¡Yo
también exijo mis derechos!
Oscar Sánchez Madan
5 de diciembre de 2006
Matanzas – www.PayoLibre.com
– Una campaña muy singular, llevan a cabo por esto días,
en las provincias de Matanzas, Villa Clara y Holguín, los activistas
del Movimiento Independiente Opción alternativa y del Movimiento Femenino
Marta Abreu, con el propósito de exigirle a la dictadura castrista el
respeto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Dicha Campaña se inició el pasado 2 de diciembre
con la realización de un ayuno masivo de 10 horas de duración,
en el que se demandó la inmediata liberación de todos los prisioneros
políticos y de conciencia, el cese de la represión oficial contra
la oposición y el pueblo en general, y la creación de un ambiente
de paz donde se respeten las diferencias.
“Yo exijo mis derechos”, es el
lema que preside esta campaña, que a mi juicio no debería concluir
el próximo 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos
Humanos, como lo han previsto sus promotores, sino que debería ser, y
de hecho, ya lo es, un sano y aglutinador complemento de los importantísimos
esfuerzos que realizan amplios sectores de la oposición interna y del
exilio, la propuesta del heroico presidio político para fomentar en la
isla y en el exterior la no cooperación con la dictadura bolchevique
y promover un cambio pacífico hacia la democracia.
Los cubanos no podemos continuar siendo esclavos del bonapartismo
estalinista. Tenemos derecho a la libertad, por ello, es bueno que dejemos de
cooperar con el salvajismo castrista y deseemos que el cambio, pero seria mucho
mas efectivo, que, además, exijamos nuestros derechos con el mismo valor
con que lo hacen los centenares de compatriotas confinados a las mazmorras comunistas.
Cuando supe que en Matanzas, Villa Clara y Holguín,
hombres y mujeres valerosos realizan ayunos y vigilias, distribuyen entre la
población ejemplares de la Carta Universal de los Derechos Humanos y
hablan de paz y reconciliación, y proclaman a todas voces la inocencia
de sus más de 300 compatriotas, injusta y arbitrariamente encarcelados
por razones políticas, me vi en la obligación de elaborar este
comentario y de gritar con todas mis fuerzas, ¡YO TAMBIÉN
EXIJO MIS DERECHOS!.
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