Este portal es el eco del cubano que vive en la verdad 

 Jueves, 20 de junio de 2013 | 05:44
 
 Versión para Imprimir

La trata de reclusos en Cuba

Juan Carlos Linares Balmaseda

30 de junio de 2012

La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com – Una vez comprendido el argumento de que Cuba es una isla prisión y sus cárceles son las celdas de castigo, se impone el admitir la existencia de mano de obra barata en una, y en las otras la trata de reclusos.

Los paupérrimos salarios que reciben los cubanos en contraste con el creciente coste de la vida viene a ser sólo la cresta de la mano de obra barata: un problema engendrado más bien por la patrañera burocracia siempre vinculada a la elite del poder, que por los efectos de la crisis económica internacional. Sin embargo, no será de mano de obra barata de lo que se ocupe este artículo, sino de la trata de recluso. Y los activistas presos: Iván Álvarez Mosquera y Darío García Reyes, suministran concluyentes evidencias.

En PROVARI, una de las empresas comercializadora de Productos Varios en la provincia de Camagüey, se producen calderos, jarros y muchos otros útiles del hogar en plástico y en aluminio. Además hay una línea de confecciones textiles encargada de fabricar colchones, almohadas, y de almacenar y distribuir ropa reciclada. Allí se elaboran bloques para levantar paredes, tanques plástico para agua, cercas de malla. Consta de una carpintería en madera y en aluminio, así como áreas para ensamblar bicicletas, fogones, y manufacturar carbón vegetal, con destino interno al turismo internacional y para la exportación. PROVARI pertenece a la familia del Ministerio del Interior.

De PROVARI salen mensualmente unos 3 ó 4 contenedores cargados con carbón, y cada contenedor -de los de 20 pies- tiene una capacidad promedio para 750 sacas de carbón.
El estar ubicada PROVARI a escasos metros de la prisión La Empresita, le permite tener asegurada la mano de obra “desechable”.

Los activistas antes citados, ponen como ejemplo de explotación laboral al joven recluso Yasiel García Rodríguez, quien fue contratado por PROVARI para hacer cercas de mallas, y después de tejer en un mes 187 rorros (de 10 metros de largo por 2 de alto) recibió de salario 196 pesos en moneda nacional. Y eso no dice nada si se desconoce que cada rollo de cerca suele venderse a la población en la red estatal de tiendas minoristas en un precio superior a los 1200 pesos. Es decir, que la producción mensual del recluso representó casi un cuarto de millón de pesos al Estado. Y agréguesele que trabaja sin guantes y otros medios de protección física apropiados (ropa y calzado).

Recientemente arribaron bicicletas en piezas a PROVARI, de los modelos todoterrenos o montañesas de 20 y 26 pulgadas. La norma ya fue establecida: cada 18 bicicletas ensambladas el reo gana 10 pesos en moneda nacional. En su mayoría las bicicletas serán vendidas en Tiendas Recaudadoras de Divisas, a precios que rondan los 100 pesos convertibles. Si se conoce que desgraciadamente en Cuba circulan dos monedas: la nacional y la convertible, y que 1 peso convertible equivale a 24 pesos en moneda nacional, entonces 18 bicicletas vendidas a la población representan al Estado una recaudación equivalente a los 43 200 pesos en moneda nacional.

Igualmente llegaron cocinas de gas licuado en piezas, de 4 hornillas y horno, marca Magit cook, de nacionalidad brasileña. Aún no se le había fijado la norma, o sea la “tasa de explotación”.

El panorama no es menos triste en la prisión Toledo 2, en La Habana, desde donde nos informa el recluso Leopoldo Alonso Perdomo, de 35 años, albañil en una brigada que edifica viviendas para militares. Los apartamentos –de 2 y de 3 dormitorios, baño, cocina y sala-comedor– son contratados a los constructores por 22 000 pesos en moneda nacional. De esa cifra les descuentan un 75%, otro 0.9% de vacaciones, las que no disfrutan muchas veces ni siquiera en permisos de estímulos para visitar a sus familiares. Luego ese menos del 25% “que les pertenece” es dividido entre todo el personal que participa en la obra, incluyendo técnicos y oficinistas emplantillados (sean reclusos o no), y algunos otros nombres de dudosa participación constructiva que van surgiendo en las nominas.

La tónica se hace extensiva a las demás prisiones del país, y quizás a otros países, lo que no deja de ser explotación laboral. Al final de la jornada ya lo dijo quien lo dijo: “el socialismo es eficiencia”. Y la trata, esto lo digo yo, es una razón de pesos y de presos.


 Compartir 
 
 
 

Derechos de Autor - PayoLibre no reclama exclusividad de sus colaboradores. 

Autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente.
 

Producido por Pablo Rodríguez Carvajal - payo@bellsouth.net - Copyright © 2003  PayoLibre.com
Miami, Florida, USA.  All rights reserved / Todos los derechos reservados