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Peligrosas condiciones laborales
Aimée Cabrera
29 de enero de 2013
La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com
– Los trabajadores del sector de la salud pertenecientes al Ministerio
de Salud Pública (MINSAP) están enfrascados ahora en la erradicación
del cólera. Atrás han quedado los trabajos preventivos e inspecciones
domiciliarias relacionadas con el dengue, las cuales han decaído producto
del aumento alarmante de casos de cólera en casi todos los municipios
capitalinos.
Si contagioso es el dengue, más lo es el cólera.
Para todos los casos no hay las medidas más elementales. A pesar de las
reuniones en que han participado estos trabajadores para hacer las visitas a
las zonas donde viven los enfermos y prevenir la propagación del contagio,
no hay camillas adecuadas, ni todos los habitantes de la capital han tomado
el antibiótico que en número de 3 tabletas se le debe dar a cada
persona.
Muchos trabajadores de este sector se quejan de que tienen
que hacer las visitas a los enfermos, y no tienen un mínimo de medios
que los ayuden a examinar a los pacientes sin poner en riesgo su salud. No hay
guantes desechables, tapabocas, sábanas desechables, y otros implementos
imprescindibles.
Las instancias superiores exigen al máximo a las inferiores
cuando se detectan los casos en un área habitacional cualquiera de la
capital. Los trabajadores tienen que ir obligados a las cuadras aledañas
a donde viven los que contrajeron el cólera, tocar puertas, hacer preguntas
que a veces no son contestadas con sinceridad por miedo y estar al tanto de
que esos vecinos cercanos se tomen el antibiótico.
El cólera es una enfermedad diarreica aguda, provocada
por una bacteria, la cual si no es atendida a tiempo puede ocasionar la muerte
del enfermo por deshidratación, ya que las diarreas, vómitos y
entumecimiento de las piernas son muy intensos.
A pesar de que una Nota Informativa a la Población
fue publicada en el periódico Granma, donde se explica que el brote ha
sido neutralizado y que sólo hubo 51 casos, la verdad es otra. Según
quienes trabajan en centros médicos la cifra es muy superior, se ha tratado,
sin embargo, de controlarlo y la atención con lo poco que se tiene es
bastante buena, pero está a punto de convertirse en una epidemia.
También las condiciones de higiene en los lugares donde
se venden alimentos y bebidas como jugos y refrescos caseros no son las mejores.
Las bebidas no se preparan con agua hervida y son pocos quienes le echan al
agua las gotas cloradas que no llegan a compararse con la higiene del agua hervida.
La manipulación de masas de dulces, pizzas y otros alimentos
no siempre es la mejor, la mayoría de estos cuentapropistas elaboran
sus ofertas con el agua contaminada, una de las causas de ingestas y ahora de
cólera, enfermedad que comenzó en el país hace unos meses
en la localidad oriental de Bayamo y que, al no poner en cuarentena a la ciudad
y dejar que sus habitantes se trasladaran a otras provincias provocó
su expansión.
Además es un hecho fehaciente que la capital está
en uno de sus peores momentos en cuanto a la higiene de sus calles. Las esquinas
donde están los depósitos de basura muestran los desperdicios
apilados por no haber capacidad en estos para echarlos todos, las aguas albañales
hacen ríos fétidos en cualquier calle habanera y proliferan por
tanto, estas enfermedades tan peligrosas como el dengue y el cólera.
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