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Síntesis biográfica de Manuel Vázquez Portal

Nació en Morón, provincia Ciego de Ávila, Cuba, el día 9 de octubre de 1951.
Escritor y poeta, es licenciado en Filología. Trabajó en la prensa oficial desde 1974 en Morón y posteriormente en La Habana. Se inició en el periodismo independiente en 1996 en la agencia CubaPress. En 1998 fundó la agencia de prensa Decoro que en 1999 cambio su nombre a Grupo de Trabajo Decoro. Es autor de varios libros: A mano Abierta, poesía; Del pecho como una gota, poesía; Cantos iniciales, poesía; Fábrica de antojos, poemas para niños; Amar a fondo, cuento; Una guerra por los sueños, novela para niños; el más reciente es Celda número cero, poesía.
Está casado con la Sra. Yolanda Huerga Cedeño. Condenado a 18 años, está cumpliendo su sentencia en la cárcel de Boniato a 860 kilómetros de La Habana donde reside su familia en Edificio 979 apto. 14 - Zona 24 Alamar, Habana del
Este.

ARTICULOS:

"Yo", el más humilde de los condenados
VÁZQUEZ PORTAL Y EL PERIODISMO COMO ÚNICA DEFENSA
RSF recuerda que 26 periodistas siguen encarcelados en Cuba
"¿Qué esperan para que mis hermanos estén en la calle?": Vázquez Portal
Liberan a Vázquez Portal
Manuel, un sol del mundo moral
En libertad Manuel Vázquez Portal
Periodista liberado denuncia que el Gobierno cubano "anda buscando propaganda"
Excarcelan en Cuba al periodista Manuel Vázquez Portal
"Somos inderrotables, contra el amor todo mal se estrella":
La política ha de ser amor por el prójimo
"El destino de mi país, de mi pueblo, se me ha convertido en obsesión": Manuel Vázquez Portal
Vázquez Portal de nuevo en huelga de hambre
Vázquez Portal en condiciones infrahumanas
Agradece Yolanda Huerga campaña por la libertad de Manuel Vázquez Portal
Los zarpazos de la fiera herida son atolondrados pero peligrosos
Hospitalizado Vázquez Portal
Esto acabará cuando los cubanos lo deseemos: Manuel Vázquez Portal
Si alguien se sueña estatua, ése es el tirano: Manuel Vázquez Portal
La prisión no me doblega, me reafirma: Manuel Vázquez Portal
Qué tarea ciclópea se le avecina al pueblo cubano!: Manuel Vázquez Portal

Leyes nuevas ha de parir la nación nueva: Manuel Vázquez Portal
Preocupa a familiares situación del poeta y periodista Manuel Vázquez Portal
Participa Vázquez Portal en huelga de hambre en solidaridad con prisioneros de Holguín

El liderazgo de los 75 en las prisiones es impresionante: Manuel Vázquez Portal

Me siento en deuda con la vida: Manuel Vázquez Portal

Las bondades de Seguridad
Carceleros de Aguadores consideran subversivo a Martí
Príncipe de mis juegos
La honra del pueblo cubano se impondrá: Manuel Vázquez Portal
Mi nieto Samuel disfrutará de la Cuba que soñamos, Manuel Vázquez Portal
Tipo ranqueao
Cuba vive más encarcelada que yo: Manuel Vázquez Portal
Se salvará la patria: Manuel Vázquez Portal
Alegre pero no contento el hijo de Vázquez Portal
Me siento inaugural para la lucha: Manuel Vázquez Portal
Manuel Vázquez Portal, ejemplo de periodismo independiente
Premian a un periodista encarcelado
Crónica a tientas, por Manuel Vázquez Portal
La sombra de la sombra, por Manuel Vázquez Portal
Logra algunas demandas Vázquez Portal Testimonio de Yolanda Huerga Cedeño
Senador francés aboga por disidente
Reprochan al escritor Roa Bastos sus lazos con Castro
CARTA ABIERTA A AGUSTO ROA BASTOS

Poemario inédito envía Vázquez Portal desde la cárcel
¡Vaya "capos"!
Poema

Testimonio de Yolanda Huerga Cedeño
Firme Vázquez Portal a pesar de pésimas condiciones
Esposa de Manuel Vázquez Portal siente orgullo por su actitud

Encausado el poeta y periodista Manuel Vázquez Portal

Causa # 14 : Documento de Sentencia
Otros sentenciados en esta causa: Julio César Gálvez Rodríguez, Edel José García Díaz, y Jorge Olivera Castillo

 

"Yo", el más humilde de los condenados
Emilio Rodríguez, Cubanacán Press

SANTA CLARA, julio (www.cubanet.org) - Tal vez usted piense, al leer el título de este trabajo, que se trata de un autorretrato al estilo stalinista. Pues no. La peregrina idea de hacerlo meditar con algo tan absurdo no ha surcado mi mente. Lo que pretendo es trasmitir -y ojalá lo logre- la impresión que causó en mí el primer encuentro con alguien verdaderamente extraordinario.

Eran ya pasadas las cuatro de la tarde cuando, cansado de desandar las calles habaneras, llegué al hogar de Laura Pollán, la esposa del prisionero de conciencia y muy entrañable amigo Héctor Maseda. Estoy acostumbrado a encontrar la casa llena de personas y, alguna que otra vez ser presentado a alguno de ésos que en el interior solemos colocar en un pedestal, casi siempre bien ganado. Pero lo que me ocurrió este 13 de julio bien merece contarlo.

Como siempre hago al llegar, empujé la puerta y entré. Inmediatamente se incorporó un hombre delgado, de cabello blanco y rostro que comienza a esconderse bajo una barba plateada que renace, pero que denota una afabilidad singular. Laura no estaba en la sala para poder presentarnos, lo que no representó óbice alguno para conocernos.

"Buenas", me dijo extendiendo su diestra. "Yo soy Vázquez. Vázquez Portal ¿Y usted?"

Respondí a la presentación como lo que en realidad soy: un sencillo y desconocido colaborador de la prensa independiente, que de vez en cuando intenta soltar el arique para experimentar emociones como la que viví en ese momento. Una simple persona que quedó atónita al ver que tan conocida figura se debatía entre su atención a dos diplomáticas que lo visitaban y hacerme sentir bien a mí.

No quería obstaculizar con mi presencia el objetivo de las visitantes que habían llegado antes que yo, por lo que decidí seguir camino hacia el comedor. Hasta allí fue Vázquez en dos oportunidades para decirme algo que me hiciera sentir en familia. Confieso que llegué a preguntarme si era él en realidad. A pesar de su desvelo, atendió debidamente a sus interlocutoras.

Poco después de marcharse las diplomáticas, el teléfono sonó. Era mi esposa, preocupada. Aproveché la oportunidad que se me presentaba y le pedí a Vázquez que la saludara, a lo que accedió gentilmente. No podía escuchar lo que ella le decía, pero deduje que le demostraba su admiración, porque él le respondió: "No, por qué honor. Yo soy tan humilde y sencillo como cualquier otro".

Y es una realidad de la que he sido testigo. Su nombre ha recorrido los cinco continentes en actos de solidaridad y reclamos de libertad. Sin embargo, al despedirse apretó mis manos y me dijo: "No olvides darle un abrazo de mi parte a tu esposa". No había olvidado a una persona que sólo escuchó dos o tres minutos por teléfono.

Ese es el hombre que vistió de gala su celda con poemas. El que no permitió que las sombras maniataran sus sueños. El que asegura en sus odas: "[…] puede el tirano poner mordazas en las esquinas, puede irrigar las espinas con aguas de su poder. Puede, si quiere escoger, las armas con que me mata; borrar con tinta escarlata mi nombre, pero no puede atarme el sueño; no puede, mi familia lo desata".

Y es que este gran amigo es mucho más que un periodista o un poeta. El es -a su decir- "el Rey" de su familia. No el que impone, ni el que ordena ser amado, sino el que recoge lo que en sus vastos años ha sembrado. Es el que no puede faltar en esa trilogía de seres que se complementa con Yolanda, su esposa, y el pequeño Gabriel. Es un ser tan humano como cualquiera, al que la cumbre no doblega por su altura. Es el que sabe transmitir calor cuando estrecha la mano del desconocido, quizás porque no olvida que un día él también lo fue.

Ese es Vázquez Portal: el hombre que ya en libertad se afana por conseguir la de sus compañeros; el que desenfrenaba sentimientos cuando escribía desde prisión a su "Pucha" y, después de la tierna despedida firmaba con un simple, pero ferviente "Yo". Ese es mi nuevo amigo; para mí, el más humilde de los condenados.

VÁZQUEZ PORTAL Y EL PERIODISMO COMO ÚNICA DEFENSA
Por Claudia Márquez Linares

29 de junio de 2004

La Habana - www.PayoLibre.com - Cuando la Seguridad del Estado le preguntó a Manuel Vázquez Portal que haría ahora después de ser liberado su respuesta fue sencilla: "Yo lo único que sé hacer es periodismo independiente".

Luego de 15 meses de cárcel el periodista y poeta Manuel Vázquez Portal ha sido liberado. Desde hace dos semanas el gobierno cubano ha excarcelado a presos políticos y de conciencia pero la libertad de Vázquez a dejado a todos boquiabiertos. Con un lápiz y en diminutos pedazos de papel Vázquez Portal siguió ejerciendo su derecho a escribir lo que piensa aún tras las rejas de uno de los centros penitenciarios más rigurosos de todo el país: Boniatico, al extremo oriental de la Isla y ubicado a más de 900 kilómetros de su hogar.

El gobierno cubano no pudo silenciarlo. Vázquez se las ingeniaba para que salieran al mundo sus epístolas, poemas y crónicas. Es por su activismo dentro de la cárcel y su empecinamiento en defender la libertad de expresión a toda costa que se ha ganado la simpatía y el respeto de gente de todas partes.

Todavía su esposa, Yolanda Huerga, está en shock. Se encontraba pesimista debido al activismo de Manuel dentro de la prisión y pensaba que iba a ser uno de los últimos en salir aunque siempre guardaba la esperanza de que no cumpliría la condena de 18 años. Y Vázquez Portal afirma mientras ella le aprieta la mano y lo acaricia: "Si inusitado, sorpresivo y loco fue mi encarcelamiento más inusitado, sorpresivo y loco ha sido mi excarcelamiento".

Como nuestros lectores deben recordar hace apenas una semana Yolanda Huerga nos ofreció una entrevista especial para Diario Metro. Esta semana la vida de Yolanda, tenaz defensora de su marido, ha dado un giro de 180 grados. Es feliz aunque todavía tiene un poco de miedo porque se lo vuelvan a llevar. "El gobierno cubano siempre da un paso teniendo otra carta bajo la manga. Nadie sabe cuales son las verdaderas intenciones de las autoridades", nos comenta Yoli, como cariñosamente la llaman todos.

GABRIEL HA VUELTO A SER GABRIEL

Gabriel Vázquez, el hijo de 9 años de Yolanda y Manuel, abraza y juega con su padre. Sonríe diferente y la mirada triste ya no se ve en su rostro. Papá ha vuelto y toda la escuela lo sabe. Al otro día de que su padre estuviera en casa le pidió que lo fuera a buscar al colegio. En su mente infantil se acabaron las preguntas sin respuesta. El por qué a su padre se lo llevaron un día unos hombres vestidos de verde y lo encarcelaron es una incógnita que permanecerá sin respuesta quizás por muchos años aunque su madre se haya empeñado en explicárselo de disímiles maneras.

Ahora Gabriel solo quiere mostrarle a todos sus amigos y maestras que su padre ya está de vuelta y caminar con él por todo Alamar, el barrio donde viven, es una satisfacción indescriptible para este niño de diez años, travieso e inquieto.

Cuando le preguntamos a Vázquez qué era lo que más añoraba en la cárcel nos dice: "Lo que más añoraba era ver el despertar de mi esposa y de mi hijo. Hoy me senté en la cama al amanecer para verlos cuando abrieran sus ojos. Ya soy feliz porque hoy los he visto despertar".

EL DESCONCIERTO DEL BARRIO

Debido a los métodos gansteriles utilizados por la policía política para arrestar a Vázquez y a pesar de no existir la libertad de prensa en Cuba, todo Alamar, el barrio donde residen en La Habana, se enteró de que lo habían arrestado y condenado a I8 años. Según cuenta Yolanda, en la zona donde ellos residen vive mucha gente del Ministerio del Interior a las cuales el gobierno les ha entregado viviendas.

Hoy la mayoría de esos policías y oficiales de la Seguridad del Estado que son vecinos se encuentran desconcertados. Una vecina se acercó para contarle a Yolanda que los miembros del Partido Comunista están molestos. La mujer escuchó a uno decir: "Ahora sí no entendemos nada, Fidel Castro nos va a volver locos". Otra mujer comunista dijo, contó la misma vecina: "Mañana lo voy a plantear en la reunión del Partido. ¿Cómo es posible qué hayan soltado a ese hombre?".

Esta reacción es normal. El gobierno cubano desplegó una campaña de difamación contra periodistas independientes como Manuel y hoy resulta que lo ha puesto en libertad. Pero Manuel se pregunta a sí mismo delante de toda la gente que lo rodea durante horas en su casa: "¿Qué hago yo libre si 71 hermanos míos se encuentran en la cárcel? ¿Qué hago yo libre si otros disidentes presos están más enfermos que yo?".

UNA HISTORIA INCONCLUSA

Históricamente es sabido que el gobierno cubano ha condenado a los presos políticos luego de que son liberados a un exilio forzoso. Por estas semanas han sido liberados cuatro del grupo de los 75 que se encontraban enfermos y les han aclarado que se encuentran bajo licencia extra penal pero que pueden pedir visa e irse definitivamente del país.

"Este es el momento de quedarse", afirma Vázquez con optimismo. A pesar de que reconoce que debe hacer un Consejo de Familia para decidir sobre su futuro pues no se siente atraído por la idea de abandonar la Isla. El gobierno cubano lo ha castigado con la salida desde hace más de tres años. Vázquez Portal cuenta con el refugio político para viajar a los Estado Unidos desde el año 200I pero las autoridades de la Isla se demoraron dos años en darle la salida y luego que la tenía en la mano la fecha de vuelo por parte del Departamento de Estado no llegó nunca y cayó preso bajo la ola represiva de marzo de 2003.

Todavía la incertidumbre rodea la vida de Manuel Vázquez Portal y su familia. ¿Podrá Vázquez Portal continuar ejerciendo el periodismo independiente en la Isla? ¿Serían capaces las autoridades cubanas de volverlo a apresar sí continúa escribiendo lo que le dicta su conciencia?

LAS QUE HAN VENCIDO SON LAS DAMAS DE BLANCO

Vázquez dice con orgullo que quiénes han vencido son las Damas de Blanco. Mujeres y madres humildes que se han atrevido a desfilar por las calles de La Habana pidiendo la libertad de sus hijos y esposos.

"Pero todavía nos queda mucho por luchar", afirma Laura Pollán, esposa del periodista Héctor Maseda, condenado a 20 años, quién lleva un sello con la foto de su esposo en el pecho. "No nos detendremos hasta que los liberen a todos", dice con firmeza.

El gobierno cubano es impredecible. Los teléfonos de las esposas de los 75 no paran de sonar. Todo el mundo añora que sigan soltando a más presos. Los opositores hacen hipótesis pero nadie sabe lo que va a pasar. No vale utilizar la lógica con el gobierno cubano pues la mayoría de las veces no funciona.

RSF recuerda que 26 periodistas siguen encarcelados en Cuba,
a pesar de la liberación de Vázquez Portal
PARIS/26 de Junio del 2004/

(EUROPA PRESS) / CanariCubanoticias

La organización de defensa de la libertad de prensa Reporteros Sin Fronteras (RSF) mostró su satisfacción con la puesta en libertad del periodista Manuel Vázquel Portal, este miércoles, pero no lo consideró una "buena noticia", ya que "el periodista sigue estando amenazado de cárcel" y, sobre todo, porque "veintiséis colegas suyos continúan encarcelados en Cuba y la información sigue siendo monopolio del Estado", indica la organización, que considera al presidente cubano, Fidel Castro, como uno de los 37 predadores de la libertad de prensa en el mundo.

En total, desde el comienzo del año han sido puestos en libertad diez disidentes, tres de ellos periodistas. Seis formaban parte del grupo de los 75 opositores, detenidos en la primavera negra de 2003.

"Sería falso hablar de una flexibilización de la represión en Cuba cuando, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), desde el comienzo del año han detenido entre 20 y 30 disidentes", subraya sin embargo Reporteros sin Fronteras.

En la mañana del miércoles, quedó en libertad Manuel Vázquez Portal, que fue trasladado a su domicilio de La Habana, adonde llegó por la noche, desde la cárcel 'Boniato', en la provincia de Santiago de Cuba, a más de 1.000 kilómetros de la capital.

El periodista padece un enfisema pulmonar (estrechamiento de las vías respiratorias, que se traduce en falta de oxígeno en sangre). En varias ocasiones calificó de inhumanas las condiciones en que estaba detenido.

Manuel Vázquez Portal fue detenido el 19 de marzo de 2003, durante la 'primavera negra' cubana: una oleada represiva en la que fueron detenidos 75 opositores, a los que luego condenaron a penas que van de 6 a 28 años de cárcel. La Sala de delitos contra la Seguridad del Estado, del Tribunal provincial popular de La Habana le condenó, el 4 de abril de 2004, a 18 años de cárcel.

CanariCubanoticias


"¿Qué esperan para que mis hermanos estén en la calle?": Vázquez Portal

LA HABANA, 25 de junio (Ernesto Roque / www.cubanet.org) - El poeta y periodista independiente Manuel Vázquez Portal, en libertad extrapenal desde el miércoles en la noche, contestó algunas preguntas en su hogar de Alamar, al este de La Habana. / ¿Cuáles son tus primeras impresiones al estar en casa?

"Aturdido, muy aturdido. No ceso de preguntarme qué hago yo en casa y mis hermanos aun en la cárcel. ¿Cuándo estarán mis hermanos en sus casas también? Esa es la pregunta que le hago a Fidel Castro y al pueblo de Cuba, qué esperan para que mis hermanos estén en la calle?"

¿Qué sentiste al poder abrazar a tu hijo?

"Yo nunca dejé de abrazar a mi hijo, ya que las cárceles no son un impedimento para el abrazo. Cada vez que metía mi mano en el corazón de ahí sacaba a uno de mis hijos y los abrazaba. Las cárceles no pueden con la verdad, la justicia y con la entereza."

¿Es libre Manuel Vázquez Portal en estos momentos?

"No creo que ningún cubano sea libre hasta ahora, por lo tanto sigo preso. Este es un país en prisión, una nación en prisión, un estado en prisión."

Dentro de los planes futuros, ¿tienes contemplado partir al exilio forzoso?

"Creo que siempre he estado exiliado, nunca encajé en este friso de bronce y mármol que ha sido mi país en los últimos cuarenta y cinco años, pero si me viera obligado a partir al exilio, tendría que pensarlo muy cautelosamente. En este mismo instante mi patria, mi nación, se está jugando el todo por el todo, creo que ahora es cuando los cubanos deberíamos todos estar aquí. Si no me fuerzan demasiado -aunque no lo he consultado con mi familia- estaré aquí hasta última hora."

¿Quisieras enviar algún mensaje a esas esposas conocidas como las Damas de Blanco, que también se sienten esperanzadas en que sus esposos sean puestos en libertad?

"Les diría que las verdaderas heroínas de esta pesadilla han sido ellas. Ellas han sido las que han ganado en grandeza, en dulzura, en comprensión de la realidad cubana. Son las heroínas de este momento, que para mí es el momento crucial de mi país. Yo realmente ahora, que tanto he jugado con la palabra en mi vida, no encuentro una palabra exacta para definir a las 75 esposas, que han estado más encarceladas que nosotros, pero han sabido luchar por la libertad mucho mejor que muchos de nosotros."


Liberan a Vázquez Portal

WILFREDO CANCIO ISLA
El Nuevo Herald / Jun. 25, 2004

En una decisión inesperada, el poeta y periodista Manuel Vázquez Portal fue liberado y trasladado la noche del miércoles desde Santiago de Cuba hasta su casa en La Habana, elevando a seis el número de disidentes del llamado Grupo de los 75 que han sido excarcelados durante las últimas semanas.

Vázquez Portal, de 52 años y fundador del Grupo de Trabajo Decoro, llegó a su apartamento en el reparto habanero de Alamar cerca de las 11 p.m., en un automóvil del Ministerio del Interior (MININT). Un pequeño grupo de familiares y amigos permanecieron reunidos con él hasta el amanecer del jueves.

''Quedé atónito cuando me liberaron sin ton ni son, no entiendo nada'', declaró ayer el periodista. ``Pienso que sea parte de un coqueteo del gobierno cubano con la comunidad internacional en busca de propaganda''.

El disidente, que estaba condenado a 18 años de cárcel, padece de hipertensión y enfisema pulmonar, lo que presuntamente motivó el otorgamiento de una ''licencia extrapenal'' por parte de las autoridades cubanas.

Pero Vázquez Portal descartó que la decisión oficial haya sido tomada por su estado de salud.

''Lo descarto totalmente porque me siento físicamente bien'', dijo. ``Bueno tengo la bula enfisematosa en el pulmón derecho y una leve hipertensión emotiva, pero no creo que ese sea el motivo''.

La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) consideró que con la excarcelación de Vázquez Portal, el gobierno cubano ''se quita de encima el riesgo de una muerte en prisión'' y prosigue un operativo propagandístico que viene fraguando de cara a Europa y América Latina.

''No puede hablarse de una tendencia a la excarcelación en un sentido amplio en un país donde hay más de 300 prisioneros políticos'', expresó telefónicamente desde La Habana, Elizardo Sánchez Santacruz, presidente de la CCDHRN. ``No puede verse tampoco como un gesto gubernamental la excarcelación condicionada de personas inocentes, que están presas por ejercer derechos civiles fundamentales''.

La Comisión tenía registrado a Vázquez Portal en una lista de prisioneros enfermos, aunque el propio disidente reconoce que hay otros casos más alarmantes entre sus compañeros encarcelados.

''A [Oscar] Espinosa Chepe habría que liberarlo primero que a mí'', admitió Vázquez Portal.

Sánchez opinó que en los próximos días podrían quedar en libertad condicional prisioneros de edad avanzada y con salud muy deteriorada, como Espinosa Chepe, Martha Beatriz Roque, Héctor Palacios, Raúl Rivero y Edel García.

Vázquez Portal realizó varias huelgas de hambre en las prisiones de Aguadores y Boniatico, en Santiago de Cuba, donde permaneció por un año y tres meses. En el momento de la liberación estaba ingresado en el hospital provincial Ambrosio Grillo.

Su caso cobró notoriedad internacional luego de que el periodista diera a conocer un diario escrito en la cárcel en el que denunciaba las duras condiciones de su cautiverio.

Antes de su arresto, el disidente y su familia tenían visas para emigrar a Estados Unidos. Un oficial de Seguridad del Estado le sugirió el miércoles que abandonara el país.

''Todavía tengo que conversarlo con mi familia, pero a menos que se me obligue, no quiero irme'', aclaró. ``Mi decisión es ver el final de la película''.

Desde el pasado abril, el gobierno cubano ha otorgado licencias extrapenales a ocho disidentes, entre ellos seis de los 75 condenados el pasado año. Otros cuatro opositores fueron liberados sin cargos a comienzos de junio.

© 2004 El Nuevo Herald and wire service sources. All Rights Reserved. http://www.miami.com


Manuel, un sol del mundo moral
Ana Leonor Díaz, Grupo Decoro

LA HABANA, 24 de junio (www.cubanet.org) - El poeta y periodista Manuel Vázquez Portal vuelve a estar en su humilde hogar, de donde no debió ser sacado por la fuerza hace 13 meses.

En una inusitada operación, aparentemente decidida en la alta esfera del régimen, Manuel ha sido trasladado de la infecta celda de la prisión de máxima seguridad de Boniatico, en la provincia Santiago de Cuba, a la gran cárcel que es Cuba.

Oficialmente se le informó que está en libertad sin condiciones, aunque carece todavía de un documento que así lo explique, e incluso del socorrido carnet de identidad, imprescindible para cualquier gestión burocrática. Pero Manuel no está preocupado. Alega, con razón, que al ser detenido el 19 de marzo de 2003 se le despojó del famoso carnet, y lo convirtieron en una no persona: se lo tienen que devolver, pues él no saldrá a buscarlo, ni sabe dónde está.

A Manuel sus carceleros lo mantuvieron varios días en la sala de penados del hospital provincial, donde lo atiborraron de los alimentos que le fueron negados en la prisión. A pesar de los dos o tres kilos que ganó no se ocultan los pliegues en la piel de su torso ni que aún "bailen" en su cintura los pantalones que antes usaba.

Trae consigo, de los duros meses de prisión, la mirada brillante de quien se empinó en medio de la infamia y la estulticia para reclamar para él y sus hermanos presos políticos un mínimo de derechos humanos. Y también un nuevo lote de sus hermosos poemas con el tono lírico e intimista de quien pasa por el cieno como levitando, porque no le toca.

A Manuel sus carceleros le han sugerido que se exilie, una propuesta cínica, porque hace seis años solicitó la salida del país y el régimen se lo denegó. Ahora les preocupa también qué hará este periodista y poeta laureado, que no sabe hacer otra cosa en su vida que escribir desde que se lo enseñaron en la infancia.

Nada de esto le preocupa, porque no ha dejado de pensar como siempre y porque necesita el ansiado espacio de hablar con los suyos, de la mirada abnegada de su esposa, Yolanda Huerga, y del amoroso intercambio con sus hijos, sus hermanas. Su vitalidad no la han podido ablandar, ni su espíritu desviar.

Manuel está entero.


En libertad Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, 24 de junio (www.cubanet.org) - El poeta y periodista independiente Manuel Vázquez Portal, de 52 años de edad, fue puesto en libertad en horas de la noche de ayer miércoles.

Alrededor de las 12 de la noche, un auto dejó a Vázquez Portal en su residencia en el barrio capitalino de Alamar, al este de La Habana, después que le fuera concedida una licencia extrapenal debido a su estado de salud. Vázquez tiene diagnosticado un enfisema pulmonar, por lo que estuvo en el hospital recientemente.

"Está muy bien de ánimo, nos abrazó y nos dijo que no puede estar feliz mientras queden en prisión otros hermanos de lucha", dijo a la AFP Laura Pollán, quien acudió en la madrugada a la casa de Vázquez Portal, en el barrio de Alamar.

El periodista, que fue calificado inmediatamente como prisionero de conciencia por Amnistía Internacional junto a sus compañeros de causa, fue condenado a 18 años durante la ola represiva de 2003 y en noviembre del año pasado recibió uno de los cuatro premios internacionales a la libertad de expresión otorgados por el Comité de Protección a los Periodistas, radicado en Nueva York.

Vázquez Portal no dejó de escribir desde su detención. Durante el verano pasado fue enviando desde la prisión poemas, cartas, crónicas y un diario de prisión (http://www.cubanet.org/periodistas/vazquez.htm#carcel). Llevó a cabo varias huelgas de hambre, como protesta por las inhumanas condiciones de encarcelamiento.

Hasta poco antes de su detención, Vázquez Portal era el director de la agencia de prensa independiente Grupo de Trabajo Decoro, que fundó en 1999. Antes de convertirse en periodista independiente, publicó varios libros de poemas en Cuba, y recibió premios nacionales de literatura. CubaNet ha publicado su poemario Celda número cero y en forma digital su novela El niño del pífano.

"Me han sugerido que no tropiece dos veces en la misma piedra y que me vaya del país. Pero yo voy a quedarme y a seguir escribiendo," declaró a Reuters poco después de su liberación.


Periodista liberado denuncia que el Gobierno cubano "anda buscando propaganda" con las excarcelaciones

LA HABANA / 24 de Junio del 2004
EP/AFP

El poeta y periodista disidente Manuel Vázquez Portal, liberado hoy de la cárcel donde cumplía una condena de 18 años, opinó que las recientes excarcelaciones de opositores en Cuba se deben a una jugada política del Gobierno de Fidel Castro.

"Pienso que es un coqueteo del Gobierno cubano con la comunidad en el extranjero, anda buscando propaganda, para ver cómo va paliando la tempestad supuesta de una invasión (estadounidense) que por el momento yo no creo que se vaya a producir", indicó.

Vázquez Portal es uno de los 75 disidentes condenados en abril del 2003 a penas de entre seis y 28 años de cárcel, de los cuales seis han sido excarcelados en las últimas semanas por motivo de salud.

Bajo de estatura, delgado, de hablar desbordante con citas históricas y referencias literarias, Vázquez de 52 años, no tiene síntomas de enfermedad pese a su enfisema en el pulmón derecho y descarta que su liberación sea por motivos de salud.

"Sí, lo descarto totalmente. Me siento físicamente muy bien, bueno me siento la bula enfisematosa en el ápice del pulmón derecho y una leve hipertensión emotiva, pero no creo que ese sea el motivo (de la excarcelación)" añadió en su pequeño apartamento en el barrio de Alamar, en el este de La Habana.

Añadió que "entre mis amigos encarcelados, sobre todo entre los periodistas opositores, hay algunos con la salud más deteriorada. Estoy pensando en Raúl Rivero, por ejemplo, que además es mayor, tiene 59 años, tiene diabetes, pienso que a (Oscar Espinosa) Chepe había que liberarlo primero que a mí".

El resto de los excarcelados han recibido una licencia extrapenal, figura jurídica local que implica seguir cumpliendo la pena en su casa, con algunas limitaciones. Pero Vázquez asegura que no le explicaron que estuviera incluido en ese caso, "me dijeron que estaba en libertad, sencillamente", dijo.

A su llegada a La Habana la víspera, desde Santiago de Cuba, donde estaba recluido en un hospital, el disidente recibió la sugerencia de abandonar el país, de parte de un oficial de la Seguridad del Estado.

"Me sugirieron anoche, Aramis (oficial) que debía irme, Ramiro también (otro oficial). Les dije que eso no dependía de mí, que yo hacía cuatro años tenía visa norteamericana, que ellos no me dieron el permiso en el momento que deseaba irme".

Agregó que no abandonará Cuba, a menos que lo obliguen a irse, pero aclaró que "tengo que reunirme todavía con la familia, pero mi decisión es ver el final de la película".

Vázquez piensa continuar en sus actividades del periodismo opositor. "No soy un político, soy un periodista" aclara, y asegura que "yo nací periodista y nací poeta, y voy a seguir siéndolo".

En 1995 comenzó a trabajar en la agencia noticiosa independiente (ilegal) Cuba Press y en septiembre de 1998 fue uno de los fundadores de la agencia Decoro, transformada un año más tarde en Grupo Independiente Decoro.

Debido a su actividad profesional, el Comité para la Protección de los Periodistas le concedió el pasado año su premio a la Libertad de Expresión. En mayo de 2003, Vázquez entregó a su esposa Yolanda Huerga parte de su diario de prisión, que fue sacado clandestinamente del centro penitenciario y divulgado por medios internacionales de prensa.

Entre su obra literaria se encuentran los cuadernos 'A mano abierta', 'Del pecho como una gota', 'Cantos iniciales', 'Fábrica de antojos', todos de poesía, el libro de cuentos 'A fondo' y la novela infantil 'Una guerra por los sueños'

CanariCubanoticias


Excarcelan en Cuba al periodista Manuel Vázquez Portal,
el décimo disidente liberado por motivos de salud

LA HABANA/24 de Junio del 2004/ (EP/AFP) / CanariCubanoticias

El poeta y periodista disidente Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de cárcel en Cuba, fue excarcelado anoche por motivos de salud, según informaron fuentes de la oposición interna. Con Vázquez Portal suman ya 10 los opositores excarcelados en los últimos días, y es el sexto del grupo de 75 disidentes condenados en abril de 2003 a penas de entre seis y 28 años de prisión.

"Está muy bien de ánimo, nos abrazó y nos dijo que no puede estar feliz mientras queden en prisión otros hermanos de lucha", informó Laura Poyán, quien acudió en la madrugada a la casa de Vázquez Portal, en el barrio de Alamar.

De 52 años de edad, el poeta y periodista padece de un enfisema pulmonar, por la que estuvo recluido en salas penitenciarias de instituciones hospitalarias y las autoridades le concedieron una licencia extrapenal.

En 1995 comenzó a trabajar en la agencia noticiosa independiente (ilegal) Cuba Press y en septiembre de 1998 fue uno de los fundadores de la agencia Decoro, transformada un año más tarde en Grupo Independiente Decoro, por todo lo cual el Comité para la Protección de los Periodistas le concedió el pasado año su premio a la Libertad de Expresión.

En mayo de 2003, Vázquez Portal entregó a su esposa Yolanda Huerga parte de su diario de prisión, que fue sacado clandestinamente del centro penitenciario y divulgado por medios internacionales de prensa.

Entre su obra literaria se encuentran los cuadernos 'A mano abierta', 'Del pecho como una gota', 'Cantos iniciales', 'Fábrica de antojos', todos de poesía, el libro de cuentos 'A fondo' y la novela infantil 'Una guerra por los sueños'.

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"Somos inderrotables, contra el amor todo mal se estrella":
Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, junio (www.cubanet.org) - "Yo no estoy triste, porque te tengo, y tengo a esa bondad y reciedumbre que es tu mamá. Somos inderrotables, contra el amor todo mal se estrella. No estés triste", escribió a su hijo Gabriel el poeta y periodista independiente Manuel Vázquez Portal, prisionero de conciencia condenado a 18 años de prisión:

Cárcel de Boniato
Sr: Gabriel Vázquez Huerga

Hijo de estirpe tierna y bravía:

¿De dónde te salen esos versos, desgarrados y desgarradores, que me enviaste? ¿Será verdad que la poesía tiene como manantial el dolor? ¿Qué no diera yo porque fueras un poeta sin los halos conque adornan el alma las tristezas? Pero "el amor, Gabriel, es dulce y espinoso" y la poesía es, sobre todo, amor. Pero no estés triste. La tristeza es una enfermedad que padecen los débiles. Mira, te transcribo unos versos que el poeta español Miguel Hernández le escribió a su hijo cuando él -el poeta- estaba preso en una cárcel franquista.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedora de las flores
y las alondras.
Rival del sol,
porvenir de mis huesos
y de mi amor.

Desperté de ser niño,
nunca despiertes.
Triste llevo la boca,
ríete siempre.
Siempre en la cuna
Defendiendo la risa
pluma por pluma.

No te derrumbes,
no sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

Eso también quiero de ti y para ti. Juega, ríete, estudia mucho. Los libros son el mejor bálsamo para las heridas, la sabiduría que alcances en ellos te hará bello y fuerte, probo y justo. Yo no estoy triste, porque te tengo, y tengo a esa bondad y reciedumbre que es tu mamá. Somos inderrotables, contra el amor todo mal se estrella. No estés triste. Escribe, como has hecho con esos versos que ¡ya quisiera yo haberlos escrito a los diez años de edad! Pero no estés triste, que tu poesía sea como un dulce látigo cayendo sobre el lomo fiero de quien te provoque el dolor, y como una caricia a los oídos de quien te ama. La poesía es tralla y flor. Ojalá sólo tengas que usarla como flor, por ello lucharé sin cansancio.

Decirte qué me parecieron tus versos sería una tontería. Esos versos son hijos de tu dolor, nietos de los míos, son bellos, inmejorables, por lo menos, a los ojos de este abuelo que te vio, como padre, balbucir las primeras palabras, y ahora escucha a los nietos, dados por el hijo poeta, a un abuelo chocho. Sueña y escribe. ¡Qué dichoso eres, a los diez años ya tienes novia, versos y dolores!

Te ama
Papá


"La política ha de ser amor por el prójimo"

Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión. Cárcel de Boniato, Santiago de Cuba. / LA HABANA, mayo 31 (www.cubanet.org)

Cárcel de Boniato, 22 de abril 2004

Sra Yolanda Huerga Cedeño

Puchita:

Recibí tu carta. Y ahora, ¿qué digo? Tú amor me deja mudo. ¿Cómo cabe tanto amor para mí en ese tremolar tibio y pequeño que eres: Nerviosa llama apoyada en la frágil palmatoria de un lirio, mariposita mía: Hoy menos que nunca, puedo disculpar a Carmen Zayas Bazán; hoy más que nunca, veo a Amalia Simoni en tu rostro -y que quede claro que en mí no es un símbolo partisano para refrendar heroísmo alguno, sino para recordar que el amor no necesita legitimaciones en ninguna época.

Hace ya más de un año esperas, parada en el balcón, por mi regreso; hace más de un año, atenta a los rumores de la noche, sueñas con el crujido del cerrojo abierto por mi llave en la puerta de nuestra casa; hace más de un año viajas cientos de kilómetros para venir a darme un abrazo consolador. Penélope mía, qué tejido precioso hilvanas con tus lágrimas. ¿Podrá algún sátrapa contra eso? No saben la fuerza invencible que han desatado. El amor sobrevive a todas las catástrofes. ¿Qué herida no me sanaría con el bálsamo de un beso tuyo? No hay ergástulas para el amor.

Cuando la política deje de ser un arte de rentables convenios, un juego de pactos sustanciosos, un ardid de maquiavelos, y se convierta en manto amoroso para proteger a lo creado por Dios, Dios la dotará de esa fuerza inderrotable que posee el amor. La política no puede seguir siendo esa lid escabrosa que lleve al poder a seres sin sensibilidad exquisita para cuidar del hombre y su entorno. El destino del planeta no puede estar en manos de quienes no amen la paz, la concordia, la inteligencia. La política ha de ser amor por el prójimo, preocupación constante por el bienestar, respeto constante por las libertades del hombre, transparencia absoluta de la gestión de los titulares del gobierno, inviolabilidad del contrato que se establece entre gobernante y pueblo para asegurar que ningún ambicioso de poder se erija con facultades de Dios terreno; y sobre todo, la política debe educar al ser humano en la ley, para que nadie, absolutamente nadie, se crea, intente, o pueda establecerse o actuar fuera de ella.

El futuro del mundo no pueden ser las dictaduras, ni la preponderancia de una memoria sobre las otras. La nación postmoderna ha de abrirse paso legitimando todas las comunidades y todas las culturas. Si la naturaleza ha demostrado que existen, en lo objetivo ¿por qué reprimir o privar de derechos sociales, económicos y políticos a los gay o las lesbianas o a los heterosexuales? ¿Por qué reprimir o privar de sus derechos a los católicos o los anglicanos? ¿Por qué reprimir o privar de sus derechos a los liberales o a los socialistas? Libertad es eso, política es eso; la "viña del Señor", el arca de Noe para salvación de todos.

Puchita, mi pecho es pequeño para que quepa tu beso, pero recibe tú el mío al tamaño de tu amor.

Tuyo,
Yo

"El destino de mi país, de mi pueblo, se me ha convertido en obsesión": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, mayo 10 (www.cubanet.org) - Escribió a su esposa el poeta y periodista independiente Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión.

Cárcel de Boniato, 21 de abril de 2004

Sra: Yolanda Huerga Cedeño

Puchita:

¿Por qué no puedo yo darle reposo a esta cabeza mía que, mientras más vieja, más indagadora, inconforme y sumida siempre en meditaciones complicadas?

¿Qué fatum terrible me signa y no me permite las banalidades que, tan cómodamente, se apoltronan en la mayoría de las cabezas?

Hoy me gustaría, como el poeta español que tanto significó para la poesía cubana -piensa en el grupo Orígenes-, Juan Ramón Jiménez, exclamar: "Dios mío, dame la mediocridad", aunque Dios se burlara preguntándome: ¿más?

Es que no puedo dejar de pensar. El destino de mi país, de mi pueblo, se me ha convertido en obsesión, en un rittornello abrumador y pertinaz. Fácil -aunque muy doloroso en mis circunstancias presentes- sería imaginar lo que hace nuestro Gabriel en este instante, evocar lo que te apesadumbra o contenta en esta hora, colegir las aspiraciones de Manolito, barruntar los sueños esperanzadores -no conoce todavía la crueldad y vacuidad de cuando la esperanza se convierte en espera- de mi hija Tairelsy para su hijo Samuel; en fin esa cotidianidad que hace feliz a tanto ser común.

Pero yo, no. Alma de carretero atascado que aguijonea a sus bueyes, tengo que pensar -con lo peligroso que se torna pensar- en el destino de una nación que su sátrapa expolia, y niega desvergonzadamente que lo hace, y nos la roba sin dejarnos ninguna alternativa, abusando de una titularidad que hace mucho tiempo el verdadero soberano le retiró, pero que él detenta a pura fuerza castrense. Pienso. No puedo dejar de pensar en el triple peligro -aunque se avizora otro, un cuarto- que se cierne sobre ella: la permanencia en ese estado limbático en que el tiempo parece haberse congelado, la asechanza de que el limbo se rompa y dé paso al infierno de una insurrección interior que sería reprimida con fiereza y recrudecería el estado de plaza sitiada que padece la ciudadanía y por último, el tan anunciado Apocalipsis de una agresión armada por parte del "enemigo histórico", más bien, conseguido por la necesidad que todo principado absolutista requiere para mantener el espíritu de confrontación de que depende su existencia.

Ante esa necia tozudez partisana -no tan necia como impostada- de quien hace de lo confrontacional el único asidero para la supervivencia de su política, convocando sin escrúpulos al holocausto, no resta otra opción que acrecentar la sabia, prudente y paciente civilidad, para no ser cómplice, o marioneta ciega, del crimen que supone un estado de guerra real en las circunstancias actuales. La mayor aspiración de todo psicópata belicoso -recordar a la recomendación (petición) a Nikita Jruschov en l962- es ver al mundo envuelto en pólvora. Hay que evitarlo a toda costa. La pólvora y la guerrilla son, ahora mismo, una metáfora, una reminiscencia del pasado en que se quiere, como fósil viviente, eternizar el magno. Es estúpido olvidar que la modernidad ha dotado al hombre de una tecnología de exterminio que deja muy estrecho margen a las utopías espartanas. No es la arrogante intransigencia caudillista, el espíritu de sacrificio, la heroicidad a ultranza lo que determina el desenlace de las batallas en esta hora, aceptar como inteligente que se puede desafiar con el pecho -ajeno casi siempre de quien lo preconiza- un misil de lanzamiento digital o una aviación pilotada por computadoras remotas. Pero esa postura numantina -que implantada en la conciencia como providencial, nos viene desde que los mambises del siglo XIX incendiaron la ciudad de Bayamo antes que entregarla al enemigo español- no es auténtica ya en la élite que la alimenta con plena conciencia del verso del himno, también bayamés: "al combate, corred" (vosotros, ustedes) y asumen una socarrona actitud de "capitanes arañas". A la hora cero todos huyen bajo el pretexto de continuar la sagrada lucha -fundamentalismo también impostado. Ese imaginario no es más que el discurso enmascarado tras el cual se esconde una selección muy racional -maquiavélica diría yo- del arsenal simbólico de la memoria histórica para redespertar un entusiasmo muerto desde la década de los sesenta, que les permita la perpetuación de una usura, ya traspasada -menos en los niveles más altos de la pirámide- a los herederos ortodoxos y dogmáticos que la usufructúan y aprendieron a defenderla con las mismas trácalas.

Frente a eso, qué cabeza honrada puede darse el lujo de reposar. El cuarto peligro -el más horripilante- sería, a la desaparición de nuestro Pitaco particular, el establecimiento de sus vástagos en esa ortodoxia dogmática que elevaría el nepotismo a alturas insospechables.

No puedo dejar de pensar. No hay espacio en mi cerebro para quejas personales, acoquinamientos ideológicos individuales, ¿seré estúpido o estaré infectado por ese virus providencialista que aqueja a la nación romántica que somos, cuando ya el mundo anda en pos multiculturalidad postmoderna que permita la existencia, reconocida y legitimada, de las pequeñas comunidades que conforman la unidad, en mi caso la familia?

No te caliento más la cabeza. Con la mía que bulla basta. Soy el único culpable de llevarla todavía sobre los hombros, y no hay ninguna deidad aquí, como en Las cabezas trocadas, de Thomas Mann, que me la pueda permutar, aunque sea por un coco seco, pero que me permita una mullida inconciencia para dedicarla únicamente a soñarte.

Te amo,
Yo


Vázquez Portal de nuevo en huelga de hambre
Yolanda Huerga, esposa de Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, mayo (www.cubanet.org) - Hoy es 3 de mayo, día en que entregarán en Belgrado el Premio de Libertad de expresión de la UNESCO concedido a Raúl Rivero. Blanca Reyes, su esposa, me invitó a una especie de celebración que ofrecería en su casa, en respuesta a la negativa del gobierno cubano a su solicitud de viajar a recibir el premio. Yo la telefoneé y me disculpé como pude, porque no me siento con ánimos de reuniones de ese tipo aunque sea para acompañar a mi amiga, que sufre como yo la pena de tener a su marido preso injustamente.

Lo que me aflige y me impide que esté con Blanquita en estos momentos es que acabo de regresar de la Prisión de Boniato, donde se encuentra recluido mi esposo, Manuel Vázquez Portal, cumpliendo una condena de 18 años por ejercer el derecho de expresar su opinión libremente. El 30 de abril de 2004 fue el día reglamentado por las autoridades carcelarias para la visita familiar que cada tres meses le conceden los mandatarios cubanos a los presos políticos del grupo de los 75.

Llegamos a Boniato con el corazón contento. Apenas el reloj marcaba las 9 de la mañana y no nos hicieron esperar mucho en la antesala del establecimiento penitenciario, en menos de una hora nos estaban llamando para entrar a la cárcel.

Ya habíamos olvidado las dificultades que sufrimos para conseguir los pasajes y para trasladarnos en tren en un viaje de 14 horas, yo sentada en una silla de ruedas debido a una fractura que me produjo en la pierna un pequeño accidente. Ibamos Gabriel, el niño de Manuel y mío; Manolo, hijo de Manuel; Xiomara, su hermana, que me sirve bondadosamente de enfermera, y yo.

Tampoco recordábamos el cansancio del peregrinaje por las tiendas de La Habana, buscando productos que se conservaran sin refrigeración por largo tiempo y que, además, fueran lo más nutritivos posible para que nuestro Manuel pudiera sobrevivir en ese cementerio de cadáveres vivientes, como él mismo la definió, que es la Prisión de Boniato.

Vino a buscarnos un guardia, como siempre, y comenzamos la ascensión de la loma del penal. A mí por estar en silla de ruedas y a Manolo que la empujaba nos dejaron pasar por la entrada de los trabajadores del centro penitenciario, ya que la silla es más ancha que la acera pavimentada de lajas y enrejada con cerca peerless que se emplea para conducir a los familiares de los presos.

A la requisa de la jaba yo no pude entrar, pues era tan angosto el pasillo que conducía al lugar designado para realizar ésta que mi silla de ruedas no pasaba, y tuve que quedarme esperando en la parte exterior, mientras mi cuñada y mi hijastro sometían nuestros bastimentos al minucioso escrutinio de los carceleros.

Más tarde, ya fuera de ese lóbrego sitio, me contaron cómo había sido la supervisión de la jaba: Cuando entraron cargados con los pesados bultos de nuestros víveres, uno de los guardias les espetó que sólo eran 30 libras de peso y 48 cajas de cigarros. Que no se podía pasar ningún tipo de proteína, ni aromatizante, ni repelente para los insectos ni siquiera una baraja que habíamos llevado (supongo que pensarían que Manuel es cartomántico y podría adivinarles el futuro). Mi hijastro le preguntó al "jefe supervisor" qué respaldaba estas medidas con presos a los que se les llevaban provisiones cada tres meses. El "jefe" contestó que eran órdenes superiores. Entonces Manolo le dijo: "Usted tiene que tener un documento que lo respalde". Sin responder, el guardia salió y trajo un papel que no le permitieron leer pero que Manolo pudo atisbar que estaba encabezado ANEXO 2 PARA EL PROCEDIMIENTO EN LA OPERACIÓN OFENSIVA 2.

A las 11:50 nos entraron al lugar en que se efectuaría la visita, que consistía en una especie de salón de reuniones pequeño con una mesa oval en el centro, rodeada de algunas sillas. A mi cuñada no la dejaron ver a su hermano (ley: dos adultos y tres hijos menores) y la obligaron a permanecer de pie en un pequeño cuarto, sin poder salir de la cárcel durante el tiempo que duró la visita.

Cuando pudimos abrazar a Manuel ya le habían quitado las esposas. Comenzamos a hablar de esos temas de que hablamos los que tenemos la desdicha de tener a un ser amado alejado y sometido a los rigores desenfrenados propios de la venganza política del que detenta el poder.

Me contó Manuel de los desmanes que cometen con los presos en la prisión. Dice que a Emni Hechavarría, un preso común que llevaba cantando corridos mexicanos tres días, lo encerraron con uno de los perros entrenados y después que éste lo desguazó lo llevaron a coser sus heridas al hospital y lo devolvieron a la cárcel.

Otro preso, Gabriel Felimón, el cual estaba en huelga de hambre debido a las pésimas condiciones de la comida del penal, cuando ya estaba deshidratado le pusieron un suero para reanimarlo. Este preso se cosió los labios con fibras de nylon para no comer. También Rolando Iglesias, quien desde tiempo atrás estaba solicitando atención médica psiquiátrica, se embarró todo el cuerpo de heces fecales y trepó un muro altísimo para llamar la atención de las autoridades.

Cuenta Manuel que un mayor de la Seguridad fue a amenazarlo y a hostigarlo y que le dijo que era un pagado del imperio. Manuel le contestó que hasta hacía unos años ellos eran pagados por la Unión Soviética; el oficial le dijo: "Respéteme, que yo soy un mayor", a lo que mi esposo respondió: "¿Usted un mayor? Mayor era Ignacio Agramonte".

Narra Manuel que continúa en las mismas infrahumanas condiciones en que está desde que cayó preso, en una celda mugrienta porque no hay agua para limpiarla (el preciado líquido falta en la prisión desde más de un mes, sólo la ponen algunos días cinco minutos). Tiene como única compañía las ratas y todo tipo de insectos incluyendo nubes de mosquitos (pero no permiten llevarle repelente ni veneno para ratas y cucarachas). Cuando cae la noche se queda totalmente a oscuras, pues su celda no tiene bombillo (ni permiten llevárselo). Le suspendieron la dieta que le había indicado el médico debido a su estado de salud (bula enfisematosa y presión alta) y que consistía en arroz, agua de frijoles y picadillo de soja. No puedo imaginar lo que comerán sin dieta. Esta dieta se la habían aplicado el 18 de marzo de este año, después de rechazar la comida durante 21 días, y ya se la suspendieron porque dicen que no tienen condiciones en la prisión para seguirla suministrando. A pesar de haber pedido atención religiosa en incontables ocasiones se le niega sistemáticamente. Bromea con la espantosa peste del retrete diciendo que no vive en una celda sino en una letrina.

Cuando transcurrió una hora de la visita, en la que extrañamente nos habían dejado solos, pero encerrados, Manolo llamó al guardia que estaba afuera de custodia y le solicitó salir para que pudiera entrar su tía. Negativo. Eso podía resultar una conspiración contra la seguridad nacional.

Ya al final de la visita, cuando le informamos a Manuel que sólo le dejaban pasar 30 libras de la jaba, me acarició y me dijo: Comenzaré hoy una huelga de hambre como protesta a esta medida, que no persigue otro fin que el de debilitarnos físicamente hasta matarnos lentamente por inanición; o me permiten entrarlo todo o rechazo todo. La respuesta fue que nos lo lleváramos todo.

La Seguridad del Estado incautó dos libros de los que le llevé en la visita anterior: Otra grieta en la pared, de Fernando Ruiz, y una biografía de Nerón, el famoso emperador romano. El libro de Ruiz, que versa sobre la nueva prensa cubana, lo entiendo a pesar de que lo habían dejado pasar, pero el que me rompo la cabeza pensando por qué lo consideran subversivo es el que trata sobre Nerón. ¿Habrán hecho algún tipo de comparación?

Salimos tristes de la cárcel, detrás se nos quedaba un pedazo de alma. Qué será de Manuel sin comida, sin aseo, sin medicinas, sin libros. En huelga de hambre, porque es la única manera de protestar contra las arbitrariedades del régimen penitenciario. Y yo rogándole a Dios que nos perdonara a los cubanos por haber soportado tantos años este mal que padecemos. Por eso no puedo estar con Blanquita Reyes, una de mis compañeras de infortunio, en su acto por la entrega del premio de Raúl Rivero.



Vázquez Portal en condiciones infrahumanas

LA HABANA, 11 de abril (Ernesto Roque Cintero / www.cubanet.org) - El poeta y periodista independiente Manuel Vázquez Portal, confinado en la prisión de Boniato en la provincia Santiago de Cuba padece de escabiosis, informó en La Habana su esposa, Yolanda Huerga Cedeño.

Huerga conoció de la situación por la que atraviesa el periodista encarcelado por vía telefónica el pasado viernes, cuando Vázquez le comunicó que no podía siquiera lavar las sábanas y su ropa, ya que en la cárcel hace un mes aproximadamente no hay agua.

"Manuel me dijo que sólo le dan una poca cantidad de agua para beber, y alguna vez para bañarse, y a consecuencia de esto la escabiosis prospera. Hasta el momento sólo le han suministrado Benzoato de Bencilo, pero éste le fue entregado en un pomo plástico, que al ser corrosivo, se le botó casi todo, ya que se corroyó el plástico", dijo Huerga. La falta de agua imposibilita a la vez que se puedan hervir las ropas y las sábanas diariamente como está establecido desde el punto de vista médico.

Yolanda señaló además que Manuel le comunicó que la prisión se está cayendo desde el punto de vista constructivo, y que las instalaciones sanitarias, son espantosas. "Las celdas están llenas de churre, ya que no se pueden lavar, dijo mi esposo, y también que los cientos de ratas que proliferan se comen la comida, las gomas de borrar, el jabón".

Referente a la atención médica que recibe Vázquez Portal, éste señaló que todos los días le toman la presión arterial, pero que no hay en existencia de Atelonol, medicamento que debe tomar.

Vázquez no tenia acceso a la prensa escrita desde hacia 11 meses, y ahora un día más que otro le dan un periódico, y nada de televisión. "Manuel se quedó sin libros para leer y conoció que en la prisión existe una biblioteca a la que él no tiene acceso por el régimen de severidad en que se encuentra", dijo Huerga.

Agradece Yolanda Huerga campaña por la libertad de Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, 30 de marzo (Ernesto Roque / www.cubanet.org) - "Deseo expresar mi agradecimiento al Comité para la Protección de los Periodistas, y a todas las personas que apoyen esta campaña, y la de todos los prisioneros políticos y de conciencia en Cuba", señaló Yolanda Huerga, esposa del poeta y periodista Manuel Vázquez Portal, en relación a la campaña que por la libertad del prisionero de conciencia desarrolla esa organización.

El Comité para la Protección de los Periodistas, con sede en los Estados Unidos, dio a conocer a través de su página electrónica www.cpj.org la campaña por la libertad de Manuel Vázquez Portal, y ha pedido que las personas que apoyen esta campaña deberán enviar la petición antes del 10 de junio de 2004, fecha en que la petición de libertad será entregada al gobierno cubano.

¡Libertad para Vázquez Portal! es el lema empleado por el CPJ, quien en noviembre de 2003, y como reconocimiento a la labor periodística de Vázquez, otorgó al poeta y periodista uno de los premios internacionales de la libertad de prensa.

Hasta el momento, personas residentes en 15 países apoyan la campaña a favor de la excarcelación del periodista, condenado a 18 años de prisión y recluido en la cárcel Boniatico, en la provincia Santiago de Cuba.

Durante su encierro, Vázquez Portal ha logrado sacar clandestinamente de la cárcel su diario del preso y cartas a Pucha, que describen el régimen carcelario de la Isla, y dan una visión de la sociedad cubana actual. En dos oportunidades, el poeta se ha unido a huelgas de hambre en reclamo de sus derechos y los de todos los prisioneros de conciencia.

Yolanga Huerga, esposa del poeta, enterada de la campaña, añadió: "Recabamos la ayuda de la comunidad internacional para desmentir la campaña del gobierno cubano, que acusa de mercenarios a los periodistas independientes, que escriben sobre la realidad cubana y no sobre otros países".

"Los zarpazos de la fiera herida son atolondrados pero peligrosos": Manuel Vázquez Portal

"Los zarpazos de la fiera herida son atolondrados pero peligrosos. Debes y deben precaver por si asoman las uñas. Todo sastre antes de dar puntadas, toma medidas. Tómenlas, pero no dejen de zurcir. No permitan que ningún zascandil se les adelante. No se queden en la playa, vayan hasta altamar, que se enteren todas las costas del peligro que supone amar cuando el amor anda tan lejos del corazón de la fiera", escribió el poeta y periodista independiente Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión, a su esposa, Yolanda Huerga.

Cárcel de Aguadores, 8 de febrero, 2004
Sra. Yolanda Huerga Cedeño

Puchita:

Esta será una carta muy breve. Hija de la premura. Escrita con la urgencia de los mensajes impostergables. Quien conozca el amor sabrá por qué.

Recibí una visita entre pachanguera y amenazadora. Por su burda sutileza te diría que más amenazadora que cualquier otra cosa. Los detalles son, por ahora, imposibles. Sólo te repito, como te dije desde el principio: de todo lo que tú digas soy yo el único responsable. Que nadie intente ver en ti o en tus actos otra culpa que no sea la de amarme. Si alguien quisiera utilizar tus palabras para inculparte por algo, conocerán entonces de lo que soy capaz verdaderamente. El juego de cultas fruslerías se convertiría en guerra sangrienta y sin tregua.

Mantente alerta y alerta a toda persona que corra el mismo riesgo. Los zarpazos de la fiera herida son atolondrados pero peligrosos. Debes y deben precaver por si asoman las uñas. Todo sastre antes de dar puntadas, toma medidas. Tómenlas, pero no dejen de zurcir. No permitan que ningún zascandil se les adelante. No se queden en la playa, vayan hasta altamar, que se enteren todas las costas del peligro que supone amar cuando el amor anda tan lejos del corazón de la fiera.

Puchita, tú eres mi voz y cuanto digas es mucho menor de lo que yo diría; si te conminan al silencio, diles que entonces seré yo la algarabía, y que tengo buena garganta; no hay convenios, tenemos el derecho. La altamar es el reino donde podemos navegar. Sé buen marinero, no dejes nada en la ribera, que todo, absolutamente todo, por nimio que sea, resuene en todas las playas. Yo soy el autor -material e intelectual- de todo cuanto afirmes. Si buscan un culpable, aquí estoy, preparado y aguardando. Tu delito es amarme. Mi delito, no haberte dado a tiempo una patria donde defender el amor no sea un delito.

Tuyo,
Yo


Hospitalizado Vázquez Portal

LA HABANA, 15 de enero (www.cubanet.org) - El poeta y periodista independiente Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión en abril de 2003, está ingresado en la sala de penados del hospital "Ambrosio Grillo" de Santiago de Cuba, lo que ha causado honda preocupación a sus familiares.

Yolanda Huerga Cedeño, esposa del prisionero de conciencia, se personó en el centro hospitalario, pero los oficiales de la Seguridad del Estado no le permitieron verlo.

"Manuel está ingresado desde el lunes 5 de enero. Lo supe el viernes 9 cuando me llamó por teléfono, y este lunes, día 12, embarqué para Santiago de Cuba. Amanecí en el hospital el martes", relató Huerga. "El guardián encargado de la sala de penados me dijo que para que pudiera ver a mi esposo tenía que autorizarlo la Seguridad del Estado. El hizo la gestión por teléfono, pero me negaron ese derecho. Ni siquiera permitieron que le entregara un abrigo que le llevé porque Manuel no tiene ninguno en la prisión".

Añadió la esposa de Vázquez que los médicos de la sala que atienden a su esposo le explicaron que de acuerdo a sus investigaciones habían descartado la presencia de un enfisema pulmonar, y que pensaban que las manchas en los pulmones pueden deberse al tabaquismo". Vázquez fue trasladado al hospital cuando detectaron manchas en una placa de los pulmones.

También dijo Huerga que desde que su esposo está preso padece de un catarro muy fuerte y que últimamente ha tenido fiebre con frecuencia, por lo que toda la familia está muy preocupada. En la prisión las condiciones higiénicas y la atención médica son pésimas.

La distancia continúa siendo un castigo adicional a los presos y sus familiares. "Por un pasaje cuyo precio oficial es 40 pesos, tuve que pagar cien para ir y 250 para regresar".

 

Esto acabará cuando los cubanos lo deseemos: Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, diciembre 12 (www.cubanet.org)

Cárcel de Aguadores, 1 de octubre, 2003

Sra. Yolanda Huerga Cedeño

Puchita mía:

El día 9 será mi cumpleaños. No podré gozar de tu compañía, y Gabriel, que ya sufre mi ausencia, no podrá este año despertarme con los ojos brillantes de júbilo, para recordarme, con un jugueteo matinal, que estoy envejeciendo. ¿Cuándo podremos nuevamente disfrutar esos placeres elementales del espíritu a que acostumbrábamos, y de los cuales nos ha privado la injusticia y la ferocidad de un régimen macabro?

Frente a esta pregunta que te hago y me hago no puedo responder más que con esa desafiante respuesta que siempre doy a quienes me preguntan que cuándo acabará este régimen oprobioso: "Esto acabará cuando los cubanos lo deseemos". Si padecemos la tiranía es porque la soportamos y por tanto la merecemos. Hasta que el pueblo cubano, a pesar de toda la represión gubernamental, no se decida a ser libre, seguiremos siendo esclavos. Mientras sigamos creyendo el barraje propagandístico del régimen, seguiremos, como sapos hipnotizados, viviendo en el cieno.

La revolución de Castro ha sido desde sus albores un fingimiento edénico que, por medio de una prensa más adoctrinativa que informativa, vendiendo una imagen mesiánica, ha tratado de deslumbrar al mundo, ha engatusado a algunos y embaucado a un pueblo entero. De paradisíaco Cuba sólo ha tenido el riesgoso pasadizo, como Estigia plagada de peligros, que nautas atrevidos, desesperados, han descubierto en el Estrecho de la Florida, y en el cual intuyen la promisión de una vida mejor después de haber enfrentado al cancerbero.

Este año, cuando arribo, sin paz, sin patria, sin libertad, a los 52 años, ha sido particularmente fatídico para Cuba. Miles de encarcelados pagan con su encierro la cuota de sufrimiento que cada cierto lapso de tiempo se desencadena en la nación. Frente a la imposibilidad de bajar la presión social por medio de otro éxodo masivo, el régimen se ha visto forzado a sustituir la migración por la encarcelamiento.

Las operaciones policiales (esta vez encabezadas por la Seguridad del Estado) han servido para frenar el evidente descontento popular. ¿Cuántos son los prisioneros arrestados este año? Nadie -excepto la cúspide de poder- lo sabe. Las operaciones con nombres rimbombantes como "Coraza del pueblo" contra el tráfico de drogas, "Ofensiva dos" contra opositores y periodistas, más otras, han arrojado un enorme caudal a las cárceles cubanas. Pero no por ello el descontento popular ha decrecido. La inconformidad bulle en el país como el magma a punto en las entrañas de un volcán. Creo sinceramente que esta línea ascendente de desaprobación hacia el sistema castrista es irreversible. Aspiro a no cumplir más años bajo la pesada piedra del totalitarismo cubano.
Te amo,
Yo


Si alguien se sueña estatua, ése es el tirano": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, diciembre 11 (www.cubanet.org)

Cárcel de Aguadores, 29 de septiembre, 2003

Sra. Yolanda Huerga Cedeño

Puchita querida:

Yo sufro los barrotes de una celda, más bien chiquero de marranos, donde hoy hace seis días falta el agua; Cuba sufre los bostezos de la comedia manida, reiterada hasta el agotamiento de sus charrasquillos, que le impone un histrión demente. ¿Cuál mi culpa, cuál la de Cuba? Yo no he cometido otro delito que el de escribir con honradez sobre lo que otros callan, ya con disimulo, ya con complicidad, ya con desvergonzado desparpajo; Cuba no ha cometido otro crimen que el de la aquiescencia pasiva frente a la estulticia que durante casi medio siglo la ha degenerado.

Quizás ambos merezcamos la condena. La ingenuidad, bajo los efectos enervantes del hechizo de las habilidades del prestidigitador malvado, puede ser una culpa. No fuimos, ni yo ni Cuba, capaces de vislumbrar la catástrofe que se avecinaba. No barruntamos que si alguien se sueña estatua, ése es el tirano. No sabe que al convertirse, en vida, en más mármol que carne humana, sensible y perecedera, el resto de los hombres comienzan por temerle, luego por despreciarle, y más tarde burlarle. Lo que empieza con solemnidad de himno para el héroe -si es un tirano el elegido- termina con fanfarrias de circo para el devenido saltimbanqui, caricatura de lo que fue heroísmo.

La oportunidad de servir a la humanidad -y esto no lo ha entendido nunca ningún tirano- es ya en sí misma la presea. Todo jalón áureo, todo entorchado dorado que se procure luego, no sintetiza el instante supremo en que el destino individual brinda una brizna de gloria. Coincidir, ya por azar, ya por decisión propia, en el segundo exacto en que los demás requieren del acto altruista no significa luego que los beneficiarios nos deban pleitesía eterna.

Fidel Castro, de cuya heroicidad siempre he dudado -cuando los sucesos del Cuartel Moncada su automóvil se extravió, y su piel no estuvo expuesta al silbido feroz de los disparos; cuando el combate de Guisa, mientras Braulio Coroneaux moría junto a la loma del Martillo, él dirigía las acciones amparado por las estalagmitas de la Cueva de Santa Bárbara; cuando en Bahía de Cochinos Efigenio Ameijeiras llevaba los tanques de guerra hasta las arenas de la playa, él dirigía las acciones al resguardo de muchos kilómetros en el Central Australia; cuando Arnaldo Ochoa veía, en Cuito Cuanavale, la noche hendida por cintas de fuego, él quería, desde La Habana, dirigir la batalla- ya arribó a la fase de bufón. Cuba es hoy, bajo su férula, un mundo de brujas desenfrenadas, de mentiras, de trampas, de falsos semblantes, de antifaces macabros y estratagemas, y todos, urticados por la infecta máscara, esperan la hora final del aquelarre para poderse componer el rostro verdadero.

El grupo de adelantados que se arrancó con energía y virilidad la máscara de la diabólica comparsa, padece en su mayoría los rigores de la prisión, pero pueden mostrar la faz sin pústulas repulsivas que los señalen como conjurados de Belcebú. Ojalá -y ruego aquí fervientemente a Dios- no haya entre nosotros otro que se sueñe mármol, obelisco. Ojalá el futuro no tenga que enfrentarlo, porque te juro que, aún en la ancianidad, volveré a la carga. Estos sufrimientos tuyos de hoy no los repetirá otro tirano sin que encuentra otra vez adarga al brazo… ¡Qué bonita me quedó esa referencia al Quijote! ¿No seré yo en realidad algo quijotesco, no habré confundido el Almendares con el Toboso? Si es así, que tengan cuidado los futuros molinos con ínfulas de sátrapas inconmovibles.

Estos meses de cárcel han sido un gran sacudimiento en el ámbito sideral de nuestra oposición. Novas, supernovas, negras, aerolitos han estado en el vórtice de las explosiones. Unas se han convertido en huecos negros, otras en puro polvo astral, otros han decidido apagarse y, sobre todo, un grupo de satélites se ha reorientado en su órbita real. ¡Bienvenido al bang! El cielo ha quedado más limpio para que yo escoja una estrella y le ponga tu nombre, y pueda orientarme en la noche más negra.

Tuyo,
Yo


La prisión no me doblega, me reafirma": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, diciembre 8 (www.cubanet.org) -

Cárcel de Aguadores, 28 de septiembre de 2003

Sra Yolanda Huerga Cedeño

Pucha:

La prisión no me doblega, me reafirma. Cuando los gobiernos encarcelan por razones políticas no hacen más que mostrar su impotencia, su miedo ante la desobediencia civil, su terror al ejemplo viril. Al encarcelarme no han conseguido más que elevar mi amor por ti, por mis hijos, por Cuba, a blasón, himno y bandera. Hoy soy más tuyo, mejor padre y más cubano. ¿No fue más amado Cristo después de crucificado? Los malos gobiernos siguen cometiendo el mismo error. Cuando no pueden con el ejemplo de un hombre noble, digno, pretenden envilecerlo, humillarlo, destruirlo, y es cuando el ejemplo crece, si es verdaderamente auténtico y representativo de los anhelos públicos.

Ya el pueblo cubano sabía, y ahora lo ha corroborado, que hay algo de impasible, de obstinado, de maléfico en la testarudez castrista de creer que la independencia, la soberanía de Cuba se sustenta en su permanencia al frente de un gobierno que ha traído más penurias que ventajas gratificantes para la sociedad cubana. ¡Cuánto de megalomanía hay en esa actitud! ¡Cuánto de desprecio por los demás cubanos! ¿Qué delirio es ese de paradigma insustituible, estadista imparangonable, deidad casi? ¡Qué demencia egocéntrica!

Desde que en 1959 (nacías tú ese año para salvar la fecha), y por medio de la violencia, -violencia que intentó luego transplantar, infructuosamente, en América por medio de la exportación de guerrillas y la subvención soviética-, arribara al poder, el país ha vivido como sumido en un delirio de zafarranchos. El trauma bélico que padece, desde que en la pandilla de Emilio Tro se formara como un "gatillo alegre", ha marcado la vida cubana. ¿Es ésa la estabilidad civil a que aspira?

Después que en 1959, trúcala tras trúcala, conspiración tras conspiración, y ya con anhelos totalitaristas, descabezara, inhabilitara, desarticulara todas las organizaciones revolucionarias que habían hecho posible el derrocamiento del régimen militar encabezado por Fulgencio Batista, lograra, con maniobras turbias, y aprovechando el entusiasmo popular por un líder fabricado por medio de leyendas, y tras una falsa renuncia a su cargo de primer ministro, deponer a Urrutia Lleó, supuesto primer presidente después de reconquistada la democracia violada tras el golpe militar del 10 de marzo de 1952 (nacía mi hermano Arturito entonces para salvar también la efemérides, me refiero al año, no al día), emprendió una alocada carrera hacia el absolutismo, ya con el respaldo de una Unión Soviética sedienta de ampliar su influencia política en Occidente. Es el momento en que una revolución que aspiraba sólo al restablecimiento de la democracia se vio convertida en epígono comunista, y trajo para el país toda la herencia putrefacta de las satrapías rojas euro-orientales: Los planes fantasmales, a largo plazo, de desarrollo económico, los racionamientos, las precariedades, el desabastecimiento, junto a la intransigencia política, los ataques a la moral religiosa, la implantación de un árido ateísmo estatal, la intolerancia frente a minorías intelectuales, artísticas, educacionales, filosóficas, sexuales, el incontenible éxodo de una población que vislumbraba ya el desastre económico, la destrucción de una infraestructura económica que, si bien tenía perfiles estrechos ya que partía de escasos rubros: industria agroazucarera, tabacalera, ganadera, etc, servía de garantía financiera para la nación, la demolición de una red de pequeñas industrias manufactureras y pequeños productores, que para el mercado interno y el consumo nacional, así como la satisfacción de servicios a la población, eran de innegable eficiencia, hasta desembarcar en un verdadero estado de emergencia económica debido a la dependencia del eje socialista europeo, cuando éste, corroído por su propia ineficiencia se viene abajo.

¿Es ésa la prosperidad a que aspira con su eternización en el poder? ¿Es ése el amor que proclama por Cuba y por los cubanos? No digo más, si continuara no podría evitar los insultos; y los insultos, él mismo se ha encargado de probarlo, no son un modo decente de polemizar, de convencer, de hacer política. Se apela al insulto, en su caso es proverbial la tendencia, cuando faltan razones.

Amor, la presión arterial sigue con su afán de cumbres, no logro hacerla descender, pero yo me siento cual si nada. No creo que en este instante, cuando se acercan grandes definiciones en el país, el corazón me traicione. Mi corazón tú lo llenas demasiado para que venga a caber otra cosa en él.

Tuyo,
Yo


"¡Qué tarea ciclópea se le avecina al pueblo cubano!": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, diciembre (www.cubanet.org)

Cárcel de Aguadores, 14 de septiembre, 2003

Sra. Yolanda Huerga Cedeño

Amor:

¡Y qué tarea ciclópea se le avecina al pueblo cubano! Salvarse de la ruina heredada y salvarse de las apetencias mezquinas, de las rapacidades espurias, del filibusterismo interno. Es la hora grande de la nación. Nos veremos crecer. El magma está a punto. La erupción es inminente. No creas que cuando así pienso, y te lo participo, me creo el demiurgo elegido, dueño de la piedra filosofal, con un programa infalible. Sólo soy un hombre honrado que desde la soledad de mi celda otea el horizonte y atreve una premonición, a lo mejor sin sentido.

Cuando se llega al límite no quiere decir que se ha arribado, sino que se tiende a… y creo ver la hora límite. Lo inusitado puede ser la incógnita revelada en toda ecuación política -por ende coyuntural. El resultado puede ser sorprendente. Estamos -recordemos a Hegel- en un momento trascendente. No se le puede dar pábulo a la demencia, a la turbamulta desenfrenada, así como tampoco a los apetitos bárbaros, a las debilidades creadas por la precariedad, a las concesiones pusilánimes; sólo la serenidad y la inteligencia serán el manto protector. Dios pone ante el pie del hombre los caminos, y ante sus ojos el pino y la vivencia para escoger el apropiado.

Todos los procesos históricos, aunque ejecutados por los hombres, están previstos y organizados por Dios. Si acaso, somos sus instrumentos. Creo que ha llegado la hora en que Dios desea salvar a nuestra Jerusalén, y contra eso son inútiles las fuerzas humanas. Se equivoca quien pretenda impedir los designios de Dios. Si acaso estoy en el vórtice de la sacudida, ten por seguro que nuestra dignidad será salvada, y para ello, ante todo, respetaré, seré fiel, leal hasta la muerte, de las leyes, las enseñanzas del único verdaderamente todopoderoso.

Cesó el tiempo de adoración de los falsos ídolos, de los trenos alelantes, de los aforismos embaucadores, de las frasecitas altisonantes y falaces. El cubano merece ya un podo de piedad y transparencia. Ha sido largo, rudo su gólgota. Creo percibir la clemencia divina. Soy ahora, más que nunca, todo fe. Si no fuera que lo creo blasfemo te diría que me siento ungido. Hay que evitar por todos los medios el derramamiento de sangre, ya Cristo derramó la suya por todos, no hace falta más. A menos que Dios mismo lo desee, y si El lo quiere, yo seré el primero en ofrecer la mía. La vida no vale nada si no se sabe morir apegado a la grandeza divina, y ganarse la vida verdadera, sin más gloria que glorificar a Dios.

Amor, Pucha mía, cualquier estólido podría pensar que ésta no es una carta de amor a la esposa amantísima. Pues sepa el tonto que no se puede amar a nadie si no se ama a la humanidad, del mismo modo que no se puede amar a la humanidad si no se ama a cada individuo en particular. te amo porque me amo, y amo a la humanidad porque tú eres parte mía y los dos somos parte de la humanidad. Dios nos creó como un todo, ¿quién soy yo para segregación tan imprudente? Yo te amo, Dios nos ama más, porque nos ha unido para que no nos atrevamos nunca a dejarlo de amar. Más no puedo amarte, porque todo mi amor es tuyo,

Yo


"Leyes nuevas ha de parir la nación nueva": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, 4 diciembre - (www.cubanet.org)

Cárcel de Aguadores, 26 de septiembre de 2003.

Sra Yolanda Huerga Cedeño.

Pucha adorable:

Postrado ante tu lealtad me siento más humano, me ahombro por tu amor. Si me faltaran fuerzas, las hallaría en tu honradez, dignidad y altivez. Es orgullo lo que me asiste de tenerte. Por eso no te hablo en estas cartas, me hablo a mí mismo desde tu corazón. No son palabras lo que trazo, son latidos de tu sangre navegando la mía. Eres la compañera que siempre deseé para este empeño que me completa como cubano.

¡Tonto aquél que piense que el futuro será armónico como una sonata, necio quien crea que será plácido como una puesta de sol, vista desde la mullida poltrona en la terraza umbría! Muchos son los peligros que correrá la Patria, después de arrojada la piedra de Sísifo que nos lacera el hombro. Mucha ha de ser la cautela y grande la alerta para que no se corrompa nuevamente el alma de la nación. Con seres humanos ha de erigirse el templo de la patria, y resabida es la imperfección de los seres humanos, pero, precisamente en esa ringlera de imperfecciones radica su grandeza. El delirio de un hombre nuevo, superior, inmaculado, impecable es un desafío a las leyes divinas y naturales que rigen la existencia humana. ¡Cuántas calamidades ha acarreado a la humanidad el afán de preponderancia de una raza o de una doctrina política!/

Pero la comprensión de nuestras imperfecciones no será fertilizante para que crezcan las vilezas en la nación nueva. El poder legislativo, sin subordinación alguna que lo lastre, será el máximo rector de la moral ciudadana, sin que nadie, absolutamente nadie, ya por su poder político, ya por su encumbramiento financiero, ya por sus méritos en el servicio a la patria, se crea, o resulte verdadera y vergonzosamente, impune. Leyes nuevas ha de parir la nación nueva, para que impidan con su eficacia la proliferación de depredaciones sociales que pudran los pilares de una convivencia segura de la sociedad. Un Estado de derecho, sin atribuciones factuales para ningún representante administrativo, ha de primar en el ejercicio del poder. La aparición de la pluralidad política, y la necesaria competitividad que de ella dimana, será piedra de apoyo para la consecución de tal empeño de justicia.

La pluralidad no debe suponer, bajo ningún concepto, anarquía, segregación, pérdida de la unidad nacional. Toda la bancada estatal ha de defender con denuedo, en primer lugar, los intereses generales de la nación que sobrepujen en importancia los intereses de partidos particulares integrantes de la totalidad gubernamental. La nación por sobre todos los partidos, y cada partido, en el poder o en la oposición, en función de la nación, o la nación perecerá de nuevo entre manos adictas al poder dictatorial y permanente.

Mucho celo y mesura requerirá el reajuste de unas fuerzas armadas hipertrofiadas innecesariamente; evitar el caudillismo militar o la aparición de "mafias" surgidas de aparatos castrenses habituados a medrar, amparados por su fuerza, profesionalidad y destreza, será tarea primordial de los oficiales pundonorosos que sean designados para defender la integridad de la nación y la vida pública, en un ambiente de civilidad y democracia.

Pero no será fácil. Habituar a una sociedad sin tradición democrática a las ventajas y exigencias de la democracia, será faena de grandes enamorados de la libertad. No percatarse de las deformaciones que han minado los países recientemente liberados del totalitarismo, y cometer los mismos errores, sería imperdonable; hay que estar preparados para los desenfrenos, la proclividad a la corrupción, las voracidades y apetencias mezquinas, para frenarse a tiempo. Los vicios del totalitarismo no pueden ser sustituidos por nuevos vicios. La investigación minuciosa de los factores que han propiciado en los países con más tradición democrática el desarrollo económico, político y social, ha de prevalecer, no para implantarlos miméticamente y sin una adecuación acertada a nuestra realidad, con el fin de acelerar nuestro propio desarrollo, sin cometer el desatino, diríase endémico en las naciones del trópico y del sur, de la desafortunada improvisación caprichosa. Arduo será el trabajo en el futuro.

Y éstos son sólo apuntes del tropel de ideas que se me agolpan pensando en el porvenir de Cuba. Habrá que convocar a las mentes más lúcidas, a los patriotas más fieles y altruistas, a los tecnócratas más capaces, a los economistas más agudos, a los financistas más audaces y a la vez sensatos. Habrá que darle participación a los grandes capitales amasados en el exilio y a los pequeños productores que requieran de créditos estatales o privados para la fundación de nuevos capitales. Será como fundar un país nuevo teniendo en cuenta todas las potencialidades de cada ciudadano; será, al fin, como le apuntara José Martí en carta al Generalísimo Máximo Gómez, fundar un país lejos de las bandas militares con que se manda un cuartel. La patria no es una trinchera, es el seno de la madre común que nos arrebuja y arrulla para que seamos felices a su amparo. Y para ese empeño sólo pido tu compañía y comprensión, probada ya en estos días turbulentos y difíciles que hemos elegido.

Tuyo,
Yo

P.D: Tu mirada, agua sutil
que me baña tibiamente.
Luz como de sol naciente
que me ilumina el perfil.
Soy a tus ojos servil,
a tus labios soy esclavo.
Si no me miras me acabo,
si no me besas me hundo;
cuando a tu cuerpo me fundo,

tu luz en mi pecho grabo.

Tuyo otra vez,
Yo

 

Preocupa a familiares situación del poeta y periodista Manuel Vázquez Portal

NUEVA GERONA, 20 de noviembre (www.cubanet.org) - Yolanda Huerga Cedeño, esposa del poeta y periodista Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión por promover en Cuba la libertad de expresión, alerta a la opinión pública nacional e internacional sobre el estado de salud y las condiciones de vida de Vázquez Portal, actualmente confinado en la prisión Aguadores, en la ciudad de Santiago de Cuba.

El poeta y periodista independiente se mantiene en huelga de hambre en solidaridad con los prisioneros de conciencia de la provincia Holguín, y como protesta por las pésimas condiciones carcelarias.

"Estoy extremadamente preocupada -expresó la señora Huerga- porque además, es la segunda huelga que realiza. Temo mucho por su salud y por las medidas que puedan tomar contre él".

Huerga expresó que se personó en la Dirección General de Cárceles y Prisiones, en calle 15 y K, barriada del Vedado, buscando información sobre la situación de su esposo. La respuesta dada por los oficiales del lugar es que no podían dar información al respecto.

"La celda de Manuel es de castigo. Tiene que encoger los brazos para moverse porque el sitio es muy estrecho. Por allí pululan ratas y otros animales", señaló la esposa de Vázquez Portal, declarado prisionero de conciencia por Amnistía Internacional.

 

Participa Vázquez Portal en huelga de hambre en solidaridad con prisioneros de Holguín

LA HABANA, 15 de noviembre (www.cubanet.org) - Aproximadamente 21 prisioneros políticos y comunes de la prisión de Aguadores, en Santiago de Cuba, iniciaron la semana pasada una huelga de hambre, informaron familiares de reclusos comunes de dicha prisión, que aseguraron que el poeta y periodista Manuel Vázquez Portal es uno de los huelguistas.

La esposa del prisionero de conciencia, Yolanda Huerga Cedeño, señaló que había llamado dos veces por teléfono al penal, porque su esposo no la había llamado el día que le correspondía. El oficial Chacón le dijo que por teléfono no podía explicarle nada.

Por su parte, el oficial Ramiro, de Cárceles y Prisiones, manifestó a Huerga que desconocía las razones por las que Vázquez no la había llamado el viernes 7.


"El liderazgo de los 75 en las prisiones es impresionante": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, noviembre 11 (www.cubanet.org)

Cárcel de Aguadores, 24 de septiembre, 2003
Sra. Yolanda Huerga Cedeño

Puchita:

Parece ser que la única descompensación notable, y advertida hasta ahora, que me dejó como corolario la huelga de hambre fue cierto desequilibrio en la presión arterial. Se mantiene entre 110 con 170 y 100 con 160. Pero también es posible que no sea resultado del ayuno sino del apetito, diríase voraz, que se me ha despertado. Estoy comiendo como una nutria. Otro factor de incidencia puede ser la cafeína, bebo mucho café. No sé, puede ser cualquiera de estas cosas. En todo caso no le ha dado importancia porque no me siento mal por ello, no te preocupes tú.

La huelga no hizo más que verificarme mi capacidad de resistencia y mi salud a prueba de castroenteritis y otras plagas. Cuando la detuve todavía tenía fuerzas para otros diez días, sin que se produjeran daños notables en mi organismo. Parece ser que el Espíritu Santo me alimentaba. Fueron días difíciles. Cuando renuncié a la alimentación, me privaron también de todas mis pertenencias -incluyendo toalla, jabón, cepillo y pasta dentífrica-, dormí todos esos días en el piso de una celda sucísima -solamente en calzoncillos- atacado por los insectos y rodeado de un brote enorme de conjuntivitis que asolaba el penal completo. Hubo días en que los infectados sobrepasaban los 150. Dios quiso que saliera ileso.

Me mantengo sobre los 54 kilogramos de peso. Me siento ágil y fuerte. La hora que me otorgan de patio la uso en la ejercitación: corro, hago gimnasia y otros ejercicios de construcción y fuerza, los más jóvenes se asombran de mi elasticidad y resistencia. Estoy hecho todo un gallito de pelea. Lástima que aquí no tienen equipamiento deportivo. Toda la ejercitación tienes que improvisarla a partir de imaginación: el enrejado de cabilla del patio lo convierto en "Hércules" de calidad incuestionable, lo demás, ejercicios de manos libres: abdominales, cuclillas, rotaciones de miembros, plancha; eso basta para estar en forma; si siento algún "cancaneo" -extrañísimo que ocurra- ha de deberse al medio siglo de uso de esta carrocería maltratada por 44 de soyalismo.

No sé si Gabriel haya recibido la carta que le envié hace unos días. Le eché un buen raspapolvos, creo que eso será suficiente. Él y yo nos comprendemos bien. Pero me cuesta mucho ser severo con él, me reconozco -ah, infancia perdida- en sus gestos, sus desplantes, su audacia, su temeridad, su fortaleza de carácter, su carencia de temores, su lengua restallante. Cuando lo amonesto siento nacer al niño reprobado por los adultos sin comprensión del universo infantil; y veo nacer esa rebeldía que también descubro en él. Difícil tarea la de educar a un "rebencú". Ahora comprendo mejor a la vieja Eva y al viejo Manolo, sólo que ellos no se andaban con tantos escrúpulos ni psicologías, una buena correa era su mejor instrumento pedagógico. En el Eclesiastés también se habla de la correa como medio educativo, pero no sé, no lo creo eficiente, ni digno, ni moral. Si los niños pudieran enfrentar a sus padres abusadores con igual fuerza, destreza y rabia cuando son agredidos por ellos, creo que los padres lo pensarían dos veces, pero resulta más fácil reprimir con fuerza bruta que persuadir con inteligencia y amor. Yo quiero ser amigo de mi hijo, y toda agresión física o moral invalida la amistad. Un hijo es, al menos para mí, algo así como un regalo muy preciado que nos otorga Dios para que nuestra estirpe permanezca. Me parece, además de inmoral, sacrílego, maltratar a un niño, forzarlo a trabajos a destiempo o involucrarlo en política. La familia, la sociedad entera ha de entender que los niños son el tesoro más valioso y a la vez frágil que poseemos. Nadie mejor que tú para entenderme porque sé cuánto amas a Gabriel.

Estoy confrontando problemas con el uso del teléfono. Parece que los señores de la "Seguridad del Estado" no dejaron las orientaciones precisas a la dirección del penal, y éstos, aterrados, no se atreven a autorizarme las llamadas. Ni que fuera yo el encargado de dar la orden de ataque nuclear. Percibo mucho miedo por parte de las autoridades en relación con nosotros, parece que no somos tan insignificantes como quieren hacerle creer al pueblo. Por otra parte, veo crecer las simpatías de los reclusos y de muchos guardias -estos últimos a sotto voce- por nosotros. El liderazgo de los 75 en las prisiones es impresionante. Al menos en mi experiencia personal, tanto en Boniato como ahora en Aguadores. Creo que hemos pasado de pretendidos "mercenarios" a auténticos adalides. El pueblo esperaba este momento, ya tiene una guía, intuyo que ya nadie podrá detenerlo. Es la hora grande de Cuba, nos amaremos al fin, sin tiranía.

Tuyo

Yo

 


"Me siento en deuda con la vida": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, noviembre 11- (www.cubanet.org)

Cárcel de Aguadores, 25 de septiembre, 2003
Sra. Yolanda Huerga Cedeño.

Puchita mía:

Hoy es jueves, como ese jueves en que el poeta peruano César Vallejo se pusiera los húmeros a la mala y prosara unos versos en los que aseguraba que moriría en París con aguacero; dicen que consiguió morir bajo una fina llovizna parisina. Es jueves y te añoro, gasto la foto donde tanto eres tú que sólo le falta el pálpito; te evoco y logro tu figura viva de gacelilla frágil, y consigo tu alma fuerte y volcánica. ¿Cómo cabe tanto tesón, tanta bravura en tan pequeño cuerpo? ¿Qué he hecho yo, Dios mío, para merecerte?

Pienso en la vida, no en la muerte como César Vallejo, y aunque estas celdas de la cárcel de Aguadores sean un muestrario de agonías, donde cadáveres vivientes, con voz y sombra, mueren cada día de olvido y tedio y mala nutrición, pienso en la vida. ¿Por qué tantas cárceles en Cuba? ¿Por qué tantas personas encarceladas? ¿No es la educación el antídoto idóneo contra el delito, no se vanagloria el gobierno cubano de su sistema educacional, por qué tantas cárceles entonces, por qué, según mis cálculos -conservadores- frisa el medio millón de reos la población penal de Cuba? ¿Qué no constituye aquí una figura delictiva? ¿Qué ocurre con el código penal cubano? ¿Qué papel juegan los abogados de la defensa en casos que ya vienen cerrados desde que las autoridades policiales los han abierto? ¿Cuántas modificaciones habrá que hacerle al sistema judicial cubano para que la jurisprudencia recobre su dignidad y eficacia?

Pienso en la vida. No puedo, no quiero pensar en la muerte, que me sorprenda soñando una Cuba nueva. Necesito mucha vida para colaborar con la magna tarea de edificar una Cuba habitable, disfrutable, amable para los días por venir.

No sé por qué hoy, precisamente hoy, cuando ya llevo 6 meses y 6 días enclaustrado en celdas de aislamiento, recuerdo aquellos primeros días de encierro en Villa Marista. La decisión del gobierno se me presentaba entonces como demencial. No creía posible que cometieran la torpeza, en situación tan precaria para sus relaciones exteriores, de encarcelar tan elevado número de opositores y periodistas. Pero se hizo realidad, y con una celeridad asombrosa -juicios sumarísimos, nada menos-, atónitos deben de haber quedado los juristas del mundo, por muy acostumbrados que estén a las decisiones del Máximo; más que incoherentes resultan estrafalarias. Fue una locura, y a mí me parece, lo sigue siendo.

Quien atraviese -y conserve la cordura- esta ordalía que es la realidad política, económica y social cubana actual, tendrá razones sobradas para que hachas, cuchillas, porras, péndulos con punzones, mandobles, lanzas, fosas enmascaradas con la hojarasca de discursos falaces, no vuelvan a instalarse en la nación, harta de acosos, defenestraciones, expatriaciones obligatorias y exilios interiores bajo presión policial.

Cuando observo el pavor que se nota en el rostro de artistas e intelectuales que sobreviven bajo la solapa de la doblez y la moral emponzoñada, cuando descubro la ansiedad de profesionales capaces y talentosos porque suceda algo que los salve del malsano igualitarismo que los sume en eterna pobreza, cuando percibo la proclividad de los jóvenes hacia una evasión física y espiritual de la realidad que los comprime, cuando palpo la angustia de mujeres -cansadas de privaciones- deseosas de que ocurra algo que las libere de la doble esclavitud, laboral y hogareña en que, como rueca indetenible, se ha tornado su existencia, no puedo pensar en la muerte. Me siento en deuda con la vida. Imagino que soy, que somos, aquéllos que hemos tenido el decoro de elevar la voz, el ariete que derribará tantos muros donde el cubano lleva una vida vegetativa y negligente que los apoca y acorrala.

Como Martí, repetiría ahora: "Para Cuba que sufre, la primera palabra". No tengo derecho de quejarme por mis penurias. Si sufro la ausencia de tu abrazo, si padezco la carencia de las carantoñas de Gabriel, si echo de menos el plato de la tarde, preparado por tus manos hacendosas, mágicas y acariciadoras; si me atribula el breve espacio en que me han arrojado mis verdugos, si enflaquezco de cuerpo, no puedo darme el lujo de enflaquecer de alma; lo que pierdo de liberad de movimiento lo gano en libertad de pensamiento. El cuerpo de un rebelde puede encarcelarse, pero el pensamiento de un soñador que aspira, que sueña la libertad de todos, no cabe en jaula alguna.

Mis sueños serán realidad palpable, veremos desde los sillones de abuelos venerables, en las tardes apacibles que vendrán, los rostros satisfechos de nuestros muchachos creciendo en un país con abundante gracia y pan. Las tormentas de hoy serán la dicha de mañana. Pero, ¿para qué esperar a la dicha venidera, si tengo la dicha de tenerte hoy?

Tuyo

Yo


Las bondades de Seguridad
Por Yolanda Huerga

LA HABANA, noviembre 11(www.cubanet.org) - El sábado primero de noviembre me dirigí a la cárcel de Aguaderos, Santiago de Cuba, donde se encuentra recluido mi esposo Manuel Vázquez Portal, pues las autoridades de la Seguridad del Estado, en un gesto inusitado, habían decidido adelantarnos la visita conyugal señalada para el 17 de noviembre.

Llegué al penal antes de las 8 de la mañana, pero dos oficiales del G-2 estaban ya allí.

Después de llevarme cuatro veces al cuarto de requisas con su consiguiente regreso al salón de espera, me pasaron a una oficina, a la que luego trajeron a Manuel.

Mi esposo y yo tomamos asiento y nos preparamos para la habitual andanada de amenazas veladas o directas sobre lo que podría pasar "si Vázquez seguía sacando papelitos" o yo "persistía en hacer declaraciones a la prensa".

Sin embargo, nada de eso ocurrió. Por lo contrario, el capitán Ramiro, "amable y sonriente", nos dijo que sabían que era mi cumpleaños y debido a eso, en un gesto de buena voluntad habían decidido la visita conyugal este día para que nos diéramos cuenta de una vez por todas de que ellos no son tan malos.

Pero además, tenían estos dos "buena gente" de la Seguridad del Estado, Ramiro y Durán (al menos así se hacen llamar) dos sorpresas para mí, pues querían otorgarle a Manuel un "beneficio".

Mi esposo los interrumpió y les respondió que los únicos beneficios que él esperaba eran la libertad o la muerte.

A lo que contestó el agente en jefe que no se pusiera así, que ellos tenían preparado un pequeño halago para mí, pues se imaginaban lo impotente que debía sentirse Vázquez por no poder llevarme de paseo o hacerme un regalo en este día. Y para "compensar", solicitaban permiso de mi esposo para cantarme dos canciones.

Manuel, que con sus afectos es de una transparencia total, pero con sus enemigos es de un cinismo feroz, les replicó que aceptaba si lo dejaban después recitar una poesía.

Aceptaron nuestros fustigadores, y guitarra en mano comenzó a cantar Durán, primero, una canción del grupo Buena Fe y luego Yolanda, de Pablo Milanés.

Cuando terminó la canción, Ramiro nos explicó que habían estado ensayando hasta las 12 de la noche del día anterior y que inicialmente había pensado componerme un poema, pero que desistió debido a que temía verse aplastado por el talento poético de Vázquez. Este respondió con su poesía Yolanda, que invoca a Perucho Figueredo, Aguilera y Céspedes, los padres fundadores, a venir a nuestra trinchera y desafíar a la dictadura de Fidel Castro.

El agente Ramiro enrojeció visiblemente y empezó a decir que sin falta de respeto. Parecía que su verdadero carácter, proverbial entre los opositores santiagueros, iba a sobresalir. Pero el otro agente acudió en su ayuda, que no querían estropearme el cumpleaños y que además faltaba otra sorpresa.

Descubrieron un bulto tapado por un paño y... ¡efectos teatrales de la Seguridad del Estado cubana!: un bello ramo de rosas rojas apareció en las manos del capitán, quien me lo ofreció solemne.

Querían provocar un exabrupto de Manuel. Yo me puse helada, pues había sentido la tensión de mi esposo en mis manos, ya que las tuve aferradas a las suyas durante todo el encuentro.

Pero ante la incontrolada estupefacción de los secuaces, Manuel se viró hacia mí y me espetó muy serio: "Anjá, así que tú eres la coronela del G-2 que me viene siguiendo hace 13 años. Menos mal que no eres coja como Orrio ni tan bruto como Baguer".

Yo no pude menos que reírme, pero Manuel continuó: "En la visita pasada la desnudaron, en ésta le regalan flores. Díganle a sus jefes que me pongan unos agentes más inteligentes porque ustedes conmigo no pueden". Y, dirigiéndose a mí: "Cuida bien ese ramo para que le saques una fotografía cuando llegues a La Habana".

En el futuro lo pondremos en un museo donde se conserven, para burla y dolor de las próximas generaciones, las truculencias de la Seguridad del Estado cubana en la desgraciada época que la padecimos.

 

Carceleros de Aguadores consideran subversivo a Martí

LA HABANA, 6 de noviembre (www.cubanet.org) - A falta de pintura de cal, los carceleros tuvieron que raspar las paredes de la celda tapiada que ocupa el poeta y periodista Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión, en la prisión Aguadores, de Santiago de Cuba.

La medida se llevó a cabo luego que Vázquez Portal se agenció de una acuarela y pintó en las paredes de la celda al prócer José Martí, una palma real y una rosa blanca, junto a dos frases del Apóstol: "La patria es ara y no pedestal" y "El pueblo que soporta una tiranía la merece".

Yolanda Huerga, esposa del poeta encarcelado señaló que su cónyuge había pintado ideogramas y escrito en las paredes poemas de Paul Elouard, Walt Whitman y varias frases vulgares en latín.

La esposa de Vázquez dijo también que el prisionero de conciencia casi siempre tiene la presión alta y que en la visita que realizara el 30 de octubre pudo conocer que en la prisión faltaba el agua potable una o dos veces por semana.

 

Príncipe de mis juegos

A Rosa Miriam Elizalde, "Amiga" de mi hijo Manolo

Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión.

CÁRCEL DE AGUADORES, noviembre 5 (www.cubanet.org) - Mis padres lo nombraban Arturo y nosotros inventamos nuestro Camelot particular. Entonces nuestras Ginebras no tenían miradas. Con el tiempo, a la mía le puse el rostro de Yolanda. Pero eso fue después, cuando ya habíamos perdido el bosque de Brocelandia y Merlín nos explicara que la magia era asunto de niños y poetas. Primero fuimos niños, más tarde escribí versos, pero el poeta seguía siendo él, y yo empecinado en no crecer, en desmentir a Merlín.

Nos espigamos en el potrero y la cañada. Abatimos pájaros incontables. Cabalgamos las ramas más altas; sudamos, a nado, los canales, las lagunas. Comimos pomarrosas, caimitillos. Dibujamos de orina los trillos polvorientos a ver quién más lejos llegaba con la tierna fontana. Nos hicimos amigos -él es menor que yo-, apenas pudo tensar las ligas del tirapiedras. Hoy ya escasean las torcazas y tenemos preocupaciones ecológicas.

Las espaldas retintas de sol, espejeantes de sudor. Los pies, a piel contra los guijarros. Mi madre que reprobaba: "Si no tuvieran zapatos les daría pena andar descalzos". Mi padre, que nos incitaba a domar la potranca. "¡Arriba!" nos decía: "Cuando un hombre doma un caballo, la vida, por mucho que corcovee, no lo derriba, y si lo hace, ya sabe sacudirse las nalgas y volver a encaramarse". Mi hermano Darío -otro nombre de rey- que fumaba a hurtadillas, bigote de pelusa, onanista incipiente en los breñales, se burlaba de nuestros traserazos sobre el lomo de la potra. Pero la domamos antes del atardecer.

Aprendimos a erguirnos cuando la vida se encaprichó en tumbarnos. Enlunados, sin saber aún el nombre de las lunas, nos enyuntamos para aventurear. "No alcanzarás ese mango", me dijo. Era el atardecer y el sol, desmayándose, ponía en la fruta un oro azuzador de la epopeya. "Por más alto que esté, se lo regalaremos a Xiomarita", le respondí y salté gajos arriba, sin mirar que el árbol copudo desafiaba las nubes.

Xiomarita tenía entonces, para defenderse, la ferocidad de cinco florecillas de naranjo en la boca. Ya había yo agarrado el mango. La rama débil crujía. Un hojerío veloz contra mis orejas. Un sapazo en la yerba. El afilado fondo de botella contra el calcañal. Una tonterita sabrosa en la cabeza. La mano aferrada aún al fruto conquistado. "¡Arriba!", oí, con el recuerdo, la voz de mi padre. No sabía si me había tumbado la potranca o la vida. "¡Arriba!", repitió una voz más cercana. Sus hombros bajo mi brazo, izándome, el rostro afanoso, pero sin susto, mi muleta de amor levantándome. "No es nada", le dije. "Casi nada", me dijo con infantil cinismo mientras, con pulso firme, desencarnaba el fondo de botella agresor de mi calcañal, ya tinto de sangre, y como un guerrero bravío atravesó maniguas, chapaleó lodos, tramontó cuestas. Mi madre, con las manos alarmadas en la cabeza: "Otra cicatriz, ¿cuántas te faltarán?"/ Las cicatrices de la infancia son ahora una historia romántica. Una estampa grabada en la piel, que salta ante los ojos y cuenta su leyenda. La de la ceja, sobre el ojo derecho, me devuelve, lindísima y traviesa a mi prima Yaderys Castellón Portal: un hierro lanzado sin mirar, y ahí estaba mi cabeza, atravesada en la parábola fatal. ¿Dónde estará Yaderys, qué ciudad ajena verá pasar sus canas disimuladas bajo el tinte engañoso?

La del codo, redonda como un balazo, ésa, cuando aún era herida, me la curó otra prima: alta, rubia, con ojos de arboleda y pecas en los muslos que en un cruzar de piernas descuidado, yo descubrí entre atónito y goloso, y una cosquilla jubilosa me recorrió la espalda. Tenía, ha de tener aún, un nombre luminoso: Victoria Díaz Portal. También en ciudad ajena, y quizás sea ella quien llama por teléfono, desesperada, por saber de mi suerte. Las otras cicatrices las escondo en lugares secretos. Me las hicieron Luisas, Estheres y Mercedes, tersas reinas de Saba que me aguaron los sesos. Y entonces Arturito, otra vez Arturito. "Tómate este ronazo y regresa al camino. Hay un recodo oculto del amor que te espera". Y otra herida, otra desgarradura, llegada de Moscú, de Sofía, de Caracas. Otro oscuro sangrar, moquearse, lagrimear. ¡Y qué sutil, segura, serena, sideral me esperaba Yolanda! ¡Aquí acabó tu historia, Manuel Vázquez" Me dio un beso y un hijo, al que dimos el nombre de un arcángel, la cicatriz mayor: 28 puntadas en su espalda y yo preso, esposado, rezando tras las rejas, rogándole al señor que guiara la mano del sabio cirujano.

"Cuál es su culpa, coño, ¿escribir como un ángel o quizás como un diablo? Un país donde el verso, la palabra, la idea se convierte en culpa, deja de ser país", cuenta mi hermana Ña que dijo el rey Arturo. Pero esta vez no hallaba, por más que la buscó, su espada Excalibur. Se fue a la antigua Persia y bebió con Darío hasta vaciar los cráteras, asolar las bodegas. Eran reyes vencidos. Se alzó entonces del zócalo: los puños desafiantes, la voz como del trueno, el seño patriarcal, el padre vencedor. "Arriba", dijo "¡Arriba!" Y mi hermano Darío y mi hermano Arturito se vieron sobre el potro más cerril del corral. "Hay que domar el tiempo o el tiempo nos devora", dijo el viejo y se fue de nuevo a su panteón. Mi madre lo esperaba ansiosa de noticias. "Yo crié tres varones", dijo el viejo Manolo antes de echar los huesos otra vez en la urna.

Arturo se fue al patio de la casa paterna. Trinaba el azulejo en su jaula de güines. Quizás se vio otra vez de niño esperanzado, conjurador de maleficios, regresado a la magia del Camelot perdido. "En esta casa no habrá más cárceles", y se sentó en el sillón donde la vieja Eva balanceaba sus ensueños, para esperar por mi regreso, y comenzar de nuevo.


"La honra del pueblo cubano se impondrá": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, 21 de octubre (www.cubanet.org) - "Sumergido en las tinieblas apacibles de mi celda -para qué describirte su inmundez- y acompañado de alimañas que buscan su alimento en la penumbra e insectos que me escuecen la piel, imagino el futuro de Cuba", señala el poeta y periodista Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión, en carta a su esposa desde la cárcel.

Cárcel de Aguadores, 24 de Septiembre de 2003

Señora Yolanda Hurerga Cedeño.
Pucha Querida:

Pensar, como bien sabes, siempre ha sido riesgoso; pero, como también conoces, porque lo sufrimos, en Cuba pensar ha devenido tabú, y expresar el pensamiento un crimen. Yo soy la prueba fehaciente, tangible. Si sufro las penurias de la cárcel se debe a esa legislación macabra, diabólica, que impone el totalitarismo, donde la única defensa es sumarse, con mansedumbre de cordero, o arrepentirse -si públicamente mejor, con toda la carga de humillante denigración que supone el acto- de lo que se piensa y se ha expresado.

¿Qué tipo de libertad es ésa que propagan los medios oficiales y que no nos permite siquiera la posibilidad de ser nosotros mismos? ¿A dónde va un país que mata en sus ciudadanos la capacidad que hace del hombre un ser superior frente a los demás animales?

¿Acaso aspira el gobierno cubano a que la nación se vea poblada de borricos dóciles que trasladen la carga sin más conciencia que la de aceptar la irremediabilidad de su condición de bestias subordinadas al imperio de quien, como a una recua, los conduce hacia el despeñadero? Triste, dolorosa es la imagen que brinda nuestro país. Como piedra de Sísifo lleva Cuba su presente: Los pies rencos, el hombro desollado. Es mucho el peso, la carga le dobla el espinazo, las fuerzas que le restan sólo debe usarlas para arrojar el terco basalto lejos de su cuerpo molido. Es la hora -aunque parezca maniqueo- de las únicas dos opciones prudentes: se despoja de la carga con valentía o la arrastra con resignación de manso asno. No hay más, la testarudez de quien nos arría con látigo de retórica falaz y violentos trallazos de odio, no admite matices.

Y estoy seguro de que la altivez, la honra del pueblo cubano se impondrá al servilismo y la mansedumbre. Cierto es que Cuba es tardía para las decisiones de independencia; basta recordar- lejos de toda matización académica- que fue la última colonia española en rebelarse contra la corona, y que ha sido- aun sigue siendo- el último de los epígonos de un totalitarismo retardatario y sombrío que lastra la conciencia e impide el desarrollo; pero llegado el instante supremo no duda en dar la batalla. Sólo ruego a Dios que no sea sangrienta, aún contra la voluntad guerrerista del imperatorcillo con ínfulas de César. (Un paréntesis: Ayer -qué ignorancia la mía- descubrí que César, en lengua púnica viene significando elefante… Dios mío, con lo longevo que son los elefantes).

La sociedad cubana está harta, hastiada de muertes innecesaria e inútiles. ¿Cuántos cubanos murieron en el Congo, en Bolivia, en Angola, en Etiopía, en Argelia, en Somalia, en Nicaragua, para qué sirvieron sus muertes? ¿Cuál ha sido el resultado de tanta exportación de guerrillas? Ojalá este siglo nos permita una vida sosegada, nos premie con una transición pacífica que traiga, sin cobrar vida de cubano noble, alegre, laborioso, la estabilidad, la prosperidad y los derechos que ansiamos.

Puchita, en las noches, cuando ya el desquiciante barullo de presos famélicos y esquizoides cesa, sueño despierto. Sumergido en las tinieblas apacibles de mi celda -para qué describirte su inmundez- y acompañado de alimañas que buscan su alimento en la penumbra e insectos que me escuecen la piel, imagino el futuro de Cuba. Proyecto, desde mi condición de ignaro jurista, una constitución donde la proscripción primera sea la de la tiranía con pilares legales de irrevocabilidad; donde la ley primera sea la conjugación armónica de los intereses generales de la nación con los intereses individuales de cada ciudadano; donde la libertad de expresión, de culto, de movimiento, de afiliación política, de empleo, de doctrina, de educación, sea, si cabe el termino, sagrada. Compongo una economía donde el primer beneficiario sea el ciudadano emprendedor que, con sus talentos, su tesón, su honradez, su sentido práctico, su capacidad de inversión, su prudencia administrativa, su visión empresarial, sea capaz de producir bienes y servicios que redunden en la satisfacción de sus aspiraciones personales y aporten, por medio de un aparato fiscal eficiente e inmunizado contra la corrupción que por siglos ha minado las naciones, dividendos abundantes a la economía general con que se establezcan presupuestos que garanticen el bienestar del sector menos próspero de la sociedad. Barrunto una política interior en la cual cada ciudadano participe desprejuiciadamente, sin mordazas ni presiones externas que lo conviertan en marioneta, en la composición de un gobierno que lo represente realmente, sin que ningún sector de la ciudadanía- ya minoritario o mayoritario- quede excluido, una política exterior sintonizada con la tendencia mundial de paz, desarrollo sostenible, celo por el medio ambiente, respeto por la soberanía nacional, la autodeterminación y disfrute de las culturas locales y universal, una política exterior que nos empariente con el resto del mundo, en condiciones de igualdad e intercambios favorables para ambas partes, sin que por ello se vea a la nación subordinada a intereses espurios, y marche, con todos los hombres y todas las naciones, hacia un futuro de paz y plenitud. Un futuro en el que el planeta todo sea la patria de la humanidad toda, y la especie humana logre por fin el derrumbe de todas las aprisionantes geográficas e ideológicas, que mantienen al hombre actual en estrecho, convulso y frágil redil, por cuanta rapiña voraz y egoísta nace del miserable afán de preponderancia, ya personal, étnico o nacional, que se imagine elegido para regir el destino de todos.

¿Quién puede asegurar, con seguridad apostólica, que el paraíso prometido por Dios es un mínimo jardín ubicado en una longitud determinada de la tierra, no será todo el planeta el Edén prometido? ¿Por qué creer que el templo sagrado debe ser erigido en un sitio limitado, no será Jerusalén uno de los tantos símbolos de la parábola divina, y el Jerusalén verdadero sea el planeta todo, desde el cual debemos a prestarnos a glorificar a Dios? ¿Y cuál es la mejor manera de glorificar a Dios sino cuidando de sus criaturas preferidas: los hombres?

Como ves, Puchita mía, mi celda no es una madriguera turbia de rencores y propósitos de venganza, no es el emporio donde se encuban resquemores, lamentos, pretensiones banales, ajustes de cuenta sanguinarios, no es el cubil donde germinan crueldades, egoísmos, represiones; es la sementera donde nacen -me nacen- cada día más ansias de libertad y justicia, más afanes de -en mi modesta capacidad- contribuir a la plenitud del hombre -todos los hombres- y salvaguardar ese jardín que Dios nos regalara para que, leales a sus mandato, podamos ser merecedores del vergel eterno. Allí nos encontraremos para seguirnos amando. No tenemos otro sendero.

Tuyo,

Yo


"Mi nieto Samuel disfrutará de la Cuba que soñamos", Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, octubre 21 (www.cubanet.org)

Cárcel de Aguadores, 22 de septiembre 2003

Señora. Yolanda Huerga Cedeño.
Pucha:

Hoy Tairelsita cumple 26 años. ¡Cuánta juventud! ¡Cuánto entusiasmo ha de asistirla! ¡Cuántos anhelos de ver a su hijo -mi nieto- hecho un mocetón virtuoso y fuerte!

¿Les dejaré de herencia una patria envilecida, pobrísima, estancada? ¿Será posible que Samuel también tenga que padecer las ataduras físicas y morales del totalitarismo? ¿Será baldía esta cárcel que sufro? No dudo al afirmarte que así no será.

Cuba se ha desperezado. Quien no quiere admitirlo es aquél que la cree dormida aún. Mi nieto Samuel disfrutará de la Cuba que soñamos, tendrá el privilegio de verla crecer junto a él como a la niña hermosa, alegre, mimada por todos, que será la patria nueva. ¡Ah, patria nueva, sin costas enrejadas, sin bocas temerosas, sin vidas constreñidas! ¿Qué es la patria sino la tierra que nos da pie para andar todas las patrias, geográficas y espirituales, añorarla y regresar cuando nos plazca, para reencontrarnos, reafirmarnos en ella.

La patria no es pedestal para asentar en él una doctrina inflexible, intolerante, tiránica, es el cantero donde deben germinar todos los jugos seminales de la espiritualidad humana, y nadie, absolutamente nadie, puede arrogarse el derecho de desarraigar, escardar, podar ningún brote, ya aromático o espinoso, que nazca. De todas las plantas debe componerse el bosque de la patria; el árbol bueno dará frutos, el árbol roñoso calor en los hogares de las casas de los hombres. ¿Cómo conocer el árbol benigno o maligno si lo arrancamos en su edad temprana y no lo dejamos crecer para compararlo, para valorarlo, para elegirlo?

En el nuevo siglo la patria amplía sus fronteras, se dilata, alcanza toda la tierra, el planeta entero como patria de una civilización, la especie humana. No es esta era la de estrecho chauvinismo, ni ridículo nacionalismo. La nación del hombre es el orbe entero. ¿Qué diferencia esencial, como persona, existe entre un francés y un chino, entre un dominicano y un ruso? ¿El idioma, las tradiciones locales, el color de la piel? ¿Es eso esencial?

Aunque las danzas, en su forma, su ritmo, sean diferentes en distintos sitios de la tierra, lo esencial es la necesidad humana de danzar. Aunque Dios tenga nombres y cultos diferentes en distintas latitudes, lo esencial es la necesidad humana de un Dios a quien temer y adorar. Aunque el misterio del alma se conciba de disímiles maneras en lugares distintos del planeta, lo esencial es la necesidad del hombre de indagar sobre el origen del alma.

El hombre, independientemente de lenguas, tradiciones, religiones, rasgos físicos, es, en todas partes, el mismo. En él se amalgama ese cúmulo de virtudes y miserias, de anhelos y negligencias, de santidades y malignidades, de heroicidades y cobardías, de cordura y delirio, de fidelidades y traiciones que lo identifica como humano. ¿Qué es, entonces, la españolidad, la haitianidad, el espíritu ruso, la britanidad, lo cubano? ¿No se ha misturizado ya demasiado el mundo como para andar con melindres localistas, tribales? ¿No ha padecido ya demasiado la humanidad por hacer prevalecer esas singularidades estrechas? ¿No es hora ya de entender la multiplicidad como rasgo esencial de la unicidad?

El hombre es único dentro de su pluralidad, y eso es lo que hay que salvar. Seamos, al fin, terrícolas, y unámonos en el afán de salvar la tierra y sus habitantes. Es la hora de que Cuba se incorpore a esa tarea grande, gloriosa, necesaria, y no es su sistema fracasado y obsoleto el llamado para regir ese destino. El totalitarismo fracasó en su cuna y fracasó en sus epígonos. Afincarse hoy en él es una aptitud retrograda, reaccionaria, criminal, nada hay de salvable en él, salvemos al hombre y démosle una patria planetaria. Que sea dueño de todas las lenguas y todas las culturas, de todas las tradiciones y todas las religiones, para que elija aquélla que más se avenga con él, y sea dichoso.

El adelantado que fue José Martí no pudo expresarlo más claro, sintéticamente: "Patria es Humanidad". Ha llegado la hora de que la humanidad entera tenga por patria al mundo entero. Atrincherarse hoy en la endeble barricada de una nacionalidad bastante dudosa es cerrarle el paso al desarrollo humano. ¿Queremos acaso una sociedad que, en medio del desarrollo actual, se estudie como la pirámide de Keops, sólo para que permanezca en su trono el faraón? No. El régimen cubano pertenece ya al pasado, y como pasado hay que aceptarlo y darle paso a una nueva formulación política que permita legítimas, beneficiosas, perdurables y respetuosas asociaciones con el resto del mundo. Si Cuba se halla hoy aislada no se debe a ninguna tendencia hegemonista foránea, sino a la intransigencia testaruda de quien dice representarnos cuando, en realidad, sólo representa su afán desmedido de perpetuidad en el poder. No es Cuba quien no desea ajustarse a las nuevas exigencias de un orden social mundial nuevo, es su gobierno. Y nunca ha de confundirse el gobierno con la nación, con la identidad, con la nacionalidad, con la Patria. Ningún caudillo es síntesis de esas categorías.

Cuba está ansiosa de incorporarse al mundo, de participar del desarrollo, sólo que el gobierno encabezado por Fidel Castro se empeña en que con su desaparición personal y del aparato que él representa, se perderá la patria, la independencia, la soberanía. ¿Qué concepto de soberanía tiene este señor, estos señores? ¿Acaso el criterio medieval del soberano rigiendo el destino de todos sus súbditos y siervos? ¿Nuestra soberanía depende de que él siga fungiendo como soberano absoluto? ¿Es que acaso no hay otros cubanos dignos, y quizás más aptos, para representar nuestro interés de nación independiente? El poder, ejercido de manera totalitaria, lo ha enceguecido. Si Cuba corre hoy el riesgo de una confrontación sangrienta se debe únicamente al frenético, demencial, vanidoso, egoísta empeño del gobierno actual de perpetuarse en el poder, y a la negligencia política del pueblo cubano que, apocado y sumiso, ha dejado que tal empeño se enraíce. Es la hora de extirpar esas raíces que pueden secarnos el corazón. Mi nieto, todos los nietos de los cubanos, merecen que les forjemos una patria acorde con los requerimientos del mundo actual.

Quiero que Samuel sepa elegir, y lo aprenda temprano. Un hombre que no sabe elegir va por el mundo como un mendigo que implora la limosna de la orientación a una brújula ajena, y corre el riesgo de que lo descarríen, que lo conduzcan por un camino incierto. Es una tarea impostergable enseñar al cubano, cuanto más temprano mejor, a elegir el destino propio y el de la nación, y para ello hay que cortar, de un tajo sabio y decidido, todas las ataduras que por casi medio siglo nos han impedido la libre circulación de una sangre, por herencia patriótica, rebelde y orgullosa. Sean estas cartas a ti Pucha mía, mi derrotero intraicionable para el futuro. Porque así pienso, así actuaré. Sólo la muerte podrá impedir que luche por estas ideas. Repetirte que te amo jamás será suficiente porque no hay letanía, por duradera que sea, que alcance para reiterarte todas las veces que desearía decirte,

"Pucha, te amo".
Yo

 

Tipo ranqueao

LA HABANA, 9 de octubre (www.cubanet.org) - "¡Ñoo..!" fue la expresión del prisionero de conciencia Manuel Vázquez Portal cuando se enteró por su esposa que le había sido otorgado el Premio Internacional a la Libertad de Expresión 2003.

Yoli (Yolanda Huerga), no le pudo dar más detalles del premio porque ella misma los desconocía. El premio sorprendió a todos. Y a todos causó gran alegría.

"Ese premio a la libertad de expresión, ha sido un premio al valor y a la entereza de carácter", señaló un hombre que conoció a Vázquez cuando éste vendía libros en la Plaza de Armas.

Su esposa, su pequeño hijo Gabriel, su hermana, los vecinos y los periodistas independientes sienten una gran admiración por Vázquez Portal, ese hombre que escribe casi impecablemente unas crónicas costumbristas que muchos gustan leer. Uno de estos fans de Vázquez Portal, cuando supo que éste había hecho un diario en prisión para que se publicara dijo: "Es un tipo ranqueao".

A muchos les asombra que en el cuerpo de ese hombre haya tanta fuerza, que tenga necesidad de sacarla. Yolanda asegura que eso ocurre porque Vázquez es una fragua de amor.

El Premio anual a la Libertad de Expresión 2003 ha sido otorgado por el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés) a cuatro periodistas: Abdul Samay Hamed de Afganistán, Aboubakr Jamai de Marruecos, Musa Muradov de Rusia y Manuel Vázquez Portal de Cuba. Todos han sufrido la represión de las autoridades por hacer uso del derecho a expresarse libremente.

Manuel Vázquez Portal, que desde 1995 es periodista independiente, con agudeza y valor ha divulgado la realidad de nuestro país .El 19 de marzo de 2003 fue encarcelado y sometido a un injusto proceso judicial ( junto a 74 opositores pacíficos y periodistas independientes.), y condenado a 18 años de privación de libertad.

Desde la prisión, sometido a un régimen de máximo rigor, en condiciones infrahumanas de vida, a cientos de kilómetros de distancia de su familia, ha continuado dando a conocer la atroz realidad en que viven los penados cubanos. Pero también ha sido capaz de mantener invariable el amor y la ternura hacia su familia... y hacia todos los seres humanos.

El premio otorgado a Manuel Vázquez Portal es un galardón por él merecido y es también un acicate para la prensa independiente en Cuba, que le hace llegar al hermano su admiración. Este premio merece además, y lo tiene, el reconocimiento del pueblo de Cuba./ Hoy, 9 de octubre, Vázquez Portal cumple 52 años, y ciertamente puede sentirse orgulloso de su vida.

Si alguien quiere escribir a Manuel Vázquez Portal, por el momento su dirección postal es: Prisión de Aguadores, Celda No.15, Santiago de Cuba.


"Cuba vive más encarcelada que yo": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, 8 de octubre (www.cubanet.org)

Cárcel de Aguadores, 20 de septiembre, 2003

Sra. Yolanda Huerga Cedeño
Puchita:

No sé si hoy ha ocurrido algún hecho histórico. La vida de la humanidad está plagada de fechas trascendentes. Pero hoy es un día histórico sólo porque te amo. ¿Hay mayor historicidad que el amor? Dicen que amar con desenfreno, con frenesí, con el corazón, es asunto de adolescentes. Debo haber amanecido adolescente, niño romántico-heroico que desea ser un héroe mitológico para que tú lo ames. ¡Pobre Werther que soy a mis 51 años. ¡Te amo con el corazón, la cabeza, la piel y los riñones! Tengo grandes amores. Tú lo sabes y no me celas tontamente de ellos. Dios, la Patria, mis hijos, pero ante todo tú, porque tú eres yo. ¿Cómo amaría a Dios si no te amara?

La cárcel es ruda, la cárcel es sórdida, la cárcel es degradante, pero ¿hay cárcel más cruel que encerrar el pensamiento humano, pretender la acefalia ajena para convertirse en el único pensador? El más torpe, el más incultivado de los hombres se rebelaría frente a la imposición de un pensamiento único ¿Quién ha dicho que la multiplicidad humana puede encarrilarse para que viaje mansa, negligentemente por un solo raíl? ¿Quién ha dicho que la pluralidad ideológica puede atraparse en un puño -por más férreo que éste sea- y convertirla en doctrina alelante que todos tengan que aceptar? ¿Qué fronesis exótica es esa, qué reflexión demencial? Y las potencialidades cognoscitivas del ser humano, ¿dónde quedan? ¿Es que acaso el hombre es hucha vulgar que traga pacientemente cualquier moneda política, ética que se arroje dentro de ella?

No es cuerno vacío que se desborda con cualquier futilidad el pensamiento humano. Todos aprendemos, desde temprano, a valorar, discriminar, solucionar aquello que más concuerda con los valores éticos propios, heredados de una tradición familiar, religiosa, social. ¿O es que el totalitarismo posee la cualidad de borrar todo legado cultural para, partiendo de la nada, erigirse Dios y crear "un hombre nuevo", autómata triste, dispuesto siempre a asimilar exclusivamente la directriz del "gran cerebro?" Ningún sistema de gobierno postra la facultad omnímoda, omnipotente de trasmutar la sociedad en un monolito ideológico. La unanimidad política es, a estas alturas del desarrollo humano, una engañifa a la cual ningún cosmético enmascara eficientemente. Se engaña, y pretende embaucar a los demás, todo gobernante que, por más recursos -persuasivos o represivos- que despliegue para la movilización popular, crea representar, llevar en sí, la opinión general.

La doblez popular también existe y la sociedad, frente a la represión -ya enmascarada o abierta- la utiliza para salvaguardarse; puede la doble moral ser la única tabla de sobrevivencia en el naufragio político. La historia ha demostrado que la simulación social socava pero no derrumba. El desplome viene cuando la sociedad, fatigada de fingir, prefiere la cárcel real, ruda, sórdida, degradante, antes que permanecer en la ergástula, más estrecha y denigrante, de la falta de pensamiento propio y la imposibilidad de elegir. Cuba conoce las alternativas, sabe del derriscadero por el que se desbarranca, tiene conciencia del abismo ideológico en que ha caído. ¡Quiere elegir! Y no podrá la cárcel, mía o de miles, detener un futuro plural, múltiple, elegible.

Por eso ha amanecido hoy mi amor lozano, ígneo, palpitante. En ti se resume la patria, la libertad. Te conozco y conozco a mi pueblo. Soy un reo feliz porque te tengo y mi pueblo me tiene. Vaya espíritu flaco el mío si me quejara de mis penurias.

Cuba sufre más. Cuba vive más encarcelada que yo, su padecimiento es mayor. ¡Cuba primero! Salvémosla. El hombre es perecedero, la patria que deja a los hijos, eterna. Fundemos la patria donde nuestros hijos puedan pensar y elegir.

Si te besara ahora, te abrasaría, y yo ardería contigo
Tuyo

Yo

 

"Se salvará la patria": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, 7 de octubre (www.cubanet.org)

Cárcel Aguadores, 18 de septiembre, 2003

Sra. Yolanda Huerga Cedeño
Puchita:

Si caben en tu corazón más pesares que los que te ha impuesto el gobierno cubano al encarcelarme injusta, despiadadamente, escucha también estas tribulaciones mías, que sólo comparto contigo porque eres parte mía. Debía callarme, no causarte penas, pero sé que entre los dos el fardo es menos pesado.

Te doy dos buenas noticias. Las pequeñas escaras que me produjo dormir en el suelo y sin aseo durante la huelga ya sanaron. Con todas las delicias que trajiste he empezado a engordar. De los 49 kilogramos con que terminé la huelga ya peso 54. Parece ser que el queso y la leche siguen siendo alimentos esenciales, lástima que a nuestros niños los priven de leche a los siete años.

La alimentación aquí es tan deficiente como en la cárcel de Boniato. Las mismas recetas -bazofias- se repiten con asqueante asiduidad. Me impongo comérmelas, pero me es imposible. ¡Cuánto echo de menos a tus artes culinarias de las que, a veces, me quejaba; no sé cómo excusarme contigo! Parece que los seres humanos necesitamos perder algunas cosas para comprender que se trataba del paraíso.

Los libros que me trajiste también me alimentan. Son el antídoto preciso contra la alienación, el embrutecimiento diario a que estoy expuesto. Este es un mundo inhumano, grotesco, inescrupuloso, aberrante. Para evadirse de él hace falta una dosis inmedible de voluntad y valentía. Siempre se está al rente del exabrupto y la violencia. La cautela tiene que ser permanente y la alerta eterna. Uno nunca puede definir con exactitud cuándo se trata de provocadores manipulados o de personas realmente traumatizadas por los años de cárcel los que se te acercan. En todo caso el comportamiento en las relaciones -bien sabes que no soy muy buen cultivador de ellas- tiene que ser sereno, firme. No se puede mostrar ningún signo de debilidad, al mismo tiempo que el coraje no puede ser demasiado ostensible. El equilibrio del carácter, para con todos, sin excepción y sin exclusión, es la clave de una convivencia cercana a lo sosegado, si es que el sosiego puede alcanzarse en este lugar.

En cuanto a las conversaciones de corte político, la cautela hay que redoblarla. Sólo se topa con personas de pensamiento muy primitivo, poco cultivado, fabricado a fuerza de consignas banales; si algunos se expresan contra el gobierno, no lo hacen por convicciones, sino porque, en última instancia, todo recluso rechaza el sistema que lo encarcela; la libertad es tan sagrada -a pesar de ser la palabra más emputecida, y la categoría filosófica más pretendidamente explicada- que hasta los hombres más pedestres quieren solapar sus culpas, sus crímenes, tras el biombo de las culpas, los crímenes, los reaccionarios de los gobiernos. Por otro lado son muy volubles, tan pronto los escuchas despotricando contra el sistema, como a la menor prebenda, los oyes alabándolo con frenesí de bestias obnubiladas. El preso cubano -no sé cómo será en otra parte- está lastrado por un sentido de provisionalidad muy acentuado. Cree sólo en el ahora y en el aquí. No tiene el menor sentido de futuro, su proyección hacia el mañana no existe. Está tan engañado, tan mondongueado por las autoridades penitenciarias, y por tanto tiempo y tan constantemente, que no espera nada de nadie. Su sentido de reafirmación individual se mueve en el estrecho carril del día que discurre. La esperanza para ellos es una entelequia. Su confianza en los demás es sólo una máscara de pseudoagradecimiento cuando se le satisface una perentoriedad: el obsequio de una galleta o un cigarrillo. Después son capaces de destriparte, denunciarte o, en el mejor de los casos, ignorarte. Tienen -como consecuencia de la política que se ejerce sobre ellos- el sentido de colectividad inhibido, cuando no totalmente anulado. De ahí que sea imposible un motín, una rebelión organizada contra los desmanes humanos y civiles que cometen cotidianamente las autoridades penitenciarias. Y es cuando -aplastados por esa trampa infernal- optan por la autoagresión física (se incendian, se acuchillan, se enceguecen, se mutilan) o van a la huelga de hambre como único modo de llamar la atención de las autoridades sobre ellos. Y ni con ello alcanzan un tratamiento más humano. El desmembramiento, la desarticulación, la atomización de la conciencia colectiva, el sentimiento de solidaridad entre iguales, son las armas más eficientes del sistema penitenciario cubano.

Para los presos de conciencia esa ignorancia de los presos comunes es el mejor estado que puede alcanzarse. Conseguir que lo ignoren a uno es lo más acertado que se puede conseguir. Evita la cuerda floja de tanta volubilidad. La solidaridad humana cobra aquí un carácter aberrado. No se puede ser obsequioso ni tacaño en demasía. Hay que establecer, muy a tiempo, esa frontera infranqueable y reconocible de brindar cuando se considera apropiado y denegar cuando alguien desea aprovecharse de tu bondad. Es una coraza no muy cristiana, pero sí muy necesaria. La cárcel común es una agria lección que no deseo a nadie, aunque comprenda la necesidad -otra palabrita emputecida y categoría filosófica recontraexplicada- de su existencia para mantener un orden propicio para el buen desarrollo de la vida en sociedad. La cárcel política es un verdadero crimen, crimen mayor, de cualquier gobierno que la imponga. Someter a un opositor político a los rigores de un sistema penitenciario despiadado es cercenar el desarrollo político de la nación, es mutilar el derecho de todo hombre a pensar, a disentir, a soñar una sociedad mejor; es, en fin, un acto de terrorismo gubernamental con afanes de perpetuidad en el poder. Y si ese presidio político es como en Cuba, donde al reo de conciencia se le arroja -abandonado a su suerte, su fuerza y su inteligencia únicamente- dentro de toda catadura de delincuentes comunes, es doblemente criminal y terrorífico.

El choque conceptual que puede producirse entre un preso común y un reo de conciencia tendría -y ha tenido- efectos catastróficos. Son dos sentidos de la existencia diametralmente opuestos. Por lo regular, el preso común se degrada moralmente, mientras que el preso político se fortalece y engrandece éticamente. La incomunicación entre ellos es prácticamente inmanente a ambas perspectivas personales, y la confrontación se torna inminente, y es donde el hombre de conciencia, de responsabilidad civil y pública se ve obligado a efectuar ciertas concesiones que eviten la conflagración, pero que a la vez pueden disminuirlo frente a la concepción primitiva del resto de la población penal común. Y si el preso político se deja arrastrar por esa enfermiza y errónea concepción de virilidad casi animal que caracteriza la hombradía -más bien machismo- cubana, podría incurrir en contravenciones que lastren su prestigio político.

He ahí una trampa macabra que el preso de conciencia cubano tiene que sortear con valentía y honradez y sentido de la responsabilidad. Pero no es la única trapisonda a que somete el gobierno cubano a los presos políticos, porque de esa misma trampa nacen los efectos psicológicos que -de prolongarse el encierro- afectarían el sistema nervioso del condenado.

¿No te parece, Pucha, verdaderamente demoníaco el intento gubernamental de doblegar por este medio las conciencias adversas a sus intereses políticos? ¿De qué se trata, de verdadera batalla de ideas, o de abuso desmedido del poder para reprimir las ideas contrarias? Una verdadera batalla de ideas no encarcela las ideas opuestas, a lo sumo, debe tener por norma -ética y política- contrarrestarlas con eficiencia, inteligencia y verdadera tolerancia. El gobierno cubano no sólo expone el futuro de Cuba con su actitud delirantemente caprichosa, totalitarista y obsoleta, sino que lo compromete seriamente sometiendo a sus opositores a unos peligros donde pueden resultar dañados su integridad intelectual y física.

No creas, amor, que te explico, que reflexiono sobre estos desenfrenos del gobierno cubano, por miedo. El miedo para mí es un sentimiento mezquino cuando se trata de temor a lo hombres. Mi único temor es frente a Dios. Pero realmente me aterra el futuro de Cuba. ¿A dónde quiere el gobierno cubano, ya abiertamente retrógrado llevar al pueblo cubano? ¿Puede la vanidad de un hombre sobreponerse a la voluntad de una nación de ser libre, próspera, estable, dichosa? ¿Seremos tan ciegos como para permitirnos seguir andando por un laberinto donde sólo nos aguarda el minotauro feroz de la pobreza, del aislamiento, de la degradación humana?

No, Puchita mía, siento latir en mí toda la fuerza telúrica, abrasadora de mi nación, percibo la inminencia de la rebeldía total. Se salvará la patria. Al fin lograremos la libertad de poder ser nosotros mismos, con nuestras virtudes y defectos, nuestras santidades y malignidades, sin que un solo hombre pretenda prediseñarnos un alma común para todos, sin matices ni irregularidades naturales que nos hagan únicos, irrepetibles, diferentes en sí, verdaderamente humanos, dentro de la multiplicidad en que nos creó Dios. ¿Quién ha dicho de modo tan estrambóticamente maniqueo que el ser humano está concebido de una sola piedra y de la misma y exclusiva cantera? Vaya locura comunista, vaya demencia senil castrista, vaya disparate totalitarista. ¿Qué dirían de ello los dedos de esta mano con que escribo, si todos son diferentes, útiles, agraciados con diferentes funciones? El igualitarismo comunista es la locura más atrevida, la ley más antinatural de cuantas han ceñido y asolado la tierra.

No más por hoy. Si no estuviera loco no te amara. Recuerdo ahora a Martí: "amor cuerdo no es amor". Soy un loco que sueña con la loca cordura de la libertad, tuyo,

Yo

 

Alegre pero no contento el hijo de Vázquez Portal

LA HABANA, 2 de octubre (www.cubanet.org) - "Estoy alegre, pero no contento. Alegre y contento a la vez estuviera si él fuera libre y estuviera aquí conmigo", dijo Gabriel, el pequeño hijo de Manuel Vázquez Portal, en relación con el premio otorgado a su padre. Y su mirada fue directa a una foto de su papá colgada en la pared.

La esposa de Vázquez, Yolanda Huerga, dijo que ya le había podido comunicar la noticia, cuando pudo hablar con él por teléfono después de dos semanas de no tener noticias suyas. "Es bueno saberlo", le dijo Vázquez.

El Comité de Protección a los Periodistas (CPJ), con sede en New York, dio de nuevo reconocimiento a la prensa independiente cubana al otorgar uno de los cuatro premios internacionales Premio a la Libertad de Expresión este año al escritor, poeta y periodista Manuel Vázquez Portal, quien cumple una condena de 18 años en la prisión de Aguadores al oriente del país.

Vázquez Portal fue detenido, enjuiciado, y sancionado junto a 25 comunicadores independientes y 49 opositores pacíficos el pasado mes de marzo, luego de un periodo de aparente tolerancia de las autoridades cubanas. Otros cuatro periodistas independientes ya se encontraban en las mazmorras castristas. Cuba se convirtió en el único país en tener en sus cárceles a un total de 30 periodistas, sancionados por el único delito de ejercer el derecho a la información.

Manuel, como le decimos muchos de sus allegados, ha demostrado su hidalguía como periodista independiente. Aunque quisieron acallar su voz y neutralizar su pluma, Vázquez ha continuado escribiendo. En sus artículos ha narrado las penurias de ese mundo carcelario, impuesto por un gobierno totalitario, que desprecia y reprime a sus adversarios pacíficos y viola toda norma internacional establecida contra la tortura.

Su "Diario de prisión", ha recorrido el mundo. Su poemario "Cambio de Celda", pronto será del dominio público.

Me lo imagino escribiendo en una celda fría y a oscuras, sobre un colchón de guata. Ya no con la humeante taza de café a su lado, y un cigarrillo en su mano. Me imaginé su reacción al conocer de la noticia de su premio, que será entregado por el CPJ en noviembre. Con la modestia que lo caracteriza, me lo imagino diciendo "deberían otorgárselo a otro periodista".

El premio otorgado por el (CPJ) ha causado agrado a muchos colegas de la prensa. La noticia se recibió con mucho regocijo y a nombre de todos queremos enviarle una sola nota a Manuel Vázquez Portal ¡Felicidades, Maestro!

 


"Me siento inaugural para la lucha": Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, 1 de octubre (www.cubanet.org)

Cárcel de Aguadores, 15 de septiembre 2003
Sra. Yolanda Huerga Cedeño.
Pucha querida:

¿Será Cuba sólo ese tráfago de tiranos, cada vez más crueles, herencia abrumadora que nos legara una metrópoli ferozmente absolutista cuando el "descubrimiento" de nuestra atribulada, dolida isla?; ¿será sólo esa ecléctica mixtura de razas bullangueras e irresponsables carentes de identidad propia y que, como famélicos perros vagabundos, siguen la primera mano que les lanza un hueso ya roído, o les da un silbido de pestilente y ajena ideología; ¿será acaso sólo el histrionismo payasesco tropical para turistas peseteros que arriban solamente tras las huellas de meretrices baratas, o ese mismo histrionismo con aires de solemnidad, que persiguen caudilluchos populistas y seudo mesiánicos que vienen a pavonearse junto a una historicidad decadente, porque, en el fondo sólo aspiran, como su ídolo, a perpetuarse en el poder? No puede ser.

Poseemos también una herencia de fundadores hidalgos que fueron capaces de incendiar la ciudad donde nacieron ¡donde naciste! antes que rendirla al opresor; de padres adelantados capaces de enseñarnos a pensar, a ser nosotros mismos, de jóvenes altruistas y románticos capaces de inmolarse en la siempre sacrificial piedra de la Patria honrosa, de artistas eméritos que han ennoblecido nuestro espíritu con sus versos, sus arpegios, sus colores. ¿Por qué entonces esta timoratez que nos consume, por qué esta docilidad que nos mantiene con la cerviz a ras del suelo, por qué esta indecisión o indiferencia que nos carcome? ¿Alguna tiranía lo había logrado antes, y por tanto tiempo?

Es, Pucha mía, que la tiranía actual es más sutil, sofisticada, sibilina, dúctil de jugadas, despiadada, inescrupulosa y cruel que todas las anteriores. Párvulos fueron Machado y Batista, niños caprichosos e ingenuos. Esta tiranía se estableció contaminada -diríase infectada- por el comunismo ruso -el mismo que infectó toda la Europa Oriental- con su carácter sátrapa y tenebroso. Tiranía totalitarista que crea en los súbditos el servilismo perruno y en los poderosos la prepotencia, la arrogancia y la impunidad, un totalitarismo que ha robado, con su pillaje enmascarado de ley, el honor, la libertad, la vida, sin dejar alternativa alguna a las víctimas que hemos sido, que somos. De la misma manera que Lenin, a la cabeza de los bolcheviques, abortó la revolución burguesa rusa, los barbudos enrojecidos, no por el sol caribeño, sino por la tóxica ponzoña de una ideología espuria, malograron la nuestra. ¿Qué pensarían hoy nuestros antecesores sacrificados en pos de decapitar la tiranía anterior, al sentirse colaboradores involuntarios de una nueva y más devastadora tiranía? ¿Cómo se comportarían hoy tus tías Blanquita, Yolanda y el dueño de Radio Angulo en Holguín, estaríamos a su altura, no resultaríamos opositorcitos políticos, casi ridículos ante ellos? Creo que estamos inmersos en el minuto glorioso. Si nos dejamos invadir por el miedo que corroe los huesos de los cubanos -como único amparo frente a la bestialidad gubernamental. Si permitimos que la incuria frente a las angustias de la nación que aplasta a los ciudadanos nos circule por la sangre, estaremos traicionando a Blanquita, a Yolanda, a Angulo, en última instancia a Mamaté. ¿Tuvo Blanquita temor al expulsar de su casa a generales y embajadores del poder cuando se sintió usada, manipulada, traicionada por ellos -preguntadle al general William Gálvez? ¿Por qué tendremos nosotros miedo de expulsar de la casa común -la nación- a quienes nos usan, degradan, manipulan y traicionan. ¿No te parecería más digno morir?

Amor, no quisiera parecerte falsamente apostólico, o en el peor de los casos, pedante, pero ahora comprendo mucho mejor que la rebeldía no es privativa de la juventud. Desde mis cincuenta y dos años me siento inaugural para la lucha, imberbe para las utopías decorosas y verdaderamente fructíferas, mozo para los anhelos que borren las tinieblas. Carlos Manuel de Céspedes cuando se levantó en La Demajagua también sobrepasaba los cincuenta, ¿será que éramos, tanto él como tú, como yo, rebeldes desde la infancia? La cárcel no me ha doblegado, al contrario, me ha radicalizado aún más y clarificado mis ideas. Aquí la meditación y la reafirmación personal se tornan casi manías. Hoy conozco mejor, en más detalle, la rémora que significa para el desarrollo de Cuba el actual régimen. Un régimen que más que sistema de gobierno es una -poco valiosa por cierto- pieza de museo, un fósil vivo que se tambalea, trastabilla, se interpone al tránsito hacia un siglo nuevo, una existencia nueva a la que el mundo entero se ha insertado ya. ¿Qué momia anacrónica y vampiresca es ésta que nos estanca, descarría y deja exánimes mientras la felicidad se nos escabulle? ¿Permitiremos que nos desangre totalmente mientras el mundo se revive después de un siglo con dos guerras mundiales y una guerra fría donde estuvimos al borde del holocausto? Así no será. Estar vivo, aunque encarcelado, es luchar. El pueblo, también en la ergástula ya visible de la tiranía, también luchará. Las pulsaciones gubernamentales se están acelerando por días, la presión aumenta vertiginosamente, huele a cadáver, el infarto es inexorable. El viejo, desgastado, turbulento corazón de la dictadura -¿habrá sido proletaria alguna vez?- no resistirá el empuje de su propia sangre envenenada. Al fin entraremos al nuevo siglo como quien resucita y se escapa de una infecta, sórdida tumba. Haremos, para nuestros hijos, de esta fosa común que nos dieron por hogar durante casi medio siglo nuestros enterradores -disfrazados de redentores- un jardín exuberante, de lujuriante flora, de cantora fauna, donde la ortiga del totalitarismo no hallará espacio para germinar, ni la traidora serpiente del comunismo hallará madriguera.

Pucha, no cejes en el empeño de ser mi voz, de ser mis ojos, mis oídos ante el mundo, porque como dijera el poeta Walt Whitman "cada partícula de mi cuerpo es tuya" y sin ti no me completo, no soy. Abracemos el amor, abrasemos el odio, más fuerte aún que hasta ahora. Creceremos. Tuyo,

Yo.


Manuel Vázquez Portal, ejemplo de periodismo independiente
Por Miriam Leiva

LA HABANA, septiembre (www.cubanet.org) - El Comité para la Protección a los Periodistas (CPJ) otorgó el Premio Libertad de Expresión a Manuel Vázquez Portal. Justo Reconocimiento.

Veraz, preciso, cortante, valiente, inquieto. Muchos podrían ser los calificativos para describir a Manuel Vázquez Portal, periodista independiente cuya información desde una solitaria celda no ha podido ser acallada por el régimen opresivo y sádico imperante en Cuba.

El fue víctima de la ola represiva de marzo pasado. En juicio sumario, sin garantías procesales, se le condenó a 18 años de cárcel, luego de intensos y continuos interrogatorios en el Cuartel General de la Seguridad del Estado (Policía Política).

Se le envió a la Prisión Boniatico, conocida como "La Antesala de la Muerte", en Santiago de Cuba, a unas 800 millas de su hogar en La Habana. Pronto nos sorprendió con su Diario de Prisión; un testimonio conciso y desgarrador de las condiciones infrahumanas a las que están sometidos él y los demás prisioneros de conciencia, quienes viven un calvario sólo por expresar sus ideas y desear el porvenir luminoso de su pueblo. En una ocasión, cuando pregunté a Oscar Espinosa Chepe, en voz muy baja y frente a dos oficiales de la Seguridad del Estado, cómo era la situación en Boniatico, me contestó: "Muy duras, no puedes imaginar". Le dije: "Lo sé, leí el Diario de Vázquez Portal". Su rostro mostró sorpresa y admiración. Indudablemente, saberlo le infundió aún más fortaleza.

Manuel y otros prisioneros de conciencia realizaron una huelga de hambre en reclamo de tratamiento más humano. ¡Cuánto estarían soportando para llegar al extremo de poner sus vidas en peligro! Otros reclusos quisieron unírseles. El resultado fue el traslado de Vázquez y sus compañeros en la huelga a otras prisiones.

No menos ajenos a todas esas torturas físicas y psicológicas son los familiares, que deben trasladarse en el precario transporte y llevar alimentos para tres meses, no reciben noticias y tienen que imponerse para saber de ellos.

Las esposas y madres no son convocadas por nadie. Simples amas de casas algunas, se han convertido en tribunos y activistas de derechos humanos sin proponérselo. Yolanda, la esposa de Vázquez Portal, ha dado ejemplo de abnegación. Hasta el pequeño hijo, recién operado, ha viajado a infundir fuerza y esperanza a su padre.

Incluso la asistencia a una Iglesia de La Habana es motivo de represión por parte de la Policía Política. "Todo depende de cómo ustedes se comporten", dicen. Las posibles llamadas telefónicas de los prisioneros y las visitas en algunos casos, "dependen" de la docilidad que pretenden imponer. Pero no logran su objetivo. Nada puede acallar las voces de la verdad emitidas desde lo profundo de una mazmorra o las modestas casas de todo el país.

Si el gobierno de Cuba pensó que sepultando y difamando a los 74 hombres y una mujer concluiría el clamor redentor, por el contrario ha provocado la admiración de la población a la valentía de esos héroes y potenciales mártires.

Premian a un periodista encarcelado
26 de septiembre de 2003

EFE/ NUEVA YORK

El periodista Manuel Vázquez Portal, encarcelado en Cuba, ha sido galardonado con el Premio Internacional Libertad de Prensa que concede el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), informó ayer la organización.

Vázquez Portal cumple en la actualidad una condena de 18 años de prisión y a finales de septiembre protagonizó una huelga de hambre, junto a otros profesionales encarcelados, para protestar por las pésimas condiciones que soportan en la cárcel de Boniato, en la provincia oriental de Santiago.

El periodista cubano comparte este premio anual que concede el CPJ con Abdul Samay Hamed, de Afganistán, Aboubakr Jamal, de Marruecos y Musa Muradov, de Rusia.

La organización resaltó al anunciar los galardones que estos profesionales ``han sufrido serías represalias por atreverse a informar con independencia y autoridad en países donde la disidencia no es fácilmente tolerada''.

De 52 años, Vázquez Portal fue condenado junto con otros 74 disidentes en juicios sumarios celebrados en Cuba entre marzo y abril pasados, en los que se les acusó de atentar contra la independencia del Estado y conspirar junto con Estados Unidos.

Vázquez Portal ha sido profesor de enseñanza media y asesor literario en el Ministerio de Cultura, y colaboró también en diversos medios de la prensa estatal cubana antes de incorporarse, en 1995, a la agencia independiente Cuba Press, explicó el CPJ en un comunicado.

Cuatro años después cooperó en el establecimiento de la agencia independiente de noticias Grupo de Trabajo Decoro y en el momento de su detención colaboraba con el portal de Internet Cubanet.

David Laventhol, presidente del consejo de CPJ, señaló que los cuatro profesionales galardonados han conocido la violencia y otras privaciones ``por realizar la tarea más importante del periodismo: informar con honestidad y veracidad de lo que ven cada día''.

Añadió que ninguno de ellos ha tenido intención de ser héroes, ``pero para nosotros eso es en lo que se han convertido''.

Anne Cooper, directora ejecutiva de la organización, agregó que en un año en que la cobertura de una guerra ha mostrado los peligros que afrontan los periodistas, es también importante recordar el coraje de profesionales locales ``que afrontan similares riesgos mientras informan poco más allá de la puerta de su casa''.

Los galardones serán entregados en el transcurso de una gala que se celebrará en Nueva York el 25 de noviembre y que presentará el veterano periodista de la cadena CBS Dan Rather.

© 2003 El Nuevo Herald and wire service sources. All Rights Reserved. http://www.miami.com


Crónica a tientas
Manuel Vázquez Portal

PRISION DE BONIATO, septiembre 23 (www.cubanet.org) - Norges Cervantes viene algunas tardes a mi celda. El vive al principio del pasillo, en la celda 3 junto a la de Normando Hernández. Cuando siento su bastón golpeando a las paredes, sé que se acerca. Casi llegando a mi celda, grita mi nombre y yo le respondo para que se oriente. Me saluda risueño. El no sabe si yo le sonrío. Tengo que poner alegría en mi voz para que sepa que me agrada su visita. Es una visita breve. Dura lo que demoran en limpiarle su celda. Me cuenta sobre los años que lleva preso. Me explica su delito. Asesinó a una mujer. No podía con ese peso en la conciencia y se sacó los ojos. Se los punzó. Quizás él no conoce a Edipo. Quizás no sabe que en esa tragedia otro hombre se sacó los ojos cuando supo que había hecho el amor con su madre. Estoy seguro que no conoce el teatro griego, pero estoy más seguro aún que sí sabe lo que es la tragedia, el trágico destino de vivir a tientas en una cárcel.

No sé qué leyes rigen en su caso. No sé si la condena que le impuso un tribunal humano es más o menos rigurosa que la que le impuso su conciencia atribulada por la violación del sagrado mandamiento "no matarás". Pero lo cierto es que además de ciego, extingue una sanción de cadena perpetua.

Por las tardes, cuando llega a mi celda, empequeñezco de impotencia. No sé qué aconsejarle, con qué aliviarle su tormento, cómo librarlo de su doble encierro.

Hace cuatro años, un 26 de julio, se pinchó los ojos. Cada vez que llega ese día él hace un ayuno. ¿Será ésa la razón por la que no le han otorgado el beneficio extra penal? Yo no hubiera creído, si me lo hubieran contado, que en Cuba, en la cárcel de Boniato, en el pabellón de máximo rigor conocido como Boniatico, existe un preso ciego. Sin embargo, recordé de inmediato a un opositor de la provincia de Ciego de Ávila, también ciego, que extingue una condena por no estar de acuerdo con el gobierno.

Habría que ver, como yo lo he visto, los padecimientos de estos hombres sin visión para sobrellevar los rigores de la cárcel. ¿Vale la pena mantener encerrados a estos individuos? ¿Hay una condena mayor que no poder ver el mundo? ¿No se podría, ya que deben purgar sus culpas, aliviarlos con una cárcel más benigna y humana? ¿Hay centros penitenciarios para invidentes en el mundo? 24 horas de encierro en una celda de aislamiento para un ciego ha de ser como una visita anticipada al infierno.

El gobierno cubano se vanagloria de su humanismo. ¿No habría en Cuba un lugar menos atormentador que Boniatico, donde los videntes a veces no podemos con la carga de su rigor carcelario, para Norges Cervantes? Si no pueden o no quieren concederle el beneficio extrapenal, ¿por qué no buscarle un lugar más adecuado para que extinga su condena? No puedo mirar en sus ojos, son falsos, artificiales, inexpresivos, pero en su alma sí he mirado y creo que merece no estar en Boniatico.


La sombra de la sombra
Manuel Vázquez Portal

PRISION DE BONIATO, septiembre 22 (www.cubanet.org) - He leído, en la cárcel, el libro más hilarante que pueda concebirse. Si no fuera porque conozco que Enrique Núñez Rodríguez murió, hubiera asegurado que él fue el asesor de semejante humorada. Es un texto para matar de risa al más triste y amargo de los seres. Mario Moreno no hubiera logrado mejor cantinflada. Doscientos veintisiete páginas dignas de Churrisco o Carlos Ruiz de la Tejera. Se trata del trabajo secreto de doce agentes que hablan de algo tan público como el periodismo independiente y la oposición cubana. Es algo así como descubrir de repente que el Sahara es un desierto. Juro que me he reído a desternillarme, y se lo agradezco a sus autores Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez, aunque los chascarrillos más sobresalientes pertenezcan a los personajes-narradores.

El libro "Los Disidentes" es una ridiculez tan sobrehumana que no mueve a otra cosa que a la carcajada. Es tan grotesco que no admite la sutil y fina sonrisa de algún ser cultivado. Su vulgaridad es tan explayante que sólo con la vulgaridad de una risotada puede compensarse./

¡Qué pícaros españoles ni catrines americanos! Los personajes de este libro sí son verdaderos "bichos", concepción cubana del farsante, del truhán, del pillo. Néstor Baguer, con su eterno condón de luto sobre la testa vacía, me inspiraba lástima, esta vez me hizo reír; Aleida Godínez me producía cierto asco, cierta repulsión -nada, machista que soy-, esta vez me hizo reír; Manuel David Orrio solía serme grotesco, esta vez toda su ridícula presunción me lo reveló de cuerpo entero, y si no me reí fue por lo patético que me resultó. Pero no se puede negar que son unos verdaderos "bichos cubanos". A la hora cero cambiaron de carapacho ¡Qué jodida está la Seguridad del Estado cubana si éstos son sus agentes! Esta parte de la disidencia cubana también me parecía muy jodida. Gracias a Dios se cribaron ellos mismos y pasaron al lado al que pertenecían realmente.

El libro es tan desmesuradamente insulso que no vale la pena detallarlo. Es una especie de tortilla requemada. Cuanto se relata en él era tan público desde hace tantos años que lo más sobresaliente es ese tufo de maledicencia, oportunismo, mitomanía y miedo que emana de él. ¿Para qué hacían falta agentes secretos en actos públicos y archiconocidos? Nunca me preocupó la presencia de "chivatos" en las filas de la oposición y el periodismo, yo no tenía nada que ocultar, el periodismo es un evento que no se puede esconder. La Seguridad del Estado cubano sabía de mí por mi propia boca, por mi propia vieja máquina, todas las semanas, y estoy seguro que hasta alguna sonrisita les arranqué". Lo que ocurre es que la orden de apresarnos vino de muy arriba.

Mas no todo en el libro son descalabros, perogrulladas y mentiras. Hay media línea que me resulta asombrosamente genial. La flauta estaba en el suelo y algún flato -no sé si de Luis Báez o de Rosa Miriam- la hizo sonar. "Ellos -la sombra de la sombra", dice refiriéndose a los ínclitos agentes en la introducción. ¡Eureka! Nunca había visto mejor definición de un traidor, de un cobarde, de un delator. Llamar a esta "corte de los milagros" que conforman los doce judas de la oposición cubana "La sombra de la sombra" me resulta todo un hallazgo del lenguaje, aunque la metáfora no sea propia del periodismo, pero es tan gráfico, tan acertado que no me queda más que admirarlo. Es cierto - creo que la única verdad en todo el libro. Son la sombra de la sombra, tiniebla pura, oscuridad total, lobreguez sin fondo. ¿Se habrán dado cuenta ellos de lo que escribían en esa especie de prólogo apresurado?

El otro gran hallazgo del libro es calificarlo de periodismo de urgencia. Yo, si hubiera tenido la mala suerte de reunirme con esos doce heraldos de la sombra- en las pocas ocasiones que coincidí con ellos les huía como el diablo a la cruz-, también hubiera hecho un periodismo de urgencia, pero no por la necesidad apremiante de la información, sino por destaparme la nariz antes de asfixiarme ante tamaña fetidez. ¡Bravo por el libro "Los Disidentes"! No los aplaudo ahora porque voy esposado a tomar mi hora diaria de patio en la cárcel de Boniato, donde la luz promete otra alborada.

Nota: Este comentario fue posible gracias a la colaboración de José Eduardo Girón que me prestó el libro.


Logra algunas demandas Vázquez Portal

Testimonio de Yolanda Huerga Cedeño

LA HABANA, septiembre 22 (www.cubanet.org) - El 7 de septiembre de 2003, mi esposo Manuel Vázquez Portal, me llamó por teléfono desde la cárcel de Aguadores, Santiago de Cuba, para decirme que cesaría la huelga iniciada ocho días antes, el 31 de agosto y que sería trasladado nuevamente a la Prisión de Boniato.

Con el alma en vilo me dirigí tres días después hacia Santiago para llevar a mi esposo alimentos y otras vituallas, pues él había rechazado la jaba en la visita anterior a la huelga, debido a que le quitaron la mitad de los cigarrillos que yo le llevaba, las medicinas y otros muchos productos que no aceptaron los oficiales de la prisión.

Llegué a la ciudad con la idea de ir para Boniato, ya que ahí era donde yo creía que estaba mi esposo, pero a Ana Maria Escobedo, quien amablemente ha brindado su casa a las esposas de los presos políticos; se le ocurrió llamar por teléfono a Cárceles y Prisiones y en ese lugar nos dijeron que Manuel aún estaba en Aguadores.

Hacia allá nos dirigimos Anita y yo, con la incertidumbre de si tendríamos que regresar cargadas con las pesadas jabas que llevábamos. Ya en el centro penitenciario, una oficial me dijo que alguien esperaba por mí; no obstante, tuve que aguardar más de una hora para que me atendieran.

Se trataba del oficial Ramiro, Madre Teresa de Calcuta de la Seguridad del Estado, quien amablemente me obligó a sostener un casi monólogo con él., para comunicarme, entre otras cosas, que Manuel tenía cuatro faltas graves: el diario, los 'poemitas', el mitin del 13 de agosto y la huelga, pero para que yo viera que él no es tan malo como nosotros pensamos, olvidaba esas indisciplinas. Claro, que yo debía saber que la Seguridad del Estado todito lo anota y en caso de que hubiera en el futuro un proyecto de mejoras con respecto a los 75, por ejemplo, un acercamiento a sus provincias -porque no es lo mismo estar en Santiago que en Matanzas- pues si yo me porto bien y no hago esas declaraciones a la prensa, que le hacen tanto daño a Vázquez y si, ya que él me quiere tanto, yo lograra convencerlo de que respete la disciplina, pues hasta a lo mejor me conceden el beneficio de que mi esposo cumpla sus 18 años cerca de La Habana..

Este señor, que casi constantemente estuvo a mi lado en el Penal, no dejaba de decirme lo bondadoso que es en realidad y que nadie puede decir que él no hable mucho con la gente antes de tomar otras medidas. Hasta en una ocasión, en que me explicaba las características de la oposición en Cuba, me dijo que a la Revolución sólo se la tumbaba de dos maneras… Yo al oír esto agucé los oídos, pero se interrumpió bruscamente y no llegó a enseñarme cuáles eran esas dos formas.

Entonces trajeron a mi esposo, sin esposas ni grilletes, y pude darle un abrazo grande. Nos dejaron ¡solos! en la oficina del Jefe del penal unos quince minutos. Luego apareció Madre Teresa de Calcuta y dio por finalizado el encuentro. Se llevaron a Manuel, sin esposas ni grilletes, y a mí me acompañó hasta la entrada de la cárcel el magnánimo Ramiro, quien me reiteró la incomprensión de que era víctima por parte de los opositores.

Más tarde, cuando yo ya me encontraba en casa de Ana María Escobedo en compañía de Dolia, la esposa de Nelson Aguiar (que sólo pudo verlo unos minutos) apareció Madre Teresa de Calcuta de la Seguridad del Estado para decirme que me habían concedido una visita a Manuel al otro día y, haciendo gala de su infinita bondad, me aconsejó que le preparara alguna carnecita para que se alimentara.

Al otro día, después de esperar durante dos horas en la antesala de la prisión vino el seráfico Ramiro lamentándose profundamente de haberme hecho esperar, y me condujo junto a mi esposo a una oficina preparada para el encuentro. Allí Manuel me habló de algunos logros que tuvo su huelga: televisión cuatro horas a la semana, lo sacan sin esposas ni grilletes; la comida, aunque sigue mala no está descompuesta, se le permitió una visita extra de más de una hora, la jaba la dejaron entrar completa, no sacaron nada, la celda de aislamiento más amplia (ya no tiene el retrete a cinco centímetros de la cabeza) aunque en semejantes condiciones a las de Boniatico (el techo tiene goteras, hace mucho más calor, las alimañas se mantienen, etc.

Lo más importante fue que la huelga llamó la atención de la comunidad internacional en cuanto a la protesta de los presos de conciencia, por las infrahumanas condiciones a las que están sometidos./ También me contó mi esposo que en la pared de su celda dibujó una bandera cubana, una palma y una rosa blanca y debajo escribió: "La patria es ara, no pedestal", y después: "El pueblo que soporta una tiranía, la merece".

Terminó mi visita a Aguadores, la cárcel adonde trasladaron a mi esposo por la huelga de Boniatico. En la boca me quedó un amargo por el que dejaba, pero también una sensación dulcísima por su amor a la Patria.


Senador francés aboga por disidente

ESTRASBURGO / Francia / 7 de Septiembre del 2003
Agence France Presse

Philippe Richert, senador de la región del Bajo Rhin, en el este de Francia, pidió en una carta al ministro galo de Relaciones Exteriores, Dominique de Villepin, ''hacer todo lo posible'' para obtener de las autoridades cubanas la liberación de un periodista independiente, que según se informó se encuentra en huelga de hambre.

Richert, presidente del consejo regional de su región, apadrinó al periodista independiente Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión, en el marco de una operación lanzada por el colectivo Solidaridad Cuba Libre, en apoyo a los prisioneros políticos en Cuba.

En una carta dirigida el viernes al jefe de la diplomacia francesa, de la que AFP obtuvo una copia ayer, el senador expresa su inquietud tras la información del traslado de su ''ahijado'' a una nueva prisión, cuya dirección no ha sido comunicada

Richert se encuentra indignado por las condiciones que sufren los disidentes detenidos por oponerse al régimen. Subrayó que se encuentran ``lejos de sus familias, en condiciones de higiene, salud y alimentación deplorables''.

El senador dirigió igualmente una carta al embajador de Cuba en París, Eumelio Caballero, pidiéndole la liberación de Vázquez Portal y de sus compañeros.

Además, el político demanda, ''como mínimo, información sobre el lugar de detención en que se encuentra, de manera que sus familias puedan visitarles'', así como medidas para que ``sus condiciones de vida sean mejoradas''.



Reprochan al escritor Roa Bastos sus lazos con Castro
Aug. 21, 2003
WILFREDO CANCIO ISLA/ El Nuevo Herald

La esposa del poeta y periodista cubano Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión, pidió al célebre novelista Augusto Roa Bastos que aproveche su visita a Cuba para observar la realidad de la isla y no se deje impresionar por la ''realidad virtual'' que le presentará el régimen castrista.

En una carta abierta divulgada ayer, Yolanda Huerga pidió al escritor paraguayo, Premio Cervantes de Literatura 1989, que se solidarice con los más de 300 prisioneros de conciencia que existen en la isla, y lo invitó a acordarse de su novela Yo el Supremo cuando se relacione con el gobernante Fidel Castro.

La novela, publicada en 1974 y traducida a 25 idiomas, está basada en la historia del dictador vitalicio Gaspar Rodríguez de Francia, quien gobernó autocráticamente Paraguay entre 1814 y 1840.

''Su novela es uno de los máximos exponentes de la literatura que sobre las tiranías se han escrito en América'', escribió Huerga. ``Sin embargo, a 29 años de la primera edición de Yo el Supremo, su autor no reconoce, a pesar de haberlos reflejado muy bien en su obra, los rasgos y características propios de una dictadura que mutila todas las libertades y desangra al pueblo por una lucha por la supervivencia''.

Roa Bastos, de 86 años, llegó a La Habana el pasado lunes, invitado personalmente por Castro para recibir tratamiento médico. El escritor viajó en el mismo avión que trajo de regreso al gobernante tras su visita de cuatro días a Paraguay.

La carta de Huerga fue publicada el miércoles por el influyente diario ABC de Asunción. La mujer, quien reside con su hijo de nueve años en un apartamento de Alamar, al este de La Habana, dijo estar consciente de que la misiva puede costarle años de cárcel o que su esposo sea más crudamente tratado en la cárcel de Boniato, Santiago de Cuba, donde se encuentra confinado.

''Padecemos una represión ideológica que cercena el alma y convierte en enemigos a padres e hijos, hermanos y amigos'', señala la carta. ``Cuba también tiene escritores que, como usted, en un tiempo han sido obligados a expatriarse. Ni sus nombres son mencionados en los medios de comunicación que controla el régimen''./ Huerga reprocha a Roa Bastos haber firmado el documento ''De solidaridad con Cuba'' a raíz de la reciente ola represiva contra 75 opositores pacíficos en la isla.

''El hecho de que violen o no los derechos humanos en EEUU no justifica que los violen en Cuba'', opinó la mujer. ``El que apoya el régimen cubano en estos momentos --ignorando el número y la situación de los presos políticos en Cuba-- también es cómplice en la violación de los derechos humanos''.

Este es el primer viaje de Roa Bastos a Cuba. El escritor, que vivió más de 60 años en el exilio, en Argentina y Francia, dijo que Castro ''es un símbolo de lo que puede ser un gobernante revolucionario y demócrata'' y ``una voz de aliento para todos los paraguayos''.

Además del tratamiento médico, Roa Bastos cumplirá en Cuba un programa de actividades que incluyen visitas a lugares históricos y la presentación de su primera novela, Hijo de hombre (1960)./ El texto completo de la carta puede leerse en la edición digital.

© 2003 El Nuevo Herald and wire service sources. All Rights Reserved.

19 de agosto del 2003/ www.PayoLibre.com / Carta de Yolanda Huerga, esposa del prisionero de consciencia cubano Manuel Vázquez Portal cumpliendo una condena de 18 años en la prisión de Boniato, Santiago de Cuba.


CARTA ABIERTA A AGUSTO ROA BASTOS


Sr. Augusto Roa Bastos:

Yo no soy una intelectual, soy sólo la esposa de un intelectual cubano condenado a 18 años de prisión por ejercer su derecho a la libertad de pensamiento y de palabra.

Mi esposo, Manuel Vázquez Portal es un poeta y periodista, detenido y sentenciado en la ola represiva de marzo del 2003, junto a otros 74 opositores pacíficos y periodistas independientes.

Nosotras, las esposas de los presos políticos cubanos (que no son 75, sino más de 300) clamamos la ayuda de la comunidad internacional para que nos apoyen en la búsqueda de la libertad de nuestros esposos y familiares. Recibimos el apoyo de destacados escritores que Usted seguramente conoce: Mario Vargas Llosa, Eduardo Galeano, Jorge Edwards, Jose Saramago, Carlos Fuentes, Enrique Krauze y muchos más.

Pero hay otro grupo de personalidades e intelectuales del mundo que en reacción a la ola de arrestos de disidentes en Cuba no nos dieron su apoyo, sino que expresan su simpatía al régimen de Fidel Castro, aduciendo que en los EE.UU se violan los derechos humanos.

El hecho de que violen o no los derechos humanos en EE.UU no justifica que los violen en Cuba. Y, a mi juicio, el que apoya el régimen cubano en este momento -ignorando el número y la situación de los presos políticos en Cuba- también es cómplice en la violación de derechos humanos. Nosotros estamos viviendo en Cuba, nuestros esposos están presos en Cuba y nuestros derechos humanos los exigimos del gobierno cubano, no de los EE.UU. Para esta exigencia esperamos tener apoyo de los intelectuales del mundo entero.

El régimen de Cuba con el control absoluto de los medios de difusión, sobre las organizaciones de masas y políticas que rigen la vida social y privada de las personas está acusando a sus opositores de mercenarios y traidores a la patria, dicen que están en contra de Cuba porque no piensan como Fidel Castro.

Pero Fidel Castro no es Cuba ni es la patria.

Supe con estupefacción que Augusto Roa Bastos, el escritor que admiré y respeté desde que leí, ya hace algunos años, su "Yo, el Supremo" se había sumado a los firmantes del manifiesto que aquí se llamó "De Solidaridad con Cuba" pero no es para nada solidario con el pueblo cubano sino con su régimen.

Su novela es uno de los máximos exponentes de la literatura que sobre las tiranías se han escrito en América. Sin embargo, a 29 años de la primera edición de "Yo, el Supremo", su autor no reconoce, a pesar de haberlos reflejado muy bien en su obra, los rasgos y características propios de una dictadura que mutila todas las libertades y desangra al pueblo por una lucha por la supervivencia.

Sr. Augusto Roa Bastos, ahora llegó Usted aquí a Cuba con Fidel Castro. Supongo que los empleados del régimen le mostrarán una Cuba de vitrina: será llevado en la grata compañía de los funcionarios del gobierno en automóviles con aire acondicionado a hoteles de lujo para turistas extranjeros, se alimentará en restaurantes con comidas sabrosas y abundantes, lo tratarán en hospitales especiales para aquellos que pagan en dólares o que son invitados del presupuesto del Estado.

Quiero que sepa, Sr. Roa Bastos, que todo está fuera del alcance del cubano de a pie. No podemos entrar en estos hoteles, estos restaurantes, nos está prohibido ir a las playas que están reservadas para extranjeros, ni siquiera podemos comprar medicamentos en farmacias para extranjeros porque son en dólares y a precios que triplican el salario mensual de cualquier profesional. Nosotros vivimos aquí una pesadilla cotidiana de levantarse y pensar, no en la libertad ni en el futuro, sino en cómo sobrevivir. Montamos unos vagones de pasajeros tirados por un camión tractor, comemos picadillo de soya (a falta de carne, no por gusto), tenemos la asistencia médica gratuita pero nuestra salud se debilita más y más debido a 44 años de subalimentación e insalubridad.

Padecemos una represión ideológica que cercena el alma y convierte en enemigos a padres e hijos, hermanos y amigos. Cuba también tiene escritores que, como Usted, en un tiempo han sido obligados a expatriarse. Ni sus nombres son mencionados en los medios de comunicación que controla el régimen.

Si su labor de periodista le enseñó, según Usted mismo declaró en 1977 en entrevista con Ernesto González Bermejo, a "observar mejor la realidad humana", nosotras esperamos que ese conocimiento también le sirva en Cuba. Aproveche su estadía en nuestro país para observar la realidad cubana, no la realidad virtual.

Esperamos entonces que Usted pueda decir de nuestro dictador como del de su novela: "Dejaste de creer en Dios, pero tampoco creíste en el pueblo con la verdadera mística de la revolución, única que lleva a un verdadero conductor a identificarse con su causa, a usarla como escondrijo de su absoluta, vertical persona... Con grandes palabras, con grandes dogmas aparentemente justos, cuando ya la llama de la revolución se había apagado en ti, seguiste engañando a tus conciudadanos..."

Esta carta abierta que le escribo a Usted, puede costarme años de cárcel y que mi pequeño hijo se quede también sin su madre o que mi esposo sea más crudamente tratado en la prisión de Boniato, donde se encuentra recluido, a más de 900 kilómetros de nuestro hogar. De cualquiera de las dos variantes Usted será testigo. Apelo a su generosidad y compromiso con la verdad.

Respetuosamente,

Yolanda Huerga

 

Poemario inédito envía Vázquez Portal desde la cárcel

LA HABANA, 5 de agosto (www.cubanet.org) -
"Transformaron mis versos en dagas peligrosas
mis párrafos en bombas
mi lenguaje en misiles.
Me dieron por condena
todo el tiempo
para que lo matara
para que me matara
con la inutilidad de las estupideces.
Quizás hayan vertido sobre mí
sin saberlo
esa luz caprichosa que honra a sus elegidos".

Es la ultima estrofa del poema inédito "Crimen Mayor", escrito desde la cárcel por el poeta y periodista Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de cárcel y confinado en la prisión de máxima seguridad conocida como Boniatico.

Un total de 14 poemas componen el cuaderno, "Cambio de Celda", puesto ya a buen recaudo luego que fuera sacado clandestinamente por manos amigas, desde la cárcel.

Matutino del preso, Magia de la soledad, Voy a Hablar de la Vida y Canción de los Setenta y Cinco, son algunos de los títulos que próximamente serán publicados en España.

El poeta a través de sus cuartillas describe el mundo que lo rodea, los sinsabores de un condenado político, la hermandad entre los reos y el amor a sus seres queridos.

"Retrete Turco" es el primero de sus poemas, que reproducimos íntegramente.

Desde mi medio siglo,
sobre un retrete turco,
soy un triste espectáculo.

Si no resbalo y caigo,
me rompo las costillas,
es porque todavía mantengo
mi antiguo afán de dignidad.

La cárcel es más sórdida
si la transita un viejo.

Ya yo venía sufriendo
en la celda más amplia:
un país con fronteras de alambre,
con costas militares,
con postigos cerrados sobre todas las bocas,
pero mis carceleros
urdieron
-con trácalas oscuras y rábulas leales-
echar sobre mis huesos,
mi barba de Gnomo mitológico,
un nudo de candados.

Sin embargo me yergo
-no ya sin mucho esfuerzo-
y escribo este poema sobre un retrete turco.



¡Vaya "capos"!
Manuel Vázquez Portal

CARCEL DE BONIATO (www.cubanet.org) - El 19 de marzo caí de "fly" en Villa Marista. La celda 47 fue mi hospedaje hasta el 24 de abril. Allí perdí mi nombre. Me llamaban por el apelativo de 239682. En ese lugar vi personalmente a los primeros supuestos "capos " de la droga cubana. La celda era mínima. Éramos cuatro hombres en ella. Vivíamos tan apiñados como si viajáramos en un "camello ". Para voltearnos sobre la litera debíamos tomar grandes precauciones para no sacarle un ojo al otro con nuestras narices.

Me acompañaron durante esos días angustiosos tres seres pintorescos: Mumúa, Cachirulo y Hectico, el carnicero. Parecían cualquier cosa, menos narcotraficantes. Mumúa era un hombrecillo que apenas si alcanzaba los cinco pies de estatura, y lo que sí le gustaban extraordinariamente eran los caballos. Luego supe, por él mismo, que se llamaba Osvaldo. Cachirulo era un negro sonriente y nervioso, con medio cráneo de platino. Se pasaba el día con dolores de cabeza, y tenía más cicatrices que un guante cañero: toda su adolescencia y parte de la juventud se la había pasado preso. Hectico el carnicero -es un decir- lo que vendía en su carnicería del barrio de los Sitios, era picadillo de soya, mortadella de ídem. Y pasta cárnica. Era el más joven de los tres. Todos me aseguraron que no tenían nada que ver con la droga. ¡No faltaba más! Estábamos en Villa Marista, donde hasta los mosquitos llevan micrófonos secretos. Pero había algo más. A ninguno se le halló evidencia material que los incriminara. Todo se basaba en que " Fulano" mencionó a "Zutano" y "Ziclano" a "Esperancejo ".

Cuando el 24 de abril, ya con mis 18 años de condena a cuestas, partí - en ese momento no sabía para dónde iba - hacia la cárcel de Boniato, Mumúa, Cachirulo y Hectico el carnicero, quedaron en Villa Marista. No he sabido qué ocurrió con ellos.

En la cárcel de Boniato me ubicaron definitivamente en "Boniatico", el pabellón de mayor rigor del penal, lugar que es riguroso hasta para los oficiales y la guarnición. Mi celda aquí es la 31. Es más pequeña que la de Villa Marista, pero por lo menos, la habito yo solo. Para mí solo es la peste del retrete, la gotera del techo, el sol, la lluvia, los insectos que entran por mi ventana. Para mí solo son las 23 horas diarias que paso sin compañía, bueno, es un decir, ya que me hice amigo de algunos ratones, cucarachas, arañas, ciempiés, alacranes, lagartos, moscas, mosquitos, hormigas que vienen a visitarme.

En los primeros días de hospedaje me sacaban al patio (una hora diaria, menos los fines de semana) con Normando Hernández y Próspero Gaínza. Luego vino la orden de que por separado. Fue cuando coincidí nuevamente con los "supuestos capos" de la droga cubana, pero esta vez de la parte oriental del país. Volví a ver y a tener la misma impresión: si esta gente es narcotraficante, yo soy el supermillonario Pato Donald.

Conversé con algunos de ellos. El mismo panorama: celdas de aislamiento, interrogatorios brutales, presiones de todo tipo, tejemaneje: que si "Pirindingo" le dio a "Muchilanga" que si "Muchilanga" le dio a "Burundungo". Pero pruebas, lo que se llama pruebas verdaderamente incriminatorias, evidencias reales, "nananina". Sin embargo, las condenas han sido como si toda la cocaína suramericana hubiera venido a carenar en esta pequeña isla del Caribe y "nuestros narcos y capos" tuvieran el control universal de los estupefacientes. El que mejor salió arrastra entre 15 y 20 años de prisión.

Hablé con José Eduardo Girón Cabrera, con Juan Alsaba Suárez, con William Orlando Morales Durán, con Santiago Mestre Mustelier, y todos me contaron una historia similar: Fiscales empecinados en condenar, abogados de la defensa sin poder ejercer verdaderamente su oficio, oficiales de la Seguridad del Estado convirtiendo en pruebas sólo palabras de otros supuestos incriminados, extraños testigos e informes sospechosos.

En fin, aquí están, en celda de aislamiento, comiendo su sancocho, rico sólo en harina de trigo, que pone la presión arterial por las nubes, el estómago al borde de la úlcera, los nervios de punta. Estos son nuestros "capos". A ninguno se le ocupó un verdadero cargamento de estupefacientes, una suma considerable de dinero, ni grandes cuentas en bancos nacionales o extranjeros; no fueron descubiertos laboratorios de procesamiento, no se le ocuparon armas de fuego, ni yates, ni aviones, ni mansiones lujosas, ni pasaportes falsos, ni vínculos con el crimen organizado de otras partes del mundo. Sólo algún cacharrón de los años cincuenta como medio de transporte. Y uno se pregunta, lleno de dudas, ¿Qué clase de "narcos", de "capos" son éstos, que ni siquiera los periódicos cubanos han dado cuenta de ellos?


Poema
Manuel Vázquez Portal, condenado a 18 años de prisión

Cuando impone el silencio su majestad sinfónica,
el cielo entra a mi celda.
Entonces no soy pobre
ni estoy solo.

La música esencial de planetas lejanos
me enriquece y me puebla,
soy el mundo creciendo en una ergástula:
crezco hasta los perdones,
me acerco más a Dios.

Voy prodigando alivio a todas las afrentas
e ignoro las traiciones.

Quien allanó mi casa
con oculto furor de bayonetas,
quien difamó mi nombre
con falsos argumentos
y quienes me encarcelan
tendrán como castigo sólo la oscuridad de todos los olvidos.

No me son importantes los guardianes
-torvos, hoscos esclavos de afanes superiores-
ni las rejas detienen mi rauda ensoñación.

La libertad,
un pájaro inmortal que trina en la memoria,
se eleva y me traslada,
abrazo a mi mujer,
acaricio a mis hijos
y vuelvo a mi jergón de prisionero
donde duermo otra vez como los santos.

Han caído en la trampa de encerrar lo imposible.

Testimonio de Yolanda Huerga Cedeño, esposa del poeta, escritor y periodista independiente Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, abril 28 (cubanet.org) - Cuando el 19 de marzo de 2003, entre las 5:30 y 5:45 de la tarde abrí la puerta de mi casa a la policía política, supe que mi familia iba a ser cercenada y mi hijito de 9 años condenado a sufrir vejaciones.

Esa tarde será inolvidable para nosotros, y sobre todo para nuestro hijo. Mi esposo, Manuel Vázquez Portal, y yo estábamos en el cuarto conversando cuando llamaron a la puerta. No fueron toques fuertes, más bien mesurados, lo que se contradice con el despliegue policiaco que hicieron al llegar al edificio los agentes de la Seguridad del Estado, según me contaron los vecinos. Muchos de ellos me comentaron que parecía que iban a capturar a Bin Laden: tres carros, dos motos. Catorce hombres subieron a mi apartamento con cámaras fotográficas, de video y otros artefactos propios e impropios de lo que se proponían realizar, todos vestidos de civil.

El responsable del "operativo" me metió un papel por los ojos y terminó de empujar la puerta que yo sólo había abierto a medias. Me siguieron hasta el cuarto donde estaba Manuel y le mostraron la orden de registro.

A partir de ese momento se dividieron en cuatro bandos, uno con Manuel en la habitación donde escribía, otro conmigo en el otro dormitorio, un grupo estaba en la sala con el jefe, quien se sentó a nuestra mesa a recopilar las "evidencias" y un último bando que entraba y salía de la casa sin cesar. Abajo había otro grupo más, en los alrededores del edificio, pero entonces yo no lo sabía.

El niño estaba en ese momento en casa de un vecino y le pedí al "jefe" que me permitiera salir a decirle a éste que retuviera lo más posible al niño para que no estuviera presente en nuestra casa durante el registro. Ellos accedieron, recalcando que no eran monstruos y que no deseaban hacer daño a un niño. Me dejaron salir sin el carnet de identidad y así pude avisar a alguien quien se encargó de divulgar la noticia.

Revisaban minuciosamente, con verdadera habilidad, mueble por mueble, gaveta por gaveta; hojeaban los libros, escudriñaban entre la ropa, leían los papeles, miraban las fotografías y hasta opinaron sobre la fotografía de la cubierta del libro de Alexis Díaz Pimienta "Prisionero del agua".

Nuestro hijo llegó por fin al cabo de cuatro horas, pues el vecino no pudo entretenerlo más tiempo. El niño miraba con ojos aterrorizados lo que estaba pasando en su casa, no entendía y preguntaba qué hacían esos hombres. Manuel y yo tratábamos de consolarlo y de darle alguna explicación. Se acurrucó en los brazos de su padre temblando como una hoja. Cuando vio los pasaportes le preguntó a Manuel "Papá, ¿y eso?" Y éste le respondió: "Esos son los pasaportes que ya no podremos usar".

Alrededor de las 10 de la noche terminaron de husmear en nuestro hogar y se llevaron a Manuel. Al despedirse el niño le preguntó dónde iba. "Voy a dar una vuelta con estos señores, cuida mucho a mamá y pórtate bien que volveré". Ya se iba con su bolsa de aseo para que supiéramos que sería un largo paseo. Días después mi hijo me decía: "Definitivamente debí irme con mi papá para que volviera más rápido".

Yo me quedé desgarrada, pero no lloré. Estaba como aturdida, como si hubiera perdido la capacidad de razonar. Todavía no era el tiempo de pensar en nuestros sueños rotos, en mi hombre preso en una celda, en la mirada triste del niño. No era el tiempo de saber, como el poeta, que "a este tiempo llamarán antiguo", y que un día no muy lejano podremos estar de nuevo unidos los tres jugando a la dama en peligro y mi hijo me rescata montado en la espalda de su padre. Sé que Dios nos juntará nuevamente, pero entretanto debemos transitar un camino que dejará cicatrices profundas en nuestras vidas.

Unos buenos amigos vinieron a mi casa esa noche, trataron de consolarme y luego me dejaron con mi niño dormido entre los brazos.

Al otro día comenzábamos, la hermana de Manuel y yo, el peregrinaje de un lado a otro, que hace un mes iniciamos las esposas y familiares de los opositores y periodistas independientes presos.

Primero Villa Marista, la sede de la policía política en La Habana, donde no permiten pararse ni en la acerca de enfrente, te revisan la cartera antes de entrar al edificio. Luego por alguna razón que desconocemos, ya dentro del local, nos pasaron un aparatico por el cuerpo, supongo un detector de metales. Luego nos atendió un oficial, quien nos dijo que mi esposo estaba sujeto a proceso de instrucción y a lo mejor para el próximo miércoles (en una semana) veríamos al instructor. Esto no sucedió hasta después de celebrarse el juicio en que Manuel fue sentenciado a 18 años de prisión.

Durante cuatro miércoles hemos esperado 2 ó 3 horas en la antesala de la Seguridad del Estado, los 10 minutos que nos concedería, según su estado de ánimo, el oficial encargado de atendernos. La primera visita fue de sólo 5 minutos a pesar de explicarles que al otro día debíamos dar respuesta, Manuel y yo de si se le realizaba a nuestro hijo una operación quirúrgica muy delicada.

El viernes 28 de abril nos citaron a Villa Marista. Allí, después del mediodía, nos atendió, a mis cuñadas y a mí, un coronel que no se presentó, pero nos dijo que debíamos nombrar un abogado, pues Manuel sería encausado. Al indagar sobre el delito me respondió: "será juzgado por la Ley 88". Yo insistí "¿pero qué artículos" "No se preocupe, ya se lo dirá el abogado", ripostó.

Durante el fin de semana, correteamos La Habana, mi cuñada Xiomara y yo y, por fin, el lunes 31 pudimos hacer el contrato con la abogada Amelia Rodríguez, del bufete colectivo de Carlos III. Al otro día, martes 1 de abril, por la tarde me llamó Xiomara a mi casa en Alamar para decirme que la abogada había sufrido, de pronto, una hipertensión arterial y había renunciado al caso.

Desesperada, busqué un teléfono para llamar a alguien que me orientara, fui a ver a una vecina y se negó rotundamente a prestarme el teléfono. Tenía miedo.

El miércoles 2 el bufete colectivo pasó el caso a otro abogado, Antonio Lorenzo Hernández, quien, según él mismo nos manifestó, atendía asuntos laborales, y a las 5 de la tarde de ese día nos encontramos con el futuro defensor de mi esposo.

Le pregunté al abogado si él podría ver el jueves a Manuel, pues ya sabíamos que el juicio sería el viernes 4. Me respondió que no, pues tenía otra vista, pero que seguramente lo vería momentos antes del juicio. Así mismo fue, momentos antes del comienzo de la vista, pudo presentarse a Manuel.

Así llegamos al 4 de abril de 2003, fecha en que Manuel y otros tres acusados fueron juzgados.

Ese día Xiomara y yo nos levantamos muy temprano y alrededor de las 6:30 A.M. llegamos al tribunal de 100 y 33, donde se celebraría la vista.

En la calle de entrada al edificio había un carro patrullero. Nosotras cogimos por la acera de enfrente y, encomendándonos sólo a Dios, entramos hasta el portal del Tribunal. Ya había, a esa hora, muchos hombres vestidos de civil pero con walkie-talkies. Después fueron llegando más policías, oficiales del MININT y algunos que supuse serían agentes de la Seguridad. También llegó un teniente coronel, que me pareció que era el que daba las órdenes afuera. Desde donde estábamos sentadas se veía, en el paseo de la calle 100, a un grupo de personas que supongo era el resto de los familiares de los acusados.

Recuerdo que uno de los oficiales le preguntó a otro quiénes éramos nosotras y el aludido respondió bajando la voz: "familiares" Me dio la impresión de que no estábamos en el lugar adecuado.

Sentadas desde nuestro banco en el pórtico del Tribunal, vimos traer a los prisioneros, cada uno en un carro de policía custodiado por dos guardias y el chófer. Venían esposados como criminales de alta peligrosidad. Desde allí pude enviar un beso a Manuel que me respondió con una sonrisa.

El juicio debía comenzar a las 8:30 A.M. pero debido a que los abogados llegaron atrasados (¡estos camellos!) empezó mucho más tarde. A la sala donde se celebró, nos entraron primero a los familiares, madres, esposas, hijos, hermanas y hermanos y después llegaron unos grupos de personas que no conocíamos y se llenaron los bancos. Yo me alarmé porque sabía que otras dos hermanas de Manuel venían en camino desde Morón para presenciar el juicio y salí a decirle al acomodador de las personas de la sala que faltaban dos familiares de mi esposo. Primero interpelé a un joven alto con walkie-talkie, me miró con cara de pocos amigos y me preguntó:

"¿Pero ellas están en la lista?" Yo me sorprendí y le pregunté a mi vez: "¿Qué lista?" Entonces no me respondió y me indicó: "Vaya a ver a ese compañero". Es decir, al acomodador. Fui diligente a éste y le expliqué lo que quería y me tranquilizó diciéndome que no habría problemas con mis cuñadas. Así fue.

Con la entrada de los abogados comenzó el juicio.

En el caso particular de Manuel, yo salí esperanzadísima del juicio, me sentía orgullosa por su valentía y firmeza, pues no se dejó amedrentar por el fiscal. El instructor, teniente coronel Roberto, al igual que el fiscal dijo que eran apátridas, serviles, etc., pero a mi modo de ver no parecía que tuviera tantas "evidencias", porque hasta el agente Miguel (cría cuervos que te sacarán los Orrios) no había podido aportar mucho. Eso era lo que pensaba yo, 40 años oyendo hablar de justicia me dieron esa falsa esperanza allá en el fondo de mi subconsciente.

Me quedé de una pieza cuando tres días más tarde en el Tribunal Provincial, después de una larga espera, me entregaron la sentencia de 18 años de prisión para Manuel.

Todo este tiempo hemos vivido en un marasmo de gestiones infructuosas. Nosotras, las esposas, nos juntamos como ovejas para hablar de nuestros maridos, andamos en pequeños grupos para defendernos del terror, dudamos de todo y de todos pero una fuerza más poderosa que nosotros mismas nos empuja y nos alienta a seguir adelante, a pesar del miedo; una fuerza que no pueden encarcelar: el amor. Pasamos largas horas esperando en la recepción de Villa Marista, largas horas en los bufetes, en el tribunal, y horas también largas consolándonos unas a otras, asegurándonos que sucederá un milagro y pronto estaremos de nuevo abrazando a nuestros esposos, contándole que fue también la nuestra una horrible pesadilla y ya abrigadas por sus brazos de hombres grandes aliviar tanto dolor y rabia.

Unos días después de la detención de su padre, el niño se echó a llorar de repente, lo calmé como pude y le dije: "¿Qué es lo que te dijo siempre mamá de papá? ¿Por qué debes estar orgulloso? Y él me contestó con la voz quebrada y muy bajito, bajito me dijo: "Porque es un héroe".

Había llegado el momento que tanto temí a lo largo de 9 años.

Después que Manuel dejó la prensa oficial y comenzó a desempeñarse como periodista independiente yo vivía en una continua zozobra. Cada vez que tocaban a la puerta, pensaba que serían agentes de la Seguridad para amenazarlo con la cárcel; si Manuel demoraba algo más de lo acostumbrado para regresar a casa, yo sufría.

Cuando, por las mañanas, marchaba a hacer su trabajo, lo despedía con un beso y lo seguía con la vista pensando que mis ojos podrían protegerlo y defenderlo de los que lo acechaban.

Pero lo más doloroso era la contradicción en la formación del niño. Por un lado la escuela, donde como a todos lo atosigaban con consignas políticas que, afortunadamente, no entienden a derechas. Por otro lado, su padre luchando con la palabra escrita para mejor la sociedad en que vivimos.

La maestra del niño me contó que algunas maestras habían expresado la duda de si el niño estaba imbuido de las ideas de su padre, lo cual ella negó. Me alegro por esa maestra comunista que me lo protegió lo que pudo contra la perfidia de otros.

Otra vez, un vecino le dijo a mi niñito: tu papá escribe contra Cuba. Gabriel no quería bajar a jugar, estaba apenado. Yo le dije: "Tu papá no escribe contra Cuba, escribe contra el gobierno de Fidel Castro, díselo así". Y mi hijo me respondió: "Mamá, decir eso es peor". Esto nunca se lo conté a Manuel.

Ante mis continuos ruegos, Manuel decidió solicitar refugio político en los E.U., el cual le fue concedido el 24 de octubre de 2000, pero el 28 de noviembre de ese mismo año nos llegó a nuestro hijo y a mí el permiso de salida de Cuba, no así el de Manuel, que le fue retenido hasta el 18 de octubre de 2002 cuando los vuelos de refugiados estaban suspendidos. Así, esperando, nos sorprendió este golpe esa tarde del 19 de marzo de 2003.

Firme Vázquez Portal a pesar de pésimas condiciones

LA HABANA, 17 de abril (Ernesto Roque / www.cubanet.org) - A pesar de encontrarlo pálido por la falta de sol y con la barba muy crecida, la esposa y hermana de Manuel Vázquez Portal lo encontraron de buen ánimo, y muy firme cuando lograron visitarlo este miércoles, después de cuatro horas de espera.

"No les permiten tener papel y lápiz en las celdas, y a pesar de estar ya condenado no se nos permitió entregarle una copia de su sentencia, sólo me permitían leérsela durante la visita. Sólo le dije que el tribunal había ratificado la condena de 18 años", declaró Yolanda Huerga Cedeño, esposa del poeta y periodista encarcelado.

Por su parte, Xiomara Vázquez Portal señaló que su hermano se encuentra en una celda de dos por tres metros junto a tres detenidos presuntamente por drogas. "Está muy pálido. Hace dos semanas que lo sacan a tomar sol, y en ocasiones ha convocado al médico y al instructor, pero éstos no se han presentado", dijo Xiomara. "Pidió en una oportunidad alguna medicina para la acidez y tampoco se la dieron. La barba le llega al pecho, pero su estado de ánimo es muy favorable. Está firme", añadió.

Aunque la visita estaba señalada para las diez de la mañana, la hermana y la esposa de Vázquez llegaron a las nueve, pero no pudieron verlo hasta la una menos cinco de la tarde. "Es algo que se va haciendo cotidiano", dijo la señora Huerga.

La visita duró cinco minutos y se realizó en presencia de un gendarme político. "Manuel me dijo", expresó Yolanda, "que la celda en que se encuentra es de dos por tres metros aproximadamente y que hay mucha pestilencia. Existe una luz encendida permanentemente, escasea el agua y sólo le han cambiado el uniforme una sola vez, el día del juicio". También le dijo Vázquez que la comida es poca y mala, consistente en arroz, frijoles y col.

Las mujeres coincidieron al señalar que a pesar de estar ya condenado no se les permite hablar del caso durante la visita, ni de los demás arrestados ni de la repercusión internacional que ha tenido la ola represiva desatada por el gobierno cubano. "De hablar algo sobre ese tema te suspenden la visita", dijo Yolanda.

La esposa de Vázquez señaló también que le habían comunicado que podía llevársele literatura y publicaciones, pero sólo a través del instructor, a quien han visto sólo una vez en las cuatro visitas realizadas.

Esposa de Manuel Vázquez Portal siente orgullo por su actitud

LA HABANA, 6 de abril (Fara Armenteros, UPECI / www.cubanet.org) - "Vázquez habló con la frente en alto y con precisión", manifestó Yolanda Huerga Cedeño, esposa del poeta y periodista Manuel Vázquez Portal, enjuiciado este viernes. "Yo estaba muy triste, pero según lo oía mi estado de ánimo mejoraba… hubiera querido correr hacia él y abrazarlo".

"En cambio", agregó Yolanda, "el agente encubierto que presentó la fiscalía no levantó la vista para mirar a Vázquez ni a los otros periodistas". Manuel David Orrio, que dijo ser el agente "Miguel" fue utilizado como testigo de la fiscalía para declarar contra Manuel Vázquez Portal, a quien el fiscal pidió 18 años de privación de libertad, y Julio César Gálvez, Edel García y Jorge Olivera, para quienes solicitaron penas de 18, 16 y 15 años, respectivamente.

Yolanda señaló que el fiscal preguntó a Vázquez Portal si sabía cómo había comenzado CubaNet. Vázquez respondió que sí, y cuando le preguntaron cómo dijo: "Una vieja luchadora socialista, esposa de un viejo luchador comunista, tenía una computadora en la cocina de su casa… ahí empezó CubaNet".


Encausado el poeta y periodista Manuel Vázquez Portal

LA HABANA, 29 de marzo (Ernesto Roque / www.cubanet.org) - Otro número de causa se ha sumado a la lista de las ya existentes. Esta vez el fatídico número es 346/2003. La diferencia, es que este expediente de fase preparatoria lleva el nombre de Manuel Vázquez Portal y que la causa responderá a la Ley 88, una ley que luego de promulgada en 1999 no ha sido aplicada hasta la fecha.

Yolanda Huerga, esposa del periodista independiente Manuel Vázquez Portal, declaró a este reportero que el viernes 28 se presentó en la sede de la policía política conocida como Villa Marista y que un oficial de alto rango -teniente coronel- le dijo que su esposo sería procesado por violar lo establecido en la Ley 88 o Ley Mordaza, como popularmente se le conoce en Cuba.

"Estoy convencida de que nombrar a un abogado es puro trámite. Sus condenas -haciendo referencia a todos los detenidos- ya han sido dictadas por la máxima dirección del país. Los tratan de condenar como chivos expiatorios de una política fracasada, el juicio de todos será puro trámite. Sus condenas ya están aprobadas, señaló la cónyuge del periodista con lágrimas en los ojos.

Algunos periodistas independientes y miembros de la disidencia interna especulan con respecto a qué artículo e inciso será aplicado a estas personas cuyo único delito es el de disentir de los dictados de un gobierno totalitario.

Hasta para el mejor letrado de la defensa será una causa perdida. Sus argumentos y exposiciones en pos de la defensa caerán en oídos sordos ante un sistema judicial que se rinde ante los designios de la omnipotencia.

Manuel Vázquez Portal es el segundo colaborador de CubaNet encausado, después de Héctor Maseda, mientras que Víctor Rolando Arroyo, Carmelo Díaz Fernández, Oscar Espinosa Chepe, Roberto García Cabrejas, Normando Hernández, José Ubaldo Izquierdo, José Gabriel Ramón Castillo, Omar Ruiz Hernández se encuentran esperando ser instruidos de causa.