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“TODO EL PASADO ES PRÒLOGO”
Oswaldo Álvarez Paz - DESDE EL PUENTE
14 de enero de 2013
Caracas,
Venezuela – www.PayoLibre.com
– El Partido Social Cristiano COPEI cumplió 67 años el domingo.
Me inscribí en sus filas a la caída de Pérez Jiménez.
Rayaba en los quince años cuando me sumé a ese notable grupo de
compatriotas que irrumpió en la vida pública, conocido ahora como
la Generación del 58. Generación del cambio y la victoria que
con plurales manifestaciones políticas e ideológicas, dejó
huellas imborrables en el pasado y en el presente.
Se dice fácil, pero en un país tan irregular
e inconstante como éste, se trata de un gran mérito. Historiadores
y politólogos, profesionales y aficionados de las ciencias sociales hacen
y harán, estudios severos del apasionante tiempo que nos ha tocado vivir.
Todos tenemos cuentos que contar y los contaremos. Algunos fundados en hechos
de fácil comprobación. Otros en los recuerdos, donde el papel
primario lo juega la memoria. En ocasiones puede ser tan traicionera como exagerada.
Pero lo cierto es, como más o menos dice García Márquez,
la vida no es solamente cómo sucedieron las cosas, sino también
como uno las recuerda.
¿Por qué un grupo de jóvenes se acercó
a un partido minoritario, el tercero electoralmente hablando, sin posibilidades
de ganar elecciones, ni de escalar posiciones burocráticas ni representativas
que estaban fuera de las aspiraciones de entonces? Pues por una razón
sencilla pero difícil de explicar.
Teníamos una sólida formación básica,
más allá de lo político. Principios y valores de vigencia
permanente, enraizados en la Doctrina Social de la Iglesia que nos invitaban
a luchar por la dignidad de la persona humana, la perfectibilidad de la sociedad
civil y la justicia social como instrumento para alcanzar el bien común.
Provengo de una familia socialista, más bien izquierdista, que evolucionó
hacia el centro desligándose de radicalismos propios de la época.
Mi experiencia no es única. Miles de compatriotas tuvieron
procesos parecidos. Encontramos en COPEI un grupo de fundadores que encarnaban
a plenitud los valores que nos movieron hacia el partido. Fuimos determinantes
en convertirlo en factor fundamental para el desarrollo democrático de
la sociedad venezolana. Resisto la tentación de continuar escribiendo
sobre el tema. Ya habrá oportunidad para hacerlo. Pero, duele mucho ver
la crisis existencial de COPEI, con el país lleno de copeyanos alejados
de las estructuras operativas del partido.
El reto es enorme. Venezuela se desintegra en manos de traidores
ineficientes y corrompidos. A los copeyanos les digo como Shakespeare: “Todo
el pasado es prólogo”. El mensaje también vale
para los adecos.
oalvarezpaz@gmail.com
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