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El engaño llega a las marcas
Aimée Cabrera
26 de noviembre de 2012
La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com
– Para nadie es una novedad que los precios de venta de los productos
en las tiendas recaudadoras de divisas son muy altos, y los alimentos están
dentro de la lista que incluye además, la estafa del dependiente, conocida
como “multa”.
Desde hace muchos tiempo los helados de la marca Nestlé
que son ofertados en potes al precio de $1.25 ó $1.35 CUC –no se
conoce el porqué de la diferencia de diez centavos- no tienen la calidad
requerida.
“Se derriten de comprarlos y llevarlos para la casa.
Si un apagón es largo se hacen un batido aunque estén en el congelador.
Dicen que se puede dar la queja, pero para qué, dices donde lo compraste
pero te venden helado casero en todas partes, tienes que comprar el pote de
$1.75 te guste o no el sabor, la verdad que el cubano se le escapó al
diablo”, comenta una señora que compra con frecuencia los helados
de dudosa calidad envasados en los potes de Nestlé’.
Ahora publican una queja de un capitalino que compró
tres paquetes de café serrano (de exportación) en una tienda recaudadora
de divisas, en el municipio Cerro. Al precio de $3.45 de CUC cada uno -unos
80 pesos CUP- que estaban sellados al vacío pero cuando el comprador
abrió el primer paquete detectó que no tenía aroma y que
su color no era el acostumbrado en este tipo de café en polvo de calidad.
En el envase aparece un número telefónico al
que el usuario llamó, la primera vez le tomaron los datos pero nunca
le visitaron para corroborar su queja y darle una disculpa.
La segunda vez que llamó al susodicho número
la persona que lo atendió le tomó los datos, le preguntó
el lugar donde los había adquirido pero le alertó que debía
haber pedido el comprobante de compra. Advirtiéndole que la reclamación
debía ser en la tienda.
Esta sugerencia cae en el absurdo pues se puede interpretar
que los paquetes adulterados o vienen así de la torrefactora o los dependientes
los compran en el mercado negro y los ponen a vender a sabiendas o no de que
la calidad de los mismos es inferior.
Las tiendas recaudadoras de divisas deben ser imagen de honestidad.
Poner en dudas la calidad de reconocidas marcas cubanas o foráneas son
un mal trato abierto al consumidor que pone en evidencia que el fraude y la
estafa son parte de los mecanismos comerciales prevalentes.
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