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Síntesis biografica de Régis Iglesias Ramírez.

Miembro del Movimiento Cristiano Liberación y del ejecutivo del Comité Ciudadano Gestor Proyecto Varela en La Habana. El familiar más cercano a Régis es su madre la Sra. Isabel Ramírez.
Fue condenado a 18 años de prisión que cumple en la cárcel de máxima seguridad de Kilo 8, en Camagüey. Actualmente se encuentra en una prision en La Habana.

Desterrado a España
Fecha de arribo: 17 de agosto de 2010.

ARTICULOS:

Vientos de cambio
Rostros entre rejas. Regis y Antonio
Los duros
La resurrección entre rejas
El rock de la cárcel
Publican en Cádiz poemario del prisionero Regis Iglesias Ramírez
Trasladados dos prisioneros de conciencia
El inicio del fin, de la dictadura comunista en Cuba

CAUSA # 16: DOCUMENTO DE SENTENCIA:
Otros sentenciados en esta causa: Efren Fernández Fernández, Antonio Ramón Díaz Sánchez, Omar Rodríguez Saludes y Juan Roberto de Miranda Hernández.


Vientos de cambio

Shelyn Rojas

LA HABANA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org) - Regis Iglesias Ramírez viajó a Japón a principios de los 80, con sus padres. Fue entonces que su vida dio un giro total. De regreso, siendo todavía un adolescente, sintió en su alma una profunda pena por su patria. Había conocido la democracia. Se apropió de toda la hermosura de la libertad.

Renunció, lo recuerdo bien, a todas las ideas que le habían impuesto desde niño. Expresó su rebeldía escuchando a los Rolling Stones y trenzando y dejando crecer sus cabellos negros.

Regis es un buen hijo, un buen padre y un buen esposo. Católico y patriota de corazón. En 1991, en una capilla ubicada en el municipio capitalino de Cerro, conoció a Oswaldo Payá Sardiñas. Este comenzaba a formar el Movimiento Cristiano Liberación (MCL). A partir de ese día, fue ésa la razón de su vida. Dedicó todo su tiempo a la lucha cívica por la libertad. Se convirtió con el devenir del tiempo en el vocero del Movimiento.

El Proyecto Varela fue su gran esperanza y su sueño. Llegaba a compararlo en su entusiasmo con la caída del Muro de Berlín. Tarareaba con frecuencia la canción "Vientos de Cambio" del grupo alemán Scorpion.

El año 2003 fue nefasto para Regis, como para otros muchos. La ola represiva castrista de La Primavera Negra lo alcanzó. Le condenaron a 18 años de prisión. Hoy se encuentra en la cárcel Combinado del Este de la capital. Espera quién sabe hasta cuándo.

Dondequiera que esté, la libertad de su alma no se la arrebatará nadie. No le quitarán su Navidad junto a Dios. Atravesará las puertas de las celdas y se unirá con amigos y familiares. Aunque esté sin sacerdote, ni cena ni altar ni árbol de Navidad arreglado con amor. Regis estará entre nosotros, celebrará y brindará por la libertad. Sonriente y tarareando triunfalmente con la sonrisa de siempre, Vientos de Cambio. Su canción de rebeldías, hasta el día de libertad para Cuba, que pronto llegará.

Los duros

REGIS IGLESIAS RAMÍREZ
Mar. 01, 2005

Burdas y estridentes, en su ''guerra'' contra el Proyecto Varela y sus gestores, han sido algunas ''gargantas profundas''. Tan profundas, que no se llega a conocer quién desde esos recónditos interiores acciona sus cuerdas vocales. Quizás, escondida en torcidos intestinos se esconda la respuesta. Y es que se supone, en el mejor de los casos, que todos trabajamos por la democracia, nos asisten limpios presupuestos y nos impulsan altruistas ideales.

Pero no estamos aún en democracia, creo que esto es obvio para todos. Cuando se está frente a un aparato represivo y propagandístico tan implacable como el del régimen cubano es simplemente desconcertante comprobar que a nuestras espaldas, ininterrumpidamente, caen flechas y dardos rociados en mortales ungüentos.

El 19 de marzo del 2003 dije a un periodista, en lo que resultó mi última conversación con ''los medios'' antes de mi secuestro, que se verían horrores. No porque fuera profeta ni mucho menos, sino porque los horrores estaban a la vista de todos desde hacía mucho tiempo y era, el mío, un comentario lógico. Pero es cierto eso de que no hay peores ciegos que los que no desean ver.

''Hacer'' una ''figura'' política en Cuba no es difícil, cuando éstas son virtuales, ya sea progubernamental u oposicionista.

En el primer caso, la historia está llena de ejemplos en los que sujetos ignorantes o crueles, arribistas y oportunistas sin escrúpulos, con el único ''mérito'' personal de proclamar públicamente su ''devoción'' al ''líder máximo'' y su régimen son exaltados a los puestos de mayor importancia en el aparato administrativo de la República. Con la misma velocidad, sin embargo, quien les pone les quita y son sustituidos por otros de similares características.

En el campo opositor es, en ocasiones, más simple. Por supuesto, me estoy refiriendo a esos casos de ''figuras'' que en su momento nos han caído, nos caen y nos caerán, sin que nadie sepa a ciencias ciertas su oscuro origen de procedencia, como descendidas en globos aerostáticos. O por qué causas emergen de la noche a la mañana al estrellato. No se trata aquí de aquéllos que, vengan de donde vengan, trabajan con honestidad, patriotismo y transparencia.

A veces todo se reduce a haber tenido, supuestamente, en el pasado, cargos como funcionarios del régimen o vínculos directos con éste (algo que no define para nada la capacidad intelectual o moral de la persona, pues buenos y malos salen de cualquier matriz). También a banalidades como poseer una línea telefónica propia, una buena vivienda o, con un poco más de premeditación, sacrificarse algún tiempo en prisión (lo que ayuda a dar credibilidad al mito) y granjearle ''reputación'' con poses de ``línea dura''.

No se debe olvidar algo tan decisivo como lo simpático o controlable que pueda resultar el aspirante a ''caudillo comarqueño'' para algunos pequeños pero influyentes y poderosos sectores de exiliados, que llegan a comprar, supongo que inconscientemente, una mercancía salida y promovida, por otras vías, de las factorías policiales del Estado comunista.

No pensé tener, a estas alturas, que dedicar un minuto al tema pues estaba convencido de que los hechos y los propios golpes harían ganar, tanto a ''entusiastas'' oposicionistas, hermanos del exilio o ciudadanos del mundo verdaderamente interesados en acercarse solidariamente y apoyar la pacífica y cívica lucha por la democracia en la Isla, la experiencia suficiente para no tropezar dos veces con las mismas piedras.

En ocasiones, desde mi celda, percibo que no es así. O si no, ¿por qué permanecen abiertas las puertas para aquéllos que centran su actitud ''opositora'' en difamarnos, atacarnos, combatiendo con todas sus fuerzas y recursos proyectos como el Varela o el Diálogo Nacional, promovido por el Movimiento Cristiano Liberación, de probada eficacia civilista?

No se trata de ''diferencias políticas'' o ''caracteres egocentristas''. Los enemigos agazapados en las filas democráticas se han montado una imagen de ''duros'' bien dudosa --llegan a mentir respecto a su pasado con una frialdad y un cinismo impresionantes. En una ocasión, una de estas ''maravillas'' llegó a decir, con la mayor tranquilidad y para sorpresa paralizante de todos quienes compartían en un encuentro con políticos extranjeros, que ''toda su vida'' había pertenecido activamente a la Iglesia Católica. ¡Imposible! No se permitía, en este país, a los jóvenes militantes comunistas en los años sesentas o a los miembros del Ministerio del Interior, hasta la fecha, profesar el mismo credo de los apóstoles Pedro y Pablo.

Cabría preguntar por qué razón se les cede tribuna a quienes tuvieron la indecencia de desatar, hace algunos años, una campaña difamatoria, sucia y baja, en círculos diplomáticos y políticos, contra el honor de la esposa fiel de un ''compañero'' suyo preso.

Deberían analizar sus mecenas qué les mueve a dar apoyo a sujetos que cuando la casi totalidad de la oposición intentaba unirse, ellos se negaban a estampar sus ''ilustrísimas'' firmas en un documento histórico que sería presentado a mandatarios foráneos, sólo porque las suyas no aparecerían en primer plano sino en orden alfabético, como las de todos los opositores y disidentes que sí respaldaban aquellas pasadas iniciativas. ¿Por qué alguien da su respaldo a quienes tergiversan, confunden y atacan al Proyecto Varela (llegaron a orquestar ''un entierro simbólico'' del mismo) si éste ha significado la primera demostración masiva en la que el pueblo, sin intermediarios, ha expresado que quiere ser libre? ¿En nombre de qué ''democracia'' se les apadrina a estos ``líderes''?

¿A qué viene tal agresividad contra los humildes promotores de esa gesta inmensa que mostró al mundo que los cubanos no sólo ''votan con los remos'' cuando se lanzan a las peligrosas aguas del Estrecho de la Florida o cuando, obligados por el régimen, asisten a las urnas con ''la máscara'', sino que también lo hacen abiertamente con un bolígrafo sobre una boleta en la que estampan sus datos personales y sus firmas valientes en respaldo al Proyecto Varela? ¿Por qué estos ''cerebros'' son tan torpes a la hora de analizar el alcance y la importancia del Proyecto Varela?

¿Cómo a alguien, por muy malintencionado que sea, se le puede ocurrir el disparate político de apoyar a individuos de semejante calaña, que en vez de dedicar sus esfuerzos a organizar una base social, por mínima que sea, capaz de desarrollar un activismo cívico real, se armaron el gran fraude mediático al presentarse como ''líderes'' de una cofradía fantasma en la que incluyeron organizaciones que trabajaban en el Proyecto Varela, pero a espaldas de sus miembros eran presentadas como contrarias al mismo? ¿De dónde salieron, además, todas esas organizaciones inexistentes que llenaban las listas de sus supuestos acólitos? Algún que otro ingenuo mordió ese anzuelo, dentro y fuera de Cuba.

¿Saben los patrocinadores de este tipo lamentable de ''oposición'' que esos ''duros'' internos a los que tanto gustan oír en peroratas radiales, en La Habana, en la mesa de cualquier desayuno diplomático, piden bastante inversión empresarial para que Mr. Dollar o Monsieur Euro traigan la supuesta transición que ellos dicen querer que venga de la mano del embargo norteamericano? ¿Será cierto que algunos prefieren quedarse ciegos por dejar tuertos a otros?

Cometen un grave y peligroso error quienes de buena fe han comprado esas monedas falsas. Se están poniendo de espaldas a la historia quienes, sabiendo con lo que tratan, juegan con lo más sagrado para los cubanos: nuestra libertad por conquistar. Tiempo es ya de que rectifiquen, la dictadura aún oprime.

Disidente cubano miembro del Movimiento Cristiano Liberación, se encuentra en la prisión Combinado del Este, cumpliendo una condena de 18 años tras entregar con Oswaldo Payá las firmas del Proyecto Varela a la Asamblea del Poder Popular.

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La resurrección entre rejas
Daniel Fernández -
El Nuevo Herald 6 de febrero de 2005

Nada más libre que la poesía. La metáfora permite escapar de la persecución, de las censuras, las inquisiciones y las tiranías. Quizá sea ese poder liberador de la poesía lo que ha hecho de las cárceles cubanas una abundante cantera de poetas. En esas cárceles se encuentra el poeta Regis Iglesias Ramírez (La Habana, 1969), cuyo libro "Historias gentiles antes de la Resurrección" acaba de ser publicado por la editorial española Aduana Vieja.

Condenado en el 2003 a 18 años de prisión por sus actividades políticas, el poeta, a pesar del sombrío marco de las rejas, del dolor de su situación y de la de quienes lo rodean, no pulsa su lira con lamentos, lágrimas ni cóleras inútiles. No hay odio ante la injusticia sufrida en estos poemas que recogen sentimientos simples, familiares y que albergan, como su título declara, la esperanza de una vida otra, una resurrección.

Aunque militante político, Iglesias Ramírez no se "compromete" en su poesía, como bien aclara en el prólogo: "Los hombres somos bestias políticas, pero la poesía no se puede atar a códigos materiales". Cantantes, amigos, el padre, la mujer, desfilan por este breve poemario enrejado con una sana evocación a la que los muros aún no han impuesto su dimensión de pesadumbre.

Resulta admirable que una persona que padece injusta prisión conserve fuerza y poesía para cultivar esa "rosa blanca" del amor, sin bandos, de la que hablara Martí. "Al que pasa cada día entre rejas y me conforta con sus bienaventuranzas. / A mis amigos, a esos y otros desconocidos amigos, a todos / mis amigos… / Y a mis enemigos: / Dios los ama. Yo también".

Esta edición –resultado de la entusiasta labor del polígrafo William Navarrete– se completa con dos textos en prosa que amplían la visión de este prisionero de conciencia: "El inicio del fin de la dictadura comunista en Cuba" y "El año". El primero recoge la participación de Iglesias Ramírez en la propuesta democrática que se conoce como Proyecto Varela. El segundo es una crónica reflexiva sobre la situación cubana en el 2002. Ambos documentos permiten tener una visión más amplia del escritor.

Como bien dice Navarrete en su trabajo introductorio "Del otro lado de las rejas", esta obra de Iglesias Ramírez: "más que una lección de vivencias personales, que bien poco podrían interesar a quien ha vivido las propias, es todo un aprendizaje de humildad y sosiego…".

Esa humildad, ese sosiego, habitan en la vida y la obra de este poeta gracias a una profunda fe. ¿Cómo podría temer a nada en la vida quien espera la resurrección? "Tenemos la necesidad de decir lo que quema y lograr, al final, la resurrección".

Regis Iglesias Ramírez
"Historias gentiles antes de la Resurrección" (poemas)
prólogo de William Navarrete
Ed. Aduana Vieja, Cádiz, 2004.


El rock de la cárcel
Luis Cino

LA HABANA, diciembre (www.cubanet.org) - Que lo sepan todos. Los Rolling Stones están en prisión. Mick Jagger y Kaith Richards no se han enterado. Charlie Watts lucha contra el cáncer y Ron Woods fuma incansable. Están encerrados en el Combinado del Este, solidarizados con un prisionero de conciencia cubano. Están en papel cromado de revista, pegados a la fría pared de una celda pintada con cal sucia.

Los músicos ingleses acompañaron a Regis Iglesias Ramírez desde la prisión de Ariza, en Cienfuegos, en un largo periplo iniciado en Kilo 8, Camagüey, que lo llevó por cárceles de Santa Clara, Matanzas y Guanajay.

Regis, de 35 años, con un humor de jodedor criollo que no ha logrado ahogar el duro sistema penitenciario cubano, bautizó la gira como la "Jailhouse Rock´n Roll National Tour". Cuenta que le llevó a plazas fuertes del rap, las rancheras y el "tex-mex", donde, a pesar de todo, ha tenido un éxito discreto. Según él, no puede quejarse. Legiones de moscas, mosquitos, cucarachas y ratones lo han seguido "con un fanatismo casi religioso".

Para Regis Iglesias, uno de los primeros gestores del Proyecto Varela, y cercano colaborador de Oswaldo Payá, la prisión siempre fue un peligro a la vuelta de la esquina. Siempre lo fue, como el cáncer pulmonar para los fumadores inveterados que ni aún por el riesgo dejan de fumar.

A los 18 años se unió al Movimiento Cristiano Liberación. Las amenazas de la policía política nunca le hicieron cejar en su lucha por la libertad.

Durante esos años, además de su activismo político, tuvo dos hijas, amores, amigos, penas, alegrías y desengaños. Como cualquier mortal bajo el pulgar del Creador. Le gustaba el béisbol y el rock.

En la Primavera Negra de 2003 lo condenaron a 18 años de prisión. La cárcel no lo ha hecho apartarse de sus principios ni renunciar a soñar con un país mejor. Sintió, además, la necesidad de "decir lo que quería, y lograr, al final, la resurrección". Para ello escribe tras las rejas los versos que la lucha por la democracia le impidió escribir antes.

Amigos comunes han hecho llegar a mis manos "Old Blues and Tomorrow Songs", "Historias gentiles antes de la resurrección", 18 poemas en 35 páginas de libreta escolar, escritos por Regis Iglesias, sin pretensiones, durante su estancia en la prisión de Ariza. Él los define como un homenaje a las canciones de antaño y a sus seres queridos.

Marcados fuertemente por la poética del rock, la que va de Dylan a Beck, pasando por Morrison y Sprinsteen, constituyen el exorcismo ansioso de un prisionero por hacer aflorar lo mejor del ser humano en un medio hostil, cruel y peligroso.

Algunos de los poemas toman prestado títulos y referencias a viejas canciones. "Under Pressure" fue un éxito de los años 80, cantado por Freddie Mercury y David Bowie. Regis lo usó para titular el texto que más me impresionó. En él describe con crudeza la atmósfera violenta y opresiva de las noches carcelarias en las que homicidas, guardianes, majestades satánicas y fantasmas de mujeres deambulan por los corredores del penal.

El autor advierte. "Estos no son poemas políticamente correctos. Puede que ni siquiera sean políticos. Podría decepcionarse quien esperara versos más militantes de un prisionero de conciencia".

Regis se propuso liberar sus versos de himnos y consignas, de formalismos y revisiones. Salieron así. Sólo quiso desahogar su alma. Son su personal "circo de rock´n´roll.

Los versos finales son una dedicatoria:

"A mis amigos, a esos y otros desconocidos amigos, a todos mis amigos, y a mis enemigos… Dios los ama. Yo también".

Su fe católica lo ha ayudado a resistir la prisión, incluso con optimismo y buen humor. Sin odios ni rencores. Ni Cristo ni el rock impregnado en su memoria lo han abandonado un instante.

Si su excarcelación no entra por ahora en la lógica cambalachera y oportunista del régimen cubano, no importa. La libertad llegará. El tiempo está de su lado. Regis lo sabe.

Publican en Cádiz poemario del prisionero Regis Iglesias Ramírez
Asociación por la Tercera República Cubana

La editorial Aduana Vieja, establecida en la simbólica ciudad andaluza de Cádiz, acaba de publicar el poemario "Historias gentiles antes de la Resurrección" del escritor y prisionero político cubano Regis Iglesias Ramírez (La Habana, 1969). Iglesias Ramírez, encausado durante la ola de represión desatada por el gobierno cubano contra disidentes y periodistas independientes durante la primavera del 2003, se halla cumpliendo una condena de 18 años de privación de libertad en la prisión cienfueguera de Ariza.

Prologado por el escritor y presidente de la Asociación por la Tercera República Cubana, con sede en París, William Navarrete, el poemario, concebido en la prisión de Ariza, consta de 18 poemas y fue ilustrado por el pintor cubano exilado en México Ernesto Lozano quien para su portada ofreció el cuadro "Anclado al pasado", un óleo en el que se ve la isla de Cuba anclada al fondo del mar Caribe por una hoz y un martillo. La edición incluye igualmente dos textos de Regis Iglesias: "El año" y "El inicio del fin de la dictadura comunista en Cuba", este último un artículo donde cuenta con detalles el proceso de recolección de las primeras 11 000 firmas del Proyecto Varela y el momento en que, acompañando a Oswaldo Payá, se dirigió con la caja de documentos a la Asamblea Nacional Cubana.

"Historias gentiles antes de la Resurrección" fue presentado en el III Congreso Con Cuba en la Distancia organizado por la asociación de este nombre, presidida por Grace Piney Roche, entre el 8 y el 12 de noviembre últimos. En el momento de su lanzamiento se escuchó una grabación de Oswaldo Payá quien, desde La Habana, brindó su apoyo y entusiasmo a la realización de este evento de la cultura cubana en el exilio en el que también participó Jorge Moragas, diputado del PP español recientemente expulsado de La Habana cuando viajó para visitar a algunos presos políticos.

El manuscrito del poemario fue sacado de Cuba por un miembro de la Asociación por la Tercera República Cubana y su publicación contó con el apoyo del Directorio Democrático de Cuba. En su breve introducción, Regis Iglesias afirma que esos poemas tal vez no sean "políticamente correctos", para añadir que "puede que ni siquiera sean políticos". A la vez recuerda que "en el aislamiento de otros muros más terribles, la silenciosa noche fue la cómplice de esta reconciliación con las Numens. Imposibilitado, como estoy ahora, de servir mejor a mi patria cada segundo presente de mi vida, dejo que se apoderen de mí".

Por su parte, William Navarrete aclara en el prólogo de la edición que el poemario "está lejos de ser un panfleto de poesía militante" porque "la poesía no admite gobierno, ni órdenes, ni manipulación alguna. Nace espontánea o se queda sin nacer". Y anunció su presentación en la Maison de l'Amérique Latine de París, el próximo 17 de diciembre.

Los interesados en adquirir el poemario pueden escribir a la editorial Aduana Vieja, a info@aduanavieja.com / www.aduanavieja.com. La joven editorial ha publicado una decena de títulos de autores cubanos y realiza una intensa labor al servicio de la cultura cubana en exilio desde la ciudad "Cuna de la Libertad".


Trasladados dos prisioneros de conciencia

LA HABANA, 13 de enero, 2004 (www.cubanet.org) - Los prisioneros políticos y de conciencia Regis Iglesias Ramírez y el Dr. Marcelo Cano Rodríguez, ambos condenados a 18 años de privación de liberad, fueron trasladados para celdas de seguridad en la cárcel de máximo rigor de Ariza, en la provincia de Cienfuegos, según denunció el también preso político y de conciencia Jorge Luis García Pérez (Antúnez).

Los reos trasladados estaban confinados en distintas prisiones. Iglesias Ramírez en Kilo 8, de Camagüey, y el Dr. Cano Rodríguez, en la de Canaleta, provincia de Ciego de Ávila.

Tanto Regis Iglesias Ramírez, del Movimiento Cristiano Liberación, como el Dr. Marcelo Cano Rodríguez, presidente del Colegio Médico Independiente, pertenecen al grupo de de 75 patriotas cubanos que fueron severamente juzgados en abril del pasado año.

Crónicas desde Cuba: El inicio del fin, de la dictadura comunista en Cuba. - 1era Parte
(Incidencias de un ciudadano gestor del Proyecto Varela)

Por: Regis Iglesias Ramírez (condenado a 18 años de prisión) www.puenteinfocubamiami.org

Meses después de la presentación, ante la Asamblea Nacional, del proyecto de ley conocido como Proyecto Varela, un hermano y colega me pedio que narrara nuevamente, las incidencias de aquel inolvidable día, desde mi humilde rol de ciudadano gestor del acontecimiento, gracias a que en esencia, fui uno de los 11,020 cubanos, que esa mañana desafió la represión de un régimen que por primera vez en cuatro décadas vio descompensado su reino de terror y mentira cuando miles de ciudadanos le desafiaron con su gesto liberador.

Aquel fue un momento histórico que lejos de pasar como intento opositor para alcanzar nuestra anhelada meta, la libertad, en la intención febril y heroica del momento, abrió definitivamente el camino de la lucha cívica y pacífica a la dimensión popular. Días después el régimen tambaleante paralizó el país y obligo a millones de cubanos a mostrar su adhesión al estado comunista.

Esa maniobra del totalitarismo, quedara en la historia como el intento de crear una cortina de humo que, extendiera la confusión y la desinformada en la población de la isla y en la ingenua, y en algunos casos malsana visión o interpretación de otros, que fuera de Cuba no lograron descifrar la obvia escapada del régimen que trataba de silenciar el Proyecto Varela, aunque los comunistas isleños al fin y al cabo, no se atrevieron a cambiar o anular los artículos constitucionales en los que se basa la petición ciudadana y esto, lejos de "enterrar" la solicitud de referendo, le dio nuevos adeptos en todo el país, que de esta forma se sumaron a la conquista de sus derechos. El inicio del fin, de la dictadura comunista en Cuba.

Durante las dos semanas que precedieron a la presentación, el 10 de mayo de 2002, en la Asamblea Nacional del Poder Popular, del Proyecto Varela, vivimos intensas jornadas de trabajo bajo una presión, por parte de la Seguridad del Estado, sin paralelo en los últimos tiempos. Estábamos, el grupo de personas encargado de la revisión y ordenamiento de todos los datos de los ciudadanos firmantes del Proyecto que finalmente serían la avanzada en esta gesta cívica, en medio de una férrea vigilancia que no-solo era ostensible en el parque Manila, frente a la casa de Oswaldo Payá, sino que abarcaba cuatro manzanas a la redonda. Los agentes represivos, incluso, se podían encontrar en parejas por la conocida Vía Blanca bordeando la Ciudad de los Deportes de esta capital.

Cuando alguno de nosotros tenía, por cualquier razón, que salir de la casa, inmediatamente los agentes apostados en el generalmente tranquilo y famoso parque del Cerro se nos acercaban a poco menos de cuatro metros de distancia con sus auriculares y otras técnicas de espionaje encima de ellos, tal vez para escuchar o filmar lo que hacíamos y decíamos.

Por esa tensa coyuntura fue que decidimos, ante el peligro de un potencial asalto a la casa de Payá, (como había ocurrido once años atrás cuando hordas organizadas y dirigidas por la policía política y el partido comunista invadieron el hogar del líder del Movimiento Cristiano Liberación y robaron miles de firmas que ya se habían colectado para un proceso similar de Referendo iniciado a finales de 1990, golpeando al disidente Dagoberto Capote Mesa, quien se encontraba solo en ese momento en la vivienda, y destruyendo todo cuanto encontraron a su paso, incluso una bandera cubana y un busto de José Martí); llamar a varios miembros del cuerpo diplomático radicado en La Habana y alguna que otra agencia de noticias para que pudieran ser testigos visuales de que ya estaban listas más de 10 000 firmas de ciudadanos respaldando el Proyecto Varela para ser presentadas ante el órgano legislativo de la Nación.

Tampoco podíamos olvidar que por más de un año el régimen había lanzado contra nosotros la campaña más virulenta y costosa que se recuerde contra el pacífico movimiento opositor cubano por más de una década. Todos los resortes del poder fueron desatados la represión violenta, las detenciones, las difamaciones, las amenazas, las campañas divisionistas de algún que otro individuo sin ninguna representatividad en las filas oposicionistas y sí un largo aval como elementos disociadores.

Bajo este estado represivo hemos estado trabajando por Cuba cientos de ciudadanos. Todo esto estaba en nuestras mentes la noche del 9 de mayo. Por estas razones esa noche, en una pequeña habitación de una casa literalmente cercada por las más sofisticadas técnicas de espionaje y por decenas de agentes represivos, nos reunimos, Oswaldo Payá, Antonio Díaz, Oswaldo Alfonso, Julio Ruiz Pitaluga, Ernesto Martín Fonseca, José Daniel Ferrer, Efrén Fernández, Jorge Colmenero y yo para decidir los pormenores de la presentación, la mañana siguiente, del Proyecto Varela en la sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Nuestra voluntad era inquebrantable porque millones de cubanos han puesto sus esperanzas de libertad en este Proyecto, aún desde sus silenciosas simpatías. No podemos fallarles.

La mañana del 10 de mayo Antonio Díaz Sánchez partió temprano hacia la sede de la Asamblea Nacional con el objetivo de asegurarnos que estarían abiertas a la población las oficinas de atención a los ciudadanos. No podíamos llegar y encontrarnos ese día la Asamblea Nacional cerrada. Una vez que estaba confirmada esa información ya sabíamos que podíamos encaminarnos al lugar. Osvaldo Alfonso Valdés se trasladó al Vedado para informarle a la cadena televisiva CNN que partiríamos a las 10 y 30 PM a presentar el Proyecto y contábamos con esa corresponsalía para informarle al mundo en vivo las incidencias desde el momento que saliéramos del Cerro. Alfonso se dirigía después hasta la Asamblea Nacional y nos esperaría al igual que Antonio Díaz cerca del lugar.

Cuando todo estaba confirmado esperamos la llegada de CNN y revisamos los documentos que entregaríamos, una vez más, para que nada quedara olvidado. El equipo de reporteros llegó a la casa a las 10 menos cuarto de la mañana y les explicamos nuestro objetivo. Yo me puse una camisa que había llevado escondida en mi maletín para no levantar sospechas, pues incluso la vestimenta podría delatar el evento, y esperé que Oswaldo me avisara mientras echaba una ojeada a los materiales y pensaba en todo el esfuerzo y sacrificio de tantos cubanos para llegar a ese día dichoso.

Llegó el momento y nos reunimos en el centro de la sala de la casa de Josefina Payá, nuestra querida tía "Beba", Miguel Saludes García, quien luego de nuestra partida avisaría a las demás agencias de prensa y atendería las llamadas telefónicas; Jorge Colmenero, que iría conduciendo el automóvil con nosotros a la Asamblea; Efrén Fernández Fernández, el propio Oswaldo y yo. Miguel hizo una hermosa y patriótica oración y nos despedimos con un fuerte abrazo. Oswaldo pidió a Jorge que pusiera en marcha el motor del vehículo y una vez que lo hizo Efrén nos acompañó cargando una de las cajas que contenía las firmas del Proyecto Varela.

Crónicas desde Cuba: El inicio del fin, de la dictadura comunista en Cuba. - 2da Parte

(Incidencias de un ciudadano gestor del Proyecto Varela)

Por: Regis Iglesias Ramírez (condenado a 18 años de prisión) www.puenteinfocubamiami.org

Fue un momento de tensión, no sabíamos cuál sería la reacción de Seguridad del Estado cuando se percatara de lo que estaba ocurriendo. En la esquina de Peñón y Ayuntamiento, en casa de Payá, Julio Ruiz Pitaluga, José Daniel Ferrer y Ernesto Martín Fonseca esperaban nuestra partida para escoltarnos en el recorrido. Ellos se mantendrían a una distancia prudencial y de haber ocurrido algún incidente con nosotros en la Asamblea ellos deberían retirarse y avisar a todos lo que ocurriría. Solo Oswaldo, Antonio, a quien recogeríamos antes de llegar a las oficinas del órgano legislativo, y yo enfrentaríamos lo que pasara. No podíamos arriesgarnos a un show montado por la policía política que complicara a nuestros hermanos de lucha, más necesarios en el momento crítico para continuar hasta el fin nuestra causa, que sacrificándose heroicamente pero sin mucha efectividad en una escaramuza pasajera que habíamos decidido nosotros asumir llegado el caso.

Nuestro automóvil fue seguido todo el recorrido por varios vehículos de Seguridad del Estado. En un momento de tensión Jorge Colmenero tomó contrario al tráfico en la populosa avenida 26 de Nuevo Vedado, sin más consecuencias que la protesta airada de otro conductor que venía en dirección opuesta a nosotros. En calle 44 Oswaldo decidió hacer un alto para chequear a nuestros perseguidores. Nos bajamos del automóvil él y yo e hicimos como si revisábamos los neumáticos. Un agente rápidamente se acercó corriendo hasta donde estábamos y cruzó a la acera opuesta cuando se percató que estábamos observándolo. Subimos una vez más al Chevrolet 57 de Colmenero y ya no nos detuvimos más hasta la entrada principal de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Una ola de periodistas se lanzó sobre nosotros cuando se bajó del automóvil. Detrás bajábamos Antonio y yo con las dos cajas que contenían las boletas de firmas. Oswaldo declara: "Vinimos a presentar el Proyecto Varela, después hablaremos. Ahora vamos a presentar las firmas, más de 11 000", y continuamos nuestra marcha hacia la entrada lateral del edificio donde se atiende a la población. Alcé mi puño haciendo con mis dedos índice y pulgar la señal de LIBERACIÓN. Decenas de curiosos, de periodistas, agentes represivos y siete oposicionistas más involucrados en la "operación" contemplaban la escena, algunos con incredulidad, otros con odio, la mayoría con esperanza y felicidad. "He esperado para ver esto 42 años", dijo Julio Ruiz Pitaluga, quien pasó 24 años en las cárceles de Castro y aún vive en la Isla.

El portero de las oficinas legislativas reconoció a Antonio y lo saludó. Otro individuo vestido de custodio preguntó cuantos éramos los que entraríamos, luego que Oswaldo le comunicó el motivo de nuestra presencia en el lugar. "Tres, somos tres", respondió el líder de Liberación. Subimos los pocos escalones del local y nos invitaron a pasar a un pequeño salón que nos quedaba a la izquierda.

Allí esperamos que llegara una funcionaria que se identificó como la licenciada Columbié Lugo, que nos atendería por estar ausente en ese momento la Diputada encargada del Departamento de Atención a la Población. Le explicamos el motivo de nuestra presencia y le entregamos las dos cajas con las boletas de firmas, un listado con los nombres y datos generales de cada firmante, la Fundamentación Legal del Proyecto Varela (con una copia). La licenciada correspondió a nuestra cortesía y al pedirle que nos firmara un duplicado de la carta al Sr. Alarcón accedió gentilmente estampándole el cuño oficial de dicho órgano legislativo sobre su firma. Nos despedimos de la Lic. Columbié Lugo, de las personas que se encontraban en el recibidor del edificio y comenzamos a bajar los escalones de la entrada a las oficinas en medio del "asalto" de preguntas de la prensa que ansiosa aguardaba en la acera nuestra salida. Varias docenas de curiosos se aglomeraban en la calle.

No pudiera ordenar todas las imágenes y fugaces pensamientos que pasaban por mi mente. Ahora trataba de echar un vistazo a las personas que se encontraban en la calle. Miraba sus asombrados rostros, sus gestos y trataba de adivinar sus mímicas. Pude alcanzar a ver a Ernesto Martín, a José Daniel, y a Ricardo Montes entre el numeroso grupo, ellos eran parte de nuestro apoyo. Miré el rostro del portero de la Asamblea y de algún que otro empleado de la misma, vigilados de cerca por los agentes represivos, que nunca faltan, y aunque no podría afirmarlo me pareció que también estaban felices.

Trataba de grabar en mi memoria cada palabra, cada alegría, cada gesto afectuoso. Miraba a Oswaldo, y no se me pasaba la tensión de la responsabilidad que me impuse por su seguridad pasara lo que pasara e iguales sentimiento tenía Antonio.

Cuando llegó el momento de la partida nos movimos rumbo a la avenida 42. íbamos Oswaldo y yo flaqueando a un muy emocionado Ruiz Pitaluga. Detrás venían Antonio, Osvaldo Alfonso y su esposa, la periodista Claudia Márquez. Caminábamos hacia el automóvil de Jorge. El tráfico se detuvo en ambas direcciones de la avenida para hacernos paso. Oswaldo anunció a la prensa, que aún nos acompañaba media cuadra después, que salíamos hacia la Iglesia de La Inmaculada para dar gracias a nuestra amada Virgen. Hasta allí nos siguieron los reporteros y pudieron captar la sencilla pero emocionante presentación, ante el altar de la Madre de todos los cubanos, de nuestra Declaración, leída por Oswaldo. Todos fueron testigos de las muestras de simpatías y la alegría que suscito en los presente, dentro y fuera del Templo, el conocer lo que habíamos hecho. Nunca olvidaré lo que una joven transeúnte exclamó, mientras nos cruzábamos en la acera, al escuchar lo que Oswaldo le declaraba a unos periodistas. Les comentaba el líder del Movimiento Cristiano Liberación que en Cuba hasta ahora los cubanos no teníamos derechos y que solo reclamándolos, todo el pueblo, podríamos construir una sociedad justa y libre. La muchacha pasando en ese momento por nuestro lado, acompañaba de una amiga sin detener su marcha exclamó: "Eso es verdad".

Finalmente quisimos visitar a nuestro hermano Vladimiro Roca, quien hacía solo unos días había salido de la celda en que lo mantuvieron encarcelado los enemigos de la libertad durante cinco largos años lejos de su amada esposa y sus compañero de lucha.

No habíamos podido ver a Vladimiro por estar literalmente "acuartelados" en casa de Oswaldo contando y revisando cada una de las firmas que presentaríamos del Proyecto Varela. Por cierto como Vladimiro estaba en la cárcel no había podido firmar personalmente el Proyecto y cuando le comunicamos la buena nueva de la presentación en horas de la mañana exclamó: "Bueno la mía encabezará las próximas 11 020".

El resto de la tarde y parte de la noche fue intenso en entrevistas y abrazos fraternales con nuestros hermanos de lucha, que con su sacrificio, su constancia, su fe en la victoria y amor por Cuba, tomaron como suyo, "hasta la libertad y la democracia en nuestra patria", el Proyecto Varela. La Historia recién comienza, el camino por llegar al definitivo día de la liberación ya está trazado y se comenzó a transitar por los cubanos.

Ahora seguirán reprimiéndonos, seguirán intentando confundir a la opinión pública y a los cubanos con maniobras disociadoras y divisionistas que a nada llevan como no sea a intentar mantener este bochornoso estado tiránico. Pero este pueblo, del que es gloriosa avanzada los 11 020 cubanos que ya dijeron: "tenemos derecho a los derechos", ya muestra orgulloso al mundo su resolución y esa esperanza, esa fuerza poderosa, sostenida por el Cielo, es la fuerza tangible que desafió desde ahora y para siempre, hasta el final, a la dictadura y no le podrá detener ningún sicario, traidor, ni ningún pusilánime. Esto acaba de empezar.