Este portal es el eco del cubano que vive en la verdad 

 Viernes, 31 de octubre de 2014 | 02:31
 
 Versión para Imprimir

Los que no pueden faltar: Dave Brubeck

Luis Cino Álvarez

28 de diciembre de 2012

La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com – Tal vez si Beethoven hubiese vivido en el siglo XX, no hubiese tenido más opción que competir en cuanto a orquestaciones con Duke Ellington o Count Basie. Pero estoy totalmente convencido de que Bach y Mozart, con todo eso del contrapunto, hubiesen sido jazzistas. Y seguramente hubiesen tocado el jazz de la manera que lo hizo el pianista y compositor californiano Dave Brubeck.

Bastante precoz, ya los 12 años tocaba el piano con grupos profesionales. Pero no dirigió su propio grupo, que fue un octeto, hasta 1946, cuando contaba 26 años. Ya para entonces había estudiado con Milhaud y Schoenberg, lo que le aportó una sólida formación clásica que evidenciaría luego en su modo exuberante y sofisticado de componer y tocar el cool.

Su cuarteto, creado en 1949, por el que pasó Cal Tjader, cobró notoriedad cuando incluyó al saxofonista Paul Desmond, que se definía "como un martini seco" y presumía de ser "el saxo alto más lento del mundo". Precisamente a la autoría de Desmond se debió "Take five", que en 1959 tuvo tanto éxito internacional como cualquier canción de la música popular del American Top 40. Y eso que no es una pieza para nada facilista, si no bastante intrincada, no tanto por la forma de tocar de Brubeck y Desmond, sino por la batería del irrepetible Joe Morello.

También "Blues Rondó a la Turk" fue otro tema muy popular. Las claves del triunfo de Brubeck, digan lo que digan los puristas, fue lograr un difícil equilibrio entre la innovación y lo comercial, y entre la sofisticación y la claridad.

¡Cuánto debían aprender de Brubeck -y por qué no, de gente como Keith Jarret- ciertos pedantes e hípertecnicistas que no se aburren de pretextar que "el jazz es una música sólo para músicos"!

La época de oro de Brubeck fueron los años entre 1951 y 1967, cuando Paul Desmond era el saxofonista del grupo. Su partida dejó un hueco, que intentaron llenar Gerry Mulligan y otros saxofonistas. Pero Brubeck era mucho Brubeck y se las arregló de maravillas. En 1976 volvió a tocar con Desmond en un concierto que es una fortuna para los que tienen el disco.

En los años 90 todavía Brubeck grababa y hacía giras por el mundo. Falleció hace unos días, a los 92 años. No sé si repetir el lugar común de que el jazz, y la música en general, perdió a uno de los grandes. En definitiva, no es cierto: Brubeck es de los que nunca podrán faltar.

luicino2012@gmail.com
Primavera Digital
Foto: Wikipedia

 


 Compartir 
 
 
 

Derechos de Autor - PayoLibre no reclama exclusividad de sus colaboradores. 

Autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente.
 

Producido por Pablo Rodríguez Carvajal - payo@bellsouth.net - Copyright © 2003  PayoLibre.com
Miami, Florida, USA.  All rights reserved / Todos los derechos reservados