
Este portal es el eco del
cubano que vive en la verdad.
Síntesis Biográfica de Ernesto Borges Pérez
Nació
el 23 de marzo de 1966 en San José de las Lajas, provincia Habana. Cursó
estudios primarios y secundarios en las escuelas “Playa Girón”
y “Antonio Maceo” en el municipio Cerro de Ciudad de La Habana.
Cursó la enseñanza media superior en el Preuniversitario del MININT
en el municipio especial de Isla de la Juventud y en el municipio Cabaiguán
de la provincia Sancti Espiritus. Por sus resultados escolares y por su vocación
personal fue enviado a Moscú para pasar la escuela superior del KGB que
terminó con expediente dorado.
A su regreso a Cuba fue ubicado en la Dirección General de la Contrainteligencia
en el municipio Boyeros. Al año es trasladado para el Dpto. 1 como analista
y por sus relevantes resultados lo nombran primer oficial en el trabajo de enfrentamiento
a la Oficina de Intereses de los Estados Unidos de América, donde elaboró
la política de enfrentamiento en 1998. Integró el equipo de trabajo
que investigó, procesó y sancionó al norteamericano Robert
Vesco, quien fue protegido del gobierno cubano.
El proceso de evolución ideológica contra el sistema totalitario
comienza durante su estancia en Moscú, donde se estaba desarrollando
el proceso de la “perestroika” y la “glasnost” y pudo
conocer la corrupción de la nomenclatura en la dirección del país
y de los órganos de la KGB.
En Cuba pudo constatar la similitud entre la dirección de ambos países
y decide combatir el sistema desde dentro de la contrainteligencia, asumiendo
el enorme riesgo que esto implicaba, pues por ser militar podía ser condenado
a pena de muerte.
Por su trabajo en el departamento donde se preparaban los agentes encubiertos
que luego serían infiltrados en Estados Unidos pudo recolectar y organizar
información sensible que pensaba entregar a funcionarios de la Oficina
de Intereses, pero al fallarle los mecanismos de entrega que había planificado
y los mismos cayeron en manos de oficiales de la seguridad del Estado, por lo
cual la acción no se produjo.
Dirección de Ernesto y su hermano Cesar:
Calle Cádiz # 121 apto. 5 e/ San Joaquín e Infanta, Cerro, Ciudad
de La Habana, Cuba.
Teléfono: (537) 878 4143.
Dirección
del padre Raúl Borges:
Calle 25 # 571 apto. 702 e/ H y G, Vedado, Plaza de la Revolución, Ciudad
de La Habana, Cuba.
Teléfono: (537) 830 2746
Continuación de Síntesis biografica de Ernesto Borges Pérez
ARTICULOS:
Denuncia
ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU
Continúan
atropellos contra ex-capitán de la contrainteligencia
Padres
de preso político denuncian férrea censura
Carta
al Padre Mario
Ratificación
de plan de asesinato al preso político
Carta
al Coronel Alfonso
Ernesto
Borges amenazado de muerte
Nota Informativa
Condenado
a 30 años ex oficial de la seguridad
CUENTOS:
El
Aprendiz
La
Intrusa
Denuncia
ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU
18 de diciembre de 2005
La Habana – www.PayoLibre.com – Denunciamos ante el mundo el trato degradante e inhumano que se viene aplicando contra el preso político ERNESTO BORGES PÉREZ, condenado a 30 años de privación de libertad, sanción que extingue desde el 14 de enero de 1999.
Ernesto Borges se encuentra confinado en la prisión de máxima seguridad de Guanajay en provincia Habana, donde se le mantiene en solitario desde el 7 de julio de 2004 y siendo asmático crónico lo mantienen en una celda pequeña que asemeja una jaula para animales y sin ventilación. Le mantienen censurada parte de la correspondencia con su familia, así como la negativa de la literatura extranjera y en inglés. No le otorgan los beneficios que le corresponden.
Es visitado con frecuencia altos oficiales del Ministerio de Interior para conminarlo a que desista de sus ideas contrarias a la dictadura que rige los destinos de Cuba.
El 29 de julio de 2004, el entonces director del penal, Tte. Coronel Wilfredo, le manifestó que él (Ernesto) no sobreviviría a los cambios políticos en Cuba. Esta amenaza de muerte le fue ratificada posteriormente por el Coronel Alfonso, director de Cárceles y Prisiones de provincia Habana.
Recientemente el Tte. Coronel Peña, nuevo director del penal, le manifestó que podían ubicarlo en el área con presos comunes y esto pondría en peligro su vida.
Como se
puede apreciar a mi hijo después de haber extinguido más de 7
años de la sanción lo mantienen en una situación muy parecida
a la de los reclusos en el corredor de la muerte.

Raúl Borges Álvarez
Padre del preso político Ernesto Borges Pérez.
Continúan
atropellos contra ex-capitán de la contrainteligencia
Por Raúl Borges
26 de junio de 2005
La Habana – www.PayoLibre.com – Continúan los atropellos, trato degradante y violación de los derechos humanos del preso político y ex-capitán de la Dirección General de la Contrainteligencia Ernesto Borges Pérez, y de sus familiares allegados.
En la visita del 22 de junio de 2005, el primer Tte. Valle, jefe del área especial de la prisión de Guanajay, nos comunicó que cumpliendo lo establecido en el reglamento de prisiones a partir de ese momento teníamos que sentarnos alejados de Ernesto y, por lo tanto, se nos privaba de compartir el cariño y el amor familiar en ese breve tiempo, así como compartir asuntos familiares que tengan carácter privado.
Ernesto respondió que esa acción represiva aumentaba el atropello, ensañamiento y violación de los derechos humanos contra él y sus padres, obedecía a que no habían podido doblegar sus ideas contestatarias después de 7 años en prisión, ni consumar el plan de destrucción psicológica que se le sigue desde que estaba en el órgano de Instrucción de Villa Marista. Que medidas como esta demostraban la debilidad y decadencia del régimen.
Destacó Ernesto que el régimen podrá ejecutar el plan de asesinato que le fue anunciado por el Tte. Coronel Wilfredo, Director del penal de Guanajay, el 29 de julio de 2004 y ratificado posteriormente por el Coronel Alfonso, Director de Prisiones de provincia Habana, y “podrían enterrarme en esa área de la prisión”, pero también tendrían que apuntar hacia ese lugar y decir: lo asesinamos, pero nunca pudimos doblegarlo ni matar sus ideas, ni obligarlo a traicionar a su patria y a su pueblo.
Después de 7 años en prisión a Ernesto se le niegan los beneficios establecidos en el reglamento del sistema penitenciario de Cuba, se le censura la correspondencia, lo mantienen en una pequeña celda semejante a una jaula para animales; le limitan los servicios religiosos, planteándole el capitán Omar de la Seguridad del Estado al sacerdote Noel Mújica que la jefatura de la Seguridad no permitirá que Ernesto sea bautizado.
El médico del penal le puso un tratamiento a Ernesto para tratar de aliviar el dolor y la inflamación en el cuello que padece por las condiciones infrahumanas en que permanece en la celda.
Raúl Borges es padre
del preso político Ernesto Borges.
Padres
de preso político denuncian férrea censura
La Habana – www.PayoLibre.com – 30 de mayo de 2005
Denuncia ante la opinión pública nacional e internacional:
La seguridad del Estado censura carta de condolencia sobre la muerte del santo padre Juan Pablo II, mientras intensifica plan de destrucción psicológica contra el preso político Ernesto Borges Pérez.
El preso político y ex-capitán de la Dirección General de la contrainteligencia cubana Ernesto Borges Pérez, quien se encuentra confinado en la prisión de máximo rigor de Guanajay en provincia La Habana desde el 22 de junio de 1999, extinguiendo una sanción de privación de libertad de 30 años por un presunto delito de espionaje que no llegó a consumarse, le fue censurada una carta de condolencia que quería hacer llegar al Vaticano como cristiano por la muerte de su santidad Juan Pablo II.
El sacerdote católico Noel Mujica, que brinda los servicios religiosos a Borges Pérez, fue informado por el capitán Omar de la seguridad del Estado “que la entrega de esa carta la tenía que aprobar Villa Marista”.
En dicha carta Borges Pérez resaltaba que fue lo que representó el Papa para el fortalecimiento de la fe cristiana, no dejando que influenciaran en él tanto las dictaduras de derecha como de izquierda, a las cuales se opuso. Que el Papa denunció la detención de 75 opositores pacíficos en Cuba, así como la ejecución de 3 jóvenes que intentaron abandonar el país mediante el secuestro de una lancha.
Resalta Borges el valor que tuvo la visita del Papa a Cuba y sus sermones ante el pueblo, pidiendo “que Cuba se abriera al mundo y el mundo a ella”, así como a “no tener miedo” y que fueron muy importantes los mensajes que todos los años el Papa hacía llegar a la población penal en Cuba.
También hacía referencia a que el 29 de septiembre de 2004 el Vaticano a través de su Secretario de Relaciones Exteriores, Angelo Sodano, pidió a la ONU implementar intervenciones humanitarias en aquellos países que sus pueblos necesitaran el apoyo internacional.
A Borges Pérez se le mantiene con todo rigor un plan de destrucción psicológica, permaneciendo 23 de las 24 horas del día en una pequeña celda que se asemeja a una jaula de animales, y el poco tiempo que coge el sol lo hace también en una pequeña área enrejada.
Le aplican una férrea censura a la correspondencia, en especial la que sostiene con sus familiares allegados, ocupándosele cartas y la escritura de cuentos, no dejándole desarrollar sus dotes profesionales, pretextando que tienen contenido político. No le entregan literatura extranjera incluyendo periódicos, revistas ni escritos en inglés.
Le hacen requisas constantemente, no le permiten tener radio para oír música de su país y la televisión la tiene que ver en condiciones muy difíciles.
Pesa sobre la él la amenaza de asesinato que le fue anunciada el 29 de julio de 2004 por el Tte. Coronel Wilfredo, director del penal de Guanajay: “ante posibles cambios políticos en Cuba”.
Teniendo en cuenta la férrea censura que mantiene la seguridad del Estado sobre este preso político, con un prolongado encierro, aislamiento, condiciones infrahumanas y perenne amenaza de muerte por el director del penal, consideramos que pone en peligro la vida y la psiquis de nuestro hijo; por lo cual sus padres, Raúl Borges Álvarez e Ivonne Pérez Díaz hacemos esta denuncia ante la opinión pública nacional e internacional.
Ciudad de la Habana, 30 de octubre 2004.
Padre Mario: Reciba un fuerte abrazo.
Me sentí muy feliz de poder hablar con usted ayer. Fue una conversación muy provechosa y reconfortante. Muchas gracias por sus reflexiones y consejos. Muchas gracias por su aliento espiritual y sus mensajes de fe. También le agradezco sus dos últimas cartas.
He pensado mucho en lo que hablamos y le agradezco profundamente y le agradezco al SEÑOR esos minutos que me ha concedido para que hablemos.
Le reitero una vez más mi gratitud por los libros que me envió, y de manera especial por las atenciones que tuvo con mi hija Paola y con mi padre, cuando fueron a su Iglesia. Mi hija Paolita quedó muy contenta con la visita a la Iglesia de San José de las Lajas. Y usted le causó muy buena impresión.
En las últimas conversaciones que tuve con la niña le insistí en que además de esforzarse por ser una buena estudiante y una profesional capaz en el futuro, tratara de crecer en espiritualidad. Le hablé de la importancia de orar, de hablarle al SEÑOR, de compartir con Él sus sueños, sus retos, victorias y esperanzas.
Le expliqué a mi hija como lamentaba mis años pasados de ateo y de los beneficios que se obtenían al intentar vivir de la mano del SEÑOR.
Le pido a Dios que ilumine con su gracia y su sabiduría divina a mi hija.
Padre, me ha llegado al alma la partida de la niña. Si algo me reconforta es saber que eso también es voluntad del SEÑOR, y en las decisiones del SEÑOR siempre hay mucha sabiduría, amor, misericordia y justicia.
En medio de la situación especial que vive Cuba y en medio de mi propia situación, el SEÑOR les ha concedido a mi hijita y a su mamá el privilegio de ir a vivir a un país con mayores seguridades. Mi hija está ahora en un ambiente seguro, que yo no podré ofrecerle mientras esté preso. ¿Qué más le puedo pedir al SEÑOR?
He encontrado mucho apoyo y consuelo en el SEÑOR, y sigo avanzando en el propósito de vivir cada día más de su mano.
San José María Escrivá de Balaguer en "camino" hace varias reflexiones sobre nuestra tendencia natural a aferramos a los consuelos humanos y sobre la importancia de abandonarnos en las manos del SEÑOR.
Aceptar que se haga siempre
la voluntad de Dios, e incluir en esa voluntad divina la suerte de nuestros
seres queridos y familiares cercanos es un paso fuerte en la fe.
Me estoy esforzando muchísimo y aunque es difícil asimilar y hacerse
a la idea de ese abandono total en las manos de Dios, el solo intento me trae
fuertes oleadas de paz interior.
Yo extraño a mi hija pero me siento feliz en lo más intimo.
Amo intensamente la vida y me preocupo si la siento amenazada, pero soy feliz en lo más intimo porque vivo apegado a la verdad, al SEÑOR, aunque eso me cueste la vida terrenal.
Como bien usted me decía
ayer, estoy en los primeros pasitos de mi infancia espiritual. He vuelto a nacer
y trato de poner todas mis decisiones ante la consideración del SEÑOR.
Le confieso que la literatura religiosa que usted y Candy me han enviado me
ha ayudado muchísimo a comprender los senderos de la fe, a auto disciplinarme
sobre determinadas reacciones y reflexiones de fe; así como a descubrir
puntos de coincidencia en determinados momentos de mi crecimiento espiritual,
y el de otros hermanos de fe.
Leí con atención el libro "las manos vacías, el mensaje de Teresa de Lisieux" de CONRAD DE MEESTER.
Desde el punto de vista de redacción me resultó un poco denso. No se si es porque no tengo formación teológica o porque el autor escribe en un lenguaje académico muy elevado. Pero me resultó muy interesante la vida de esa joven de 14 años que decidió consagrarse al SEÑOR y murió de 24 años de tuberculosis.
Pude percatarme de que
en el libro "camino" San José María utiliza muchas de
las reflexiones y conclusiones teológicas de la experiencia personal
de Santa Teresita.
Como le dije ayer, me he quedado con el deseo de poder leer la autobiografía
de esta santa. Es un regalo del SEÑOR que haya llegado hasta nosotros
ese documento.
El desprendimiento y la entrega de Santa Teresita al SEÑOR con sólo 14 años me impresionó, a pesar de que provenía de una familia con fuerte vocación cristiana.
Me quedé con la duda de si ella abandonó o no el claustro algún momento para cuidar a su padre enfermo y moribundo.
Le confieso que me siento más atraído por los hermanos de fe que hacen retiros espirituales, pero no se aíslan totalmente de la sociedad. Pero no por eso subestimo esa experiencia tremenda de Santa Teresita.
Su decisión fue también voluntad del SEÑOR y quizás por eso su autobiografía vino a la vida y trascendió en el tiempo.
Ahora deseo agradecerle
el crucifijo y el rosario de madera. ¡Muchas gracias!
Le agradecería que si puede hacerme llegar otros rosarios de madera para
obsequiarlos a hermanos de fe, me envíe uno o dos. Ayer olvidé
decírselo por teléfono.
Aquí va una carta para Dasiel. Quiero pedirle a usted que la lea y valore si debe dársela o no. La escribí con el ánimo de alentarlo en su vocación sacerdotal, pero no sé si lo hago del modo correcto y no quiero interferir en la política de nuestra Iglesia para la formación de los seminaristas.
En esa carta le traslado a Dasiel reflexionar de mi propia experiencia espiritual y de los conocimientos que he adquirido de la literatura que usted me envía, de la lectura de la Biblia y de sus mensajes de fe.
He pensado mucho en las
preguntas que me hizo Dasiel en su última carta.
El fue muy generoso al atribuirme crecimiento en la fe, pero como le dije antes
reconozco que soy un pequeño, dando los primeros pasos.
Si le confieso a usted que de mis viejos orgullos me queda muy poco o nada. Me he ido haciendo a la idea de que mi mayor orgullo ha de ser considerarme hijo adoptivo del SEÑOR y desde ese orgullo hallo un amor infinito y poderoso que me hace amar mejor a mi país, a mi familia, a mis amigos y a este hermoso planeta tierra. Hallo fuerzas increíbles para amar, luchar y perdonar.
Creo que mi camino no ha
sido tortuoso. El SEÑOR ha sido sumamente bondadoso y misericordioso
conmigo. Hay millones de cubanos que han sufrido y sufren más que yo.
Para mí, que no tuve una formación religiosa desde niño
y que crecí dentro de una de las escuelas de mayor extremismo ideológico,
así como de intolerancia política, el SEÑOR ha sido muy
misericordioso.
He sufrido mucho Padre, y sufro, no se lo puedo negar. Pero aún así me considero muy afortunado. He podido descubrir a Cristo y he tenido, a pesar de todo, la oportunidad de beber de su amor. ¿Qué más le puedo pedir al SEÑOR?
Si no se aprende a amar a Dios desde niño, el camino ha de ser inevitablemente "menos normal" (como dice Dasiel). La labor de Cristo se hace más difícil en un alma como la mía, de más de 30 años, educado en una cultura de enfrentamiento y de mucha intolerancia política. No sólo uno se resiste, con tozudez, a reconocer nuestra fragilidad y nuestra condición de granitos de arena en el desierto, sino que nos resistimos tenazmente a desterrar el "ego" y el "orgullo" para amar a Dios con todas las fuerzas y al prójimo como a sí mismos.
No es fácil para el SEÑOR cincelar un alma, un espíritu que no lo busque o que se niegue a reconocerle.
Para amar a Cristo en la juventud o la adultez, hay que pasar por pruebas y desafíos que estremezcan nuestro orgullo, nuestra soberbia y dispongan nuestro espíritu a mirar más allá del horizonte. Por fortuna el SEÑOR es consciente de nuestras imperfecciones y siempre está dispuesto a amarnos, a perdonarnos.
Padre Mario, creo que la invencibilidad de Cristo, de nuestro SEÑOR, radica en la perseverancia de su amor, y en la paciencia y en la perseverancia de su justicia.
Ya no soy nadie sin Cristo. Y le confieso que el "hombre viejo" que fui hasta hace 5 años atrás, me pone zancadillas y me tienta constantemente. Lo único que ahora no estoy solo. Desde que acepté que el SEÑOR está presente en mi mente y en mi corazón y lo ve todo y lo escucha todo, el hombre viejo que fui está pasando los peores aprietos de su vida, se está desvaneciendo.
El hombre necesita a Dios, necesita que el SEÑOR esté presente en lo más recóndito de su alma. Cuando el hombre no tiene la oportunidad de ocultar sus miserias humanas, de mal utilizar su inteligencia con impunidad sólo le queda un camino: amar, amar y amar y por supuesto crecer y crecer en humanidad.
Me atrevo a decirle que no existe un ser humano con inteligencia normal que después de los 29 ó 30 años no perciba o concientice de alguna forma la presencia del SEÑOR, de su dimensión espiritual.
Por eso hasta los más ateos reconocen y crecen en determinadas supersticiones. Niegan a Dios en público y en privado se rinden ante un pañuelo rojo de la suerte, cruzan las chancletas antes de acostarse a dormir, guardan una piedra de talismán, y todo para negarse a aceptar la presencia de Dios, allí en lo más intimo de su intimidad, donde toman todas sus decisiones.
El camino hacia el SEÑOR, hacia la vida sobrenatural de la fe, siempre estará lleno de retos y desafíos. En los retos y los desafíos el SEÑOR nos da la oportunidad de pulir nuestras almas, cincelar nuestro espíritu y nuestro carácter.
Se necesita valor personal
y perseverancia para renunciar a nuestro "yo", para ser humildes de
espíritu y para aceptar que siempre y en todo se haga la voluntad de
Dios.
Por eso lo admiro a usted y a los demás clérigos cubanos y extranjeros.
Por eso admiro a nuestros seminaristas y a la Iglesia toda.
El SEÑOR los llamó para servir en una vocación de puro amor, del amor más fiel y perseverante. Tienen en sus manos la honrosa tarea de esculpir con amor y valor muchos Cristos.
¡Cuba necesita mucho
de ustedes! ¡Cuba necesita mucho de Dios!
El amor del SEÑOR es vital para la salud de nuestra sociedad.
Hay un pensamiento del
José María que se me marcó y dice más o menos así:
"Confía solo en Cristo y en las personas que están unidas
a ti por Él".
Quien lo escribió
conocía bien la naturaleza humana y sus imperfecciones.
Bueno padre teniendo en cuenta su sugerencia de que le escribiese del proceso
de crecimiento espiritual por el que he venido pasando en cada carta le contaré
un poco:
Cuando fui detenido en julio de 1998 ya yo tenía mi mente y mi corazón
abiertos a considerar la vida, mi situación personal y familiar, así
como la situación política del país desde otra perspectiva.
Ya me había atrevido a cuestionarme muchas verdades y mitos, que durante
mis 32 años de vida habían sido la brújula de mis ideas
y de mis actos.
Parece que en mi subconsciente y en mi espíritu, el tema de la religión
no había sido pasado por alto.
En enero del propio año 1998, seguí con atención la visita del Santo Padre Juan Pablo II y las valoraciones que hacían todos alrededor de la fe y la Iglesia de Cristo. Fue una experiencia muy hermosa.
Antes del año 1998 conocí varias personas en distintas circunstancias que me hicieron reflexionar sobre Dios y en particular sobre la patrona de Cuba, la virgen de la Caridad del Cobre.
A mediados de los 90, me había quedado con cierta secreta frustración, porque el estado cubano, se declaró laico y en mi institución no nos permitieron a los oficiales profesar abiertamente creencias religiosas.
Después de detenido en 1998, y en pleno proceso de instrucción, decidí abrirles una puertecita a Dios y a nuestra patrona. Hoy entiendo que fue voluntad del SEÑOR, pero entonces el "hombre viejo" creía tener la iniciativa.
Por el carácter del delito que se me imputaba, tentativa de espionaje, sabía que enfrentaba la posibilidad de la pena de muerte. Y algo me dijo: ábrele una puerta a Dios, que pierdes si ya te queda poco.
Para mi entonces era como si me permitiera otro legítimo acto de libertad de conciencia, pendiente e impostergable por lo especial de mi situación.
Un día que me sacaron a tomar 15 minutos de sol, miré al cielo y le abrí mis brazos a la patrona de Cuba. Respiré profundo y me hizo sentir bien.
Después lo hacía de manera regular y con discreción. El 27 de noviembre de 1998 terminó el proceso de instrucción.
El 14 de enero de 1999 me hicieron el juicio y fui sentenciado a 30 años de privación de libertad. No apelé la sanción.
El 19 de enero de 1999 fui trasladado al Hospital Militar, al pabellón de reclusos de la seguridad. Una tía me hizo llegar mi Biblia y comencé a leerla.
En el capítulo I de Josué, encontré importantes frases de aliento. Josué I (5-9).
El 15 de junio de 1999 fui trasladado a esta prisión en Guanajay. Aquí comencé a orar de nuevo con la patrona de Cuba y sistematicé mi lectura de la Biblia cada domingo.
Mi madre me trajo un libro de oraciones (Devocionario) y el primer colega de celda que tuve, me estimuló a leer cada noche una oración a la patrona de Cuba y otras.
Pero estas lecturas no despertaron en mí las emociones que esperaba, la presencia de Dios que buscaba.
Yo salía solo al soleador, un patio cerrado y con rejas en el techo. Fue allí donde comencé a hablarle al SEÑOR. Comencé a hablarle como si fuera mi padre. Le hablé mucho y con absoluta franqueza.
Le dije verdades que nunca me había atrevido a contarle a nadie. Y acepté atribuirle la creación de toda la vida en la tierra y en el universo.
Primero buscaba el cielo con la mirada, y con el tiempo le atribuí al SEÑOR un rostro noble de un anciano canoso.
Mis primeras conversaciones con el SEÑOR fueron difíciles, me esforzaba para mantenerme enfocado y en presencia de Dios.
Pero cada vez que regresaba del sol me sentía mejor, a pesar de que a medida que le hablaba con mayor franqueza y me hacía consciente de mis propias miserias humanas, pasé por días terribles. El SEÑOR me puso de frente con lo peor de mí. Sufrí, me abochorné mil veces y al final me quedaba con una sensación de alivio y me embriagaba una especie de brisa de afecto, de amor. Descubrí que Dios me puso de frente al "hombre viejo", pero el no me reprochaba, ni se escandalizaba con mis miserias humanas. El podía comprenderme y ser misericordioso.
La peor parte me llevó quizás un mes y medio o más. Después un día sentí que debía reconciliarme conmigo, me acepté tal como era en mi triste humanidad. Después poco a poco comencé a sentir la necesidad de dejar atrás el "hombre viejo" y acercarme más a Dios.
El fin de año de 1999, me sorprendió siendo consciente por primera vez de lo pequeños que somos frente a Dios. Compartí con el SEÑOR muchas cosas duras y difíciles, entre ellas todas las pérdidas de todo tipo que tuve que afrontar. Perdí un gran amor, amigos y el cariño sincero y leal de unos pocos familiares. Veía a mi hija lejos de mí y a mis padres y hermanos sufriendo mucho.
Caer preso en Cuba por razones políticas representa la pérdida inmediata de muchas cosas. Mi caso no fue la excepción.
Dios me inspiró a alentar a mi familia y a los amigos que quedaron.
Dios me hizo comprender que a mis seres queridos debía darles tiempo para reflexionar y aceptar mi nueva realidad.
En el 2000 sistematicé mis oraciones de noche, al acostarme. Pero no leídas, yo conversaba con el SEÑOR con mis palabras.
En el propio 2000 tuve de vecino de celda a un narcotraficante colombiano que tenía cierta formación católica de niño, y cada domingo leíamos algo de la Biblia y lo debatíamos. Lo tuve de vecino casi dos años.
Cuando este colombiano se fue de aquí para otra prisión, le regalé una Biblia que guardaba y le puse en la dedicatoria "Ojala Dios te ayude a mantenerte lejos de la droga". Yo tenía la convicción de que el colombiano no había renunciado a la idea de seguir traficando.
Con los posteriores colegas de celda y vecinos de celda no deje de conversar sobre Dios y sobre los beneficios que me reportaba la fe. Así lo hice también con la familia y los amigos, en mis cartas.
Del 2001 para acá poco a poco he ampliado mis lecturas y la sistematicidad de mis oraciones. Ya oro en cualquier instante del día, con mis palabras.
Candy me ayudó mucho y el inicio de mi correspondencia con usted, ha significado para mí una etapa superior en mi infancia espiritual.
La lectura de la Biblia y en especial del nuevo testamento, se me ha convertido en una necesidad. Le confieso que no todo lo que he leído, de carácter religioso me ha gustado, pero he descubierto artículos y libros que me han aportado muchísimo y me han marcado de manera especial.
"Palabra Nueva" y las "Vidas Cristianas" me han regalado artículos que me han iluminado cada sitio de mi alma.
"Camino" me ha
lanzado a hacer muchísimas reflexiones y a creer que debo y puedo, por
Cristo, sacrificarme en el espacio social que ocupo hoy y en el que ocuparé
mañana.
Entre el 2001 y el 2003 estudié muchísimo las cartas del nuevo
testamento.
El pequeño libro "Curación a través de la bendición" de Regís Castro y Maisa Castro me hizo dar un salto enorme en el tema de reconocer algo divino en cada ser humano y en el entrenamiento para ejercitar el perdón.
Los últimos tres años han sido para mí muy provechosos en la fe.
He aprendido a bendecir
a todos y a todas las situaciones que me toca enfrentar.
En los últimos tres años me he volcado a buscar más a Cristo
y a familiarizarme con sus enseñanzas.
Para mi representación visual de Cristo me he apoyado últimamente en la imagen del Cristo de la película "La Pasión" de Mel Gibson.
Recorté de la "Palabra Nueva" algunas fotos de la "Pasión de Cristo", que pegué en el libro Camino. Y así me recuerdo a diario lo que Cristo fue capaz de sufrir y afrontar por mí y todos los hombres.
Había olvidado decirle que desde finales de 1999 hasta el día de hoy me he esforzado por asociar con el obrar del SEÑOR diferentes movimientos de los seres vivos que habitan en mi entorno, así como de cambios en el estado del tiempo de cada día. Le atribuyo al SEÑOR toda señal de vida, de belleza natural y sensaciones cálidas y luminosas. En la actualidad esas asociaciones me dan con mucha sorpresa y espontaneidad.
He aprendido en estos años a agradecerle a Dios todas mis vivencias buenas y malas. Y he descubierto con asombro e infinita gratitud que el SEÑOR siempre me ha ofrecido más de lo que yo esperaba de Él.
Ha sido muy bondadoso conmigo y esta impresión me acompaña cada día.
El SEÑOR me ha ofrecido una nueva perspectiva del amor, de la justicia, del perdón y de la esperanza.
Bueno Padre, yo me despido por hoy, ¡Perdóneme mis errores e imperfecciones! ¡Pídale al SEÑOR que me ayude a ser cada día mejor hombre y mejor cubano!
¡Muchas gracias por todo el apoyo espiritual y de formación que me brinda! ¡Salúdeme a todos los hermanos de fe!
¡Exprésele mi profunda gratitud a todos los que hacen posible la Pastoral Penitencia en nuestra provincia y en el país!
¡Muchas gracias por sus consejos y reflexiones teológicas! Reciba un fuerte abrazo y mi respeto. ¡Que Dios lo bendiga y bendiga la Iglesia cubana!
Ernesto Borges Pérez.
Después de despedirme de usted ayer me percaté de que me falta algo importante por decirle.Cuando le escribí que descubrí con asombro y gratitud que el SEÑOR me ha ofrecido muchísimo más de lo que esperaba de Él, me refería a que no sólo me ayudó a enfrentar mis pérdidas sentimentales y materiales y a enfrentar los desafíos de la prisión. De su mano he hecho nuevos y excelentes amigos; con su apoyo mi familia y yo hemos crecido más como personas y cubanos; hemos aprendido a ser fuertes en el sufrimiento y sobre todo a no odiar.
Podría enumerarle
innumerables momentos de alegría, optimismo y esperanza que nos ha ofrecido
el SEÑOR y que nos ofrece actualmente. Pero eso lo dejaremos para el
día que podamos conversar en libertad. No obstante, para ejemplificar
un poquito: Dios me ha ofrecido un mayor acercamiento a la Iglesia de Cristo
y le ha dado a mi hija la oportunidad de emprender una nueva vida.
Ratificación
de plan de asesinato al preso político
Denuncia ante la opinión publica nacional e internacional, sobre ratificación
de plan de asesinato al preso político y ex-capitán de la contrainteligencia
Ernesto Borges Pérez.
En conversación telefónica el 26 de octubre de 2004 y en la visita familiar del 3 de noviembre Ernesto nos manifestó que el día 25 de octubre de 2004 a las 5:00 p.m. se presentaron ante su celda del área especial de la prisión de alta seguridad de Guanajay una comitiva compuesta por los Coroneles de MININT, uno nombrado MAYOR quien fuera sustituto del Jefe de la Dirección de la Contrainteligencia entre 1993 y 1996 (en esa fecha Ernesto era Analista del trabajo de contraespionaje contra los americanos y coordinaba operaciones con dicho Coronel), el Coronel Alfonso, actual director de prisiones de Provincia Habana, el Tte. Coronel Wilfredo, jefe de la cárcel de Guanajay, el oficial Omar de la contrainteligencia, el Primer Tte. Battle Jefe del área especial, el oficial de guardia Outil y un custodio.
Según Ernesto el Coronel Mayor, de manera cínica le recordó "que le quedaban 24 años de los 30 a los que había sido sancionado, pero como él era un joven inteligente debía retractarse de su oposición a la revolución, o si no se mantendría en esas condiciones". Ernesto le contestó que no se arrepentía, que estaba convencido de sus ideas políticas, y que estaba convencido que Cuba necesitaba cambios políticos, para lo cual era necesario el dialogo para una transición pacifica, por lo cual él no los consideraba a ellos sus enemigos, como ellos a él, sino más bien hermanos equivocados o confundidos. El Coronel Alfonso le contestó que “la Revolución era infinita” y que sobre la amenaza de muerte por el Coronel Wilfredo Jefe de la cárcel de Guanajay, “esta se debió a que Ernesto le dijo que en Cuba vendrían cambios".
Destacó Alfonso que él “no tenía que dar ninguna respuesta a la carta de fecha 7 de agosto de 2004 a sus familiares” y que sobre dicha amenaza de muerte él “podía pensar lo que quisiera". Alfonso pregunto a Ernesto que si “él los consideraba igual que el Sistema de Batista que torturaba y asesinaba", contestándole Ernesto que “los consideraba peor, ya que llevaban 45 años reprimiendo al pueblo de Cuba como lo había hecho la dictadura soviética". Ante esta respuesta toda la comitiva se marchó del lugar.
Consideraciones de Ernesto
1. Que el objetivo de esta visita fue presionarlo para que se retractara de
su posición política y ratificarle que se encuentra condenado
a muerte, aunque abogue por cambios políticos.
2. Que esta amenaza de muerte pesa sobre todos los presos políticos y
los opositores pacíficos que luchan por cambios en Cuba. Debo destacar
que a mi hijo lo han retrotraído a condiciones infrahumanas permaneciendo
23 de las 24 horas del día en una estrecha celda, después de mas
de 6 años de prisión, y el tiempo que le permiten coger el sol,
lo hace en un área con paredes de ladrillos y rejas en el techo semejante
a una jaula. El acceso a la televisión es prácticamente ilegible
y muy difícil en el orden corporal, no le permiten los servicios religiosos
y se le bloqueó la correspondencia dirigida a sus familiares y amigos;
así como la escritura de cuentos privándolo de su desarrollo intelectual.
Este tratamiento por la dirección del penal y la Seguridad del Estado, contradice la política carcelaria que informó el Ministro de Relaciones Exteriores Felipe Pérez Roque ante la prensa internacional.
Por la descripción actualizada de estos hechos y ante el peligro que corre la vida de mi hijo hago publica esta nueva denuncia ente la opinión publica nacional e internacional.
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Raúl Borges Álvarez
Ciudad de La Habana, 7
de Agosto de 2004
"Año del 45 Aniversario del Triunfo de la Revolución"
A: Coronel Alfonso
J' de la Dirección de prisiones de provincia Habana.
Asunto: Resultados de entrevista con el Tte. Coronel Wilfredo J' de prisión Guanajay el 31 de julio de 2004
De: Recluso Ernesto Borges Pérez, Área Especial prisión Guanajay.
Introducción
Teniendo en cuenta que usted le solicitó por escrito a mi padre, la denuncia que le hizo el 5 de agosto sobre la amenaza de muerte que me profirió el Jefe de la prisión, he decidido detallarle el contenido de aquella conversación, a fin de que tenga mayores elementos de juicio.
Entrevista con el Tte Coronel Wilfredo en el salón principal de visitas del área especial, el sábado 31 de julio de 2004 a las 10:15 a.m.
A Las 10:00 a.m. el oficial de guardia Juan Carlos me comunicó en el soleador que el J' de la prisión quería hablarme. Deduje que se trataba de la entrevista que le solicité por escrito el 12 de julio de 2004. A Las 10:15 a.m., llegó el Tte. Coronel Wilfredo al lugar donde me encontraba. Después de los saludos pasó a reiterarme los argumentos que le dio a mi familia sobre el porqué del cambio de celda y del régimen de prisión. Dijo que el cambio obedecía a criterios organizativos en el área especial y no a que yo hubiese cometido indisciplinas; que le había dado instrucciones al Primer Tte. Valle, Jefe del Área Especial, para que me permitiera salir a trabajar nuevamente con mis dos ex colegas de celda. Me comunicó que tendría que continuar viendo el televisor encaramado en mi cama en la parte alta de la litera, a través de la reja y en un ángulo en el que resulta muy difícil leer los subtitulajes de las películas. Agregó que no abrirían la celda, ni me darían acceso al pasillo interior donde está el televisor por criterios de seguridad, a pesar de que ese pasillo tiene otra reja con candado y detrás de ella un oficial que nos custodia las 24 horas del día. Le argumenté que no me molestaba el cambio de celda, pero que el cambio de régimen de prisión a una, mayor permanencia en celda (23 de las 24 horas del día) y las dificultades para ver el televisor significaban un retroceso en mi situación. Y se suponía que el acceso a los beneficios y la flexibilización del régimen de celda, tenía un enfoque progresivo. Me insistió dos veces en que, entonces le escribiera a usted y le ofreciera esos elementos que a mi juicio significaban un retroceso en mi estatus como recluso, que sancionado a 30 años de privación de libertad, acababa de cumplir 6 años (físicos) y entraba el 5to de la sanción.
En este contexto le manifesté que como preso político no sentía odio y no lo consideraba mi enemigo. Que sabía que él como hombre y J' del penal se esforzaba por ofrecerle a la población penal las mejores condiciones de vida, desde sus posibilidades reales, a partir de los recursos y el presupuesto que le daban. Le agregué que estaba consciente de que él no podía hacer magia, que trabajaba con lo que tenía.
Me contestó que
lo que tenía de negro lo tenía también de sincero, que
yo tenía razón, pero que me había escuchado hacerle planteamientos
políticos a compañeros suyos que él no compartía.
Le pregunté si se refería a conversaciones mías que hubiese
escuchado por vía operativa, pues no tenía idea de a que se refería.
Me dijo que no y después de insistirle, me trajo a colación una
conversación que sostuve con el Coronel Lino Torres el 08 de abril de
2003 (un año y cuatro meses atrás) a raíz de una visita
que este hiciera al área especial. Y efectivamente recordé que
el Tte. Coronel Wilfredo había estado presente. Le recordé al
J' de la prisión que aquel debate político no fui yo quien lo
propició, el Tte. Coronel Wilfredo me dio la razón pero aún
así insistió en su inconformidad con mis opiniones políticas.
El J' del penal recordando parte de lo debatido con el Coronel Lino, me afirmó que a su juicio la cifra de cubanos que deseaban emigrar por cualquier vía, alcanzaba el millón de personas y que aún así, ellos (el Estado Cubano) contaban con el apoyo de 10 millones de cubanos. Le repliqué que ese argumento no era lógico, pues la libertad y los derechos (políticos y económicos) no estaban establecidos, constitucionalmente para las mayorías, que eran derechos que le pertenecían por Ley a todos los cubanos, agregándole, que mientras se pensara como él decía, se legitimaba excluir y limitar en sus derechos a una parte importante de la población.
En este marco le reiteré al Tte. Coronel Wilfredo que no lo odiaba ni lo consideraba mi enemigo, y le manifesté que si yo lograba sobrevivir a un cambio político en Cuba, sería el primero en luchar contra cualquier intento de pases de cuenta y de actos de violencia entre los cubanos, que abogaba por una reconciliación nacional, la paz y la prosperidad para nuestro pueblo.
El J' de la prisión me aseguró que yo sería su eterno enemigo ideológico. Se puso de pie como poniendo fin a la conversación y mirándome fijamente a los ojos me sentenció: "Yo le aseguro a usted que usted no sobrevivirá a los cambios en Cuba".
Lo retuve unos minutos más explicándole que me quedaban cuestiones por plantearle. Se sentó nuevamente y le manifesté mi interés en poder tener un radio, pues en 6 años preso no había podido escuchar las emisoras cubanas y oír música. Me respondió que escuchara la música del televisor y que el reglamento no autorizaba a los reclusos a tener radios.
Le pregunté de que reglamento me hablaba, que yo todavía no había podido ver ese reglamento, que deseaba verlo. Me dijo que el reglamento no era para los reclusos. Acto seguido le recordé que durante casi dos años tuve como vecinos de celda a 8 narcotraficantes colombianos y estos tenían autorizado ventiladores, cocinas eléctricas y radios, que su reglamento era complejo. Me contesto que sí, ¡que era complejo!
Después hablamos de mi solicitud para recibir el servicio religioso, le recordé que le había hecho la solicitud por escrito hacía más de un año y todavía no me habían dado una respuesta.
Me planteó que eso lo decidía el Comité Central del PCC y el Departamento XXI de la Contrainteligencia. Que el jueves 05 de agosto de 2004 me daría una respuesta.
(A mi me sorprendió que el Departamento XXI de la dirección de contrainteligencia tuviese que decidir sobre mi acceso al servicio religioso. No sabía y no tengo entendido que ese departamento operativo trabaje la esfera religiosa).
No recuerdo bien, pero me parece que el J' del penal me explicó que la autorización del Comité Central estaba asociada a la designación del sacerdote que pudiese venir a la prisión de Guanajay.
Por último le pregunté si él como Tte. Coronel y J' de la prisión de Guanajay me estaba amenazando con asesinarme ante la posibilidad de un eventual cambio en Cuba, al sentenciar: "Yo le aseguro a usted que usted no sobrevivirá a los cambios en Cuba", Me contestó que no.
Entonces, le signifiqué varias veces que no tenía miedo a morir, pasara lo que pasara. Le agregué que estoy encomendado a Dios.
Me preguntó si estaba encomendado a Dios corno George W. Bush, el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Le dije que sí, que estaba encomendado a Dios con mucha dignidad.
Le indagué entonces el porque hablaba con tanta certeza de que yo no sobreviviría a un cambio político. Contestó nervioso que eso era una opinión personal de él. Me agregó que si el enemigo venía no se le regalaban flores.
Pregunté por qué me asesinarían si ya yo estaba preso y sancionado a 30 años de privación de libertad, si yo no era terrorista, ni estaba preso por hechos de violencia.
Pregunté también si me asesinarían sólo porque pensaba diferente. A esta altura de la conversación el oficial Omar de la CI que había aparecido unos minutos antes y permanecía escuchando en el portal del salón de visitas, entró con el pretexto de ir al baño y a la salida me dijo que nadie me asesinaría, que eso no fue lo que trató de decirme el Tte. Coronal Wilfredo.
Contesté que yo había entendido bien y que el J' de la prisión ahora estaba tratando de echarse atrás, de recoger cabos.
El J' del penal ganó tiempo y me planteó, que al afirmar que yo no sobreviviría a un cambio se refería a que me suicidaría por mi manera de pensar desde el punto de vista político.
Les dije a los dos oficiales que si me asesinaban y asesinaban a los que pensaban como yo, a la larga habría cambios y finalmente tendrían que sentarse a conversar con una oposición pacífica sobre el futuro de Cuba.
El oficial Omar parado en el portal me manifestó que en Cuba no habría cambios porque aquí no se violaba nada.
Le pregunté a Omar si estaba seguro de que aquí no se violaba nada. Contestó que sí. Entonces precisé ¿por eso mandaste a Omar Pernet (Hernández), con inflamación crónica de los pulmones a la prisión de Bayamo?, ¿Por eso mandaste a Fabio (Prieto Llorente) enfermo de la Isla de la Juventud para la cárcel de Camagüey? Le aseguré que esto lo hizo por razones personales.
También le sostuve al oficial Ornar que él estaba detrás de la bofetada que el funcionario Rojita le propinó al recluso Geovany (el negro), en su presencia; así como que estaba detrás de la bronca de los reclusos Pedro y Luis (cuchara) en la que hubo heridas de punzón y pudo haberla evitado.
Responsabilice a Ornar con todo eso y le afirmé que hechos como esos no habían sucedido en 10 años en el área especial.
De igual forma le manifesté a Omar que él no estaba matando porque todavía no había recibido la orden. Me contestó que yo no tenía pruebas de nada de eso. El J' del penal alabó mi inteligencia con insistencia y le dije que no me alabara tanto que yo tenía una inteligencia media.
Ahí concluyó la conversación, el Tte. Coronel Wilfredo se despidió prometiéndome una respuesta para el jueves 5 de agosto de 2004 sobre el servicio religioso y esforzándose por mostrarse amistoso.
Valoración de la entrevista y algunas consideraciones.
• Prácticamente
desde el inicio el J' del penal se mostró molesto y hostil.
• Aunque me aseguró que no quería un debate político
conmigo, lo propició. Considero su sentencia de que no sobreviviría
a un cambio político una clara amenaza de que me asesinarían en
caso de contingencia o confrontación militar en el país.
• Pienso que el J' del penal cumplía órdenes precisas de
intimidarme e intimidar a mi familia.
Le reitero a usted y a su jefatura que no tengo miedo. ¡Que se haga la voluntad de Dios! ¡Sea la que sea!
No abrigo odio en mi corazón. Será el señor de la historia quien nos juzgará al final de todo.
Los asesinatos preventivos de presos políticos es un crimen que el pueblo cubano y la comunidad internacional no podrán dejar impunes.
Mi primera gran victoria es que no logro odiar. Y esto se lo agradezco profundamente a Dios.
¡Muchas gracias por su atención!
¡Que Dios lo bendiga y bendiga a su familia!
Recluso Ernesto Borges
Pérez Área Especial Prisión Guanajay
Nota: Este documento lo recibirá el jueves 12 de agosto en la reunión
que usted citó con mi familia y conmigo.
ERNESTO BORGES AMENAZADO DE MUERTE
Comunicación de la sociedad internacional para los derechos humanos, jueves 2 de diciembre del año 2004
En Berlín se ha expedido un Llamado Urgente, denunciando las amenazas de muerte, por parte de altos oficiales de las fuerzas represivas castristas, de que ha sido objeto el prisionero político cubano Ernesto Borges, quien permanece condenado a 30 años de cárcel, en el establecimiento penitenciario de Guanajay.
Como ha señalado la Sociedad Internacional para los Derechos Humanos desde Alemania, en su sede han recibido la acusación del padre y de otros familiares de Ernesto Borges, quienes alegan que ellos le escribieron una Carta Abierta a Fidel Castro, informándole de las amenazas de muerte que, en primera persona, el General Carlos Fernández Gondín y otros jefes del Ministerio del Interior, le profirieron al ex capitán de la Seguridad del Estado, Ernesto Borges, que fue condenado a los referidos 30 años de prisión, por haberse convertido en un disidente y quien, después de entrar en la prisión, se ha transformado en una suerte de líder de un grupo de opositores civilistas, que están encerrados en la citada cárcel de Guanajay.
Como se puede apreciar, el caso del ex Capitán Ernesto Borges, representa una humillante derrota para el Ministro de Policía, Abelardo Colomé Ibarra y, en especial, para su edecán en el G-2, el General de división Carlos Fernández Gondín.
En realidad, lo peor y mas alarmante para la jefatura de los perros de presa y para Fidel Castro, es que el desastre que les ha acontecido con el Capitán Borges, quien era integrante de una sección de las fuerzas especiales, que ejecutan la "guerra sucia", contra la resistencia cívica cubana, posición en la que gozó de especial confianza, no es, ni por asomo, un caso aislado, porque, en todo el aparataje de ese Ministerio del Interior castrista, en particular en el último año, se ha estado desarrollando una suerte de corrosión y desmoralización interna, que, en cierta medida, reproduce algunos de los síntomas de crisis, que afrontó esta maquinaría del terror institucionalizado en l989, cuando se produjo el desplome de todo El Alto Mando de ese cuerpo, incluyendo al entonces Ministro, José Abrantes; al Vice Ministro Primero Pascual Martínez Gil; a los Vice Ministros Fabián Escalante, Arsenio Franco Villanueva y a otros, así como a los generales Patricio de la Guardia, Alejandro Barreiro y Manuel Fernández y muchos de sus subalternos. Esta debacle, que llegó a costarle la vida al propio ministro Abrantes, al Coronel Antonio de la Guardia y a no pocos mas, aunque las cifras y los datos exactos son indefinidos, por la secretividad que siempre ha rodeado a este grupo de mandantes, de ese supuesto, Primer Frente de Defensa del stalinismo en Cuba.
En estos momentos, familiares en los Estados Unidos de otros 22 oficiales del Ministerio del Interior, nos han hecho llegar las denuncias sobre las condenas carcelarías y, los virtuales secuestros en las llamadas "casas de seguridad", de que han sido objeto, el teniente Coronel Evaristo Campos Goicochea; los mayores Julio Ramón Meneses y José Raúl Nazábal López; los capitanes José Puente Yedra, Julio Cambra y Manuel Antonio Benavides, así como el primer teniente Juán José Prado Martínez, entre otros integrantes de los servicios de contrainteligencia y, demás sectores del citado Minint, que están presos por supuestos delitos que van, desde criticar al Comandante en Jefe, hasta pasarse a la contrarrevolución interna, según ellos, "disfrazada de disidencia".
Es decir, que mientras la maquinaría de desinformación y propaganda negra del castrismo, ha estado hablando de supuestos policías insertados en la oposición civil, en realidad, lo que ha estado y está sucediendo es que, dentro de esas fuerzas, de la pretendida seguridad de Fidel Castro, cada vez se enraiza mas la semilla contestaria de la disidencia.
Para Contacto Cuba, Ricardo Bofill http://www.sigloxxi.org/eborges.htm
Dada la agresividad represiva que ha demostrado el gobierno cubano en los últimos tiempos, así como la crisis de institucionalidad y legitimidad que está atravesando; creemos necesario dar a conocer la situación de amenaza de muerte que pesa sobre el prisionero político Ernesto Borges Pérez, miembro del Partido Socialdemócrata de Cuba y que fuera proferida por el Tte. Crnel. Wilfredo, jefe de la prisión de Guanajay, donde Borges Pérez extingue una sanción de 30 años de privación de libertad por un presunto delito de espionaje.
En carta dirigida al coronel Alfonso, jefe de la Dirección Provincial de Prisiones de provincia La Habana, Borges Pérez refleja la amenaza proferida por el jefe de la prisión de Guanajay en medio de una conversación sostenida por ellos sobre el empeoramiento de las medidas carcelarias contra Borges Pérez. Textualmente el Tte. Crnel. Wilfredo dijo: “Yo le aseguro a usted, que usted no sobrevivirá a los cambios en Cuba” (se adjunta copia de la carta de Ernesto Borges Pérez).
Esta situación ha sido planteada y denunciada en reiteradas ocasiones por los familiares de Ernesto Borges Pérez en la Dirección Provincial de Prisiones de provincia La Habana, sin recibir respuesta.
Por la gravedad de la situación planteada creemos prudente dar a conocer estos hechos para, en la medida de lo posible proteger la integridad física no solo del prisionero político Borges Pérez sino de todos los prisioneros políticos que languidecen en las prisiones cubanas.
Vladimiro Roca
Presidente del Comité Gestor
Partido Socialdemócrata de Cuba
http://pscuba.org/articulos/notainformativa.htm#
CONDENADO
A 30 AÑOS EX OFICIAL DE LA SEGURIDAD
Por Odalys Curbelo
15 de enero de 1999, Cuba Free Press.
La Habana, Cuba Free Press.— El ex capitán Ernesto Borges Pérez, de la Seguridad del Estado, fue condenado a 30 años de privación de libertad por un supuesto delito de "alta traición consumada", dijeron a esta reportera fuentes cercanas a la familia.
El oficial fue juzgado el jueves 14, en una unidad militar ubicada en la zona habanera de El Calvario, en medio de un riguroso control y despliegue militar.
Borges Pérez, de 32 años, fue apresado poco después de hacer llegar información a un diplomático extranjero acreditado en La Habana. El ex capitán trabajaba en el departamento número uno de la Contrainteligencia.
El reo cumplirá su sanción sometido a un régimen especial porque debido a las características de su trabajo domina abundante información sobre la institución a la que pertenecía.
El ex oficial Ernesto Borges
Pérez es padre de una niña de 5 años y reside en la calle
Cádiz, 221, entre San Joaquín e Infanta, en el municipio Capitalino
de El Cerro.
Continuación de síntesis biográfica de Ernesto Borges Pérez
Por este intento fallido
fue juzgado y en el juicio sin garantías procesales celebrado en los
órganos de instrucción militar, solicitándole el fiscal
la pena de muerte; en espera de la sentencia le realizaron los exámenes
psicológicos que le hacen a los condenados a muerte. Gracias a la movilización
de la opinión pública internacional y gestiones con jefes de Estado
se evita que sea sancionado a la pena máxima y lo condenaron a 30 años
de privación de libertad en la causa No. 2 de 14/1/1999.
Después del juicio
en vez de trasladarlo a extinguir la sanción en un centro penitenciario,
como establece el reglamento de prisiones del Estado cubano, lo trasladaron
al pabellón de penados de la seguridad del Estado en el Hospital Militar
“Carlos J. Finlay”, donde le crearon un estado artificial de problemas
de salud, con vistas a desestabilizarlo emocionalmente. Fue mantenido en este
centro con el mismo rigor de Villa Maristas sometiéndolo a interrogatorios
por inducción que habían sido comunicados previamente por el Tte.
Cnel. Pichardo, que era quien lo interrogaba. Esta situación le provocó
un desequilibrio psíquico que fue denunciado por su padre Raúl
Borges Álvarez culpando a la dirección de la seguridad del Estado
y en especial al órgano de Control Interno del Ministerio del Interior.
Gracias a la denuncia de su padre lo trasladan a la prisión de máximo
rigor de Guanajay en la denominada área especial, considerada una extensión
de Villa Maristas; donde ha sido mantenido en condiciones infrahumanas.
El 29 de julio de 2004 Borges Pérez fue amenazado de muerte por el director
del penal, Tte. Cnel. Wilfredo, el padre de Borges denunció dicha amenaza
y presentó una reclamación de aclaración ante las autoridades
pertinentes del MININT, sin que hasta el presente haya recibido respuesta.
Es miembro del Comité Gestor del Partido Socialdemócrata
de Cuba y mantiene una presencia activa en el movimiento opositor dentro
de la prisión de Guanajay.
La seguridad del Estado ha mantenido un férreo control sobre la correspondencia
que recibe y envía y es sometido a requisas frecuentes para evitar que
escriba y le han ocupado cartas que iban dirigidas a sus padres, hermanos y
otros familiares allegados. También le han ocupado cuentos que ha escrito
so pretexto de que tienen contenido político. Tampoco le han permitido
recibir literatura en lengua inglesa.
Es licenciado en Derecho y fue capitán de la dirección de la Contrainteligencia
cubana.
Domicilio: Cádiz # 121 apto. 5 e/ San Joaquín e Infanta, Cerro,
Ciudad de La Habana.
Teléfono: 878 4143, teléfono del padre Raúl Borges Álvarez:
830 2746
Al no poder ejecutar la sentencia de muerte que pedía el fiscal en Villa
Marista elaboraron un plan de destrucción psicológica con vistas
a desequilibrarlo emocional y psicológicamente. Este plan, según
detalla Ernesto y en gran parte ha conocido y denunciado su padre, se ha desarrollado
de la siguiente forma:
- Los 6 meses que permaneció en el órgano de Instrucción
de la Seguridad del Estado en Villa Marista lo mantenían en vigilia todas
las noches haciendo ruidos para que no pudiera dormir y lo interrogaban a cualquier
hora del día o la noche.
- Después del juicio lo mandan a la sala de penados del Hospital Militar
“Carlos J. Finlay” y comienzan a interrogarlo por el método
de inducción a través de medicamentos (drogas) en las comidas.
Esta situación alteró a Ernesto y lo expuso a los guardianes que
lo mantuvieron esposado a la cama de la celda. En junio de 1999 su padre denunció
dicho plan en el órgano de Instrucción de la Seguridad en Villa
Marista lo que motivo su traslado al área especial de la prisión
de Guanajay.
- Siendo asmático lo ubicaron en una pequeña celda húmeda
y sin ventilación adecuada, no permitiéndole tener un ventilador
durante un año ni televisión. Tampoco tuvo acceso a los servicios
médicos en momentos de crisis asmática.
- Nunca le han permitido tener radio y la televisión la tiene que ver
desde su celda en una posición incomoda para el cuerpo.
- No le permitieron pabellón conyugal durante dos años.
- Permanece 23 horas al día en la celda en condiciones infrahumanas.
No tiene letrina ni lavamanos.
- No puede desarrollar sus dotes profesionales y mantienen una férrea
censura a su correspondencia con sus padres y hermanos y no le censuran la escritura
de cuentos, muchos de los cuales se los han decomisado so pretexto de tener
ideas políticas contrarias al régimen.
- El poco tiempo que toma sol lo hace en una especie de jaula enrejada.
- Lo requisan de forma permanente, desnudándolo al entrar y salir de
la celda.
- No le permiten tener literatura en inglés con el pretexto de que no
tienen traductor para revisarla.
- La limitación en los materiales de lectura es una medida tendente a
mermar su capacidad intelectual y limitar su conducta contestataria como disidente
que plantea lograr los cambios pacíficos en Cuba.
- Fue analista en el Dpto. 2 del contraespionaje cubano desde 1992 hasta 1997,
elaborando los procedimientos metodológicos para el trabajo nacional
en contra de los servicios de inteligencia americanos.
- En la escuela superior del KGB obtuvo la licenciatura en derecho.
- A fines de 2004 fue visitado en su celda por el coronel Bellido, que fuera
jefe de la ayudantía del jefe de la dirección nacional de la contrainteligencia,
el cual reconoció que aunque la acción por la que lo sancionaron
no se ejecutó, era considerado por el código penal cubano como
consumado porque era contra la seguridad del Estado. A lo que Ernesto contestó
que eso pasaba en Cuba porque se aplicaba la jurisprudencia de la dictadura
soviética desaparecida hace 15 años.