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Síntesis biográfica de José Ubaldo Izquierdo Hernández

Fecha de nacimiento: 6 de noviembre de 1965, en Güines, provincia Habana. De 44 años.
Periodista del Grupo de Trabajo Decoro.
Prisionero Político y de conciencia, desde el 19 de marzo del 2003.
Estudios primarios: Escuela nacional primaria José Martí. Nivel: 6to grado.
Estudios secundarios: Escuela Secundaria Básica Urbana Bartolomé Masó. Nivel: 9no grado.
Estudios pre-universitarios: Escuela enseñanza general Julio Antonio Mella.

Labor contestataria
Colaborador y activista del Comité Cubano de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional en Güines. Coordinador de la agrupación disidente Comisión Cuba. Vice delegado en la provincia Habana del Partido Liberal Democrático de Cuba Director de la biblioteca independiente Sebastián Arcos Bergnes, reportero independiente en Güines del Grupo de Trabajo Decoro. Como periodista independiente ha laborado para Radio Martí, Cubanet y Circulo Güinero.

Fue detenido en su domicilio por agentes de la seguridad del estado cubano el 19 de marzo del 2003 y conducido a la sede de este órgano policial, en Villa Marista, donde permaneció por espacio de 35 días y fue juzgado el 3 de abril del 2003 por la sala de delitos contra la seguridad del estado del tribunal provincial de La Habana, con sede en San Antonio de los Baños, provincia Habana. Sentenciado a 16 años de privación de libertad.

Está casado con la Sra. Yamilka Morejón Morfa. Condenado a 16 años, que estuvo cumpliendo en la Prisión Kilo 5½ en Pinar del Río. Actualmente se encuentra en la prisión de Guanajay, La Habana.
Dir.: Ave. 83 No 3006 e/ 30 y 32, Batey Cruz, Güines, La Habana.

Desterrado a España
Fecha de arribo: 23 de julio de 2010.

ARTICULOS:

Informe sobre situación de José Ubaldo Izquierdo Hernández
Hospitalizan a preso de conciencia del Grupo de los 75
Periodista cubano se declara en huelga de hambre en prisión
Suspenden visita a prisionero de conciencia
Se deteriora la salud de José Ubaldo Izquierdo
Se deteriora estado de salud de periodista encarcelado
Agradece reo ayuda humanitaria de Iglesia Católica
Advierten médicos sobre crítica salud de periodista encarcelado
En delicado estado de salud José Ubaldo Izquierdo
Continúa acoso oficial contra presos políticos de los 75 en Guanajay
Reo de los 75 denuncia burda maniobra política
Reos de conciencia en Guanajay respaldan a Fariñas
Carta de reo agradece a solidarios y denuncia a oficiales
Pretenden impedir contacto de reo político con su hijo
Niegan entrega de historia clínica a periodista encarcelado
Conmemoran prisioneros de conciencia fecha patria del 24 de Febrero
Un periodista disidente preso en Cuba puede morir al no poder curarse en la cárcel
Confirman médicos deterioro de la salud de José Ubaldo Izquierdo
Prisionero de conciencia reclama asistencia médica especializada
Prisioneros políticos apoyan declaración del MCL
Presos de los 75 envían mensaje desde Guanajay
Desestiman autoridades carcelarias petición de reo de los 75
Seguridad del Estado coacciona a periodista encarcelado
Se deteriora la salud de dos presos políticos en la cárcel de Guanajay
Dicen que Pepito es malo
Los “Gatos” sin Botas
El Mulá Omar, Guillermo Tell y la Fauna Represiva de Guanajay
¿Carceleros o pordioseros?
La tortura ¿de quiénes y a quiénes?

Periodista independiente denuncia represión carcelaria
Mi enfisema pulmonar
Los presos cubanos, ¿qué comemos?
De cuchillos, puñales y otros demonios
Denuncia periodista encarcelado maltrato a familiares de los presos
Toman represalias contra reo común por relacionarse con presos políticos
"Estamos muy unidos y trabajando": José Ubaldo Izquierdo

Denuncia periodista encarcelado las míseras condiciones del penal

Crean pastoral penitenciaria en Güines

Diputado francés del Pas de Calais apadrina otro prisionero de conciencia cubano
Periodista independiente describe infrahumanas condiciones de vida
Sufre accidente periodista independiente encarcelado
Fuerte dispositivo policial en juicio de San Antonio de los Baños

Causa #4: Documento de Sentencia
Otros de esta causa: Miguel Galbán Gutierrez y Héctor Raúl Valle Hernández

 

Informe sobre situación de José Ubaldo Izquierdo Hernández
Eduardo León López

31 de octubre de 2009

La Habana – www.PayoLibre.com – El reo de conciencia del Grupo de los 75, José Ubaldo Izquierdo Hernández, padece de úlcera estomacal e inflamación en el duodeno, según dijo a Hermanos Unidos, el pasado 21 de octubre, su esposa, la señora Yamilka Morejón Morfa.

Morejón también dijo que su esposo, quien ha estado ingresado en el hospital de la prisión Combinado del Este, en Ciudad de La Habana, bajo tratamiento psiquiátrico, se encuentra con buen estado de ánimo.

Indico además Morejón Morfa que el prisionero de conciencia puede realizar llamadas telefónicas frecuentemente, las visitas conyugales son cada dos meses y las familiares cada 45 días. La más reciente tuvo lugar el día 16 de octubre.

Yamilka Morejón Morfa reside en Ave 83 #3006 e/ 30 y 32, Batey Cruz, Güines, provincia La Habana.

José Ubaldo Izquierdo Hernández fue condenado a 16 años de prisión y actualmente se encuentra confinado en la prisión de Guanajay, Provincia Habana, Cuba.

Eduardo León López es presidente de la organización Hermanos Unidos.

 

Hospitalizan a preso de conciencia del Grupo de los 75
Juan Carlos Fonseca Fonseca

17 de diciembre de 2007

La Habana – www.PayoLibre.com – El prisionero de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hernández, fue trasladado el pasado 11 de diciembre a un centro hospitalario en la Ciudad de La Habana, aquejado de problemas gastroduodenales.

Izquierdo Hernández, de 42 años de edad, fue remitido de la prisión habanera Guanajay hacia la sala de penados del Hospital Militar Carlos J. Finlay, donde espera ser atendido por presentar una gastroduodenitis eritematosa erosiva de creciente sangramiento.

Además de triglicéridos altos, patología que requiere una dieta altamente nutritiva, la cual no existe en las prisiones del régimen cubano, el reo también requiere un tratamiento terapéutico con fármacos que no existen en los centros penitenciarios y en Cuba sólo pueden adquirirse en farmacias que venden en moneda libremente convertible (CUC).

El también prisionero de conciencia Héctor Raúl Valle Hernández, fuente de esta información, dijo que es la segunda ocasión en menos de un año que Izquierdo es hospitalizado, pues en febrero estuvo ingresado en el Hospital Nacional para Reclusos, ubicado en la prisión capitalina Combinado del Este, aquejado de fuertes dolores abdominales, producto de su padecimiento.

José Ubaldo Izquierdo Hernández, prisionero de conciencia del Grupo de los 75, fue sancionado a 16 años de prisión, en la ola represiva de marzo de 2003. Su dirección particular es Avenida 83, #3006 e/ 32 y 34, Finca Cruz, Güines, provincia Habana, Cuba.

 

Periodista cubano se declara en huelga de hambre en prisión
Idania Yanes Contreras – Agencia Marta Abreu

1 de diciembre de 2007

Santa Clara, Cuba – www.PayoLibre.com – El pasado 29 de noviembre, se declaró en huelga de hambre el prisionero político y de conciencia del Grupo de los 75, José Ubaldo Izquierdo Hernández, en la prisión de Guanajay, provincia Habana, por no recibir la atención médica requerida.

Héctor Raúl Valle Hernández, también prisionero de conciencia del Grupo de los 75, en conversación telefónica dijo, que en horas de la mañana de la fecha señalada, Izquierdo Hernández dejó de ingerir sólidos y sólo beberá agua hasta ser trasladado a un hospital.

Según Valle Hernández, el prisionero se declara en huelga de hambre en esa fecha, después de 22 días sin aceptar los alimentos del penal, ya que él debe llevar una dieta rigurosa, debido al deterioro de su salud, y la penitenciaría no la provee.

Agregó la fuente, que desde el día 7 del mismo mes, las autoridades del penal y la Seguridad del Estado, dijeron que ingresarían a Izquierdo Hernández en la sala de penados del Hospital Militar Carlos J. Finlay del municipio Marianao, cosa que no han cumplido, pese a todas las reclamaciones de sus hermanos de causa y su esposa, la señora Yamilka Morejón Morfa, quienes hacen responsables a las autoridades de lo que le pueda suceder.

José Ubaldo Izquierdo Hernández, de 42 años de edad, periodista independiente del Grupo de Trabajo Decoro, extingue una sanción de 16 años de privación de libertad, desde la ola represiva de 2003.

Suspenden visita a prisionero de conciencia
Roberto de Jesús Guerra Pérez

2 de noviembre de 2007

La Habana, Cuba – www.PayoLibre.comYamilka Morejón Morfa, esposa del preso político y de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hernández, denunció el pasado 26 de octubre, que a su esposo le había sido negada la visita.

Dijo la fuente, que la negativa de las autoridades de la prisión de Guanajay de darle la visita correspondiente a su esposo, se debió a que él manifestó en el penal donde se encuentra confinado que estaba de acuerdo con el discurso pronunciado por el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica en días pasados.

José Ubaldo Izquierdo Hernández es preso político y de conciencia del Grupo de los 75 encarcelados en la primavera del 2003. Está recluido en la prisión de Guanajay en La Habana, donde cumple una condena de 16 años de prisión

Se deteriora la salud de José Ubaldo Izquierdo

LA HABANA, Cuba - 15 de junio (Roberto Santana Rodríguez / www.cubanet.org) - Según la opinión del doctor Alfonso González Benítez, jefe de servicios médicos de la cárcel de Guanajay, provincia La Habana, el estado de salud del periodista independiente José Ubaldo Izquierdo Hernández se ha deteriorado debido a los altos niveles de triglicéridos que presenta en sangre, expresó vía telefónica el preso político y de conciencia José Miguel Martínez.

Izquierdo Hernández fue dado de alta en el mes de febrero del hospital nacional de reclusos, ubicado en la cárcel habanera Combinado del Este, donde permaneció por espacio de quince días, sometido a diferentes estudios.

El reporte recibido indica que Izquierdo Hernández acudió a la consulta con el doctor González el pasado 8 de junio, aquejado de problemas circulatorios que le producen fuertes calambres y adormecimiento en su brazo y pie derechos.

El galeno, luego de informarle al reo de conciencia los altos niveles de triglicéridos que presenta, le reiteró la necesidad de que llevara una estricta dieta alimenticia si aspiraba a curarse. Además de manifestarle que su estado de salud, desde el pasado febrero se había deteriorado.

También le recetó tabletas de Policosanol, PPG de 10mg, medicamentos inexistentes en farmacias y hospitales del país. Izquierdo Hernández señaló al médico la imposibilidad de llevar la dieta alimenticia que requiere debido a su enfermedad, en la cárcel de Guanajay, porque los alimentos que allí se sirven son los que no puede consumir.

Izquierdo Hernández padece de gastro duodenitis crónica, bulbitis eufoliativa duodenal, esteatósis hepática, hernia umbilical, asma bronquial y migraña.

El periodista independiente reside en el municipio habanero Güines, era miembro del Grupo de Trabajo Decoro, y fue condenado a 16 años de privación de libertad en abril de 2003.

Se deteriora estado de salud de periodista encarcelado
Roberto Santana Rodríguez

18 de marzo de 2007

La Habana – www.PayoLibre.com – El estado de salud del periodista encarcelado en la prisión habanera de Guanajay, José Ubaldo Izquierdo Hernández, se deteriora por día debido a que no recibe la dieta adecuada para combatir sus padecimientos, los que últimamente se han acrecentado, según se pudo conocer el mes pasado cuando le diagnosticaran varias patologías nuevas en el chequeo que le fue practicado en el Hospital Nacional de Reclusos (HNR) del Combinado del Este.

“Me diagnosticaron el mes anterior un serio desnivel en los triglicéridos y esteatósis hepática que se unen a la bulbitis exfoliativa duodenal, gastritis eritomatosa erosiva, asma bronquial, estafilococos en ambos ojos, entre otros padecimientos que me aquejan”, declaró Izquierdo Hernández.

El periodista recluido dijo vía telefónica a este reportero que no tiene la dieta adecuada en el penal, la que ofertan consiste precisamente en los alimentos que no puede consumir, como son carbohidratos y grasas de origen animal, además de cárnicos y lácteos que contienen soya.

Según criterios médicos, estas irregularidades le pueden ocasionar, entre otros males, uno que consideró muy peligroso, consistente en la obstrucción de las arterias que llevan la sangre a su cerebro, lo cual puede ser motivo de un eventual accidente vascular encefálico.

“Al recibir el alta del HNR del Combinado de Este las autoridades sabían que en la prisión no existen las condiciones para lograr una satisfactoria recuperación de mi salud, incluso los medicamentos que recibí fueron producto de una donación de la Iglesia Católica”, indicó el preso de conciencia.

José Ubaldo Izquierdo Hernández, de 41 años de edad, es residente del municipio de Güines en provincia de La Habana, pertenece al Grupo de Trabajo Decoro. En 2003 resultó condenado, como parte de la conocida causa de los 75, a 16 años de privación de libertad.

Agradece reo ayuda humanitaria de Iglesia Católica

Roberto Santana Rodríguez

6 de marzo de 2007

La Habana – www.PayoLibre.com – El periodista independiente José Ubaldo Izquierdo Hernández, miembro del Grupo de los 75, recluido en la cárcel habanera de Guanajay, agradeció el pasado 20 de febrero a la Iglesia Católica por el donativo de medicamentos que le hicieran llegar para el tratamiento del alto nivel en los triglicéridos que presenta.

Izquierdo Hernández agradeció a toda la Santa Iglesia Católica de Cuba, en especial al Padre Noel Mojica, Párroco del templo de Nuestra Señora de La Merced y a las hermanas del convento de La Orden de Las Brigidinas y a las Misioneras del Asilo de Ancianos de Santa Susana, partícipes todos del frasco de 70 miligramos de Fluvastatina, inexistentes en las prisiones en toda la isla. "Gracias a Dios y a su Hijo Amado Jesús mi tratamiento es hoy realidad", dijo el reo de conciencia vía telefónica a este reportero.

"Gracias también a la Sra. Laura Pollán, Dama de Blanco, esposa del colega y preso de conciencia Héctor Maseda Gutiérrez, que me hizo llegar un frasco de Metichol para tratar la esteatosis hepática que también padezco”, agregó.

José Ubaldo Izquierdo Hernández, de 41 años de edad, fue dado de alta el pasado 12 de febrero del Hospital Nacional de Reclusos en el Combinado del este y trasladado a la cárcel de Guanajay, donde le fue practicado un chequeo médico que confirmó un alto grado de Transaminasa y Triglicéridos en la sangre, Esteatosis Hepática avanzada, Estafilococos del tipo Cuagulasa positivo en ambos ojos y hernia umbilical de mediano tamaño. Estas nuevas afecciones se unen a una Gastroduodenitis Crónica, además de la Bulbitis Exfoliativa, el Asma Bronquial y la Migraña que ya padecía.

El reo de conciencia señaló que en la cárcel de Guanajay no recibe la atención médica requerida para sus enfermedades, así como que no cuenta tampoco con la dieta que le indicaron los médicos que lo atendieron en el Hospital Nacional de Reclusos de la Prisión Combinado del Este.

José Ubaldo Izquierdo Hernández extingue una condena de 16 años de prisión por ejercer el periodismo independiente.

Advierten médicos sobre crítica salud de periodista encarcelado
Ahmed Rodríguez Albacia

17 de febrero de 2007

La Habana – www.PayoLibre.com – Dos médicos cubanos, especializados en medicina interna, advirtieron que la salud del periodista y prisionero de conciencia, José Ubaldo Izquierdo Hernández, ha sufrido deterioro en los últimos meses, informó el reo por vía telefónica.

Los galenos Yordis Brito y Amelis Cobas, quienes laboran en el Hospital Nacional para Reclusos (HNR), ubicado en la habanera prisión Combinado del Este, admitieron en un resumen clínico del reciente chequeo de salud realizado al preso político, que al mismo se le diagnosticaron nuevas patologías, las cuales no presentaba en el último estudio hecho al paciente en abril del 2006.

A Izquierdo Hernández, de 41 años de edad, le descubrieron altos niveles de triglicérido en la sangre, hernia umbilical de mediano tamaño, esteatosis hepática avanzada y estafilococos en los dos ojos.

A lo antes dicho se une además, sus ya conocidos padecimientos, como son: gastritis eritematosa erosiva, bulbitis exfoliativa duodenal, enfisema pulmonar y asma bronquial.

Ambos especialistas coincidieron en que el periodista encarcelado debe seguir un tratamiento terapéutico a base de medicamentos, inexistentes en hospitales cubanos, para combatir el alto nivel de triglicérido que acumula en la sangre y la avanzada esteatosis hepática que lo aqueja.

La pareja de médicos indicó al preso político cubano, del conocido grupo de los 75, que su dieta alimenticia a partir del actual diagnostico debe estar suprimida de todo tipo de carbohidratos y grasas. Además, le recomendaron una alimentación basada en el consumo obligatorio de vegetales, pescados y frutas.

A pesar del reciente dictamen médico, José Ubaldo Izquierdo Hernández, fue dado de alta hospitalaria en la tarde del lunes 12 de febrero y conducido nuevamente a la penitenciaria de Guanajay, lugar donde según declaraciones del reo, no existen las condiciones requeridas para el tratamiento médico indicado por los especialistas actuantes.

Agencia de prensa Jóvenes sin Censura (El gobierno cubano le niega a esta agencia su reconocimiento legal).


En delicado estado de salud José Ubaldo Izquierdo

Ahmed Rodríguez Albacia

28 de enero de 2007

La Habana – www.PayoLibre.com – El prisionero de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hernández fue trasladado este 24 de enero al Hospital Nacional de Reclusos (HNR), del Combinado del Este, en ciudad de La Habana, para ser ingresado de urgencia, ya que presentaba problemas serios de salud.

Izquierdo Hernández comenzó a presentar sangramientos digestivos e intestinales, provocados por una gastritis eritematosa erosiva y una bulbitis exfoliativa, dijo a este reportero vía telefónica el también prisionero de conciencia José Miguel Martínez Hernández.

Agregó la fuente, que la dieta que debe recibir el prisionero político a causa de su enfermedad no le es suministrada de forma consecutiva, lo que agrava gradualmente su estado de salud.

José Ubaldo Izquierdo Hernández, de 41 años de edad, se encuentra recluido en la prisión de Guanajay, en la provincia de La Habana y es la segunda ocasión en que es ingresado por presentar trastornos en su sistema digestivo.

Tanto el recluso hospitalizado como la fuente de esta información pertenecen al Grupo de los 75 condenados en la primavera del 2003.


Continúa acoso oficial contra presos políticos de los 75 en Guanajay
Por Roberto Santana Rodríguez

30 de junio de 2006

La Habana – www.PayoLibre.comJosé Ubaldo Izquierdo Hernández, periodista independiente y preso político y de conciencia dijo vía telefónica desde la cárcel de Guanajay que continúa lo que llamó campaña de la seguridad del estado en contra de los 4 miembros de los 75 recluidos en ese penal habanero, ubicado a 47 Km. al oeste de la capital cubana.

"Este miércoles 28 de junio el mayor Omar Evelio, jefe de la seguridad del estado en Guanajay, llamó a una lucha sin tregua contra nosotros, llamándonos colaboradores de la Fundación Nacional Cubana Americana y mercenarios al servicio del gobierno de Estados Unidos", señaló Izquierdo Hernández en su reporte.

Según el comunicador encarcelado el oficial Evelio también amenazó con abrir un expediente delictivo a todo aquel recluso común que suministrara alimentos, información o cualquier tipo de ayuda a los 4 reos de conciencia, exhortándo a los presos comunes, a que los atacaran por todos los medios posibles.

José Miguel Martínez, Héctor Raúl Valle, Efrén Fernández y el mencionado Izquierdo Hernández en comunicado dirigido a la opinión pública nacional e internacional calificaron el incidente como una sucia maniobra de la seguridad del estado y responsabilizaron a ese órgano de inteligencia castrista con ataques de que pudieran ser víctimas por parte de presos comunes del denominado "personal confiable".

“Nuestra seguridad personal e integridad física están en peligro y cualquier ataque lo consideraremos ordenado por la policía política, hacemos saber cuan hostil resulta el presidio político en Cuba y los desmanes que comete a diario el régimen castrista en contra de pacíficos luchadores por la libertad y la democracia", dicen también los presos políticos en su comunicado.

Por último Izquierdo Hernández dijo que los 4 disidentes encarcelados han decidido no dialogar con las autoridades mientras se encuentre el Mayor Omar Evelio al frente de la gendarmería política en la cárcel de Guanajay.


Reo de los 75 denuncia burda maniobra política
Por Roberto Santana Rodríguez

21 de abril de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – De burda maniobra política calificó el periodista y preso político y de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hernández una reunión que aseguró convocó la seguridad del estado en la prisión habanera de Guanajay con sus familiares cercanos el pasado 19 de abril.

La cita, a la que acudieron 3 de los hermanos de Izquierdo Hernández, se efectuó en un salón de visita del penal y afirmó el reo político que tuvo como objetivo desacreditar las constantes denuncias que sobre su delicado estado de salud ha venido realizando a la opinión pública en los últimos meses.

“La seguridad del estado en contubernio con las autoridades médicas quiere desmentir lo que reiteradamente he denunciado sobre mi delicado estado de salud. Ellos dicen que exagero, que no estoy tan enfermo como digo”, señaló Izquierdo Hernández.

“Están tratando de desinformar a mis seres queridos, intentan engañarlos con falsos diagnósticos y la negación de un resumen de historia clínica que he pedido, intentan crear la desunión en mi familia, por eso no invitaron a mi esposa ¨, agregó el prisionero.

José Ubaldo Izquierdo Hernández, de 40 años de edad, residente en la localidad habanera de Güines, pertenece al emblemático Grupo de Trabajo Decoro y es además bibliotecario independiente. Fue condenado en la primavera de 2003 a 16 años de privación de libertad en la conocida causa de los 75.

El periodista independiente padece de gastritis eritomatosa y la erosiva con múltiples lesiones en el antro, gastroduodenitis, también crónica, y bulbitis exfoliativa duodenal que le producen fuertes y constantes dolores estomacales y acidez. Además le afectan el asma bronquial, un enfisema pulmonar y migraña.

Aseguró Izquierdo Hernández en su reporte que no tiene en el penal de Guanajay las condiciones requeridas en cuanto a alimentación, especial en su caso, para contrarrestar estas dolencias, las dos últimas, según afirmó, adquiridas en los 3 años que lleva confinado.

Carta de reo agradece a solidarios y denuncia a oficiales

22 de marzo de 2006 / PayoLibre

En carta dirigida a Moisés Leonardo Rodríguez Valdés, promotor inicial de la Corriente Martiana, firmada 28 de febrero del año en curso, el preso de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hernández hace llegar una nota de agradecimiento a todos aquellos que se han preocupado por difundir las noticias relacionadas a su actual condición de salud, en la Prisión Guanajay, Ciudad de La Habana.

En la mencionada carta, también denuncia que los oficiales del penal se han negado a darle una copia de su "historial médico" a pesar de que él mismo lo ha solicitado varias veces como una forma de poseer algún documento que testifique sus patologías.

"Al parecer la Seguridad del Estado no quiere que el mundo conozca mediante el informe médico mis ya agudizadas dolencias", escribe Izquierdo Hernández relatando que la doctora Miriela Gómez Rodríguez, Jefa de Servicios Médicos de la prisión, se negó a la entrega de ese documento alegando que "dentro de su labor profesional no estaba contenida la entrega de esos resúmenes a la población penal", todo eso en presencia de Omar Evelio, quien guiaba cada paso y cada expresión de la doctora Gómez.

Por su parte, José indica que a partir del 9 de febrero pasado, fecha en que le practicaron el último examen endoscópico, sus dolores han sido continuos y que ha estado sufriendo además de una acidez insoportable.

El informe del gastroenterólogo indica que tiene varias lesiones de unos 2 Mm. en el estómago con puntos enrojecidos, al parecer vestigios de un reciente sangramiento gastrointestinal a través de las heces, pero a pesar de ese diagnostico ahora la doctora Miriela Gómez alega que no es necesaria una dieta especial, a pesar de que anteriormente la propia doctora había dicho que "tratarían de suministrarle aquellos alimentos que menos daños le hicieran a su irritada mucosa gástrica".

"Acá la alimentación esta de mal en peor y hace aproximadamente un mes que sólo ofertan arroz, chícharos (mal cocinados) y picadillo de soya, algo que hay que vivirlo para creerlo", añade el reo preguntándose, “¿qué alimentos pueden ellos garantizarme aquí?”

Redactado por Mercedes L. García / Bitácora Cubana

 

Pretenden impedir contacto de reo político con su hijo
Por Roberto Santana Rodríguez

21 de marzo de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – José Ubaldo Izquierdo Hernández, periodista independiente y preso político y de conciencia de la causa de los 75 denunció desde la habanera cárcel de Guanajay lo que calificó como represalias de la seguridad del estado en el penal en contra de sus familiares, que le visitaran el pasado 14 de marzo, entre ellos su señora esposa Yamilka Morejón Morfa, fuente de esta nota.

A un mes de que mi esposo informó sobre su delicado estado de salud incompatible con el régimen carcelario la seguridad del estado le impidió a su hermana pasar a la visita”, indicó Morejón Morfa.

Precisó la fuente que las autoridades carcelarias también pretendieron impedir el contacto físico del reo de conciencia con su pequeño hijo, el que le fue concedido después que el comunicador protestara fuertemente y permaneciera alrededor de 20 minutos en una oficina a la que fue conducido de forma precipitada luego del altercado.

Por otra parte producto del incidente, calificado por la fuente como bochornoso, a la progenitora del preso político, condenado a 16 años de cárcel en 2003, tuvieron que serle suministrados antidepresivos y otros fármacos para bajar su tensión arterial ante el ataque de nervios del cual fue víctima.

Este hecho fue obra de la seguridad del estado que se proponía molestarnos e incomodarnos, lo catalogo como tortura psicológica, muestra del odio y el cinismo que emana de una dictadura déspota y cruel”, aseveró Morejón Morfa.

Por su parte José Ubaldo se mostró sorprendido según explicó a este reportero vía telefónica señalando que en diciembre de 2005 las autoridades carcelarias de Guanajay le comunicaron que cambiaba a partir de entonces su régimen en prisión por lo que se permitiría ser visitado por 3 personas mayores de edad y que serían reprogramados estos encuentros reglamentarios con sus familiares.

 

Niegan entrega de historia clínica a periodista encarcelado
Por Roberto Santana Rodríguez

3 de marzo de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – Las autoridades médicas de la cárcel habanera de Guanajay negaron el pasado 27 de febrero la entrega de la historia clínica al periodista encarcelado, reo de conciencia perteneciente a la causa de los 75, José Ubaldo Izquierdo Hernández.

Miriela Gómez Rodríguez, especialista en medicina general integral y jefa de servicios médicos de la penitenciaria dijo a Izquierdo Hernández durante una consulta de rutina que dentro de su labor profesional no está incluido emitir resúmenes de historia clínica y menos a pacientes encarcelados.

Esta conversación se produjo en presencia del mayor Omar Evelio, jefe de la seguridad del estado en la cárcel de Guanajay, indicó el periodista, corresponsal en el habanero municipio de Güines del emblemático Grupo de Trabajo Decoro.

Según Izquierdo Hernández la doctora Gómez le dijo que su padecimiento no era grave pero reconoció que el reo sufría de crisis agudas de la enfermedad, “A mi entender no requieres de una dieta alimentaria determinada pero trataremos de suministrarte los alimentos que menos daño ocasionen a tu mucosa gástrica”, le manifestó la galeno al comunicador.

Según opinó Izquierdo Hernández la nueva información contradice lo que le dijo la doctora, luego de una reciente prueba endoscópica practicada a Izquierdo Hernández en el hospital de Artemisa, cuando le aseguró que en la cárcel no existían las condiciones adecuadas de alimentación para su enfermedad de gastroduodenitis, gastritis crónica y bulbitis exfoliativa.

“Pienso que la seguridad del estado está detrás de esto, la doctora se mostró visiblemente nerviosa delante del mayor Omar Evelio, que puede significar un simple papel donde se de fe de mis padecimientos, si mi enfermedad no es grave y no ha empeorado como me dicen ahora, por qué me han indicado un tratamiento de antibióticos, amofixilina 500 Mg., 3 veces al día; Metronidasol 250 Mg., cada 12 horas, Ranitidina 150 Mg, 2 veces al día y Alucil después de cada comida y también en contradicción con el Dr. Vázquez, afamado gastroenterólogo del hospital de Artemisa que luego de la prueba me aseguró que mi enfermedad había retrocedido”, afirmó Izquierdo Hernández en su reporte.

José Ubaldo Izquierdo Hernández, de 40 años de edad, fue condenado en 2003 a 16 años de cárcel. Es además bibliotecario independiente en Güines y dijo que padece de asma bronquial, enfisema agudo del pulmón y migraña. Su familia ha mostrado la intención de pedir a las autoridades una licencia extrapenal por motivos de salud.

 

Conmemoran prisioneros de conciencia fecha patria del 24 de Febrero
Por Roberto Santana Rodríguez

27 de febrero de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – Cuatro prisioneros de conciencia, miembros de la causa de los 75, recluidos en la penitenciaría habanera de Guanajay, conmemoraron este 24 de febrero el 111 Aniversario del reinicio de la Guerra por la Independencia de la isla y el 10mo del derribo de 2 avionetas civiles de la agrupación humanitaria Hermanos al Rescate por aviones de guerra castristas en 1996.

Efrén Fernández, miembro del Movimiento Cristiano Liberación (MCL); Héctor Raúl Valle, líder de la Confederación de Trabajadores Democráticos de Cuba; José Miguel Martínez, miembro del MCL y fundador de la Biblioteca Independiente “Juan Bruno Zayas”, así como José Ubaldo Izquierdo, periodista independiente del Grupo de Trabajo Decoro y fuente de esta nota, colocaron banderas cubanas en las ventanas de sus celdas, encendieron velas y realizaron una cadena de oración por las almas de los 4 cubanos, pilotos de Hermanos al Rescate y en homenaje al histórico día de 1895 en el que patriotas cubanos inspirados y dirigidos por José Martí reiniciaron la lucha por la independencia de Cuba.

“La libertad de la patria aún no se ha logrado, continuamos luchando en ara de obtenerla verdaderamente. Recordamos con tristeza e indignación a los 4 compatriotas asesinados en aguas internacionales por caza bombarderos castristas, hecho que provocó la inmediata repulsa del exilio cubano, el gobierno de los Estados Unidos y la comunidad democrática internacional”, señaló Izquierdo Hernández en su reporte.

 

Un periodista disidente preso en Cuba puede morir al no poder curarse en la cárcel

Reporteros sin Fronteras ha pedido la liberación del periodista cubano, José Ubaldo Izquierdo Hernández, por "razones de salud", ya que los médicos de la prisión han detectado que su mejora es incompatible con su detención.

Redacción (23/02/2006)
La polémica internacional sobre el encarcelamiento de decenas de periodistas en Cuba parece no haber terminado en las protestas diplomáticas y civiles. Ahora, un elemento de carácter humanitario interviene en la controversia sobre la libertad de expresión y los derechos humanos en la isla caribeña.

Y es que el parte médico de los expertos de la cárcel de Guanajay (provincia de La Habana) ha hecho público un diagnóstico que asegura que la recuperación de José Ubaldo Izquierdo, encarcelado desde la oleada represiva de marzo de 2003, y quien ahora sufre de trastornos gastrointestinales, pasa necesariamente por un tratamiento fuera de la cárcel.

"La curación del periodista implica que sea liberado inmediatamente o, en su defecto, que se le conceda una licencia extra penal, por razones de salud. Esperamos que las autoridades cubanas respondan favorablemente a esta petición humanitaria", ha declarado Reporteros sin Fronteras.

Izquierdo, condenado a una pena de 16 años de cárcel, es ex director de una biblioteca independiente en Güines (provincia de La Habana), su lugar de procedencia, y antes de su detención trabajaba en la agencia de prensa Grupo de Trabajo Decoro.

Junto a Izquierdo, otros dos periodistas disidentes, de la misma agencia, continúan encarcelados desde 2003: Héctor Maseda Gutiérrez y Omar Moisés Ruiz Hernández, condenados respectivamente a 20 y 18 años de cárcel. Un tercer miembro de Grupo de Trabajo Decoro, Oscar Mario González Pérez, se encuentra detenido sin juicio desde el 22 de julio de 2005.


Canal Solidario-OneWorld España, 2006
http://www.canalsolidario.com/web/noticias/noticia/?id_noticia=7434

 

Confirman médicos deterioro de la salud de José Ubaldo Izquierdo

LA HABANA, Cuba - 13 de febrero (Ernesto Roque Cintero, UPECI / www.cubanet.org) - Médicos especialistas afirmaron el jueves 9 de febrero en Ciudad de La Habana que la salud del periodista independiente y prisionero de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hernández se ha deteriorado en los últimos nueve meses.

El doctor Vázquez, especialista en Gastroenterología del hospital general docente Ciro Redondo, ubicado en Artemisa, 70 Kilómetros al oeste de Ciudad de La Habana, aseguró a Izquierdo Hernández, luego de practicarle una endoscopia, que su padecimiento, una gastro duodenitis crónica, se produjo por una bulbitis exfoliativa del duodeno, por lo que había empeorado desde el último examen que se le practicara, en mayo de 2005.

El galeno aseguró durante la consulta que se observaban lesiones en el estómago y una agudizada inflamación del órgano, donde también observó algunos puntos rojos, al parecer vestigios de un reciente sangramiento gastro intestinal, por lo que recomendó al paciente una rigurosa dieta alimentaría desprovista de grasas, condimentos y salsas.

"Usted ha empeorado, pues pude ver cosas que en el anterior examen no existían; debe mantener una dieta rigurosa para evitar un agravamiento de la enfermedad", afirmó el facultativo al término de la prueba. Esta información fue proporcionada por el propio Izquierdo a través de una llamada telefónica.

Por otra parte, la doctora Miriela Gómez Rodríguez, especialista en medicina general integral, y jefa de servicios médicos de la penitenciaria de Guanajay, donde se encuentra recluido Izquierdo Hernández, manifestó al comunicador, tras leer el diagnóstico del gastroenterólogo, que su patología era incurable y que lamentablemente en una prisión era imposible llevar una dieta rigurosa.

"Tu padecimiento se agudiza y te indicaré un nuevo ciclo de tabletas de ramitidina para intentar desinflamar tu mucosa gástrica, ya que es lo único que podemos hacer", aseguró la médica a Izquierdo.

José Ubaldo Izquierdo Hernández, de 40 años, es integrante del grupo de los 75, y padece además de asma bronquial, enfisema agudo y migraña, enfermedades que se han agudizado desde su encarcelamiento en marzo de 2003, cuando fue sentenciado a 16 años de privación de libertad.

Prisionero de conciencia reclama asistencia médica especializada
Por Roberto Santana Rodríguez

21 de enero de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – El prisionero de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hernández se encuentra aquejado de severos trastornos gastrointestinales en la cárcel habanera de Guanajay y dijo vía telefónica a este reportero que está reclamando a las autoridades penitenciarias ser atendido por un especialista que le practique una endoscopia que está pendiente desde el mes de noviembre de 2005.

Izquierdo Hernández padece de gastroduodenitis crónica y bulbitis exfoliativa duodenal, patologías que le producen un constante dolor de estómago y acidez, dolencias que señaló, se ven agudizadas por la ausencia de una dieta médica adecuada y la escasez de medicamentos en el penal, tales como ranequidina, en falta desde hace 3 meses.

“En mayo de 2005 fui llevado al Hospital de Artemisa donde me diagnosticaron este padecimiento indicando el especialista un nuevo examen para noviembre de ese año, prueba que aún no me han realizado y que le he exigido en múltiples ocasiones al jefe de servicios médicos de la prisión capitán Alfonso González Benítez. Los alimentos que ingiero están empeorando a diario mi ya crítica situación gastrointestinal, el dolor es constante además de producirme una acidez endemoniada, desde octubre de 2005 no recibo tabletas de ranequidina, único medicamento que alivia algo mi padecimiento?, declaró el periodista independiente encarcelado.

José Ubaldo Izquierdo Hernández, de 40 años de edad, es miembro del Grupo de Trabajo Decoro. Padece además de asma bronquial, enfisema pulmonar y migraña y terminó su reporte responsabilizando a las autoridades penitenciarias de Guanajay, a la Seguridad del Estado y al régimen de Fidel Castro por el marcado deterioro de su salud después del encierro a que fuera sometido en 2003, el que calificó como injusto e inhumano, siendo condenado a 16 años dentro de la conocida causa de los 75.

Desestiman autoridades carcelarias petición de reo de los 75
Por Roberto Santana Rodríguez

11 de diciembre de 2005

La Habana – www.PayoLibre.com – Las autoridades de la cárcel habanera de Guanajay desestimaron una petición hecha por el reo de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hernández consistente en una posposición en la fecha de su visita familiar programada para el venidero 13 de diciembre por motivos humanitarios.

Izquierdo argumentó a las autoridades del penal la convalecencia de su esposa, la señora Yamilka Morejón, sometida recientemente a una operación cesárea de urgencia motivada por complicaciones en su parto donde dio a luz una niña nombrada María Carla.

“Ninguna visita familiar correspondiente a diciembre puede ser cambiada, analizaremos después si existe alguna posibilidad pero debes tener bien claro que todas las fechas de este mes están ocupadas y no pueden ser pospuestas bajo ningún pretexto", le espetó a Izquierdo el teniente coronel Daniel Peña, jefe de la prisión.

Izquierdo calificó el proceder de las autoridades carcelarias de Guanajay como irracional y evidenciador del odio y el rencor que profesan los que desgraciadamente gobiernan Cuba. "Esta es la respuesta de la Seguridad del Estado a mis reiteradas denuncias sobre la patética realidad del sistema penitenciario cubano", señaló el comunicador encarcelado.

José Ubaldo Izquierdo pertenece al emblemático Grupo de Trabajo Decoro, siendo su corresponsal en el habanero municipio de Güines, fue condenado a 16 años de privación de libertad en la primavera de Cuba, en 2003.

Seguridad del Estado coacciona a periodista encarcelado
Por Roberto Santana Rodríguez

22 de noviembre de 2005

La Habana – www.PayoLibre.com – “Debes tomarte unas vacaciones, te lo aconsejamos por tu bienestar y el de tu familia”, le dijo el Mayor Omar Evelio, jefe de la seguridad del estado de la cárcel de habanera de Guanajay, a 45 Km. de la capital, al periodista encarcelado José Ubaldo Izquierdo Hernández, en días recientes.

La amenaza velada, se debe según Izquierdo, a trabajos y noticias que ha estado enviando a la página CubaNet.org, en Internet, en los que refleja la realidad de la cárcel de Guanajay.

Ante un numeroso grupo de oficiales de la prisión se produjo el incidente calificado por Izquierdo como un amenazante y coercitivo llamado de atención: “tus labores mercenarias al servicio del imperio son tergiversadoras de la realidad de nuestro ejemplar sistema penitenciario y ataca de forma directa a quienes limpia y honradamente lo representamos”, le dijo el oficial Daniel Peña, jefe de la citada prisión, a Izquierdo, al cual aseguró no sería permitido continuar con lo que calificó como sucias maniobras del comunicador encarcelado.

“Este fue un verdadero circo romano preparado por la policía política, por mis denuncias sobre la patética realidad de las cárceles cubanas; para tratar mediante sucios métodos de desacreditar mi imagen ante reclusos comunes catalogados como ‘confiables’, quienes hablaron sobre supuestos avances del sistema penitenciario cubano. Rechazo esta farsa y aseguro que continuaré diciendo la verdad de lo que pasa en Guanajay y en Cuba”, dijo Izquierdo a este reportero.

José Ubaldo Izquierdo cumple en Guanajay 16 años de cárcel como parte de la causa de los 75 y pertenece al emblemático Grupo de Trabajo Decoro.


Dicen que Pepito es malo
23 de octubre de 2005

MANUEL VAZQUEZ PORTAL


José Ubaldo Izquierdo no es periodista, no sabe escribir, dice mentiras, habla mal del gobierno. Se reúne con la crápula contrarrevolucionaria. Brinda información a la radio extranjera. Publica sus textos en libelos de Miami. Lee a Varga Llosa y a Cabrera Infante. En su informe los señores de la Seguridad del Estado en Cuba, con este inventario infiel de atrocidades, afirman que Pepito es malo. Por eso lo condenaron a 16 años de prisión. Lo redujeron a una angosta celda donde, desde la lobreguez lo acechan los ojillos fríos, sospechosos y ariscos de alguna rata y lo acosan a pinchazos los mosquitos.

Era marzo de 2003. Una primavera sin lluvias, sin camisas, sin panes, sin cortesía, perdones ni entusiasmo. La primavera negra de Cuba. Pepito cortejaba a su esposa con unos versos de amor. Olvidados de la maledicencia oficial se preparaban para un romance sin licencias, porque los chicos malos tienen esas pésimas costumbres. Un burujón de guardianes de la policía política llegó a su hogar y rompió el hechizo. Revolvió los libros. Husmeó entre los papeles. Registró las gavetas. Puso la casa patas arriba. Se llevó a Pepito esposado.

Unos meses después le brindaron una licencia conyugal para un apareamiento contra reloj. Consumieron las tres horas con fruición. La habitación sórdida, enrejada, con olores de lupanar. Una requisa indecente a él y a su esposa. Frasecitas entre irrespetuosas y complacientes de guardián a guardián. Miradas entre envidiosas y lascivas. Candados a la puerta. El carcelero al acecho. Yamilka cohibida como una escolar sorprendida en falta. Continuaba el romance interrumpido por la fuerza policial.

De esa licenciatura del terror que cursa Pepito en una cárcel cubana y que él ha convertido en doctorado del amor, nacerá dentro de muy poco su hija. Yamilka, la esposa, se siente orgullosa de su vientre rebosante y sus piernas inflamadas, de los latidos que siente bajo sus costillas y se frota la piel estirada y se da palmaditas y habla tiernamente con la niña futura y le dice sobre su padre héroe encerrado por luchar para que no haya en Cuba más encierros que el protector, dulce encierro non nato.

Un día de mayo de 2002 Pepito pidió incorporarse a la prensa independiente cubana. Eligió el Grupo de Trabajo Decoro para hacerlo. En pocos días se convirtió en el reportero más hábil y productivo de nuestra pequeña agencia. Achaparrado, risueño y comilón, llegaba cada semana desde su Güines natal con un cartapacio de crónicas y noticias. Se tornó rápidamente una espina para el estancado periodismo oficial. Era la información y era la gracia de la palabra. La policía política no pudo tolerarle su nueva travesura y lo envió a un calabozo para reeducarlo.

Pero Pepito no tiene remedio. De nada le han servido los castigos. Encerrado, hambriento, enfermo y no escarmienta. Ahora le ha dado por escribir unos reportes desde la cárcel que horrorizan a cualquiera. En ellos narra lo incomible de los condumios que les brindan; cuenta de tremolinas infernales donde cuchillos, puñales, punzones y navajas, casi siempre de fabricación rústica, son los protagonistas de los días; detalla el tráfico y consumo de sicofármacos con que los reclusos tratan de drogarse para evadir la realidad carcelaria cubana; o ironiza con su enfisema pulmonar de no fumador inveterado que es.

Pepito, bolígrafo inquieto entre las rejas --que podrán retenerlo a él, pero jamás a su voz, su pensamiento-- nos habla de autoagresiones que se ocasionan los reclusos obstinados por todas las impotencias, las indefensiones, los atropellos; de las pobrezas en que viven los propios carceleros de botas rotas y uniformes desteñidos; de la angustia que padecen los familiares para visitarlos. No cuenta sólo su dolor, sino el de todos. Le duele la cárcel en que se pudre la nación, no la suya propia y particular.

Por eso Pepito es malo. No escarmienta. No se reeduca. No deja de escribir. No acata la injusticia que flagela al pueblo cubano. Cuando hayamos crecido, muchos querremos parecernos a Pepito.

© 2005 El Nuevo Herald

Los “Gatos” sin Botas

Por José Ubaldo Izquierdo Hernández, Prisionero Político y de Conciencia, condenado a 16 años.
22 de octubre de 2005

Penitenciaria de Guanajay, La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com – Por estos días un nuevo escándalo de corrupción envuelve al Ministerio del Interior cubano. Una vez más sus “transparentes” e “invulnerables” oficiales y soldados se ven involucrados en actos de bandidaje a ultranza de sus cargos y de las ya conocidas facilidades y beneficios que les brinda el socialismo a la cubana.

En esta oportunidad, la nociva etiqueta recayó en el Cuerpo de Bomberos de Guanajay, adjunto al mencionado organismo militar, encargado éste (además de la extinción de incendios) de suministrar agua en sus camiones cisternas a la penitenciaría de esta ciudad ubicada 45 Km. al oeste de La Habana.

Dicho así, los “esforzados” y “sacrificados” bomberos, en complicidad con algunos reclusos, trabajadores estos de una fábrica de calzado perteneciente a la citada prisión, planearon la substracción de 75 pares de botas para trabajo marca “Hércules” producidas aquí con destino al mercado cubano en divisas. Este tipo de calzado es fabricado en asociación con una firma foránea anónima que explota al máximo la mano de obra barata que le ofrece el Ministerio del Interior a expensas de la depauperada población penal en la isla.

Para llevar a cabo el hecho, estos militares aprovechaban el instante en que entraban al interior del penal para distribuir agua a la población recluida y una vez dentro, recogían los bultos de calzado dejados la víspera por sus cómplices entre hierbajos o pilas de escombros ubicados en las vías de acceso a los destacamentos donde debían repartir el preciado líquido.

El caso (todo un acontecimiento) ha puesto bajo investigación a casi la totalidad del cuerpo de bomberos local, incluidos altos oficiales de este órgano, hecho que ha dejado prácticamente sin “apagafuegos” a un municipio de aproximadamente 30 mil habitantes. También los reos-gatos se encuentran instruidos de cargos en espera de ser nuevamente procesados.

Estos “gatos (como se le conoce en Cuba al individuo que roba) sin botas” han puesto nuevamente en tela de juicio la ya dañada imagen de los cuerpos armados cubanos catalogados por el gobierno de leales, honrados e incorruptibles.

Nada nuevo, si se tiene en cuenta los graves problemas económicos que aquejan a la inmensa mayoría de los que en la Cuba de Fidel Castro subsisten con menos de un dólar diario (léase extrema pobreza) y que se ven obligados a “inventar” como vivir en una sociedad al borde de una hecatombe.

El Mulá Omar, Guillermo Tell y la Fauna Represiva de Guanajay

José Ubaldo Izquierdo Hernández, condenado a 16 años

PENITENCIARIA DE GUANAJAY, LA HABANA, Cuba - Octubre (www.cubanet.org) - A lo largo de 46 años el régimen comunista de Cuba ha contado con órganos represivos capaces de hacer hasta lo imposible para sostener en el poder una de las dictaduras más despóticas que haya conocido el hemisferio occidental y de hecho el mundo contemporáneo.

Esta férrea defensa del totalitarismo cubano va desde la creación en 1960 de los llamados Comités de Defensa (verdaderos porristas camuflageados) hasta las más recientes Brigadas de Respuesta Rápida (órganos de la Seguridad del Estado a nivel de cuadra) creadas tras los disturbios ocurridos en la capital del país a raíz de la conocida crisis de los balseros en agosto de 1994 y con autoridad suficiente para reprimir sin escrúpulos a cuanto nacional saque, como dice un famoso proverbio popular, "las uñas del plato".

La Fauna Represiva en Cuba cuenta también con excelentes ejemplares en el sistema penitenciario de la isla. La Cárcel de Guanajay (45 kilómetros al oeste de La Habana) posee sin lugar a dudas un sitial de honor en cuanto a personajes siniestros y diabólicos se refiere.

En este entorno carcelario un espécimen destacado es el Mayor Omar Evelio, quien funge como Jefe de la Policía Política en esta penitenciaría y al que muchos aquí llaman "El Mulá Omar", tal vez por su similitud en política con el tristemente célebre gobernante talibán, derrocado tras la guerra contra el terrorismo internacional librada por Estados Unidos y sus aliados en Afganistán en 2001.

Caracterizado por una marcada falta de ética, poco profesional, grotesco, autoritario, déspota y sobre todas las cosas, estalinista aferrado, este militar cuenta con un selecto grupo de "apoyo" integrado por reclusos de su "confianza" a los que da prebendas por hacerle la vida imposible a prisioneros políticos y de conciencia o a reos comunes que colaboran o conviven con éstos.

Amenazas, chantajes, calumnias, chismes y descréditos son algunas de las armas predilectas del "Mulá Omar", usadas frecuentemente por éste contra cuatro disidentes aquí encarcelados y sus familiares, así como contra reclusos cuyas causas guarden relación con el diferendo Cuba-Estados Unidos (balseros y lancheros).

Con autoridad ilimitada este hombre, recientemente ascendido, goza de una impunidad indescriptible; capaz de ir más allá de los que usted amigo lector pueda pensar o imaginar.

Otro patético integrante de la peculiar fauna represiva en Guanajay es el Primer Teniente Guillermo Cordero, Segundo al cargo en esta penitenciaria y al que los reos apodan "Guillermo Tell", quizás por su singular manera de maniobrar la porra, hecho que lo asemeja con el ágil ballestero suizo, condenado por el tirano gobernador austriaco de Urí a disparar sobre una manzana colocada en la cabeza de su hijo.

Autoritario en grado superlativo este "Guillermo Tell" cubano actúa con vulgar desprecio hacia el ser humano encarcelado, más si el reo guarda prisión por motivos políticos. A estos últimos les llama públicamente "hijos de prostitutas", sin pensar quizás que seguramente en su árbol genealógico existió desafortunadamente alguna fémina que lucrara con su cuerpo para subsistir.

Proveniente de las filas del Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) y convertido de la noche a la mañana en flamante Segundo Jefe de Unidad, este hombre de sonrisa irónica y controvertido carácter, prohíbe terminantemente a la población penal dirigirse a altos oficiales para formular quejas o peticiones y profiere amenazas contra todo recluso que incumpla sus dictámenes.

Contrario al reglamentado horario del sol, "Guillermo Tell" creó un sistema que consiste en limitar el espacio de movimiento de los reos a 40 metros alrededor del destacamento, prohibiéndoles así caminar, correr o practicar deportes en las áreas establecidas para ello.

Ferviente defensor de la doctrina marxista-estalinista, "Guillermito", como suelen llamarle algunos de sus más cercanos "colaboradores", suele otorgar continuas "recompensas" a quienes le mantengan "bien informado" sobre lo que diariamente acontece en el interior del penal, principalmente si sus informantes recaban "buenas nuevas" sobre la vida y milagros de prisioneros políticos y sus amistades más allegadas.

La muy poblada fauna represiva de Guanajay cuenta con otros ejemplares famosos (no menos déspotas que los anteriormente citados) y por ende protagonistas por excelencia de una próxima crónica, en la que el lector podrá conocer a fondo quiénes son los verdaderos violadores de los derechos humanos en la mal llamada "isla de la libertad".


¿Carceleros o pordioseros?

José Ubaldo Izquierdo Hernández, prisionero político y de conciencia condenado a 16 años

PENITENCIARÍA DE GUANAJAY, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org) – El militar avanza por uno de los pasillos del destacamento. Hierro en mano, golpea fuertemente el grueso y añejos balaustres de las ventanas. Son casi las 6 de la tarde en la penitenciaria cubana de Guanajay, situada a 45 kilómetros al oeste de La Habana. De tez blanca y mediana estatura, el hombre camina con pasos recortados. Se nota cansado, ojeroso y soñoliento.

Al llegar a mi celda, la número 11 del tercer destacamento, donde me encuentro injustamente encarcelado, el uniformado pide un vaso de agua, me levanto y procedo a servirle el líquido, el que bebe a prisa, mientras que un copioso sudor corre por su frente hasta caer como gruesas gotas de agua en su desteñido y remendado uniforme verde olivo.

… “esto no hay quien lo soporte, compay estoy aquí desde el jueves y ya hoy es sábado y nada de relevo”, me comentaba mientras encendía un estrujado cigarrillo, que según él, le regaló un recluso en el destacamento #2, donde momentos antes verificaba la seguridad de los enrejados.

Oriundo de la ciudad de Manzanillo, en la oriental provincia cubana de Granma, el carcelero instauró un ameno dialogo conmigo, y a la par, me resultó extraño, dada la poca comunicación que los militares sostienen con los prisioneros políticos. En un lenguaje propio de campesino autóctono del oriente cubano, este hombre me confesó sentirse inseguro en cuanto a su permanencia en el Departamento del Interior, pues según sus propias palabras, poco resuelve con el salario que aquí devenga.

“Político, ¿usted cree que esto es vida?, por eso la gente comienza muy embullada en este trabajo y al poco tiempo se da cuenta que no vale la pena. Y acaba pidiendo la baja. ¡Yo mismo fui reclutado, hace ya cuatro meses, y creo que muy pronto me voy para el cará!”, continuaba diciendo el demacrado carcelero, quien señalando para su zapatos alegaba en tono abiertamente crítico: “esta gente (refiriéndose al gobierno) no me da ni botas para trabajar. Fíjese que estas que tengo puesta se las compré a un recluso en 50 pesos y se calan por las suelas”.

Ya al término del corto dialogo, el uniformado respondió a una interrogante mía referente al salario que devengan quienes en Cuba ejercen el despreciable oficio de cuidar reclusos: “nosotros cobramos casi 600 pesos, y eso no alcanza para nada. Yo soy del interior y sólo en transporte gasto casi la totalidad del dinero, eso sin contar que tengo dos hijos y una esposa a los que debo mantener”.

Tras la retirada del pobre hombre me quedé meditando un instante sobre lo contradictorio del lenguaje empleado por el gobierno cubano en cuanto al sistema penitenciario en la isla se refiere. El oficialismo falazmente se vanagloria de la preparación, instrucción y buena atención que le brinda a sus militares y carceleros, aspectos distantes de la realidad vigente en los casi 200 establecimientos penitenciarios existentes en Cuba.

Pocos militares poseen un nivel de escolaridad adecuado para desempeñar sus funciones dentro de un sistema carcelario inoperante e ineficiente. Esto se percibe en los llamados reeducadores, simples carceleros que ante la palpable escasez de funcionarios de este rango son llamados a estas labores previo estudio de un curso “emergente” que tiene una duración de apenas tres meses.

En su mayoría estos flamantes reeducadores poseen un nivel escolar promedio de noveno grado, y en lo político son muy pocos los militares preparados para debatir o dialogar con reclusos graduados profesionalmente o con simples eruditos y autodidactas.

Me atrevería a asegurar que ni los oficiales de alto rango en cárceles y prisiones poseen suficientes conocimientos políticos y filosóficos como para desempeñarse como verdaderos educadores de la desproporcionada población penal cubana.

La miseria que inevitablemente se cierne sobre quienes hoy se ven en la obligación de labores de guarda y cuidado de personas privadas de libertad convierte a estos seres humanos en hombres y mujeres vulnerables, llevándolos casi siempre a la corrupción y el soborno, única vía de escape en estos lugares para enfrentar la difícil e insostenible situación económica existente en el país, donde los salarios no pueden, de ninguna manera, suplir sus necesidades elementales ni la de sus familias.

Los carceleros de Cuba forman hoy parte indiscutible de esa gesta de ciudadanos de a pie que subsisten con un mísero salario capaz sólo de hundirlos en el lodazal económico a que están condenados 11 millones de seres humanos, en un país al borde del abismo.


La tortura ¿de quiénes y a quiénes?

José Ubaldo Izquierdo Hernández, prisionero político y de conciencia condenado a 16 años

PENITENCIARÍA DE GUANAJAY, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org) - Meditando sobre la saturada campaña mediática del oficialismo cubano referente a supuestas torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes en prisiones como Abu Ghraib, en Irak, o la Base Naval estadounidense de Guantánamo, situada en la oriental provincia cubana, del mismo nombre, reflexionaba sobre las constantes críticas del régimen de La Habana a los países participantes en la necesaria cruzada antiterrorista internacional y la actuación de su gobierno en cuanto a tratamiento a prisioneros de guerra y terroristas confesos se refiere.

No es menos cierto que se han cometido irregularidades por parte de soldados y oficiales de la coalición en los mencionados centros penitenciarios, que al traste dieron lugar a denuncias de organismos mundiales de derechos humanos, tales como la prestigiosa Amnistía Internacional (AI) o la no menos reconocida Cruz Roja, las cuales hicieron un llamado urgente a los gobiernos involucrados para que pusieran fin a estos errores humanos, y así se castigara a quienes abusando de sus cargos violaron reglas establecidas y cometieron indiscutiblemente actos crueles y degradantes contra detenidos o reclusos.

Países como Estados Unidos y Gran Bretaña han actuado de forma ejemplar y sus militares violadores de la ley han sido puestos a disposición de la justicia, recibiendo cada cual la sanción adecuada, según la legislación vigente en cada país en cuestión.

Las superfluas críticas del régimen cubano a sus reconocidos adversarios políticos, que según La Habana, violan constantemente los derechos de los reclusos confinados en Irak, Afganistán o Guantánamo pudieran tener algún valor o peso a la opinión pública internacional si verdaderamente en la isla comunista se cumpliera a cabalidad con lo establecido en la universalmente reconocida Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Si en la Cuba de Fidel Castro se actuara conforme a lo acordado dentro de las 96 reglas mínimas de tratamiento de reclusos, adoptadas por las Naciones Unidas en 1955, o con lo aprobado en la convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles inhumanos o degradantes del año 1984, entonces el régimen castrista pudiera emitir criterios contra Washington, Londres, Roma, o cualquier otro gobierno participante en la lucha antiterrorista, en la cual sus oficiales o soldados hayan realizado algún tipo de procedimiento violatorio de los derechos del ser humano encarcelado.

Pero la realidad cubana es otra. En las prisiones de Cuba se violan a diestra y siniestra cuanto acuerdo internacional tenga que ver con los derechos de la persona que por un motivo u otro están privadas de libertad. Eso lo conocen bien las autoridades de la Habana, y por tanto se niegan a firmar la Convención Contra la Tortura aprobada por la ONU en el año de 1984, así como rechazan rotundamente que el relator especial nombrado por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas visite la isla y supervise sus cárceles o centro de detención e interrogación.

Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua por tortura se entiende lo siguiente: Tortura: tormento, figura, dolor, angustia. Así mismo la acción de torturar está registrada en la enciclopedia lingüística de la siguiente manera: Torturar – Dar tortura, atormentar, hacer padecer. No solo el maltrato físico es sinónimo de tortura, psicológicamente también se puede torturar, y de hecho ese acto cruel he visto frecuentemente en cárceles cubanas, sin que el gobierno quiera reconocerlo, aunque sobradamente está convencido de lo que a diario sucede en la totalidad de sus establecimientos penitenciarios.

Requisar en horas de la madrugada, interrumpiendo así el sueño de los reclusos; hacer ruidos estruendosos en el horario de cierre de puertas y candados mientras el reo pernocta; abrir y husmear la correspondencia, espiar conversaciones telefónicas, e instalar equipos de escucha en las habitaciones matrimoniales y cuartos de visitas son algunas de las prácticas degradantes que afectan psicológica y mentalmente a la población penal cubana.

A esto se suma la subalimentación (por debajo de las 2400 calorías diarias) y a la higiene y manipulación de los alimentos, así como la ínfima calidad de estos; el insuficiente suministro de agua, donde los reos deben casi siempre cargar y almacenar el preciado líquido, además de las infrahumanas condiciones de reclusión, incluidas las instalaciones sanitarias desprovistas generalmente de duchas y retretes adecuados.

Lo anteriormente expuesto resulta irrefutable. Ahora que tanto se habla de Abu Ghraib y Guantánamo, en los medios de teledifusión nacionales, seria conveniente que la prensa oficial cubana visitara la penitenciaria de Guanajay, vivo ejemplo de violaciones a los derechos de los aquí recluidos y material idóneo para la realización de un estupendo e imparcial trabajo periodístico digno de destacar en los principales noticiarios de las censuradas televisión y Radio cubana.

La invitación está hecha, esperemos entonces por Antonio Resillez, Eduardo Dimas o Roberto Agudo, fervientes voceros del régimen cubano, a quienes seguramente les prohibirán andar en este tipo de gavetas, de hecho, infectadas de cucarachas.

Periodista independiente denuncia represión carcelaria
Por Roberto Santana Rodríguez

10 de septiembre de 2005

La Habana – www.PayoLibre.com – El periodista independiente José Ubaldo Izquierdo Hernández denunció vía telefónica el pasado 9 de septiembre la represión a que lo someten en la cárcel de Guanajay, en provincia Habana.

Izquierdo indicó que el mayor Omar Evelio, jefe de la seguridad del estado en el penal, le comunicó que ellos no se responsabilizaban con su integridad física en Guanajay. “En la advertencia también están incluidos Héctor Raúl Valle Hernández, José Miguel Martínez Hernández y Efrén Fernández Fernández”, señaló el periodista encarcelado.

Izquierdo apuntó, que la seguridad del estado, puede emplear en lo adelante a presos comunes a su servicio para que los ataquen y repriman.

El reportero independiente señaló además como la causa de la represión de la policía política, la cual se ha visto incrementada los últimos 15 días, que han sido publicadas noticias suyas en CubaNet, un Portal que refleja la realidad de Cuba, donde Izquierdo ha denunciado las condiciones existentes en las cárceles de la isla, especialmente en Guanajay.

También señaló que las autoridades le reprochan el no participar en la llamada reeducación, donde los reos deben pasar recuento, pararse en firme y repetir consignas gubernamentales, entre otras cosas.

Izquierdo denunció también la requisa a que fue víctima en su celda el pasado 6 de septiembre, donde le fueron ocupadas cartas familiares y décimas guajiras. También el día 8 tuvo un altercado, donde casi es agredido, con el 1er Tte. Guillermo, que trataba de impedir que conversara a través de la ventana con su compañero José Miguel.

“Somos presos políticos y de conciencia y no entramos ni entraremos en lo que ellos llaman reeducación, nos mantenemos firmes en nuestra actitud contestataria y denunciamos esta nueva campaña represiva de la policía política”, opino Izquierdo en nombre de sus compañeros.

José Ubaldo Izquierdo cumple en Guanajay 16 años de privación de libertad como parte de la causa de los 75; opositores que fueron condenados por el gobierno cubano en el 2003.

Mi enfisema pulmonar

José Ubaldo Izquierdo Hernández, prisionero político y de conciencia condenado a 16 años.

PENITENCIARÍA DE GUANAJAY, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) - "Enfisema pulmonar", diagnosticó el galeno, integrante de aquella comisión médica precipitada que organizó el gobierno cubano para "auxiliar" el estado de salud de 62 de los 75 disidentes encarcelados en la primavera de 2003. Era, sin dudas, la antesala de un teatro preparado para que la Unión Europea disfrutara, una vez más, de las ya acostumbradas obras de humor negro al clásico estilo del comunismo a la cubana.

Nunca imaginé que a partir de aquel 26 de noviembre de 2004, cuando fui trasladado al Hospital Nacional de Reclusos (H.N.R.) para que me realizaran el mencionado chequeo, mis pulmones ya no funcionaban igual que antes de ser injustamente encarcelado.

"José Ubaldo, debes dejar de fumar, pues en tu examen de Rayos X y toráxico detectamos un enfisema agudo de pulmón", me comunicó el facultativo al evaluar el resultado final de aquel atropello de "chequeo general" que, además, me diagnosticó una gastritis erosiva en el estómago.

"¡Pero, si nunca he fumado, doctor!", repliqué, extrañado ante la recomendación de dejar el cigarrillo. Desde esa fecha, otra nueva enfermedad me haría vivir para siempre con la inmensa preocupación de que mi salud se estaba deteriorando.

Los casi 28 meses de reclusión en húmedas celdas e inhóspitas galeras, obligado a convivir entre una prole de empedernidos fumadores han influido ostensiblemente en la agudización de mis problemas respiratorios, antecedidos por una asma bronquial que me hace cliente vitalicio de aerosoles y de los siempre peligrosos esteroides anabólicos.

Más ahora, con este enfisema que de por sí es incurable y que no sé a ciencia cierta dónde irá a parar, con la constante falta de aire, continua expectoración y coriza molesta que, gracias al uso diario de antialérgicos puedo a veces controlar, me convencen de que mi estado de salud anda de mal en peor, y que quizás cuando el régimen castrista decida excarcelarme, un cáncer pulmonar sea el causante de paralizar para siempre un corazón con inmensos deseos de seguir latiendo.

Lo puedo notar en mi caminar diario, en esas escaleras que obligatoriamente debo bajar y subir para cargar el agua que necesito para beber, lavar y bañarme, y que también es parte del ineficiente y deteriorado sistema penitenciario en la Cuba de Fidel Castro. También lo palpo en el abusivo consumo de mi inseparable spray de Salbutamol que me provoca una taquicardia endemoniada, o en esas tabletas de Aminofilina, causantes de mi alivio, pero también de un temblor en mis manos imposible de calmar.

Los casi dos años y medio de una sub alimentación propia de cerdos, han contribuido mucho a la agudización de mis padecimientos estomacales, a tal punto que mis evacuaciones son regularmente, acuosas, obligándome a hacer constante uso de anti-diarreicos, y a alimentarme con comida que me suministra mi humilde familia.

Así transcurre mi vida en la cárcel cubana de Guanajay, lugar donde la salud del ser humano es algo propio de una novela de ficción, donde poco o nada importas como recluso, porque en mi Cuba el reo es como esa especie de ganado al que encierran en un corral o un establo, y es alimentado o sub-alimentado con una ración inapetente de pura bazofia, y a la que aquí se han empeñado en llamar "alimentación adecuada y suficiente".

¡Cuánta injusticia, dolor y sufrimiento soportamos quienes en esta bella isla guardamos prisión por luchar contra un régimen agonizante y lleno de odio, venganza y rencor desbordantes!

El mundo entero conoce bien lo heroico y justo de nuestra lucha, y más temprano que tarde la razón se abrirá paso para que la justicia divina ponga su mano sobre quienes, con odio en sus corazones, llenan de infelicidad a once millones de seres humanos.

Los presos cubanos, ¿qué comemos?

José Ubaldo Izquierdo Hernández, prisionero político y de conciencia condenado a 16 años.

PENITENCIARÍA DE GUANAJAY, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) - Es domingo en la cárcel cubana de Guanajay, situada a 45 kilómetros al oeste de La Habana. En el destacamento #3 un olor penetrante invade el entorno. Es hora de almuerzo y una larga fila de reos espera su turno, mientras en uno de los recipientes se observa un ejército de moscas que intenta penetrar en el interior para deleitarse del aroma nauseabundo de un picadillo muy cerca del estado de descomposición.

"¡Qué peste, esto está encendí'o!", comenta en voz alta Sergio Luis, un recluso de los llamados benéficos (sin respaldo filial), mientras ingería desesperado aquella mezcla de arroz, sopa y el mencionado picadillo, causante horas más tarde de un brote diarreico que obligó a las autoridades carcelarias a tomar urgentes medidas para evitar la deshidratación de decenas de prisioneros, víctimas de aquel atentado directo contra la salud del ser humano.

Causan risa los comentarios que hacen los medios de radiodifusión nacionales sobre supuestos maltratos a prisioneros en la base naval estadounidense de Guantánamo, mientras en las cárceles de la Isla los reos reciben un tratamiento que dista bastante de las internacionalmente reconocidas reglas mínimas de alimentación al recluso.

Al menos, por lo visto en espacios televisivos noticiosos, los terroristas recluidos en el enclave militar norteamericano tienen asegurada una dieta alimenticia nada parecida a la que se ofrece en las prisiones castristas, pues se puede observar a estos fanáticos del terror disfrutar de relucientes manzanas californianas, y el recluso cubano es privado constantemente del consumo de frutas y vegetales frescos, alimentos de factura nacional reservados al turista extranjero, previo uso de la siempre anhelada "moneda del enemigo".

Cada 15 días el prisionero en Cuba recibe una mísera ración de pollo, a la que las autoridades se han empeñado en llamar "comida especial", y que bien lejos está de ser suficiente y adecuada, como dice el gobierno de la Isla cada año, cuando es sentado en el banquillo de los acusados en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, debido a la violación constante de estos derechos. El resto de los días, el preso cubano es alimentado a base de sancochos confeccionados con vísceras molidas de animales insospechados, arroz, sopas incoloras e insípidas, abundante harina de maíz o pastas de sémola sin la menor calidad.

Muchos reclusos de esta penitenciaría padecen cuadros de desnutrición severa, y algunos son víctima de enfermedades que atacan directamente el sistema inmunológico, como la neumonía y la tuberculosis.

Así nos sub-alimentan quienes se proclaman paradigmas en la defensa de los derechos de sus ciudadanos, y que no hacen otra cosa que escudarse tras falsos conceptos de justicia y dignidad.

Recientemente el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, instó a la Cruz Roja Internacional y a la prensa mundial a visitar la base naval de Guantánamo, y allí "constatar" las supuestas violaciones de los derechos humanos de los casi 600 terroristas presos.

Ojalá el gobernante cubano imite a su homólogo norteño y permita la visita a la Isla del relator especial del alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos.

Sabia decisión, si se tiene en cuenta aquel proverbio popular: "El que nada debe nada teme".

De cuchillos, puñales y otros demonios

José Ubaldo Izquierdo Hernández, prisionero político y de conciencia condenado a 16 años.

PENITENCIARIA DE GUANAJAY, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - Dos de la tarde. Es día jueves y el penal se encuentra aparentemente tranquilo. Aprovecho para dormir la siesta en mi celda, la número 11 del tercer destacamento en la penitenciaría de Guanajay, situada a 45 kilómetros al oeste de la capital cubana.

El sueño me vence y me duermo profundamente. Minutos después intensos gritos me hacen despertar entre pasos apresurados de prisioneros que corren despavoridos de un lado a otro del pasillo que conduce al comedor del destacamento: "¡No lo pinchen! ¡No lo hagan, socios!", vocifera uno de los mandantes a los dos reos que, cuchillo en mano, trataban de apuñalear a su víctima, un hombre de tez negra, acorralado entre bancos y mesas de concreto y rodeado de una multitud que instigaba a un desenlace fatal del conflicto.

Los consejos del mediador no fueron escuchados, y varias veces cada objeto punzante penetraba en los brazos y el abdomen del indefenso hombre, que desde el suelo trataba infructuosamente de esquivar las puñaladas de sus atacantes, dispuestos a cegar su vida para siempre.

Entre gritos ensordecedores varios reos cargan al herido y lo ubican en un rincón contiguo al comedor. La sangre brota a chorros, mientras todos esperan atónitos la llegada de los carceleros que, al parecer, ignoran lo sucedido.

Quince minutos después, una treintena de uniformados, deseosos de estrenar sus porras, hacen acto de presencia. Un silencio absoluto cubre al edificio, y el jefe de orden interior ordena esposar a los victimarios, mientras tres prisioneros cargan al apuñaleado y se lo llevan hacia el puesto médico para ser atendido.

Horas después veo, a través de mi ventana, cómo son conducidos los dos atacantes hacia calabozos de castigo donde permanecerán a los sumo 21 días hasta ser procesados e incorporados nuevamente a un destacamento, sin obviar que intenten otra vez agredir a cualquier otro recluso, ajeno a la trifulca anterior.

Así transcurren los días, los meses, los años, en la penitenciaría de Guanajay, catalogada de "máxima seguridad" por la Dirección General de Establecimientos Penitenciarios. Acá, donde sólo se comenta de "hierros", como se conoce entre la población penal a las armas blancas (cuchillos, puñales, machetes, etc.). La seguridad de vida es casi nula, pues de nada sirven las periódicas requisas ni los constantes chequeos corporales a que son sometidos los casi 700 prisioneros que conviven en este bien llamado "cementerio de hombres vivos".

Las prisiones cubanas, hoy sobresaturadas, no ofrecen seguridad de vida alguna para quienes, por desgracia, extinguen sanciones en uno de los países que mayor población penal muestra en el mundo.


Denuncia periodista encarcelado maltrato a familiares de los presos

LA HABANA, Cuba - 14 de abril (Oscar Mario González, Grupo Decoro / www.cubanet.org) - Durante la más reciente visita al periodista independiente y prisionero de conciencia José Ubaldo Izquierdo, este miércoles 13, se produjo un fuerte intercambio de palabras entre el jefe de la seguridad del penal, capitán Omar Evelio, y el prisionero y sus familiares.

La discusión tuvo lugar cuando al hermano de Izquierdo le prohibieron la entrada a La cárcel de Guanajay, donde el periodista independiente cumple una sanción de 16 años de prisión.

Los reclamos del periodista ante el capitán de la Seguridad del presidio fueron inútiles. Como reacción, Izquierdo expresó que "ellos están llenos de odio y maldad hacia los opositores al régimen y sus familiares, y que si no habían fusilado a las 75 víctimas de la primavera de 2003 era por cobardía ante la repulsa mundial que había suscitado el fusilamiento de tres jóvenes que intentaron huir de la isla".

El oficial montó en cólera, señaló Izquierdo, y en tono amenazante dijo: "Ustedes son mercenarios enemigos de la revolución porque viven de la gusanera de Miami".

Todo ello se produjo en presencia de los niños que acompañaban a la madre, la esposa y el hermano del preso, y en medio de un clima de amenazas y violencia verbal.

El reglamento de la cárcel de Guanajay autoriza la visita de tres familiares mayores de edad y un número indeterminado de niños. En opinión de Izquierdo, el trato a los reclusos y en particular a los prisioneros políticos ha empeorado en los últimos meses.

 

Toman represalias contra reo común por relacionarse con presos políticos

LA HABANA, 1 de marzo de 2005 (Oscar Mario González, Grupo Decoro / www.cubanet.org) - El preso común Luis Abreu Rabeiro, quien cumple una condena de 19 años por el delito de robo con fuerza y falsificación de documentos, está siendo hostigado por las autoridades carcelarias de la prisión de Guanajay, debido a sus relaciones cordiales con los presos políticos del penal.

Así lo da a conocer el periodista independiente y prisionero de conciencia José Ubaldo Izquierdo, del grupo de los 75, y recluido en el citado presidio.

Izquierdo da cuenta, además, de la posición anticastrista del preso común, lo cual ha provocado represalias hacia su persona, como la postergación de la fase de mínima seguridad, así como la exclusión de las actividades deportivas.

Recientemente, la madre del preso común fue retenida durante la visita, y sólo pudo ver al hijo una hora antes de cumplirse el tiempo establecido para la misma.

En la prisión de Guanajay se encuentran junto a Ubaldo Izquierdo, los prisioneros de conciencia Héctor Valle Hernández, José Miguel Martínez y Efrén Fernández, también del grupo de los 75.

"Estamos muy unidos y trabajando": José Ubaldo Izquierdo

LA HABANA,16 de abril de 2004 (Ernesto Roque Cintero / www.cubanet.org) - El periodista independiente Jose Ubaldo Izquierdo Hernández, confinado en la prisión Kilo 5 1/2 en la provincia Pinar del Río, declaró telefónicamente en horas de la mañana del viernes 16 de abril, que a pesar de encontrarse bajo régimen severo, y bajo limitantes, se mantiene trabajando.

"Aunque desde el mes de diciembre", señaló Izquierdo, "me encuentro en un destacamento, aún mantienen las medidas de seguridad para con nosotros; somos trasladados esposados hasta para hablar por teléfono, y el día entero, con excepción de una hora al día donde cogemos sol, nos mantienen encerrados"./

Referente a la alimentación, dijo que últimamente el menú consiste sólo de papa y harina de maíz.

"Hoy recuerdo los buenos tiempos en que estuvimos todos en el Grupo Decoro y que vamos a tener, por que esto no acaba todavía", señaló emocionado el comunicador encarcelado.

Interrogado sobre su opinión en relación a la condena realizada al gobierno de Cuba en la Comisión de Derechos Humanos señaló:

"Yo no espero mucho del gobierno cubano, pero algo tiene que hacer, ya que el mundo entero tiene los ojos puestos sobre Cuba, entre otros aspectos por nuestro injusto encarcelamiento y si la Republica de China, que durante mucho tiempo fue condenada en Ginebra, tuvo que aceptar la entrada de un relator especial, pienso que el gobierno cubano tenga que acceder de una manera u otra".

La conversación telefónica fue cortada cuando Izquierdo decía: "Todos los prisioneros de conciencia del grupo de los 75 estamos muy unidos y trabajando desde dentro, en pos de la libertad de Cuba…"

Jose Ubaldo Izquierdo Hernández es periodista independiente del Grupo de Trabajo Periodístico y Literario Decoro, y fue condenado en la causa de los 75, durante la primavera negra de Cuba. En sus reportes periodísticos informaba sobre la realidad ecológica y relataba la situación sobre los derechos humanos en su natal Güines.


Denuncia periodista encarcelado las míseras condiciones del penal

LA HABANA, 14 de abril (María Elena Alpízar, Grupo Decoro / www.cubanet.org) - El periodista independiente y prisionero de conciencia José Ubaldo Izquierdo Hernández, confinado en la cárcel Kilo 5 ½ de Pinar del Río, denunció las miserables condiciones en que se encuentran los reclusos.

En la prisión existe una enorme escasez de medicinas, por lo que los familiares de los reos tienen que llevarlas si se enferman, como es el caso de Izquierdo Hernández, quien padece de giardias intestinales, según su esposa Yamilka Morejón.

El reo de conciencia afirmó que les sirven una ínfima ración de alimentos mal elaborados, tanto en el almuerzo como en la comida.

Además, cada quince días les dan un "plato fuerte", que consiste en picadillo de soya descompuesto. Asimismo, destacó que le han confiscado varias cartas y algunas fotos familiares.

El periodista independiente José Ubaldo Izquierdo Hernández forma parte del Grupo de Trabajo Decoro, y fue sentenciado a 16 años de privación de libertad en abril del pasado año durante la ola represiva contra la sociedad civil.


Crean pastoral penitenciaria en Güines

LA HABANA, 3 de febrero (www.cubanet.org) - La iglesia del poblado de Güines inició una pastoral penitenciaria a favor de los presos políticos de la localidad, informó Martha Ida Orta Paso, secretaria general del independiente Sindicato de la Administración Pública y miembro de la iglesia.

La actividad religiosa, que se oficia una vez al mes, es dirigida por el párroco Silvano Pedroso, con la ayuda de José Luis Rodríguez, como secretaria Oneida Núñez y atendiendo la espiritualidad Enio Hernández.

Encarnación Echenique trabaja en la administración, y cuentan con la desinteresada ayuda de Guillermo Gil, Ulises Hernández, Mirta Núñez y Mercedes Sosa.

Los familiares de los presos Miguel Galbán Gutiérrez y José Patricio de Armas fueron invitados de honor.

Los religiosos oraron por la libertad inmediata de los presos políticos, y repartieron bibliografías y folletos, entre ellos La historia más importante de mi vida, Nuestra editorial, El libro de la vida y la Biblia.

La iglesia católica de Güines, con su párroco al frente, visita a los familiares de los presos y entregan donaciones de ropas, medicamentos y productos de primera necesidad.

El sindicalista Miguel Galbán Gutiérrez fue condenado a 26 años de privación de libertad y el periodista independiente José Ubaldo Izquierdo, también de Güines, a 15. José Patricio de Armas, presidente del movimiento de derechos humanos 10 de Diciembre, fue condenado a 18 meses de encarcelamiento, acusado de pintar letreros antigubernamentales en la fachada de su residencia.


Diputado francés del Pas de Calais apadrina otro prisionero de conciencia cubano

París/2 de noviembre del 2003/ (Comité Solidaridad Cuba Libre)

El diputado francés Andre Flajolet (UMP-Pas de Calais) confirmó que apadrinará al periodista independiente cubano José Ubaldo Izquierdo Hernández, quien cumple una condena de 16 años de prisión en la carcel Kilometro Cinco y Medio, de Pinar del Río por el delito de opinión. Izquierdo Hernández, de 37 años de edad, fue detenido el pasado 18 de marzo y trabajaba como periodista independiente en la agencia Grupo de Trabajo Decoro, desde la localidad habanera de Güines.

Andre Flajolet se suma a la campaña "Apadrine a un prisionero político cubano" lanzada por el Comité Solidarité Cuba Libre desde París.

Periodista independiente describe infrahumanas condiciones de vida

LA HABANA, 27 de agosto (www.cubanet.org) - "Estoy en Pinar del Río", dice la misiva, bajo un régimen de mayor rigor, en celda semitapiada 23 horas diarias, pues sólo nos dan una hora al sol, de lunes a jueves. Las visitas son cada tres meses y el pabellón matrimonial cada cuatro, y no existe ayuda religiosa, a pesar de haberla solicitado", señala el periodista independiente y preso de conciencia José Ubaldo Izquierdo, en carta enviada a Dorka Céspedes, de la agencia de prensa independiente Lux Info Press.

Señala también Izquierdo que en la prisión Kilo 5 ½ se encuentran Héctor Palacios Ruiz, director del Centro de Estudios Alternativos; Diosdado González, del movimiento Paz, Amor y Libertad en la provincia de Matanzas; Arturo Pérez de Alejo, delegado del Partido Pro Derechos Humanos en Escambray-Manicaragua-Villa Clara; José Daniel Ferrer y Leonel Grave de Peralta, ambos del Movimiento Cristiano Liberación, y el doctor Oscar Elías Biscet, presidente de la Fundación Lawton.

En su carta, Izquierdo dice que el doctor Biscet vive en condiciones infrahumanas, en una sección de calabozos inmundos, en circulares fuera del penal, rodeado de ratas, cucarachas y mosquitos, y que no se le habían autorizado visitas ni pabellón conyugal en los cuatro meses que lleva encarcelado.

"Aquí la comida es pésima", agrega Izquierdo. "Mucho pescado de las presas, conocido como tenca, mal cocinado y acompañado de un arroz con piedras, semillas, basura y cuanto objeto no identificado existe. Dan pollo una vez a la semana, los viernes, pero es una porción tan insignificante que más vale no verlo".

Izquierdo permanece con un brazo enyesado luego de un accidente que sufrió cuando lo conducían esposado por una escalera desprovista de barandas. Su calabozo queda en la planta alta.

El comunicador señala también que el agua para beber no es potable, y que los prisioneros deben almacenarla en recipientes para usarlas para bañarse, lavar, limpiar o beber. El agua que les entregan proviene de un tanque que conducen sobre un carro por el pasillo de la sección. "El agua que bebemos tiene un alto nivel de contaminación, pues los tanques empleados para el almacenamiento están desprovistos de tapas y a merced de los insectos y aves que defecan en su interior, unido a los constantes aguaceros que caen en esta época".

Agrega Izquierdo en su carta que había recibido un mensaje enviado por el también prisionero de conciencia Miguel Galbán Gutiérrez desde la prisión de Agüica, en Matanzas, donde le informó que había sido visitado por oficiales de la Seguridad del Estado que le había comunicado que el boletín Río Arriba, La Voz del Mayabeque -una de las evidencias presentadas en su contra en el juicio sumarísimo de abril- sigue saliendo.

José Ubaldo Izquierdo, de 38 años, residente en Güines, es miembro de la agencia de prensa independiente Grupo de Trabajo Decoro, y fue sancionado a 18 años de privación de libertad por ejercer su derecho a la libre expresión.

La esposa y el hermano de José Ubaldo fueron atendidos en La Casa del Preso Político de Pinar del Río, situada en la calle Celso Maragoto 143-A entre coronel Pozo y Avellaneda, residencia de José Félix Rodríguez Rodríguez.


Sufre accidente periodista independiente encarcelado

LA HABANA, 27 de junio (www.cubanet.org) - José Ubaldo Izquierdo, periodista independiente y prisionero de conciencia, sufrió un accidente en la prisión Kilo 5 ½ en Pinar del Río, donde extingue una sanción de 18 años de privación de libertad.

Los oficiales del Orden Interior sacaron a tomar el sol a José Ubaldo Izquierdo esposado, y lo condujeron por una escalera sin pasamanos, donde resbaló.

La caída en la escalera le produjo una herida en la cabeza que requirió 9 puntos de sutura y dos fracturas en una muñeca. Izquierdo, que perdió el conocimiento, fue trasladado al hospital provincial de Pinar del Río.

Su esposa, Yamilka Morejón Morfa, le llevó analgésicos para aliviar sus dolores, pero los oficiales no permitieron la entrada de los mismos.

En una reciente visita conyugal el periodista independiente, miembro del Grupo de Trabajo Decoro, comunicó a su esposa que su actitud contestataria se mantenía firme e inquebrantable, y envió saludos a sus hermanos de lucha con un mensaje: "La victoria está cerca".


Fuerte dispositivo policial en juicio de San Antonio de los Baños

LA HABANA, 7 de abril (Víctor Manuel Domínguez, Lux Info Press / www.cubanet.org) - Fuerzas combinadas de la Seguridad del Estado, la Policía Nacional Revolucionaria y miembros de las Brigadas de Respuesta Rápida fueron movilizadas el pasado jueves en un área cercana a las cuatro cuadras en torno al tribunal municipal de San Antonio de los Baños, ubicado en la calle 70 entre 23 y 25, en este municipio de provincia La Habana.

El operativo, dispuesto para impedir el acceso de la población al juicio contra los periodistas independientes Miguel Galbán Gutiérrez y José Ubaldo Izquierdo, y del sindicalista Héctor Raúl Valle Hernández, estuvo matizado por otras medidas restrictivas que afectaron a la población.

El desvío del tránsito de vehículos y peatones, la suspensión de la venta de bebidas alcohólicas, así como la exigencia del uso de uniformes a las enfermeras que asistían a una actividad a desarrollarse cerca del tribunal, llenaron de interrogantes a decenas de pobladores a los que se les dijo que se estaba enjuiciando a los presuntos autores de un hecho de sangre cometido en Alquízar o La Salud.

El operativo policial en que participaron alrededor de 150 agentes fue dirigido desde un puesto de mando creado en el inmueble donde funciona un taller, a cuyos trabajadores se les dio el día libre.

A este sitio, ubicado en la esquina de 70 y 25, entraban y salían numerosos autos marca Lada de la Seguridad del Estado, patrulleros, motos Susuki y de tránsito, además de ambulancias y otros vehículos en función del proceso.

El abogado defensor, doctor Edilberto González Hernández, manifestó a la periodista Dorka Céspedes, de Havana Press, María López, del Centro Nacional de Capacitación Sindical y Laboral, y a este redactor, que no había elementos inculpatorios suficientes para tan largas condenas, y que según su criterio, éstas podían disminuirse de forma considerable, a pesar de que la fiscalía presentó 19 testigos, entre los que se encontraban el matrimonio de Yamilia y Noel Ascanio, quienes se declararon agentes de la Seguridad del Estado infiltrados en las filas de la oposición desde el año 1993.

En referencia a los acuerdos, el letrado aseguró: "A estos hombres sólo se les puede juzgar por ´propaganda enemiga`, y esa causa contempla no más de cinco años de privación de libertad".

El juicio, iniciado a las 10 de la mañana y concluido alrededor de las 8 de la noche del jueves 3 de abril, quedó concluso para sentencia, la cual deberá ser recogida por los familiares de los procesados en un plazo de 48 horas en la sede de la seguridad del estado Villa Marista, y el proceso de apelación podrá realizarse dentro de los tres días hábiles siguiente al fallo del tribunal.