayoría fuera de Cuba, es muerte de Fidel Castro, otros minoritarios una supuesta intervención de Estados Unidos. En ambos casos se omite al pueblo de Cuba como protagonista del "cambio". Era muy difícil escuchar o leer algún trabajo donde ese momento del cambio, "el eslabón perdido" se mencione. Esto a mi entender no se debe en general a una posición negativa sino a una falta de fe en que el pueblo cubano sometido a la cultura del miedo fuese capaz de liberarse por sí mismo. Ese era el mito. Esa fidelización y americanización de la visión de la solución del problema cubano, se convirtieron también en barreras para la solidaridad.

Cuando pude hablar con el secretario de Estados Unidos de América Señor Collin Powell, le dije claramente que la solución del problema cubano le correspondía a los cubanos y no a los Estados Unidos, que lo queríamos hacer pacíficamente y entre cubanos y que lo único que esperábamos del mundo era apoyo moral. Su respuesta fue que los Estados Unidos no sólo respetaban esa solución pacífica entre cubanos, sino que esa era la posición de su gobierno.

Creo entonces que los que insisten en una americanización de la solución o del problema cubano, algo inaceptable para nosotros, no sólo buscan lo que rechazamos la mayoría de los cubanos, sino también el propio gobierno de los Estados Unidos. Esperamos que ahora no surja una doctrina de la europeización, que tendría la misma falta de fundamentos. Otro sentido de la americanización es la de los que sostienen que son los turistas y los inversionistas americanos los que van a traer los cambios en Cuba. Es la otra cara de una misma moneda.

Tampoco depositamos la esperanza de un supuesto cambio tras la muerte de Fidel Castro o en que este realice una apertura.

"La piedra que desecharon los arquitectos vino a ser la piedra angular".

El pueblo cubano es el protagonista del cambio. La contradicción esencial, el antagonismo es entre el régimen totalitario y el pueblo que quiere una vida más libre y humana.

Durante años cientos de cubanos con mucho valor y con gran sacrificio y sufrimiento para las familias, hemos construido este movimiento cívico que ya es una realidad dentro de Cuba. Son muchas las iniciativas en el campo político, cultural y social encaminadas a promover y defender los derechos humanos, y los cambios pacíficos. No es merito de un Proyecto, porque toda esta actividad, durante años, que a tantos ha llevado a la cárcel es la que preparaba el cambio que parecía que nunca llegaría y que no podía llegar desde el pueblo.

Pero el cambio ya comenzó. Comenzó la primavera de Cuba, allí donde tenía que comenzar, en las mentes y los corazones de muchos cubanos que han dado el paso liberador firmando el Proyecto Varela. Durante mucho tiempo, sólo unos cientos de hombres y mujeres, activistas de derechos humanos, periodistas independientes y miembros de organizaciones políticas y cívicas, perseguidos pero libres, dieron testimonio y defendieron el cambio hacia la democracia en Cuba. Pero ahora son miles, decenas de miles los que han dado el paso como vanguardia de la sociedad.

El 10 de Mayo del 2002 cuando entregamos las primeras 11 020 firmas en la Asamblea Nacional del Poder Popular se abrió la Primavera de la Esperanza para Cuba. Ya nuestro país no ha vuelto a ser el mismo, muchos cubanos conocen el camino y se disponen a recorrerlo, otros, la mayoría, saben que existe, conocen el Proyecto Varela de nombre y lo buscan. El régimen teme que el pueblo lo conozca, porque la mayoría dentro de Cuba, aún personas cercanas al gobierno en distintos niveles, cuando conocen el proyecto, lo identifican como la solución pacífica entre cubanos, que necesita y prefiere el pueblo. También por primera vez la mayoría de los exiliados cubanos pueden expresar su apoyo a una solución entre cubanos, nacida dentro de Cuba que es donde está el problema y por lo tanto es donde debe darse la solución.

Es esa y no otra la causa de este frenesí de ofensas y amenazas, de esta inundación de propaganda agresiva contra el pueblo y contra todo aquel en el mundo, que no acepte como normal, este orden de no derechos y el encarcelamiento -secuestro de decenas de luchadores pacíficos por los derechos humanos.

La causa de esa secuencia de maniobras represivas y de propaganda y de las movilizaciones masivas permanentes no está fuera de Cuba, sino en la contradicción esencial que hay entre el régimen y un pueblo que quiere renacer. La solución radical se llama Proyecto Varela. Pero no es un Proyecto en sí, siempre limitado y perfectible donde está el valor, sino en el movimiento cívico, el movimiento ciudadano que con ese signo se ha desarrollado en todo el país. Por eso con los cambios forzados a la Constitución que impuso el régimen en junio del 2002, sólo aumentaron las contradicciones internas que ya tenía la Constitución, aunque no se atrevieron a suprimir los artículos en que se apoya legalmente el Proyecto Varela. El asunto más grave es que el poder del régimen se sitúa por encima de la ley, del derecho y del pueblo soberano.

Recordaran los millones de firmas y movilizaciones forzadas y ridículas. En aquel momento el gobierno decía que se hacía contra Bush, pero el mundo sabía que eran porque el presidente Carter había revelado a los cubanos que existía un proyecto llamado Varela apoyado en la Constitución y que pide un Referendo. Ahora las marchas masivas y los insultos, son contra la supuesta ingerencia de España, Italia, y la Unión Europea, pero todos saben que el Proyecto Varela no se hizo en Madrid, ni en Roma, sino en Cuba y lo firman los cubanos desde Guantánamo hasta Pinar de Río. Ahora el régimen edita libros llenos de mentira que fracasan antes de ser distribuidos.

Por otra parte algunos preguntan por la unidad de la oposición, como si esta sólo pudiera existir en bloques o alianzas de figuras que firmen documentos conjuntos. Respetamos la libertad de opción en este sentido. Hemos logrado la unidad de cientos de activistas y lideres, de diversas agrupaciones, pero sobre todo de miles de ciudadanos integrándolos en esta campaña, en una dirección y un proyecto cívico con objetivos y métodos bien definidos y en el que el ciudadano es el protagonista principal. Esta unidad no pudo ser destruida por las maniobras divisionistas y las acciones de penetración de la contrainteligencia, que en el caso del Proyecto Varela no han hecho más que el ridículo. ¿Qué podía descubrir la Seguridad del Estado? ¿El texto del proyecto liberador que el propio Gobierno no se atreve a publicar? ¿La identidad de decenas de miles de cubanos que hemos presentado y seguiremos presentando al Gobierno la petición de Referendo con nuestros nombres y números de identidad? De nada le sirven estos recursos de la mentira y el miedo, que ahora estallan en una avalancha de represión y propaganda amenazante y ofensiva. Sólo han demostrado:
LA IMPOTENCIA DE LA PREPOTENCIA ANTE EL PODER DE LOS SIN PODER.

En los siguientes procesos falsos realizados desde el mes de marzo de los 78 sancionados, 40 son dirigentes de los Comité Ciudadanos del Proyecto Varela y entre los demás prisioneros, la mayoría participo activamente, en una u otra etapa de esta campaña. En las actas de los juicios falsos consta esta participación como una supuesta prueba. Hay que sumar siete activistas del proyecto Varela en Santiago de Cuba que fueron detenidos entre enero y febrero de este año y que ya fueron condenados. Dos de ellos el pasado 23 de junio. ¿Cuál ha sido el resultado, después de esta ola represiva e intimidación contra la sociedad?

Hay ahora cerca de cien equipos del Comité Ciudadano Gestor del Proyecto Varela en todo el país. En todas las provincias está presente. A cada equipo lo integran entre tres y diez personas y esto significa que son cientos de personas activas trabajando en esta campaña cívica y orientando a los ciudadanos. Esto no se hace en condiciones normales, no estamos en la Perestroika, sino bajo una ola represiva. Pero en esto consiste lo nuevo, este es el anuncio de que el cambio ya comenzó. Aun en este ambiente de terror e intolerancia, el movimiento cívico, el periodismo independiente, el reclamo de la liberación de los Prisioneros y la campaña del Proyecto Varela, no sólo viven si no que crece. Más personas quieren firmar y están firmando el proyecto. La campaña del proyecto Varela continua y continuará, hasta lograr la liberación de los prisioneros de la Primavera de Cuba, de todos los prisioneros políticos pacíficos y los derechos de todos los cubanos.

Ninguna acción represiva, ni esta situación de opresión nos impide ver en las personas que están vinculados al gobierno a cubanos también hermanos nuestros. Nos preocupa además que lo que muchos cubanos han creado con amor y que es positivo se deteriore más y se pierda. La realidad cubana es muy compleja y la transición será compleja. El gobierno no tiene ningún proyecto de apertura, ni de futuro. Su postura empuja a la confrontación entre cubanos. Pero Cuba somos todos, esta es nuestra patria y el hogar de todos los cubanos. Ningún proyecto o programa será suficiente y justo si no lo elaboramos entre todos. Este es el espíritu del Proyecto Varela, no un diseño acabado de la Transición, sino un primer paso que da a los cubanos los derechos a la participación en la vida política, económica y cultural del país. Tampoco se agota en una petición formal, ni en la espera de respuesta de quienes violan los derechos constitucionales y todos los derechos civiles de los ciudadanos. Es el Proyecto Varela la única campaña de movilización pacífica y cívica por los derechos de todos los cubanos que continuará hasta lograrlos. Dentro de esta campaña es necesario realizar el diálogo, un Diálogo Nacional donde participen todos los cubanos que quieran, sin exclusiones. Participará todo el que quiera hacerlo con respeto, incluso las personas del Gobierno si lo decidieran. Nadie podrá impedir que este se realice, ya que los cubanos tenemos la necesidad y la urgencia de trazar las líneas del cambio desde ahora. Sólo fruto de este diálogo saldrá ese programa de cambio que nos permitirá transformar la sociedad, teniendo a la persona como primer valor. Es el pueblo quien sabe como caminar para realizar su proyecto de justicia, de reconciliación y democracia, con total independencia nacional.

Apoyar a nuestro pueblo en sus aspiraciones de democracia y de reconciliación, para nosotros metas inseparables, significa solidaridad moral con esta campaña cívica que ya está en marcha dentro de la Isla. Los que ahora están en prisión no son un fracaso, sino una esperanza, verdaderas antorchas que iluminan en la oscuridad. El fatalismo de la confrontación y de que Cuba se hundirá en el mar, no prevalecerá. Cuba ya está cambiando y renacerá, libre y en paz para todos los cubanos.

Oswaldo José Paya Sardiñas
La Habana, 1 de Julio de 2003
A nombre del Comité Ciudadano Gestor del Proyecto Varela