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El beso de la muerte
Julio César Gálvez
23 de diciembre de 2012
Madrid, España – www.PayoLibre.com
– Como todos los años, cada vez que se acercan las festividades
de Nochebuena, Navidad y Fin de Año, los militares cubanos están
lejos del hogar y de la familia, encerrados en sus cuarteles o corriendo de
un lado para otro tras un enemigo ficticio o un desembarco fantasma. Nada nuevo.
Desde el mismo primero de enero de 1959 siempre ha existido una justificación
para que esto ocurra.
Este 2012 no será una excepción, con la característica
que la historia del Congo, Etiopía, Angola y otros países más
donde las tropas cubanas estuvieron envueltas en guerras frontales o de guerrillas
se esté repitiendo en Venezuela este fin de año.
Muchos de los grandes medios informativos del mundo anuncian
hoy, que al presidente venezolano Hugo Chávez hubo que realizarle una
traqueotomía para mantenerlo con respiración artificial, después
de sufrir una infección respiratoria tras su cuarta operación
de un cáncer pélvico.
La situación parece bastante seria, cuando el elegido
sucesor de Chávez, el vicepresidente Nicolás Maduro ha convocado,
desde La Habana, a varios dirigentes chavistas, entre ellos a Diosdado Cabellos,
presidente de la Asamblea Nacional, quizá con la intención de
que certifiquen como testigos el posible fallecimiento o la imposible juramentación
de Chávez como presidente para un nuevo período de mandato el
próximo mes de enero.
Ante la incertidumbre de que se les pueda escapar el control
del gobierno en caso de ocurrir cualquiera de las dos variantes, los miembros
de la Inteligencia cubana y los militares cubanos que se encuentran en Venezuela,
están en estado de máxima alerta. Hay que sumar los miles de médicos,
personal de la salud, maestros, entrenadores deportivos, cercanos a las 50 mil
personas, que obligatoriamente están supeditados a las órdenes
del General de Brigada cubano Andollo, máximo jefe de todo el personal
de la isla en Venezuela.
La posibilidad de un golpe de Estado en favor de Maduro, el
“ahijado” de Fidel Castro, que posibilite al régimen de la
isla el mantenimiento de los amplios suministros de dinero y petróleo,
flota en la atmosfera.
Hay que esperar por lo que acontezca, pero por lo pronto, el
pasado día 15 Fidel Castro ya se despidió en vida de su discípulo,
lo cual dejó plasmado en una nota dirigida a los seguidores de Chávez
publicada por la prensa: “Tengo la seguridad de que ustedes con él,
y aún por dolorosa que fuese la ausencia de él, serían
capaces de continuar su obra”.
Para eso están los militares cubanos en Venezuela.
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