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A Cecilia Molinero
Jose Alberto Alvarez Bravo
10 de enero de 2013
La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com
– Ha quedado evidenciada una vez la razón de Martí cuando
dijo: “Los hombres van en dos bandos; los que aman y fundan, los que
odian y destruyen”. Cecilia pertenece por entero
al primer grupo; los Castro y sus cómplices lideran el segundo.
Cecilia juntó sus pequeños recursos
con su gran corazón y les envió un paquetico a los niños
del disidente pacífico desaparecido por la policía política,
Alberto Sigas Hechavarría. Carmen Núñez,
probablemente viuda de este mártir de la resistencia anticastrista, recibió
confiada su pequeño bulto, cubierto de cinta adhesiva. No podía
sospechar cuánta maldad había sido cometida con este cariñoso
envío de Cecilia Molinero, noble fruto de la matriz
sevillana. A pesar de que el sobre especificaba que el contenido era para un
niño delicado de salud, un alma ruin y despreciable, de las que proliferan
como hongos en el pervertido feudo Birán, abrió el paquete, contaminó
los petes de chocolate con bicarbonato, en el envase de este producto añadió
café, abrió los envases del comino y la pimienta y les extrajo
parte del contenido, y por último se robó 5 de los 20 euros que
con amor y sacrificio Cecilia había enviado.
Cecilia tuvo además el mérito de ser la primera
persona que se solidariza con la desventura de esta familia, víctima
de la criminalidad del grupo de rufianes que ha convertido a Cuba en su finca
privada.
Carlos Alberto y Luis Alberto Sigas Núñez,
quienes por su extrema orfandad apenas disfrutan alguna de estas caras golosinas,
armaron una clamorosa algarabía y su madre tuvo que lavarles los petes,
que malas manos habían contaminado.
De los sobres del bulto, noten que el interior está
roto, por donde extrajeron el contenido para robar y sabotear el alimento de
los niños; luego hay que oír a los testaferros del castrismo llenarse
la boca con frases altisonantes sobre el “desvelo” de “la
revolución” con los niños cubanos. Veremos qué van
a decir sobre este indignante atropello, si es que algo dicen.
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