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La trata de reclusos en
Cuba
Juan Carlos Linares Balmaseda
30 de junio de 2012
La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com
– Una vez comprendido el argumento de que Cuba es una isla prisión
y sus cárceles son las celdas de castigo, se impone el admitir la existencia
de mano de obra barata en una, y en las otras la trata de reclusos.
Los paupérrimos salarios que reciben los cubanos en
contraste con el creciente coste de la vida viene a ser sólo la cresta
de la mano de obra barata: un problema engendrado más bien por la patrañera
burocracia siempre vinculada a la elite del poder, que por los efectos de la
crisis económica internacional. Sin embargo, no será de mano de
obra barata de lo que se ocupe este artículo, sino de la trata de recluso.
Y los activistas presos: Iván Álvarez Mosquera
y Darío García Reyes, suministran concluyentes
evidencias.
En PROVARI, una de las empresas comercializadora de Productos
Varios en la provincia de Camagüey, se producen calderos, jarros y muchos
otros útiles del hogar en plástico y en aluminio. Además
hay una línea de confecciones textiles encargada de fabricar colchones,
almohadas, y de almacenar y distribuir ropa reciclada. Allí se elaboran
bloques para levantar paredes, tanques plástico para agua, cercas de
malla. Consta de una carpintería en madera y en aluminio, así
como áreas para ensamblar bicicletas, fogones, y manufacturar carbón
vegetal, con destino interno al turismo internacional y para la exportación.
PROVARI pertenece a la familia del Ministerio del Interior.
De PROVARI salen mensualmente unos 3 ó 4 contenedores
cargados con carbón, y cada contenedor -de los de 20 pies- tiene una
capacidad promedio para 750 sacas de carbón.
El estar ubicada PROVARI a escasos metros de la prisión La Empresita,
le permite tener asegurada la mano de obra “desechable”.
Los activistas antes citados, ponen como ejemplo de explotación
laboral al joven recluso Yasiel García Rodríguez, quien fue contratado
por PROVARI para hacer cercas de mallas, y después de tejer en un mes
187 rorros (de 10 metros de largo por 2 de alto) recibió de salario 196
pesos en moneda nacional. Y eso no dice nada si se desconoce que cada rollo
de cerca suele venderse a la población en la red estatal de tiendas minoristas
en un precio superior a los 1200 pesos. Es decir, que la producción mensual
del recluso representó casi un cuarto de millón de pesos al Estado.
Y agréguesele que trabaja sin guantes y otros medios de protección
física apropiados (ropa y calzado).
Recientemente arribaron bicicletas en piezas a PROVARI, de
los modelos todoterrenos o montañesas de 20 y 26 pulgadas. La norma ya
fue establecida: cada 18 bicicletas ensambladas el reo gana 10 pesos en moneda
nacional. En su mayoría las bicicletas serán vendidas en Tiendas
Recaudadoras de Divisas, a precios que rondan los 100 pesos convertibles. Si
se conoce que desgraciadamente en Cuba circulan dos monedas: la nacional y la
convertible, y que 1 peso convertible equivale a 24 pesos en moneda nacional,
entonces 18 bicicletas vendidas a la población representan al Estado
una recaudación equivalente a los 43 200 pesos en moneda nacional.
Igualmente llegaron cocinas de gas licuado en piezas, de 4
hornillas y horno, marca Magit cook, de nacionalidad brasileña. Aún
no se le había fijado la norma, o sea la “tasa de explotación”.
El panorama no es menos triste en la prisión Toledo
2, en La Habana, desde donde nos informa el recluso Leopoldo Alonso
Perdomo, de 35 años, albañil en una brigada que edifica
viviendas para militares. Los apartamentos –de 2 y de 3 dormitorios, baño,
cocina y sala-comedor– son contratados a los constructores por 22 000
pesos en moneda nacional. De esa cifra les descuentan un 75%, otro 0.9% de vacaciones,
las que no disfrutan muchas veces ni siquiera en permisos de estímulos
para visitar a sus familiares. Luego ese menos del 25% “que les pertenece”
es dividido entre todo el personal que participa en la obra, incluyendo técnicos
y oficinistas emplantillados (sean reclusos o no), y algunos otros nombres de
dudosa participación constructiva que van surgiendo en las nominas.
La tónica se hace extensiva a las demás prisiones
del país, y quizás a otros países, lo que no deja de ser
explotación laboral. Al final de la jornada ya lo dijo quien lo dijo:
“el socialismo es eficiencia”. Y la trata, esto lo digo yo, es una
razón de pesos y de presos.
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