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El agente “Joaquín”
Oscar Sánchez Madan
6 de noviembre de 2012
Cidra,
Matanzas – www.PayoLibre.com –
“Joaquín”, es un seudónimo
de esos que usan los oficiales de los Órganos de Seguridad del Estado
(Policía Política) para encubrir su verdadera identidad. Dicho
sobrenombre esconde a un aborrecible personaje de la fauna castrista, quien
con su arbitrario accionar ha puesto en riesgo la vida de varios integrantes
de la sociedad civil cubana, residentes en la provincia de Matanzas. Es este
el territorio donde el referido militar ejerce sus funciones de depredador del
pensamiento libre.
Para el susodicho, es “contrarrevolución”,
el hecho de que dos decenas de personas, que practican la “no violencia”,
se reúnan en una vivienda particular para debatir los problemas que afectan
al país. Según este anacrónico policía “de
alto nivel”, como él mismo se califica, el gobierno debe eliminar,
físicamente, a quienes no obedecen, como corderitos, los mandatos del
general presidente.
Por el acelerado incremento de las manifestaciones públicas
de integrantes de la oposición y de la sociedad civil, en la provincia
donde el señor “Joaquín”
y otros militares actúan como dueños, se organizó un operativo
policial, el 3 de noviembre último, como resultado del cual fueron arrestados
y golpeados, con excepcional salvajismo, los activistas del opositor Movimiento
Independiente Opción Alternativa, Leticia Ramos Herrería
y Eduardo Pacheco Ortiz.
Pareciera como si este alto oficial, como muchos otros de los
uniformados que defienden la “Revolución y el “Socialismo”
de los hermanos Castro, sintiera placer cuando golpea con los puños,
junto a varios de sus colegas, a un hombre, o una mujer, indefensos que no se
les resisten, sino que le muestran la otra mejilla. Quizás este sostenedor
de un despreciable régimen de intolerancia goza cuando le aplica a sus
víctimas, viejos métodos de tortura.
Los partidarios del crimen pueden llamarse hoy “Joaquín”,
“Liván”, “Kenne”, o “Alberto”.
Pero más temprano que tarde, Dios se encargará de descubrir sus
verdaderas identidades para que un día no muy lejano, tribunales imparciales,
en nombre del pueblo de Cuba, les hagan pagar por todos sus crímenes.
No sabemos si cuando llegue ese día el agente “Joaquín”,
quien según dicen, es uno de los principales jefes de la contrainteligencia
en Matanzas, recordará a las mujeres que arrastró por el pavimento,
a los hombres que golpeó con furia y a las madres y niños que
indignó y entristeció.
Sí hay que estar seguro de que, para esa fecha, el dedo
acusador de la historia, que no olvida nunca las injusticias, le rozará
la nariz para aclarar su memoria y colocar a los verdaderos héroes de
la patria (llámense Eduardo Pacheco, Leticia Ramos, Ángel
Moya o tengan cualquier otro nombre), en el honorable sitial que les
ha reservado.
Mientras tanto, hay que pedirle mucho a Dios, para que quebrante
el duro corazón del agente “Joaquín”.
Tal vez el Altísimo logre, con su infinito poder, que este militar, como
muchos otros, se arrepientan del mal que le hacen al pueblo de Cuba, que los
observa y los desprecia, pero que desearía amarlos, como el Señor
manda.
sanchesmadan61@yahoo.com
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