Este portal es el eco del cubano que vive en la verdad.


Síntesis biográfico de Jorge Olivera Castillo

Jorge Olivera Castillo, nació en la Ciudad de la Habana el 8 de septiembre de 1961.
Casado y padre de dos hijos de 10 y 18 años respectivamente.
El 28 de junio de 1980 se gradúa de Técnico Medio en transmisión en el Politécnico Osvaldo Herrera, de Ciudad de la Habana.
En el año 1981 es reclutado por el Servicio Militar Obligatorio a cumplir misión internacionalista en el país de Angola hasta el año 1983.
En ese mismo año comienza a laborar en el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), en el departamento de ediciones. Allí obtuvo adiestramiento y se le otorga el certificado de Técnico - Grabador - Editor en Video Tape. Laboró en diversos programas musicales, históricos y políticos.
De 1989 a 1991 trabajó como editor del programa "Puntos de Vista", el único espacio de opinión y crítica que ha tenido la televisión cubana. En esos dos años laboró directamente con Tania Quintero, en ese momento periodista realizadora de dicho programa. Documentales como "Las bicicletas" y "Guajirito soy", de gran aceptación popular, lo tuvieron como editor.
Posteriormente pasa a integrar el Equipo de Editores de los Servicios Informativos de la Televisión Cubana. Tenía la responsabilidad de editar el Noticiero Nacional de la Televisión (NTV), tanto el transmitido al mediodía como el estelar de las 8:00 p.m. y los domingos con una hora de duración.
La realidad que se estaba viviendo en Cuba no coincidía con la versión que de ella daban los Medios Masivos de Difusión. A partir de 1993 siente la necesidad de expresar abiertamente sus criterios y descontentos. En este momento se incorpora al incipiente Movimiento de Sindicalistas Independientes: "Confederación de Trabajadores Democráticos" desde mayo de 1993 hasta agosto de 1995.
Se mantuvo trabajando en el ICRT hasta 1993, causando baja por sus ideas y planteamientos.
En el año 1995, al crearse la Agencia "Havana Press", se incorpora al periodismo independiente. En febrero de 1997 es víctima junto a su familia de un acto de repudio en su domicilio. Lo perpetuaron los vecinos de su cuadra pertenecientes a las diferentes organizaciones de masa.
A finales de 1997 asume la dirección de la Agencia.
Durante todo este período fue acosado para que abandonara sus ideas y principios. Fue arrestado decenas veces por su activismo periodístico, en ocasiones por más de 24 horas. En cada una de ellas fue amenazado e instado a abandonar su labor.
En 1998 abraza la fe cristiana y comienza a asistir a la Iglesia Adventista del Séptimo Día del Cerro donde se bautiza ese mismo año.
En una comparecencia televisiva en 1999, el Presidente de la República amenazó a 33 periodistas independientes y opositores pacíficos, mencionándoles por sus nombres y apellidos. Jorge Olivera Castillo fue uno de ellos. En este momento se mencionó por vez primera la Ley 88 de Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba, renombrada luego por la oposición como "Ley Mordaza". En esta oportunidad se les amenazó con aplicarles condenas de hasta 20 años de privación de libertad amparados por dicha ley. CONTINUA....

Esposa: Nancy Alfaya Hernández. Reside en Villegas # 443 / Tte Rey y Muralla, Centro Habana, Ciudad de la Habana. Cuba. C.P.10300 Telf.: 53 (7) 861-09-00
(Julia Nuñez) 860-45-62 (prima)

ARTICULOS

Vuelve Juez a reiterarme obligatorio cumplimiento de disposiciones
Acude Jorge Olivera a la segunda cita que le hiciera el Tribunal

Jorge Olivera amenazado de retornar a prisión
Nueva cita a preso de los 75 en Licencia Extrapenal
Amenazan con revocación de Licencia Extrapenal a Jorge Olivera Castillo
Citación a preso de los 75 en Licencia Extrapenal
ALERTA
En el Guantánamo de Fidel con miedo
BELÉN ESTA DE FIESTA
El régimen de Fidel Castro libera al periodista opositor Jorge Olivera
El recién excarcelado Jorge Olivera considera "determinante" una posición "firme" de la Unión Europea
Precario estado de salud de prisionero

Continúa internado en enfermería periodista preso
Esposa de periodista preso denuncia su estado de depauperación
Recrudece Situación de Jorge Olivera
Jorge Olivera sigue ingresado en Guantánamo

Continúa hospitalizado Olivera Castillo
Condiciones actuales de Jorge Olivera Castillo
Informe sobre la situación de Jorge Olivera Castillo
En precario estado de salud periodista independiente encarcelado
SEXO DÉBIL, ALMAS FUERTES,
Poema de Jorge Olivera Castillo
Condiciones de vida que no mejoran

En mal estado de salud periodista independiente

Empeora salud del periodista encarcelado Jorge Olivera

Causa # 14 : Documento de Sentencia
Otros sentenciados en esta causa: Julio César Gálvez Rodríguez, Manuel Vázquez Portal y Edel José García Díaz


Vuelve Juez a reiterarme obligatorio cumplimiento de disposiciones
Por Jorge Olivera Castillo

3 de marzo de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – Este 1 de marzo el juez de ejecución volvió a reiterarme el obligatorio cumplimiento de las disposiciones que me había comunicado el 21 de febrero. De no acatarlas, la Licencia Extrapenal por motivos de salud otorgada desde el 6 de diciembre de 2004, sería revocada.

La nueva citación se produjo porque no me presenté en el lugar, previamente acordado con el Tribunal, donde se me asignaría un empleo.

Debido al clima de acoso he tenido que recurrir a los servicios médicos, pues padezco una enfermedad crónica del sistema digestivo.

A pesar de tener visa de refugiado para entrar a territorio norteamericano desde Octubre de 2002, las autoridades de inmigración cubanas me continúan negando el permiso de salida.

Entre las restricciones impuestas por el Juez del Tribunal Municipal de la Habana Vieja, se cuentan la imposibilidad de salir de los límites de Ciudad de la Habana sin autorización, no poder participar en festejos públicos, someterse a la voluntad de las decisiones tanto de funcionarios de las instancia judicial como los de las organizaciones políticas a nivel de cuadra y aceptar obligatoriamente el empleo decidido de antemano por el juez de ejecución.

En Abril de 2003 fui condenado a 18 años por ejercer el periodismo independiente, estuve 20 meses y 18 días en prisión.

Jorge Olivera Castillo.
Periodista independiente del Grupo de los 75.

Acude Jorge Olivera a la segunda cita que le hiciera el Tribunal
Por: Carlos Aitcheson Guzmán / BIS

2 de marzo de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – El periodista independiente Jorge Olivera acudió a la segunda cita que le hiciera el Tribunal Municipal Popular de la Habana Vieja.

Según Olivera la jueza que lo atendió se refirió, como primera cosa, al carácter magnánimo y condescendiente de la justicia revolucionaria que por sobre todas las cosas aplica con verdadero humanismo a aquellos, que según dicha jueza, han sido condenados por violar las leyes cubanas.

A Jorge Olivera, miembro del grupo de los 75, que fuera liberado, desde hace más de un año, bajo una Licencia Extrapenal, le fue entregado un Acta de Comparecencia en la cual le da a conocer restricciones basadas en los puntos que le impone la ley y su carácter totalmente extrajudicial como:

-Realizar trabajo socialmente útil
-Cumplir con las normas de trabajo, el reglamento disciplinario y demás tareas y actividades de la entidad laboral y asistir a la reunión mensual con todos los sancionados.
-Estar presente en su lugar de residencia el día que le sea señalado pera realizar su presentación ante las organizaciones de masas.
-Mantener una correcta conducta social
-Atender adecuadamente a su familia y en especial a las personas a su cargo si las tuviere, utilizando con ese fin los ingresos provenientes de su trabajo.
-Acudir a las citaciones o requerimientos judiciales, policiales y de las organizaciones de masas para ofrecer explicaciones de su conducta.
-Satisfacer la responsabilidad civil y cualquier otra obligación impuesta en la sentencia.
-Solicitar autorización al juez de Ejecución para cambiar de residencia en las medidas que la ley lo exige y en otro caso informarlo a dicho funcionario judicial en el termino de 72 horas.

Como puede verse las restricciones mencionadas tratan de socavar el espíritu indoblegable de los presos políticos en Cuba para de esa forma humillarlos y degradarlos moralmente, con el fin de dividirlos y desacreditar las razones patrióticas por las que han puesto en juego sus vidas.

En este caso al parecer van a estar involucrados todos los prisioneros políticos que fueron puestos en libertad bajo Licencia Extrapenal por enfermedad, lo cual contradice las razones de su libertad y al hecho de que son medidas reeducadoras a las que no se apegan nuestros hermanos cuando están tras las rejas. Con ese objetivo han sido citados otros periodistas independientes, entre ellos Oscar Manuel Espinosa Chepe y Margarito Broche Espinosa.

Jorge Olivera insiste en que desde hace un año y un mes tiene la visa para su salida del país y las autoridades no le conceden el permiso de salida.

Buró de Información Solidaridad (BIS)

Jorge Olivera amenazado de retornar a prisión
Por Miriam Leiva

27 de febrero de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – Jorge Olivera, prisionero de conciencia condenado a 18 años de cárcel durante la Primavera del 2003, recibió una licencia extrapenal por motivos de salud en diciembre de 2004. Sus enfermedades estaban muy bien documentadas y, coincidentemente, el día de su apresamiento había regresado de una consulta con el médico.

No obstante, fue enviado a la muy lejana prisión de Guantánamo, a unos 900 Km. de su hogar. Sí, allí, al otro lado de la Cárcel de la Base Naval de Estados Unidos, donde los prisioneros terroristas reciben muchísima atención de las organizaciones de derechos humanos y la prensa internacional debido a las circunstancias de encarcelamiento, y sobre todo del gobierno de Cuba, que incesantemente muestra vistas en la televisión de sus "terribles condiciones", sin reparar en que son incomparablemente mejores que las de sus vecinos próximos en la Prisión Provincial cubana. Paradójicamente, para los extranjeros sí tiene validez los informes de ONG y los reportajes periodísticos, mientras que para los cubanos no gozan de credibilidad.

Por supuesto, nadie defiende que el trato a ningún ser humano sea de tortura física o psicológica; se realice en cualquier lugar, ni por las causas que sean, incluso si hubieran causado la pérdida de miles de inocentes vidas humanas. Menos aun se justifican los sufrimientos de los pacíficos cubanos que únicamente han osado pensar distinto a lo impuesto por las autoridades desde hace solo 47 años, y pretendido hacer uso del derecho universalmente reconocido de expresarse libremente.

Resulta que Jorge Olivera fue citado por el Tribunal Municipal, donde se le exigió trabajar para el Estado; ser presentado a sus vecinos, que lo conocen desde niño, por "Los Factores" (Partido y Juventud Comunista, Comité de Defensa de la Revolución, etc. ); no asistir a eventos públicos ni salir de la ciudad sin antes solicitar autorización. Estas medidas indudablemente están dirigidas en primer término a desestabilizar psíquicamente, por supuesto tener un control férreo sobre este periodista independiente, quien ha mantenido una actitud muy recta, al continuar exponiendo la situación de nuestro país en sus trabajos.

Olivera tiene solicitado permiso de salida permanente de Cuba desde hace un año. No se le ha respondido, algo habitual en Cuba cuando no se desea otorgar permiso, para mantener a la persona y su familia bajo fuerte incertidumbre, en busca de desequilibrar y lograr la mansedumbre, ante la expectativa de que si se comporta como el régimen espera, le será otorgada la "tarjeta blanca", o sea la autorización. Si él resulta molesto, por qué no se le autoriza el triste exilio, "privilegio" sólo concedido a tres de los prisioneros de conciencia de los 75.

Por el contrario, se le quiere imponer trabajar en el sector de la Salud Pública. Cualquiera sabe que quien trabaja allí, aunque sea limpiando piso, necesita autorización para abandonar Cuba, luego de unos cinco años de espera. Además, estaría aun más vigilado permanentemente por la administración y las organizaciones políticas y de masa del centro de trabajo.

Se pretende llevar a una reunión del vecindario, presumiblemente en el Comité de Defensa de la Revolución, para humillarlo. Todo el mundo conoce que presentarían al mercenario, al servicio de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana (cuando menos), contrarrevolucionario, etc. etc. etc., sin derecho a exponer sus criterios. Únicamente humillación, insultos y falsedades, una vez más. Parece que un juicio sumarísimo, sin garantías procesales, la terrible prisión, sus sufrimientos físicos y psicológicos, la agonía de sus familiares, no han bastado.

Para controlar sus movimientos más fácilmente (sí, porque para nadie es un secreto que todo cubano en su situación es permanentemente vigilado por la Seguridad del Estados (Policía Política), el Comité de Defensa de la Revolución, la legión de informante, y quizás micrófonos en teléfono y el hogar) le restringen las visitas, e incluso él mismo debe anunciar sus eventuales desplazamientos.

No les bastó pretender imponerle todo esto, tres días después lo volvieron a citar para que comparezca al Tribunal, o sea dos citaciones en una semana. Indudablemente, son muy eficientes, y "ayudarán" a que mantenga su precaria salud, con el nuevo y permanente stress.

Ya a Margarito Broche le habían hecho lo mismo aproximadamente un mes antes. También él, cardiaco, ha solicitado permiso de salida hacia el exilio. Otros de los 12 prisioneros de conciencia de marzo del 2003, que recibieron Licencia Extrapenal por motivos de salud, han debido recurrir a esa búsqueda de solución, pero el "magnánimo" gobierno de Cuba que tanto respeta los derechos humanos de otros en cualquier lugar del mundo, no acata lo consignado en el Artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, a los ciudadanos de este pequeño archipiélago. No le importa que Julio Valdés Guevara esté feneciendo en Manzanillo, porque las hemodiálisis solo le prolongan la vida, cada día con mayor sufrimiento, en espera de poder salir a realizarse un trasplante de riñón, ni que los demás mantengan una salud estable por las condiciones normales de alimentación medicamento y menos tensión en sus hogares.

El Machete Tropical que no la Espada de Damocles, pende sobre sus cuellos.
¡Recuerden en cualquier momento pueden ser regresados a prisión!

Nueva cita a preso de los 75 en Licencia Extrapenal
Por Jorge Olivera Castillo

25 de febrero de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – (24 de febrero de 2006) – Hace sólo unos minutos, una funcionaria del Tribunal Municipal de la Habana Vieja me cursó otra citación para comparecer ante el mismo juez de ejecución que el martes 21 de febrero me advirtió sobre las nuevas disposiciones represivas que coartan mis libertades fundamentales.

Ahora debo presentarme el día 1 de marzo a las 10 a.m. en la mencionada instancia judicial, sin conocer los motivos del requerimiento.

Supongo que las causas radiquen en que no me presenté ante la Dirección Municipal de la Salud, centro designado para emplearme bajo la estricta vigilancia de funcionarios del Tribunal, miembros del Partido y el Sindicato donde finalmente se me sitúe.

A causa del acoso, se han agudizado los síntomas de las enfermedades por las cuales las autoridades penitenciarias me concedieron una Licencia Extrapenal por motivos de salud, el 6 de diciembre de 2004.

Tengo que considerar los hechos como una manera de tortura, fríamente premeditada.
Una vez más me convenzo de la falta total de escrúpulos y de los inconmensurables índices de crueldad de la policía política contra personas indefensas que solo buscan un espacio cívico dentro de la sociedad, sin condicionamientos políticos.

Clamo al mundo, a la conciencia de todas las personas de buena voluntad para que intercedan ante este atropello. La impunidad debe cesar, la maldad debe ser detenida cuanto antes.

Evidentemente existe un plan para devolverme a la cárcel. No se me deja partir al exilio a pesar de las gestiones, violando de forma flagrante un derecho inalienable.

El régimen busca la desestabilización y el abuso antes que el gesto humanitario y sensato.
Apelo a la movilización mundial contra hechos abominables como los que ocurren cotidianamente en Cuba.

Necesito más que nunca la solidaridad y el apoyo de las fuerzas democráticas que honran con su ejemplo el respeto a la dignidad del hombre.

Jorge Olivera Castillo
Periodista independiente del Grupo de los 75.

Amenazan con revocación de Licencia Extrapenal a Jorge Olivera Castillo
Por: Jorge Olivera Castillo

COMUNICADO / PayoLibre

La Habana – Como estaba previsto el martes 21 en horas de la mañana asistí a la convocatoria del Presidente del Tribunal Municipal de la Habana Vieja. Un juez de ejecución me comunicó la obligatoriedad de vincularme laboralmente en un centro decidido por la instancia judicial, donde sería chequeado por las instituciones partidistas, sindicales y por funcionarios del Tribunal. Además a partir de ese momento se me hizo saber que no podía salir de los límites de Ciudad de la Habana sin una autorización del Tribunal, ni tampoco asistir a ningún evento, ni festejo de carácter público.

Como parte del programa represivo, el Funcionario me advirtió que me presentaría ante los "factores", eufemismo utilizado para calificar a los miembros de las Brigadas de Respuesta Rápida y demás dirigentes vinculados a organizaciones afines al gobierno, entre ellos los líderes de los Comités de Defensa de la Revolución, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, entre otras.

De no acatar las disposiciones se practicaría la revocación de la Licencia Extrapenal por motivos de Salud otorgada, sin yo pedirla, el 6 de Diciembre de 2004.

Quiero acotar que desde el mes de febrero de 2005 espero por el permiso de salida de las autoridades de inmigración cubana para poder partir al exilio junto a mi familia. En el mes de octubre de 2002 tengo visa de entrada a Estados Unidos.

Agradezco el apoyo brindado por la Unión Europea que envió una representación al Tribunal mostrando su preocupación por esta nueva escalada.

Representantes de Alemania, Gran Bretaña y Austria pudieron observar de primera mano una de las maneras de imponer el terror a un ciudadano sometido a la impunidad institucional por el hecho de disentir y ejercer el periodismo sin la férrea censura oficial.

Es muy posible que tenga que regresar a la cárcel, porque continúo creyendo firmemente en la pluralidad inherente a una democracia plena. Por lo tanto, insisto en que lo que hago no constituye delito. Solo escribo la realidad que la prensa oficial se niega a abordar. Por eso fuí condenado en los sucesos de la Primavera de 2003 a 18 años de privación de libertad.

Llamo a la Comunidad Internacional sobre esta nueva acción que evidencia la naturaleza de un gobierno que desconoce el respeto a la integridad y la dignidad del ser humano.

Jorge Olivera Castillo.
Periodista independiente del Grupo de los 75.
22 de febrero de 2006

Citación a preso político en Licencia Extrapenal

COMUNICADO

La Habana – www.PayoLibre.com – Este viernes 17 de Febrero un funcionario del Tribunal Municipal Popular de la Habana Vieja, me entregó una citación para comparecer ante el Presidente de dicha instancia el martes 21 de Febrero a las 9 a.m.

Desconozco los motivos que avalan tal orden. Llamo la atención a la comunidad internacional y a las organizaciones de Derechos Humanos sobre las posibilidades de que sea un ardid para desestabilizarme psicológicamente o comunicarme otras penalidades más severas.

Soy parte del Grupo de los 75 disidentes sancionados en los sucesos de la Primavera de 2003. El 6 de Diciembre de 2004 fui liberado con una Licencia Extrapenal por motivos de salud. Desde entonces espero por el otorgamiento del permiso de salida del gobierno cubano para irme al exilio junto a mi familia.

Las gestiones han resultado infructuosas, lo que obliga a pensar en actitudes proclives a seguir causando daños en el aspecto psicológico.

Mis padecimientos de colitis crónica, hipertensión arterial y problemas gástricos, agravados con las difíciles condiciones de reclusión durante 20 meses y 18 días, aún continúan manifestándose debido al stress ocasionado por un entorno cada vez más represivo.

La crueldad del gobierno es notoria, pues el permiso de salida está siendo utilizado como un instrumento de presión y chantaje.

Fui sancionado a 18 años de privación de libertad por ejercer la labor periodística, independiente de los órganos oficiales bajo el absoluto escrutinio del estado.

Aún me mantengo escribiendo sobre las realidades del país, atendiendo a las formulaciones del artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Agradeciendo su atención.

Jorge Olivera Castillo.
Dirección: Merced # 209 / Habana y Compostela
Habana Vieja. Ciudad Habana. C.P-10100.
Teléfonos: (7) 8-61 0900 ó (7) 8-73 4165

ALERTA

La Habana – www.PayoLibre.com – 8 de abril de 2005

Tras recibir una licencia extrapenal el 6 de diciembre último por motivos de salud, mi situación solo ha cambiado de matices. En esencia la presión sicológica y el maltrato continúan incidiendo regularmente sobre mí y el resto de la familia.

En sustitución del encierro formal de rejas, paredes húmedas y escasa iluminación entre otros percances, ahora soy un reo de las oficinas de inmigración pertenecientes al Ministerio del Interior.

Los intentos para obtener el permiso de salida para partir al exilio han resultado infructuosos.

Desde octubre del 2004, mi familia espera sin resultados la llamada tarjeta blanca. Yo aguardo por la autorización desde el mes de enero del presente año.
En la media docena de visitas efectuadas a la sede del organismo que tramita estas solicitudes, sólo hemos recibido respuestas ambiguas, que de hecho contienen un no implícito. No existe justificación alguna para tal prolongación indefinida.

Con esta actitud quienes tienen la potestad de otorgar el permiso de viaje demuestran una clara propensión a un estilo de tortura, que no por sutil, expresa su inhumanidad y carácter abiertamente violatorio de elementales derechos humanos.

Tales personas saben que con ello proveen el caldo de cultivo para exacerbar mis padecimientos médicos.

Alerto a todas las personas de buena voluntad, instituciones y gobiernos sobre el difícil presente que me veo obligado a afrontar y la incertidumbre sobre el futuro inmediato.

No descarto proyectos de mayor crueldad entre los que podrían contarse la probabilidad de un retorno a la cárcel.

La realidad ofrece una perspectiva que oscurece el sentido de una real magnanimidad por parte de las autoridades al hacer del permiso de salida un medio de castigo adicional.

Mientras, busco la manera de lidiar con la desestabilización familiar producto de este nuevo escenario donde hay mucho de aviesas intenciones y nada de una voluntad por cumplir con reglas de respeto a la dignidad del hombre.

Jorge Olivera Castillo
Periodista independiente, integrante del
Grupo de los 75 disidentes implicados en
los sucesos conocidos como La Primavera de
Cuba.

Teléfono: 873-4165, Lunes en tarde y martes en la mañana.

En el Guantánamo de Fidel con miedo
TESTIMONIO
El Mundo 14 de noviembre de 2004

«Mi padre fue comunista, yo no. Pero me ha tocado vivir la misma historia que él padeció. La de ir a la cárcel por disentir». Así comienza su relato Jorge Olivera tras pasar 20 meses en la cárcel por ser «mercenario» de una potencia extranjera

Jorge Olivera Castillo, 43 años, padece todavía la típica desorientación del preso recién liberado. Y él mismo se burla de ese síntoma con una sonrisa bonachona. La misma con la que saluda a sus vecinos de la anciana calle de La Habana Vieja donde ha vivido desde la infancia. El casco antiguo de la capital es un particular reino de este mundo y se rige por el orden de una convivencia tejida con hebras de siglos. Olivera, para las autoridades, es un mercenario de una potencia extranjera que fue condenado, en abril del año 2003, en el proceso realizado contra 75 opositores. Pero en su barrio es un vecino y eso es lo que vale. Y le felicitan porque ya no está en la cárcel.

En el interior de un viejo edificio, en su pequeño apartamento donde es visible todavía que el dueño recién ha retornado de una larga ausencia carcelaria de más de 20 meses, Olivera abre a CRONICA su memoria de preso en la cárcel de Guantánamo.

Éste es su testimonio:

«Mi padre fue comunista, yo no. Pero me ha tocado vivir la misma historia que él padeció. La de ir a la cárcel por disentir. A él lo condenaron a 10 años de prisión en el año 1968, a mí a 18 en el mes de abril del año 2003. Los dos hemos vivido la dura experiencia de ser presos CR (contrarrevolucionarios).

Orlando Olivera, mi padre, era comunista militante del Partido Socialista Popular mucho antes de triunfar la revolución. El gobierno revolucionario, en el año 1968, procesó con la llamada Causa 27 a unos treinta y ocho veteranos comunistas entre los que estaba mi padre.

Ellos disentían de la línea política oficial de ese momento y fueron acusados de ser pro soviéticos en un momento en que había mucha fricción entre La Habana y Moscú. Fueron víctimas de una coyuntura política. No eran demócratas, sólo querían seguir una línea más próxima al modelo de socialismo de Moscú y por eso fueron considerados contrarrevolucionarios.

El proceso contra esos viejos comunistas fue similar, en algunas cosas, al que hicieron contra nosotros (Grupo de los 75 opositores juzgados en abril del 2003). En el juicio contra los comunistas del antiguo PSP se armó un gran show diciendo que los acusados estaban conspirando contra el gobierno (de Fidel Castro) alentados por Moscú. (Al Grupo de los 75 disidentes se les encausó bajo el cargo de conspirar con una potencia enemiga, EEUU., contra el Estado cubano y la soberanía nacional. A Jorge Olivera, según contó a CRONICA, cuando los agentes de la Seguridad del Estado irrumpieron en su apartamento de La Habana Vieja para apresarlo a inicios del mes de marzo del año 2003 sólo encontraron como prueba de su labor conspirativa dos viejas máquinas de escribir, una de ellas rota, con las que redactaba sus notas periodísticas que publicaba en el periódico digital Encuentro, editado por exiliados cubanos en Madrid).


CON PRESOS PELIGROSOS

Después del juicio, en el que sólo tuve la posibilidad de hablar con mi abogado defensor quince minutos antes de iniciarse el proceso, a los que enviaron a cárceles en provincias nos trasladaron en una guagua de turismo con aire acondicionado. Todavía no he encontrado una explicación de por qué nos trasladaron con tanta comodidad. Pero lo que vino después fue la antípoda del confortable ómnibus turístico. El hacinamiento de presos que hay en la cárcel de Guantánamo fue la primera amargura que experimenté. Vivíamos 18 presos en una celda y la mayor parte de ellos eran personas condenados por asesinatos y otros delitos muy graves. Había un solo servicio sanitario, un hueco en el piso, aledaño al dormitorio.

La prisión de Guantánamo está a más de 900 kilómetros de mi lugar de residencia, La Habana. Eso se convirtió en un castigo adicional para nuestras familias dado el escaso transporte interprovincial que hay en el país y el gasto económico que supone.

(La provincia de Guantánamo es una de las más pobres en la isla. Es una región de tierra mayormente árida, casi desértica, con una alta salinidad que afecta el cultivo agrícola haciendo difícil cultivar nada en una tierra yerma. Apenas hay fuentes de trabajo, por lo que muchos habitantes del lugar para sostener la economía familiar tienen que emigrar a otras provincias a la busca de empleos. La cercana Base Naval de Estados Unidos, que ocupa la mayor parte de la bahía de esa zona, fue años antes del triunfo de la revolución un importante enclave para la economía regional tanto por el uso de la mano de obra como por los servicios, de todo tipo, que ofrecía para la recreación de marinos y tropas estadounidenses acantonadas en esta instalación militar).

Después de experimentar, durante 17 días, la difícil y peligrosa convivencia con presos comunes, a los seis que éramos del Grupo de los 75 nos llevaron para ocupar celdas en solitario. Fueron ocho meses y medio en una celda que tenía un metro y treinta centímetros de ancho y de largo unos tres metros. Una vez al día y durante una hora, siempre de uno en uno, nos llevaban a tomar el sol.


FANGO PARA BEBER


La plaga de mosquitos era tan grande que te obligaba a refugiarte en la cama, debajo de la mosquitera, desde el atardecer hasta que llegaba el desayuno a la seis de la mañana. Una especie de cereal y un pedazo pequeño de pan. El agua de beber era fangosa. Dos veces sufrí amebiasis, lo cual agravó mi enfermedad de colón irritable que ya tenía antes de ingresar en prisión.

La comida consistía en arroz o harina de maíz, frijoles colorados que espesaban con harina de pan y algo que eufemísticamente llamaban pasta alimenticia. Era un engrudo de harina mezclada con algo desconocido que a veces estaba putrefacta, tenía un olor terrible. Dos viernes al mes daban como plato fuerte un pedazo de pollo hervido.

Leía mucha literatura y también estudiaba inglés. Los libros eran mis amigos, mi familia. Ellos eran los que me quitaban la angustia, el dolor. Los libros fueron mis aliados.

Después de los ocho meses en solitario, estuve dos meses con presos comunes. Era convivir hacinado con gente que padece graves problemas síquicos y personas potencialmente peligrosas. Era una realidad muy hostil. Había hasta tráfico de drogas, sobre todo de pastillas. Me parecía que estaba viviendo una película de horror.

Algo que está ocurriendo mucho en las cárceles cubanas son las autoagresiones. Fui testigo de muchas de ellas. Las personas llegan a tal estado de enajenación que atentan contra su vida con el fin de obtener una licencia extrapenal. Los métodos son bestiales. Algunos afilaban las cucharas y se autoapuñalaban, otros se tragaban alambres, se inyectaban petróleo o excrementos en las venas. Fui testigo de cómo dos presos comunes derritieron plásticos y nailon y metieron sus manos dentro de pasta caliente. A los dos les tuvieron que amputar las manos, pero consiguieron lo que querían: la licencia extrapenal.

Eran personas de muy bajo nivel escolar. Muchos de ellos analfabetos. La mayor parte de estos presos eran de allí, de Guantánamo, una de las provincias más pobres del país y estos reclusos, además de sufrir el encierro, también pasan mucha escasez porque sus familiares no tienen posibilidad de llevarles comida que pueda mejorar su pobre dieta.

La prisión de Guantánamo alberga cerca de dos mil presos y viven en condiciones que propician los altercados y los hechos de sangre. Es un peligro al que nos enfrentamos los presos políticos o de conciencia ya que nos vemos obligados a convivir con esas personas por decisión de las autoridades. Parece que es una especie de castigo adicional para aquellos que discrepamos del régimen.

Otros cinco meses y medio los pasé en la sala de reclusos del hospital provincial de Guantánamo. Allí las condiciones eran mejores, en la comida, más ventilación y menos personas. Me hicieron chequeos y me dieron el alta a los tres meses pero no me enviaron a la prisión para evitarme el estrés que afecta a mi padecimiento.


PALIZAS A LOS INTERNOS

El traslado desde la cárcel de Guantánamo a la prisión de Agüica, en la provincia de Matanzas, fue una tortura psíquica. A tres disidentes, a pesar de que estaban enfermos, junto con otros presos nos hicieron viajar cientos de kilómetros en una especie de jaula metálica, con apenas ventilación, encima de un camión ruso. Era tanto el calor que hacía allí dentro que teníamos la ropa empapada como de aguacero.

En la cárcel de Agüica me pusieron en la enfermería central. Ésta es una prisión de extremo rigor. Un rigor que no había en la de Guantánamo. Allí pude constatar que había una cierta actitud propensa a la violencia por parte de los guardias de la prisión. Vi golpizas dadas a los presos y también vi a reclusos perder la razón, volverse locos.

Honestamente, yo no recibí maltratos físicos. Con nosotros lo que cometieron más bien fue un maltrato psíquico. Después de tres meses en Agüica, me llevaron al hospital de la prisión del Combinado del Este, en las afueras de La Habana, y a los ocho días me liberaron.

Trabajé durante 10 años como editor en la televisión. Yo era una persona bastante apolítica. Pero, después de los sucesos de la «piristroika» y la «glasnot» en la ex Unión Soviética a fines de los ochenta, comencé a hacerme preguntas y a indagar por cosas y hechos que antes no tenía en cuenta. También ayudó lo que veía en la propia televisión, la censura, la autocensura, los salarios mal pagados, las estrecheces... Todo eso me hizo replantearme mi vida y me llevó a abandonar mi empleo y pasarme a la oposición. En el año 1995, ingresé en la agencia de prensa independiente Habana Press de la cual fui director hasta el momento que me apresaron.


REPUDIADO

Es mucho el sacrificio que hay que pagar en Cuba por ser disidente. Amigos y conocidos evitaban o dejaron de saludarme por temor a buscarse un problema con las autoridades. En el año 1997, me dieron un acto de repudio y me expulsaron del barrio. Vivía en la barriada de Lawton, con la que era entonces mi esposa y por esas situaciones tuve que separarme de ella. No pudo soportarlo.

Lo más duro es que las Brigadas de Respuesta Rápida no me dejaban entrar al barrio a ver a mi hija. Pero a pesar de todo eso no me arrepiento de mi actitud, de la posición que he elegido.

Creo que la influencia de mi padre me marcó mucho para tomar esta posición de ahora. Sobre todo pensaba que mi padre fue encarcelado injustamente y que fue algo oprobioso, que fueron calumniados y difamados igual que hicieron con nosotros. A él y sus compañeros los liberaron después de pasar cuatro años en la prisión. Mi padre salió muy afectado psíquicamente y murió siendo un simple trabajador en una dulcería. Era un ex preso político y sólo podía trabajar en sitios así.

Yo creo que en Cuba tiene que llegar la hora en que disentir del Gobierno no sea considerado un acto criminal. Eso es una humillación al ser humano y sobre todo en el siglo XXI.

He salido de una prisión chiquita para entrar una más grande. No tengo rejas, pero Cuba es como una prisión. Pero a pesar de todo mi sufrimiento juro que en mi corazón no hay odio. Defiendo el mensaje del diálogo y la reconciliación.

Me marcho del país, de mi isla, lo había decidido antes de ir a prisión. No soy una persona sana, aunque aparente lo contrario. Pienso en mi familia, en mi esposa y en lo que han sufrido. Uno también tiene que pensar en la gente que le rodea. He decidido marcharme al exilio y espero que el gobierno cubano no me obstruya la salida».

Transcripción de Ángel Tomás González (Cuba)
http://www.elmundo.es/cronica/2004/478/1102950210.html

BELÉN ESTA DE FIESTA
Liberado con licencia extra-penal Jorge Olivera
Por Aimée Cabrera / HavanaPress

La Habana (www.nuevaprensa.org) - 6 de diciembre de 2004- Jorge Olivera Castillo, periodista independiente y director de la agencia HavanaPress recibió la licencia extra-penal hoy lunes 6 de diciembre a las 8:30 de la mañana.

En la humilde barriada de Belén donde transcurrió toda su vida no puede dar un paso sin ser abordado por un vecino de cualquier edad que le abraza y saluda cordialmente. En espera de una rueda de prensa no deja de sonreír con la ecuanimidad que siempre lo ha caracterizado.

Describe Olivera a HavanaPress los horrores vividos en Guantánamo donde estuvo recluido más de un año cuando tuvo que tratar a presos comunes de alta peligrosidad. Añade el reportero que gracias a su fe su espíritu no decayó y esa fuerza le permitió pasar por la dura prueba que es para cualquier persona la cárcel.

Olivera considera que deben recibir la extra penal todos los presos políticos y de conciencia así como que deben mejorar las condiciones para los comunes ya que en su opinión son deplorables.

Reconoce también que gracias a Dios pudo estar ingresado durante nueve meses en el hospital de Guantánamo, la enfermería de Agüica y, por último, en el Combinado del Este donde las condiciones de vida en general son un tanto mejores. Por esta razón se ve con buen semblante a pesar de las enfermedades crónicas que padece.

Agrega Olivera que agradece todos los esfuerzos de instituciones gubernamentales o no, ya fueran cubanas o foráneas, que han contribuido a la excarcelación de tantos colegas condenados en abril del 2003 y muy especialmente a las “Damas de Blanco” que sabe por experiencia propia que luchan sin descanso por verlos liberados a todos. “No me arrepiento de haber pasado por esta gran prueba. Pienso que éste ha sido mi granito de arena, mi humilde aporte a mi país”, dijo Olivera para concluir.

Nueva Prensa Cubana /Reportó desde La Habana. Aimée Cabrera, HavanaPress.

El régimen de Fidel Castro libera al periodista opositor Jorge Olivera

LA HABANA/6 de Diciembre del 2004
(EUROPA PRESS)/CanariCubanoticias

El periodista independiente Jorge Olivera, quien cumplía una condena de 18 años en prisión, fue excarcelado hoy en La Habana por motivos de salud, informaron portavoces de la disidencia en Cuba.

"Olivera ha sido excarcelado debido a que su estado de salud es muy delicado", dijo Elizardo Sánchez Santa Cruz, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN).

El periodista liberado, de 43 años, fue arrestado en marzo de 2003 junto a otros 74 opositores al Gobierno de Fidel Castro y sometido a juicio sumario tras ser acusado de colaborar con una potencia extranjera. Los tribunales lo sentenciaron a 18 años de prisión.


El recién excarcelado Jorge Olivera considera "determinante" una posición "firme" de la Unión Europea

LA HABANA/6 de Diciembre del 2004
(EP/AFP)/CanariCubanoticias


Las recientes excarcelaciones de disidentes cubanos son fruto de una "posición firme y determinante" de la Unión Europea (UE) hacia al Gobierno de Fidel Castro y de la activa movilización de la oposición interna, según estimó hoy el periodista independientes
Jorge Olivera, liberado este lunes en La Habana.

"Varios elementos se conjugan para que se haya liberado a siete disidentes en estos días, entre los cuales que haya una posición firme y determinante de la UE y la actitud valiente de nuestras madres y esposas", afirmó Olivera pocas horas después de que las autoridades le concediera una "licencia extrapenal".

De 43 años y condenado a 18 años en abril de 2003 junto a otros 74 opositores, Olivera salió de la cárcel con múltiples problemas de salud. "Estoy muy bien de ánimo por estar de nuevo en casa, pero me diagnosticaron trastornos digestivos crónicos, hipertensión arterial de origen nervioso, una hernia de hiato y amebiasis", señaló.

Según Olivera, las excarcelaciones de los últimos ocho días se deben a la "actitud firme de la Unión Europea", que a través del Gobierno español intenta revisar las sanciones que Bruselas impuso a La Habana en junio de 2003, después de la ola represiva lanzada por el régimen de Castro contra la disidencia interna.

"Estaba preso y no tenía mucha información, pero las liberaciones son claros gestos del Gobierno cubano" a Europa, dijo el periodista, ex director de la agencia independiente Havana Press. Sin embargo, advirtió que "la valiente movilización a favor de nuestra liberación por parte de las 'Damas de Blanco', junto a la presión de la prensa internacional y sus denuncias, tienen un papel fundamental en esto".

Las 'Damas de blanco' son un grupo de familiares de disidentes encarcelados que mantienen una activa campaña de manifestaciones, denuncias y actos de resistencia pacífica en la isla en demanda de libertad para sus esposos, padres, hijos o hermanos. "No hay un factor único que explique nuestras liberaciones sino varios, los que aunados permitieron nuestras liberaciones", opinó Olivera.

Sobre su futuro, el periodista disidente dijo que no le queda otro camino que emigrar, pese a que fue excarcelado "sin condiciones". "Tenía una visa de Estados Unidos antes de ir preso, así que voy a reactivar ese trámite y veré si me permiten la salida del país. Aquí ya poco puedo hacer", añadió.

Precario estado de salud de prisionero
Por Aimée Cabrera / HavanaPress

La Habana (www.nuevaprensa.com) 18 de noviembre de 2004 - Jorge Olivera Castillo, periodista independiente y director de la agencia HavanaPress, sostiene cada martes una conversación telefónica con su esposa Nancy Alfaya y en la misma le comenta sobre las condiciones carcelarias en que vive en la prisión de Agüica en la provincia de Matanzas donde mejoras y dolencias se dan la mano sin sentir un restablecimiento total en su estado de salud.

Comenta el reportero que no hay sistematicidad en su derecho a tomar el sol y en que se cumplimente el horario establecido para ello. También ocurren retrasos en sus llamadas telefónicas como ocurrió el martes 9 de noviembre y la comida nada tiene que ver con la dieta que necesita ingerir, producto de sus enfermedades gastrointestinales. Ésta sigue siendo pésima y sin posibilidades de una mejora sustancial.

Para él las condiciones de vida en la cárcel matancera no han sido las más óptimas y a pesar de encontrarse en una fase en que tiene “ciertos beneficios”, éstos no cumplen aún sus expectativas.

Continúa internado en enfermería periodista preso
Aimée Cabrera / HavanaPress

La Habana( www.nuevaprensa.com) 28 de octubre- Jorge Olivera Castillo permanece ingresado en la enfermería del centro penitenciario Agüica, en Colón, municipio de la provincia de Matanzas, sin haber visto realizada la promesa de haber sido trasladado para el hospital municipal como le dijeron altos oficiales, ya hace más de dos meses.

El periodista independiente, que cumplía su condena en el Combinado Provincial de Guantánamo, había recibido allí mejor atención médica desde el momento en que fue ingresado en el hospital provincial y llevaba varios meses haciéndose chequeos y recibiendo tratamiento.

Al momento de su traslado hacia el occidente del país no había terminado algunos tratamientos y tenía pendientes consultas médicas y exámenes que nunca fueron hechos o terminados.

A pesar de que se encuentra en severidad, fase que comienza al tercer año de condena, las mejorías han sido pocas. Un simple análisis, con resultado negativo, dio por terminada la posibilidad de que le hubiesen investigado a profundidad la presencia de parásitos en los riñones que le ocasiona fuertes dolores y le ha afectado la uretra.

Su esposa Nancy Alfaya relata que la cercanía del penal es relativa, ya que el viaje a pesar de ser más corto es incomodo, de Colón a la prisión hay que recorrer otro largo trayecto sin contar con los equívocos producto de la desinformación, que le ha ocasionado tener que caminar aun más con el peso sobreañadido de los paquetes que le lleva cada vez que lo visita.

Olivera ha mejorado en cercanía y en la frecuencia con que verá a sus familiares, también se ha aliviado con un medicamento que se le suministra para los dolores y la inflamación, pero aun está preocupado por ver que las condiciones de higiene y los alimentos distan mucho de tener las condiciones necesarias para lograr una mejoría notable.

Esposa de periodista preso denuncia su estado de depauperación

13 de Octubre de 2004

La Habana – www.PayoLibre.com – Denuncio al mundo el estado de depauperación en que se encuentra mi esposo, el periodista independiente y Director de la Agencia Habanapress, Sr. Jorge Olivera Castillo.

En visita efectuada el lunes 4 de octubre en la prisión de Agüica, en Matanzas, lo encontré muy bajo de peso y pálido, muy quejoso de sus enfermedades y hostigado a pesar de encontrarse recluido en la enfermería de dicha prisión.

En el momento de la visita, un oficial le comunicó que estaba bajo la "mínima" por error que de inmediato pasaba a "severidad", cuestión que enojó mucho a mi esposo, que a pesar de su estado delicado de salud mantiene muy en alto su espíritu.

Antes de ser trasladado de Guantánamo (allí estaba en el Hospital Provincial), el Jefe de la prisión y otro oficial le comunicaron que sería trasladado para Agüica pero que iría directo para el Hospital de Colón, en Matanzas, bajo el régimen de "mínima", sin embargo todo ha sido incierto; esa prisión de máximo rigor es muy estricta con los pesajes, medicinas (de las cuales carece), no permiten llevarle comida elaborada y no le dejan pasar apenas literatura. Solo ha cogido sol en 2 ocasiones y la comida es tan pésima que no puede ingerirla, ya que él padece graves enfermedades gastrointestinales y tiene sus riñones parasitados que afectan ya su uretra.

Les pido que no decaigan en su solidaridad con Jorge Olivera Castillo, porque yo estoy pidiendo una extra-penal para él, que no se la dan y temo por su vida.

Muchas gracias y que Dios los bendiga a todos por su gran ayuda,

Nancy Alfaya Hernández
Esposa de Jorge Olivera Olivera Castillo, prisionero político y de conciencia condenado a 18 años de prisión en la ola represiva de marzo-abril de 2003.


Recrudece Situación de Jorge Olivera

Aimée Cabrera/ HavanaPress -- La Habana, (www.nuevaprensa.com) 12 de octubre- El lunes 4 de Octubre el periodista independiente Jorge Olivera Castillo tuvo visita familiar en la prisión de Agüica de la provincia de Matanzas donde compartió con su esposa e hijo. Justo en el momento del reencuentro familiar el oficial de la seguridad del estado que se hace llamar Peñate aprovecho para decir que a Olivera se le ha cambiado el régimen a severidad porque había estado bajo el de mínima hasta ese momento por equivocación, según relata su esposa Nancy Alfaya Olivera se resistió a la injusta medida a sabiendas que un disgusto podía elevarle su presión arterial. El reportero independiente argumento que estando en la prisión de Guantánamo el jefe de dicha prisión y un alto oficial de la misma le dijeron que una vez en Agüica el pasaría a la fase mínima de rigor.

Alfaya aduce que se encuentra desconcertada con lo ocurrido y con lo depauperado que se encuentra Olivera, pues el mismo ha perdido bruscamente de peso corporal debido a que la alimentación allí es de pésima calidad. También lo nota muy pálido y alega que es debido a que solo lo han llevado a tomar el sol en dos ocasiones. Acota que la promesa que le hizo el capitán Tamayo fue incumplida pues Olivera nunca fue llevado al hospital de Colon y las ultimas pruebas le fueron realizadas sin apenas recursos en el policlínico de la localidad, hecho que tiene muy descontentos tanto al reo como a sus familiares.

En conversación que sostuvo Alfaya con el medico del centro penitenciario este le planteo que la enfermedad de Olivera no era de gravedad, sin embargo ella teme que empeore su estado de salud por el cúmulo de restricciones y carencias existentes allí.

Jorge Olivera sigue ingresado en Guantánamo
28/06/2004
Por Aymeé Cabrera / HavanaPress

La Habana (www.nuevaprensa.com) 28 de junio- El preso político y de conciencia Jorge Olivera Castillo, director de la agencia de prensa independiente HavanaPress, continúa ingresado en el Hospital Provincial de Guantánamo, sufriendo malestares y sin un diagnóstico determinado sobre su enfermedad, aseguró a HavanaPress, su esposa, Nancy Alfaya.

Sus familiares están muy preocupados con el comportamiento de su presión arterial que baja o sube bruscamente. El día que tiene asignado para efectuar la llamada telefónica permitida a su familia Jorge Olivera puede ir a tomar el sol durante una hora, aunque Olivera opina que no es suficiente.

Las condiciones de la habitación donde vive no son las mejores, a pesar de encontrarse en un centro de salud, donde debe existir un ambiente higiénico y cómodo para los enfermos.

Desde hace semanas le habían sido recomendados por los médicos exámenes oculares para establecer si tiene glaucoma o no, pero estos han quedado pendientes inexplicablemente. Jorge Olivera continúa padeciendo fuertes dolores en los ojos y desconoce por cuánto tiempo seguirá hospitalizado.

©Nueva Prensa Cubana / Reportó desde La Habana Aymeé Cabrera / Nueva Prensa Cubana.

Continúa hospitalizado Olivera Castillo
Por Nancy Alfaya Hernández

23 de mayo de 2004

La Habana - www.PayoLibre.com - Escribo para informar sobre mi última visita a Jorge (Olivera Castillo), el día 10 de mayo. La visita se desarrolló en la prisión, a pesar de que aún se encuentra hospitalizado (Jorge se encuentra en el Hospital Provincial de Guantánamo, pero para recibir la visita lo trasladan a la prisión, dicen las autoridades que en el hospital no hay condiciones).

Su estado de ánimo es bueno. Referente a su salud, la presión arterial la tiene descompensada. Ese día la tuvo en la mañana en 80 con 60 (baja), y después de la visita en 160 con 110 (alta). También está padeciendo de fuertes dolores oculares. El día 17 le van a realizar las pruebas para diagnosticar un posible glaucoma.

Está padeciendo también fuertes mareos, posiblemente de origen cervical. Le realizaron una placa de la columna cervical pero aún no le han dado el resultado. El se quejó del bastidor que sostiene su colchón pues está en muy mal estado, al punto que parece una hamaca y pidió una tabla pero su solicitud no ha sido atendida. También pidió una silla pues no tiene dónde sentarse y tampoco se la han dado.

Desde que está en el hospital, hace dos meses, no lo han sacada a tomar el sol.

La comida se mantiene siendo de mala calidad y elaboración.

Su padecimiento de colitis y rectitis se le está manifestando en este momento con mucho estreñimiento y dolores.

No sabe cuánto tiempo más va a permanecer en el hospital pero solicitó que, cuando lo trasladen, lo ubiquen en una celda de aislamiento debido a que dentro de las malas condiciones, de esta forma tendría un poco más de tranquilidad en medio de sus malestares. No ha recibido respuesta aún.

Que Dios les bendiga,
Nancy Alfaya Hernández, esposa de Jorge Olivera Castillo, periodista independiente cumpliendo una condena de 18 años de prisión.

Condiciones actuales de Jorge Olivera Castillo
Por Nancy Alfaya Hernández

13 de abril de 2004

La Habana - www.PayoLibre.com - Desde el pasado 26 de febrero Jorge se encuentra en el Hospital Provincial de Guantánamo. Hasta la fecha le han realizado un drenaje biliar donde le diagnosticaron Giardias en la vesícula. Para esta enfermedad le medicaron un ciclo de Secnidazol. Él me comunicó por vía telefónica que sigue padeciendo los mismos síntomas. Más adelante se le va a repetir el mismo ciclo.

Para los problemas de colitis crónica y los problemas del recto le aplicaron un tratamiento por 15 días de Ozonoterapia. Este no le produjo ningún alivio para sus dolores.

El papiloma que padecía en la lengua le fue intervenido quirúrgicamente. Queda pendiente el examen para confirmar un posible padecimiento de glaucoma cuyos síntomas se le han presentado desde que está en prisión.

La presión arterial se mantiene inestable. El medicamento indicado es el Captopril pero, por no tener en el hospital, se lo sustituyeron por Atenolol.

Ha perdido más de 20 libras de peso. La alimentación en el hospital a pesar de suministrarle el alimento sin sal es deficiente, tanto en su elaboración como en su calidad.

En el hospital faltó el agua durante dos días. Cuando se restableció el servicio, la misma vino contaminada y estuvo así durante varios días.

La próxima visita está planificada para el día 10 de mayo. Su estado de ánimo es positivo, mantiene mucha fe en Dios y se encuentra muy agradecido de la campaña que se ha realizado a favor de la liberación de los prisioneros de su causa.

Para cualquier información más detallada, puede contactarme a través del teléfono 53 (7) 861-0900 o de esta dirección de correo electrónico.

Saludos cordiales,
Nancy Alfaya Hernández
Esposa de Jorge Olivera

Informe sobre la situación de Jorge Olivera Castillo
Por Nancy Alfaya

28 de marzo de 2004

La Habana - www.PayoLibre.com - Les escribo para ponerlos al tanto de la situación actual de mi esposo Jorge Olivera Castillo. El mismo se encuentra hospitalizado desde el 26 de febrero en el Hospital Provincial de Guantánamo.

En lo que va de año no le han dado permiso para seis de las llamadas telefónicas que le correspondían. Ante la transgresión de su derecho de llamar telefónicamente a sus familiares, el pasado viernes 19 de marzo, se puso en huelga de hambre junto a Nelson Aguiar Ramírez, ambos prisioneros de la misma causa y hospitalizados en el mismo centro y en diferentes salas. Cada uno usó un pulóver blanco con un cartel dibujado a mano que decía "Preso Político". Las autoridades les quitaron los mismos y le prometieron a Jorge sacarlo al teléfono al día siguiente. Cuando fue conducido al mismo se encontraba sin corriente. A Nelson Aguiar se le condujo a una celda de castigo en la prisión.

La posibilidad de llamar por teléfono se concretó finalmente el pasado viernes 26 de marzo. En dicha llamada me comunicó que le están haciendo un chequeo médico. Le realizaron una rectoscopía, examen que ya él se había realizado el año anterior, estando en libertad, y que le repitieron a pesar de ser una prueba dolorosa para confirmar el diagnóstico. Este segundo examen confirmó el diagnóstico del anterior: Colitis Inespecífica. La doctora le dijo que este padecimiento estaba asociado al estrés para lo cual le recetaron Clorodiazepóxido y que tenía que "poner de su parte". Le recetó también Duralgina para los dolores que nunca han cesado desde que está en prisión. La Duralgina no es el medicamento indicado para los dolores de músculos lisos, sino el Papaver o algún similar. Yo le envié en esta semana este medicamento y no lo aceptaron aduciendo que ellos le están suministrando medicamentos y que no era necesario. Ante esta situación Jorge continúa padeciendo dolores y sin la medicamentación correspondiente para ello.

Relacionado con la hipertensión arterial le cambiaron el tratamiento de Captopril, en falta en el hospital, por Atenolol. Yo envié Captopril al hospital y fue rechazado también con el mismo argumento.

Hace más de un año, estando él en libertad, le habían sido diagnosticados en el Instituto de Gastroenterología padecimientos de Hernia Hiatal, Reflujo Gástrico y problemas funcionales en la vesícula. Ahora, en el hospital le realizaron una placa con el objetivo de confirmar el anterior diagnóstico que arrojó como resultado la ausencia de las anteriores enfermedades. No se le realizaron exámenes más exhaustivos y los síntomas de malestar gastrointestinal permanecen.

Desde que está hospitalizado contrajo una alergia en la vista que le produce irritación y picazón. Como tratamiento le recetaron Benadrilina Antihestamínica y los síntomas permanecen.

Le detectaron principio de Glaucoma y tiene fijadas las fechas 12 y 24 de abril para realizarles las pruebas correspondientes.

Estando en el hospital se le presentó un Papiloma en la lengua. El mismo le va a ser intervenido quirúrgicamente. Aún no está fijada la fecha.

El hospital está lleno de cucarachas, llamadas comúnmente alemanas.

La comida es deficiente.

Recientemente lo visitó un oficial de la Seguridad del Estado de la provincia. El se quejó al mismo por las condiciones en que se encuentra. Le planteó que se sentía doblemente torturado por la lejanía y por sus condiciones de salud./ Gracias por todo lo que están haciendo a favor de la liberación de estos presos.

Que Dios los bendiga,
Nancy Alfaya

En precario estado de salud periodista independiente encarcelado

LA HABANA, 6 de enero (www.cubanet.org) - El periodista independiente Jorge Olivera Castillo, de 42 años, convertido en preso político y de conciencia por la represión del régimen castrista, mantiene un precario estado de salud.

El reo de conciencia, quien permanece en una celda aislada de la cárcel provincial de Guantánamo, presenta el colesterol alto, tiene jiardias intestinales que le ocasionan fuertes dolores abdominales; además, le detectaron en un análisis de orina el parásito Escheriacia coli, dijo su esposa Nancy Alfaya Hernández, que logró hablar con él vía telefónica el pasado 2 de enero.

Estos nuevos padecimientos de Olivera Castillo agudizan su dolencia crónica gastrointestinal y su severa hipertensión arterial, por los que no recibe la dieta alimentaria requerida.

Jorge Olivera Castillo, director de la agencia de prensa independiente Habana Press fue condenado a 18 años de prisión en abril del año pasado.


SEXO DÉBIL, ALMAS FUERTES

Ilustrísimas damas,
he renunciado a continuar
por las obtusas avenidas del silencio.
Con la torva indiferencia
he roto a partir del sugerente consejo
llegado en las olas del deber.

Permítanme contemplar
sus leoninas voluntades,
los destellos de su perseverancia,
el lustre de esa avalancha de actitudes
alumbrando la geografía de la razón
y los señoríos de la historia.

Todo pureza, valor consecuente,
amor eficaz, lealtad imperecedera, compromiso vital.

Perennes como un suntuoso jardín del paraíso,
así las distingo desde el rincón más oscuro de la dictadura.

Aquí, con la destreza de un artista pleno,
descuartizo la roca del anonimato
para hacerle a cada una un pedestal.

 

CONDICIONES DE VIDA QUE NO MEJORAN
19/11/2003/ Por Aymeé Cabrera/ HavanaPress

La Habana (NPC), noviembre 19 - Las condiciones de vida para los reclusos de la prisión Provincial de Guantánamo, al oriente de la isla, son cada vez peores, señala a HavanaPress la esposa del periodista Jorge Olivera.

Nancy Alfaya visitó a Olivera el martes 11 de noviembre y constató que su cónyuge tenía toda la cara picada por insectos; las hormigas bravas, roedores y alacranes son dueños de las celdas y hacen sus estragos.

Por otra parte, después de las fuertes lluvias que afectaron la localidad no ha sido chapeada la parte trasera del penal, incrementándose las nubes de mosquitos que hacen difícilmente habitable el recinto.

La esposa del director de la Agencia HavanaPress acota que todos los condenados se quejan de la mala cocción y la calidad de los alimentos, ninguno sabe con que está hecha una pasta que les dan por proteína animal y desconocen cual es el pescado de infinitas espinas que nadie logra degustar.

Olivera Castillo finalizó la programación de visitas asignadas para este año y debe esperar hasta el 2004 para ver a sus familiares. Y su esposa aún no posee el calendario de visita para el próximo año.

El único aliciente para ambos será enviar o recibir cartas y conversar por teléfono cada semana. Afortunadamente ya fue autorizado a recibir asistencia religiosa que será dada por un sacerdote católico.

Nueva Prensa Cubana (www.nuevaprensa.org)/ Reportó desde La Habana, Aymeé Cabrera/ HavanaPress.


En mal estado de salud periodista independiente
13/06/2003

Por Adela Soto / Nueva Prensa

La Habana (http://www.nuevaprensa.com/), Junio 13- El periodista Independiente Jorge Olivera Castillo, director de la Agencia HavanaPress en la capital del país, según firman fuentes familiares, se encuentra en crítico estado de salud en la prisión Combinado de Guantánamo, donde cumple l8 años de privación de libertad por el supuesto delito de "atentar contra la integridad territorial".

Señalan las fuentes que Olivera Castillo ha bajado más de 30 libras de peso, tiene la piel de color grisáceo a causa de las continuas pérdidas de sangre que tiene a través de las múltiples diarreas y por las vías urinarias.

Se conoce que el periodista padece de una rara enfermedad del colon que produce colitis ulcerosa crónica, y que se ha agudizado debido al estrés que le produce su injusto encierro y a las infrahumanas condiciones de higiene de ese centro penitenciario. Olivera Castillo además sufre de anemia y presentar síntomas parasitarios de giardias y de la bacteria E-coli.

Aseguran que las condiciones de la celda donde cumple la larga condena el periodista independiente, mide tres metros de largo por uno de ancho y el sanitario es un agujero que permanece lleno de heces por la carencia de agua. Además el calabozo no posee luz eléctrica, ni otro tipo de alumbrado, lo que sí sobran son los mosquitos y los piojos, chinchas y parásitos.

Jorge Olivera Castillo que en el momento de su detención esperaba la autorización del gobierno cubano para salir del país [desde octubre del 2002 poseía un visado] por el plan de refugiados de la oficina de intereses de los Estados Unidos, fue detenido el 18 de marzo junto a más de una veintena de colegas, y juzgado y condenado el pasado 4 de abril.

La prisión Combinado de Guantánamo se encuentra en la oriental provincia de Guantánamo a 910 kilómetros al este de La Habana.

©Nueva Prensa Cubana / Reportó desde La Habana Adela Soto / Nueva Prensa.

 

Empeora salud del periodista encarcelado Jorge Olivera

LA HABANA, 23 de mayo (www.cubanet.org) - Jorge Olivera Castillo, director de la agencia de prensa independiente Havana Press, que fue condenado durante la reciente ola represiva a 18 años de prisión, ha bajado más de 30 libras de peso y padece continuas diarreas sanguinolentas, el color de su piel es grisáceo y su aspecto es preocupante, informó su esposa, Nancy Alfalla Hernández al regresar de la visita al centro penitenciario.

Olivera se encuentra encarcelado en la prisión Combinado de Guantánamo, de la oriental provincia de Guantánamo, donde también están presos los periodistas independientes Víctor Rolando Arroyo y Oscar Espinosa Chepe, condenados a 26 y 20 años, respectivamente. Espìnosa Chepe se encuentra gravemente enfermo, con cirrosis hepática entre otros padecimientos.

La señora Alfalla entregó la historia clínica de su esposo a los oficiales de la prisión, además de los medicamentos que necesita, pero le dijeron que no era necesario. Olivera padece de una colitis ulcerativa provocada por el estrés, anemia, giardiasis, fiebre, sangramiento en la orina y dolor debido a una bacteria, echericha coli, que presenta en los riñones.

Olivera refirió a su esposa las condiciones de su celda, que mide tres metros de largo por un metro y medio de ancho, tiene un hueco que sirve como servicio sanitario y permanece lleno de heces fecales debido a la falta de agua, y como consecuencia atrae a moscas y mosquitos. La celda carece de alumbrado.

El periodista y su familia habían sido acogidos por el plan de refugiados políticos de Estados Unidos desde octubre de 2002.

 


CONTINUACION DE LA BIOGRAFIA
En mayo del 2001 funda, junto a otros periodistas independientes, la Sociedad "Manuel Márquez Sterling", siendo vicepresidente de la misma.
Es miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Ha publicado sus artículos en CubaNet, Revista Hispanocubana, Encuentro en la Red, El Nuevo Herald, Diario las Américas, El Disidente, Carta de Cuba, entre otras.
Pertenece al Proyecto de Nueva Prensa Cubana.
En el año 2001 es premiado por el Colegio de Periodistas de Miami.
En mayo del 2002 participa en el concurso literario "El Heraldo", convocado por el Proyecto de Bibliotecas Independientes, presentando un cuento "Armas blancas" y en género de periodismo "La vanguardia rota". Los mismos fueron premiados y publicados en el libro: "Ojos abiertos", lanzado en noviembre del 2002 en Miami y en diciembre de ese mismo año en la Feria de Guadalajara en México.
Entra en el Plan de Refugiados para Estados Unidos en octubre del 2002 llevado por el hostigamiento al que estaba siendo sometido y por su estado de salud. En febrero de 2003 se inicia como masón en la Logia Enrique Llansó Ordóñez. Es un hombre noble, sencillo y familiar.
Detención y Condena
El 18 de marzo del 2003 fue arrestado en la ola represiva desatada en Cuba en este mes. A las 3:45 p.m., cinco agentes de la Seguridad del Estado y dos miembros del Comité de Defensa de la Revolución, vecinos de la cuadra, presentaron una orden de registro en el domicilio de la tía de su esposa donde se alojaban esporádicamente así como en su vivienda. Inmediatamente se sumaron más agentes de la Seguridad del Estado, invadiendo cada espacio del apartamento y obstruyendo la circulación por el pasillo del edificio. En total fueron 17 agentes, dos de ellos uniformados, y el resto de civil además de un fotógrafo y un camarógrafo.
Registraron minuciosamente cada rincón, objeto y pertenencias nuestras. Ocuparon una cámara de vídeo V8 (Cannon), ocho cassettes de vídeo (dos de contenido familiar y seis sellados), un radio de bandas portátil marca Tecsun con su cargador y baterías, una máquina de escribir antigua, una linterna, fotografías en las que aparecía junto a personal diplomático norteamericano, personalidades de la oposición interna y personales y los cuatro pasaportes correspondientes a Jorge, esposa e hijos.
También se llevaron todas las revistas, periódicos, escritos, crónicas y libros donde aparecían publicados sus trabajos. Además de otras publicaciones de contenido político, económico y social y material de oficina.
Este registro duró cuatro horas y media al término de las cuales se lo llevaron para su domicilio en la Habana Vieja. En este lugar efectuaron la misma operación y ocupando similares objetos con el mismo tiempo de duración.
Lo detienen en el Organo Oficial del Ministerio del Interior "Villa Marista". Las visitas comienzan a la semana cada martes, por espacio de diez minutos durante los 36 días que estuvo en ese lugar. Cada visita se desarrollaba con dos o tres oficiales presentes con la advertencia previa de que la visita sería interrumpida de tratarse algún tema referido al caso.
El cuatro de abril se celebró el juicio sumarísimo en el tribunal de Marianao. En el mismo fueron juzgados tres periodistas más de la misma causa. Fungió como abogado defensor Antonio Lorenzo Hernández. Jorge Olivera, como el resto de los periodistas y opositores detenidos, no tuvo la oportunidad de conocer a su abogado hasta el mismo día del juicio, cinco minutos antes de comenzar el mismo. El abogado, asignado por el Bufete Colectivo, tampoco tuvo tiempo de profundizar en el caso para la defensa que le fue asignada una semana antes del juicio.
La petición por la defensa fue de una multa de la cuantía que dispusiera el tribunal y la libertad. La petición fiscal fue de 15 años de privación de libertad. El juicio duró ocho horas sin acceso a la prensa ni a familiares fuera del primer grupo sanguíneo.
El siete de abril su esposa, Nancy Alfaya recoge la sentencia en el Tribunal Provincial de la Habana junto a otras esposas de sus compañeros de causa. Allí estaba presente la prensa extranjera acreditada en Cuba y representantes femeninas de la Brigadas de Respuesta Rápida armadas con palos con el propósito de intimidar y/o atacar a las esposas. La prensa rodeó a las esposas para evitar que una agresión física tuviera éxito.
La condena de su causa (número 14 del 2003), fue modificada a 18 años de privación de libertad (tres años por encima de la petición fiscal). Se le imputan delitos contra la Seguridad del Estado, la Independencia Nacional y la Economía de Cuba de la mencionada Ley 88.
A pesar de que se sabía que el proceso completo estaba amañado se realizó la apelación antes de las 72 horas estipuladas. La respuesta a la apelación tardó 15 días, más de una semana de lo estipulado y su resultado fue una ratificación de la condena.
Condiciones de encarcelamiento
El 25 de abril fue trasladado al Combinado Provincial de Guantánamo, un centro penitenciario en la provincia de Guantánamo, la más oriental del país, a más de 1000 kilómetros de distancia de su lugar de residencia. Esto es un atropello adicional a sus familiares que pese a las dificultades de transporte existentes en Cuba se ven necesitados de trasladarse para las visitas.
En un inicio se les colocó en un destacamento junto a presos comunes. Allí permanecieron cerca de 10 días trasladándolos posteriormente a celdas de aislamiento.
Las visitas familiares están programadas cada tres meses y limitadas a dos horas de duración y las visitas matrimoniales cada cinco meses y restringidas a tres horas.
La ayuda de alimentos que su familia le entrega en la visita está limitada a 30 libras (13,6 Kg.) incluyendo los artículos de aseo personal. Con esta medida se le somete a una situación de hambre dada la pésima alimentación que recibe en la prisión. Los horarios de comida son: 6:00 a.m., 10:00 p.m. y 3:30 p.m. Las mismas son mal elaboradas y en ocasiones se encuentra en mal estado.
Su correspondencia es sistemáticamente violada y la literatura que recibe es censurada. No tiene derecho a ver televisión ni a poseer un radio. Las llamadas telefónicas se realizan cada viernes durante 25 minutos.
La celda tiene dos metros de ancho por tres metros de largo, no posee luz eléctrica y se mantuvo tapiada hasta el mes de septiembre. La misma es húmeda, posee serios problemas de filtración y posee como servicio sanitario un baño turco (un orificio en el suelo). Está habitada por toda clase de insectos y roedores: mosquitos, hormigas bravas, arañas, cucarachas, escorpiones, avispas y ratas. Asociado a esta proliferación de insectos está una zanja fangosa con vegetación colindante con su ventana.
El agua no es potable, su textura y coloración es fangosa y está inevitablemente contaminada.
Son sacados al sol individualmente una hora diaria y colocados en un soleador que consiste en una celda enrejada, sin techo. Muchas veces son sacados a una hora en que los rayos del sol ya no alcanzan el "soleador" y por este motivo se niegan a salir.
Hasta la fecha no les han permitido la asistencia religiosa.
Estado de Salud
Desde el año 1999 comienza a padecer de diferentes enfermedades gastrointestinales. Fue ingresado en el Hospital "Julio Trigo" y en el Instituto de Gastroenterología.
Se le han realizado numerosas pruebas como Drenaje Biliar, Endoscopía, Colonoscopía, Citoscopía, Biopsias, Ultrasonido, Placas y otros análisis médicos.
A partir de estos estudios le fueron diagnosticados los siguientes padecimientos:
- Colitis Crónica
- Rectitis Inespecífica
- Hernia Hiatal
- Reflujo Gástrico
- Problemas Vesiculares
- Amebiasis
Estas enfermedades se han acrecentado con los años y le provocan fuertes dolores. Le fue indicado un tratamiento de Ozonoterapia unos días antes de su detención que no se pudo llevar a cabo.
Ha seguido diversos tratamientos medicamentosos con Sales Biliares, Domperidona o Motellium, Papaver o Buscapina (para dolores de músculos lisos), Vitaminas C, E y multivitaminas.
Tiene prescrita una dieta médica que consiste en viandas, proteínas y vegetales, todo esto bajo una rigurosa higiene y distribuidos en seis comidas al día.
Por las condiciones de encarcelamiento mencionadas le es imposible seguir los tratamientos elementales que requiere su enfermedad. La higiene, la dieta y la medicación no se cumplen. En la prisión sólo se le han suministrado antiparacitarios. Se encuentra sometido a constantes dolores.
Ultima visita
El día 11 de noviembre tuvo lugar la visita familiar. En ella su esposa lo encontró con el mismo estado de ánimo de costumbre: positivo, firme, valiente y con mucha fe en Dios. Allí le comunicó que su estado de salud se mantiene igual y que se encuentra pendiente de un chequeo médico en el que le quieren repetir algunas de las dolorosas pruebas a que ya se había sometido a lo que él se niega.
Junto a los siete prisioneros de conciencia que se encuentran en su misma prisión realizan un culto religioso diario en alta voz para que a pasar del aislamiento todos puedan escucharse y fortalecerse espiritualmente.
Además hacen un debate de temas políticos, sociales o económicos para mantenerse informados y con sus mentes activas.
Ha escrito 19 poemas de amor dedicados a su esposa, 11 poemas contestatarios, dos artículos y una crónica desde la prisión.
La próxima visita familiar le corresponde el 8 de febrero del 2004.