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Los que no pueden faltar: Mick Taylor
Luis Cino Álvarez
2 de febrero de 2013
La Habana, Cuba –
www.PayoLibre.com – Los muchos
fanáticos que hay por todo el mundo de The Rolling Stones
–también en Cuba, nunca oculto que soy uno de los más feroces
y empedernidos- siempre tendremos que agradecer a Mick Taylor haber
participado, entre 1969 y 1974, en la grabación de los tres mejores discos
de la mejor y más longeva banda de rock de la historia: Let it Bleed,
Sticky Fingers y Exile on Main Street.
Todos fuertemente marcados por la presencia de Taylor, un auténtico
guitarrista de blues. Basta escuchar You gotta move: lo demás
es bobería.
El otro disco que pudiese
disputar a los tres anteriores el título de ser el mejor de los
Stones es Beggar's banquet, de 1968, considerado por los críticos
como uno de los más importantes en la música de los años
60. Fue el último álbum en que intervino el guitarrista Brian
Jones, quien murió menos de un año después, el
2 de julio de 1969, en extrañas circunstancias.
Meses antes de su muerte, Jagger y Richards ya buscaban un
guitarrista que sustituyera a Jones, demasiado inestable emocionalmente
y sumido en las drogas y el alcohol. Primero pensaron en Eric Clapton.
Acabado de salir de Cream, le encantó la idea, pero
no pudo aceptar porque ya tenía un contrato firmado con la RSO para grabar
el disco de Blind Faith. ¡Quién sabe qué hubiese salido
de la unión de Clapton con los Stones!
Recomendado por Ian Stewart, el sustituto de Brian Jones fue
Mick Taylor. Con solo 21 años de edad, loco por la música
de B. B King y Muddy Waters, había tocado con John
Mayall and The Heartbreakers, donde a su vez, había sustituido
a Clapton.
Taylor tocó en vivo por primera vez con los Stones en un multitudinario
concierto en Hyde Park, Londres, que por triste paradoja del destino, sirvió
para honrar la memoria del recién sepultado Brian Jones.
Mick Taylor, un músico más completo y versátil
que Brian Jones, aportó mucha intensidad musical al
grupo. Pero nunca llegó a encajar totalmente en él, como lo haría
su sucesor a partir de diciembre de 1974, Ron Wood, que da
la impresión de haber estado con los Stones desde el principio.
"Fue la frustración de no poder hacer nada realmente creativo como
músico, el saber que musicalmente no podría crecer ni evolucionar
lo que hizo que después de estarlo pensando durante casi un año,
me marchara definitivamente del grupo", explicaría Taylor.
Pero la separación fue amistosa. Más difícil fue lo que
le esperaba por delante. Su proyecto de unirse al grupo de Jack Bruce
resultó inviable, cayó en el abismo de las drogas, se divorció,
pasó un proceso de desintoxicación, tuvo una recaída y
volvió a desintoxicarse. Lo rescataron sus amigos Bob Dylan y
John Mayall. Con Dylan trabajó entre 1982 y
1985, y con Mayall hasta 1993.
Recientemente tocó con los Stones en el concierto que
celebró los 50 años de la banda (también estuvo Bill
Wyman). Mick Jagger lo había advertido en el
momento de la separación: "Realmente no quiero decir adiós
a Mick Taylor...Podremos volver a contar con él y a
trabajar juntos en un futuro, no sé cómo ni cuándo, pero
incluso la noche en que me dijo que se iba, hablamos acerca de eso...Sé
que sigue siendo nuestro amigo y que de alguna manera seguirá con nosotros".
luicino2012@gmail.com
http://www.primaveradigital.org/primavera/cuba-cultura/105-musica/6303-los-que-no-pueden-faltar-mick-taylor.html
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