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Constrictores
Yosvani Anzardo Hernández
7 de julio de 2012
Holguín,
Cuba – www.PayoLibre.com –
Nada es más publicitado en Cuba que las obras sociales, y está
bien que así sea, aunque para ser sinceros debieran divulgarse también
las obras contra la sociedad. De cualquier manera en ocasiones no se sabe a
ciencia cierta cuál obra es de beneficio social y cual no.
Un 22 de abril se convocaron a los “factores” (1),
a estudiantes y un grupo de trabajadores para participar en un acto político-ideológico:
–Será inaugurado el estanque para la cría
de peces de agua dulce–, dijeron.
Los convocados asistieron, como siempre, conscientes de que
su imaginación nunca será suficiente para prever que verán.
El primer secretario del Partido Comunista en la localidad
disparó el mismo discursillo de costumbre y aseguró que era una
gran obra, retrasada por dos años por las conocidas limitaciones del
“bloqueo”, y que el estanque cuando esté en plena producción
proporcionará 150 toneladas de pescado mensual, algo comparable, ¡qué
digo comparable!, superior a lo que alcanzan los países del primer mundo,
pero con menor costo y con tecnología propia, un paso importante en el
camino de la sustitución de importaciones y la necesaria soberanía
tecnológica. Una obra maestra de la ingeniería, pues en el lugar
no hay disponibilidad de agua.
Todo marchó normalmente, nadie hizo preguntas, de hecho
nadie dijo nada. Hasta que un despistado estudiante recordó haber escuchado
en una ocasión que en ese lugar se estuvo construyendo una piscina para
la recreación de los estudiantes que en verano no tienen a donde ir.
Y el resto del año se daría clases de natación.
Preguntó con ingenuidad a un profesor y este lo sacó
del lugar con premura:
–Es cierto lo que dice alumno, pero no alcanzaron los
materiales para terminar la piscina, la gente se los ha estado robando y fue
preciso parar la construcción–, le dijo el profesor.
Entonces los presentes pasaron a ver el estanque en cuestión,
constituido claramente, por una zanja llena de agua sucia.
Ante aquella vista nada convincente, el “compañero”
primer secretario, sin aparentar sorpresa, nuevamente se dirigió a todos:
–Compañeros, les pido disculpa, porque por un
error de información no entendimos que lo que hoy se inaugura no es el
estanque por aún estar en construcción, sino de la remodelación
de las viviendas del barrio con materiales facilitados por la empresa de construcción
de piscinas. Muchas gracias, y felicidades a los aguerridos trabajadores y a
los vecinos beneficiados.
Es lo común amigo(a) mío, los brasileños
hoy se asombran de que los cubanos no se declaren en huelga por lo que ellos
consideran malas condiciones de trabajo en el puerto del Mariel, y es cierto,
no hay huelga porque no se permite, pero los costos de la obra se elevan y las
fechas de terminación no se cumplen, los materiales se pierden, y al
final tendrán que dar por terminada obras mal hechas o a medias. Los
constructores enfrentan la dictadura ahogando al sistema como si fueran, una
gran boa constrictora.
Según los comunistas: Condenemos la: ¡patria
a muerte! ¿Y cómo termina esto?, ¡veremos!
(1) Organizaciones gubernamentales cuyo producto, divide.
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