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Síntesis biográfica de Marcelo López Bañobre

Nació el 26 de enero de 1964. Hijo de Marcelo López y de María Bañobre. Natural de Ciudad de La Habana. Patrón de remolcador naval.
Miembro de la Comision Cubana de Derechos Humanos y Reconciliacion Nacional.
Detenido en la via pública el 25 de marzo de 2003. Lugar de detención: Villa Marista (cuartel general de la policía política cubana (DSE). Condenado a 15 años de cárcel. Se encuentra cumpliendo en la prision de Guanajay, en la provincia de La Habana.
Excarcelado en noviembre de 2004 con licencia extrapenal.

Reside en Calle 21 #3014 e/ 30 y 34, Playa, Ciudad de la Habana.

ARTICULOS:

Mientras tres disidentes fueron dejados en libertad, muchos más siguen recluidos
Las 28 razones de un Disidente

Reporte de AI sobre Marcelo López Bañobre

Causa #11 : Documento de Sentencia
Otros sentenciados en esta causa: Osvaldo Alfonso Valdés, Héctor Palacios Ruiz, Oscar M. Espinosa Chepe, Héctor F. Maseda Gutiérrez y Marcelo Cano Rodríguez.


Mientras tres disidentes fueron dejados en libertad, muchos más siguen recluidos
www.Acnur.org : Comunicado de prensa

Fecha: 29 de Noviembre, 2004

A pesar de las recientes liberaciones, continúa el encarcelamiento de presos políticos

(Washington D.C., 29 de noviembre de 2004) —Con la excarcelación de tres disidentes el gobierno cubano debe continuar liberando a los demás presos políticos, señaló hoy Human Rights Watch. Los tres disidentes obtuvieron una licencia extrapenal y fueron excarcelados esta mañana.

"Dejar en libertad a estos tres presos políticos cubanos es una medida positiva, pero muchos más siguen encarcelados en violación a sus derechos fundamentales", señaló José Miguel Vivanco, Director Ejecutivo de la División de las Américas de Human Rights Watch. "Exigimos a las autoridades cubanas para que los pongan a todos en libertad", agregó.

Los disidentes excarcelados - Oscar Espinosa Chepe, Marcelo Manuel López Bañobre y Margarito Broche Espinosa - fueron enjuiciados en abril de 2003 dentro de una campaña masiva de represión política. Las condenas de prisión que les impusieron oscilan entre 15 y 25 años.

Durante la campaña de represión de abril de 2003, 75 acusados fueron juzgados y condenados, y ninguno resultó absuelto. Los imputados fueron acusados de "actos contra la independencia o la integridad territorial del Estado", y de apoyar la política estadounidense contra Cuba. Fueron procesados mediante el denominado juicio sumarísimo, un proceso que supuestamente sólo se aplica en "circunstancias excepcionales".

En términos de garantías procesales, los juicios de abril de 2003 fueron una farsa. Los acusados en muchos casos no vieron a sus abogados antes del juicio, y los abogados contaron con un tiempo muy limitado para preparar la defensa. Los procesos estuvieron cerrados a los observadores externos.

Durante los últimos meses, las autoridades cubanas han dejado en libertad a 7 de los 75 disidentes por razones de salud. Con las excarcelaciones recientes 65 de los 75 detenidos siguen en prisión, entre ellos Raúl Rivero, un destacado poeta y periodista que cumple condena de 20 años.

Human Rights Watch lamentó el hecho de que se concedieran licencias extrapenales a los disidentes en lugar de la libertad incondicional.

"Al concederles tan sólo una licencia extrapenal, el gobierno cubano deja abierta la posibilidad de devolver a la cárcel a los disidentes para que cumplan sus condenas en el futuro", señaló Vivanco. "Es una manera de intimidarlos para que no ejerzan sus derechos fundamentales", agregó.

A pesar de la reciente serie de excarcelaciones, otros disidentes continúan siendo juzgados y condenados por sus actividades políticas legítimas. Por ejemplo, en septiembre pasado el dirigente del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, René Montes de Oca, fue condenado a ocho meses de prisión por el delito de "desacato".

Se cree que los siguientes presos han sido excarcelados esta mañana:

. Óscar Espinosa Chepe, periodista independiente y ex economista del gobierno cubano, cumplía una condena de 20 años.

. Marcelo Manuel López Bañobre, miembro de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, cumplía una sentencia de 15 años.

. Margarito Broche Espinosa, fundador de la Asociación Nacional de Balseros, con sede en la parte central del norte de Cuba, cumplía una condena de 25 años.

 

Las 28 razones de un Disidente.
Por Eloy A González

Como suelen ser las personas que combinan la sencillez con la actitud resuelta; así se mostraba Marcelo López Bañobre cuando le conocí. Formaba parte del grupo de colaboradores que trabajaban en la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN); en la cual y hasta su detención se desempeñaba como portavoz y secretario.

Confieso que su detención en marzo del 2003, fue para mí una sorpresa; es por eso que busqué una explicación a esto y a otras muchas interrogantes alrededor de los eventos ocurridos en lo que se dio en llamar: la Primavera de Cuba. Una llamada telefónica que hice a La Habana por aquellos días, fue infructuosa. La persona que llamé había fallecido días antes; con lo cual se llevaba a la tumba muchas de las respuestas que yo buscaba.

Marcelo fue detenido en la vía pública el 25 de marzo del 2003, conducido a Villa Marista y condenado días después a 15 años de cárcel ; según sentencia No. 6 del Tribunal Provincial Popular de Ciudad de la Habana , de fecha 6 de abril del 2003 [1]; que he leído de forma íntegra.

En el documento de sentencia; Marcelo López Bañobre, fue condenado en virtud del artículo 91 del Código Penal; y de otros artículos que aparecen en la Ley 88 (Ley Mordaza); engendro jurídico elaborado por el régimen para aplicarlo, -como Ley injusta que es-, de forma rigurosa a los miembros de la oposición pacifica en Cuba; como y cuando así lo consideren oportuno, los cuerpos represivos del régimen. Marcelo fue condenado por su relación con Amnistía Internacional y con otras organizaciones de Derechos Humanos.

Durante el acto del juicio contra Marcelo y los demás opositores que compartían la misma causa; hace su debut como chivato el Dr. Pedro Luís Véliz Martínez; extraño engendro de médico-soplón; quien se encarga de enlodar la imagen de los encartados en este juicio. Es lamentable que los colaboradores de la CCDHRN, con los que hablé antes de mi salida al Exilio, no hayan tomado en cuenta mis advertencias sobre este oscuro personaje y la forma en que llegó a alcanzar la presidencia del Colegio Médico Independiente de Cuba.

Marcelo, es de esos presos de conciencia de los cuales no se habla; bueno al menos con la frecuencia que esperamos. En realidad su trabajo en el movimiento de derechos humanos lo desempeñaba de forma callada pero eficaz.


De profesión, Patrón de Cabotaje; su vinculación al movimiento de Derechos Humanos se produce después del hundimiento del Remolcador “13 de Marzo” en el año 1994. Precisamente en relación a esto es que escribe un extenso informe en torno a este crimen; en el mismo no emite juicios políticos y se limita a analizar todas las circunstancias, así como las declaraciones del régimen comunista en torno a este linchamiento colectivo en alta mar, como prefiero calificarlo.[2]

Comienza diciendo en su informe: "con el presente trabajo intentaré llamar la atención sobre los resultados de las investigaciones realizadas por las autoridades cubanas, en torno a los sucesos acaecidos el día 13 de julio de 1994 en el litoral habanero, en el que lamentablemente fue hundido el remolcador 13 de marzo, pereciendo en el hecho alrededor de 40 seres humanos”.

Su informe lo concluye con estas palabras:”Si como se ha dicho, se fuera aceptar la teoría del accidente, esto por la estela de muertes que provocó y los daños materiales, conllevaría a la apertura del respectivo proceso judicial con la concurrencia en el de todas las partes implicadas en el hecho”

Un artículo aparecido en el Washington Post[3]; representó para mi una agradable sorpresa cuando lo encontré en Internet, después de dos años de haber salido de Cuba; considerando que fue Marcelo una de las últimas persona con las cuales pude compartir algunas ideas a finales del año 1999. En el artículo: "Veil of Words” Marcelo López, con un lenguaje directo y sin rebuscamiento de ocasión; califica la actitud del gobierno castro comunista con respecto al pueblo cubano, de conducta sucia.

Veamos sus palabra: "Fidel Castro ya estaba en el poder cuando yo nací, de manera que toda la vida he estado oyendo palabras bonitas acerca de cómo el gobierno cubano hace todo para que el pueblo cubano sea feliz……, tenemos un dicho en Cuba “exprimir un ladrillo”, esto es lo que mi gobierno procura hacer por medio de prohibirnos la ayuda. Supongamos que si el nuestro fuera un sistema capitalista, a esto se le llamaría “estafa” pero tal vez “extorsión socialita “ es una expresión precisa. Esas no son “palabras finas, ni son “palabra bonitas” más bien, son palabras sucias; pero lo que nuestro gobierno nos está haciendo es sucio también”.
Sus labores consistían en la atención y seguimiento de los presos en Cuba y su apoyo a los familiares de estos; actividades que desarrollaba con regularidad dentro de la CCDHRN, -por que así me consta- ; fueron sus principales actividades, incluso pocos días antes de su detención, como lo demuestra un artículo aparecido en el Washington Post, donde describía la compaña represiva que por aquellos días se producía y que,-también a él- , acabó por llevarlo a la cárcel como un“daño colateral” más.[4]

En aquel momento escribió: “La oleada de registros, confiscaciones y, sobre todo detenciones que comenzó el 18 de marzo es la más grave de las que he sido testigo. No es fácil, la gente tiene miedo de hablar, porque no conocen sus derechos, y también simplemente por el hecho de que el transporte es una pesadilla, hay bloqueos constantes y el teléfono está prácticamente inutilizado”.Cuando se publicó el artículo, ya estaba detenido.

No era el escribir artículos su interés; a pesar de su condición de portavoz de la organización a la que pertenecía; tampoco buscaba esa suerte de protagonismo absurdo. ¿Qué hacía?; veamos lo que dicen sus jueces: "se acercaba a los familiares de los sancionados a la pena de muerte….”; y a esto lo consideraban una comisión de delito.

Hay algo que muchos desconocen de Marcelo López Bañobre y de lo cual fui testigo, de hecho es la anécdota que motiva este artículo.

En el año 1999, el régimen arreció sus ataques contra el movimiento de DDHH, organizaciones civilistas y periodistas independiente. No solo usó sus medios de difusión, entre ellos la prensa editorial, sino que incluso, el propio Dictador en un discurso atacó a los disidentes de forma directa, llamándolos por sus nombres y apellidos. El régimen atacó de forma furiosa, y si no apeló a las detenciones masivas, fue para no empañar su imagen de anfitrión de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado a celebrase en la Habana ese año.

Marcelo como muchos disidentes leyó cuidadosamente el Editorial del diario Granma (1999), y escribió un artículo donde exponía abiertamente sus ideas, le puso por título: “28 razones por las cuales soy un disidente”, tomó el original después de hacerle una media docena de copias, y se fue en bicicleta con una pie enyesado (había tenido una fractura por esos días), desde la zona de Almendares hasta Plaza. Haciéndose ayudar por Mercedes Núñez; entregó sus “28 razones’ a la redacción del diario Granma, en respuesta al editorial que este periódico había publicado días antes.

Marcelo me dio una copia de aquel artículo, (que no traje al Exilio) y en el cual sintetizaba en 28 razones sus opiniones, de forma que establecía un cuerpo de ideas o declaración de principios.

Escrito en su momento, la forma inusual en que lo presentó en las oficinas del Periódico Granma, demuestra una valiente resolución propia solo de hombres libres; porque aún viviendo bajo una cruel Dictadura, suelen algunos hombres abrazar la Libertad en sus actos ; incluso cuando estos actos puede alarmar por igual a, asustadizos y a represores.

Marcelo López Bañobre es ese hombre que recuerdo taciturno; una palabra pudiera recordar su rostro: soledad, pero allí estaba, haciendo lo que pocos hacían; viviendo sus ideas y extendiendo su dedicación para con los desprovistos de Libertad y de todo derecho.



Ahí debe de estar en la soledad de su celda, en la Prisión de Guanajay en la Provincia de la Habana; extinguiendo su injusta condena. Lo recuerdo mientras desando los caminos de mis recuerdos en estos días grises, húmedos y tristes de este Otoño, aquí en Texas. Siento el tiempo que he demorado en honrarlo, a sabiendas que no es de mis palabras de lo que necesita.

De sacrificio útil vive ahora; de ese que no conturba el alma del hombre libre, ni tuerce el carácter, ni reduce la virtud.

Marcelo, siento que me he demorado, acepta que te honre.


[1] Sentencia 6/2003, Tribunal Provincial Popular, La Habana, 6 de abril de 2003 (Causa 11/2003)
[2] Marcelo López Bañobre, Informe, en: El hundimiento del remolcador “13 de marzo” de Jorge García: Análisis de un experto confirma el crimen. Capítulo V, páginas 85-120
[3] Veil of Words, by Marcelo López Bañobre, Wednesday, October 9, 2002; page A31. www.washingtonpost.com/ac2/wp-dyn/A63327-2002Oct8?language+printer
[4] Marcelo López Bañobre.”Collateral Damage in Cuba” (Daño colateral a Cuba) Washington Post,16 de abril de 2003

Amnestia Internacional: Cuba Reporte sobre Marcelo López Bañobre

40. Marcelo Manuel López Bañobre tiene 39 años y es capitán de remolcador. Se unió a la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) después del hundimiento del remolcador "13 de Marzo" en 1994,(169) y posteriormente se convirtió en su portavoz. Al principio participó en las labores de seguimiento de las detenciones de otros disidentes cuando comenzó la campaña de represión. En aquel momento escribió:

La oleada de registros, confiscaciones y, sobre todo, detenciones que comenzó el 18 de marzo es la más grave de las que he sido testigo […]; en la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, de la que soy portavoz, nos ocupamos de intentar crear listas de los detenidos y su paradero. No es fácil, la gente tiene miedo de hablar, porque no conocen sus derechos, y también simplemente por el hecho de que el transporte es una pesadilla, hay bloqueos constantes y el teléfono está prácticamente inutilizado.(170)

Cuando se publicó este artículo, Marcelo López ya había sido detenido; lo detuvieron el 25 de marzo de 2003 en una calle de La Habana. Fue juzgado el 4 de abril junto con otros cinco disidentes, entre los que se encontraba Marcelo Cano Rodríguez, compañero de la CCDHRN y también defensor de los derechos humanos.

Marcelo López fue condenado a 15 años de cárcel en virtud del artículo 91 del Código Penal y de los artículos 4.1, 4.2a-b, 6.1, 6.2a-b, 7.1, 7.2, 7.3, 8.1, 8.2, 9.1, 9.2, 10 y 11 de la Ley 88.(171) En la actualidad está recluido en la prisión de Guanajay, en la provincia de La Habana.

Según la resolución judicial, Marcelo López fue sancionado por su relación con Amnistía Internacional y con otras organizaciones internacionales de derechos humanos:

El acusado MARCELO MANUEL LÓPEZ BAÑOBRE, desarrolla actividades como "portavoz y secretario" de la organización ilegal "Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional", dedicándose a enviar informes a organismos internacionales como Amnistía Internacional y Human Race [sic ] notificando de las personas sancionadas a pena de muerte en el país pero sin explicar el motivo por la que fue impuesta la cual tergiversa esta información manifestando estas sanciones como asesinato extrajudicial del Estado Cubano, lo que ayuda a condenar a nuestro país en la Comisión de los Derechos Humanos en Ginebra.(172)

Marcelo López también fue acusado de acercarse "a las familias de los sancionados a pena de muerte para que se dirigieran a las organizaciones internacionales mencionadas".(173)

Las autoridades cubanas conocen bien el trabajo de Amnistía Internacional en contra de la pena de muerte; por ejemplo, el 18 de abril de 2003, durante la rueda de prensa que dio sobre el resultado de la votación de la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra, el ministro de Relaciones Exteriores Felipe Pérez Roque leyó gran parte de un informe de Amnistía Internacional sobre el uso de la pena de muerte en Estados Unidos.(174) Las autoridades saben que Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos, al margen del "motivo por la que fue impuesta", y, por lo que respecta a la respuesta de la organización ante las condenas a muerte, sea cual sea el país en el que se impongan, la cuestión de la presunta tergiversación de la información sobre el caso es irrelevante.

Amnistía Internacional siente profunda preocupación por el hecho de que las autoridades cubanas consideren que los contactos con esta organización constituyen un motivo para sancionar a defensores de los derechos humanos. Resulta, además, irónico que las autoridades cubanas hayan citado reiteradamente el trabajo de Amnistía Internacional sobre las violaciones de derechos humanos por parte de Estados Unidos y sus aliados para sustentar sus propias acusaciones contra estos países.(175)

NOTAS:

(169) Según la información facilitada por testigos, en este episodio murieron al menos 35 personas cuando un barco oficial chocó contra el remolcador. Las autoridades cubanas negaron tener responsabilidad alguna en el hundimiento del remolcador. Sin embargo, estos hechos nunca se han investigado de forma exhaustiva e imparcial, pese a las promesas de las autoridades en este sentido.

(170) Marcelo López Bañobre, "Collateral Damage in Cuba" (Daño colateral a Cuba), Washington Post, 16 de abril de 2003.

(171) Sentencia 6/2003, Tribunal Provincial Popular, La Habana, 6 de abril de 2003 (causa 11/2003).

(172) Sentencia 6/2003, Tribunal Provincial Popular, La Habana, 6 de abril de 2003 (causa 11/2003).

(173) Ibíd.

(174) "Conferencia de prensa ofrecida por el canciller cubano Felipe Pérez Roque, a la prensa nacional y extranjera, sobre los resultados de la votación en la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra, en el MINREX, el 18 de abril del 2003". Transcripción aparecida en Granma, 22 de abril de 2003, año 7, número 112.

(175) Por ejemplo, en el discurso que ofreció el 25 de abril sobre los últimos acontecimientos que se han producido en Cuba, el presidente Castro citó el trabajo de Amnistía Internacional en relación con los ataques lanzados por la OTAN en abril de 1999 contra emisoras estatales serbias.

Tomado de Amnistia Internacional: http://web.amnesty.org/library/print/ESLAMR250172003