Este portal es el eco del cubano que vive en la verdad.


Sintesis biografica de Antonio Ramon Diaz Sanchez

Nació el 14 de julio de 1962.
Miembro de Movimiento Cristiano Liberacion.

Casado con Gisela Sanchez Verdecia. Tienen 2 hijas.

Desterrado a España
Fecha de arribo: 23 de julio de 2010.

ARTICULOS:

¿Dónde está el límite?
Fin satisfactorio de huelga de hambre
Abandonan huelga de hambre reos del Grupo de los 75
Huelga de hambre ante engaño en Canaleta
Reos de conciencia se declaran en huelga de hambre
Por el derecho a la vida y a la libertad de Antonio Díaz Sánchez
Represalia contra prisionero de conciencia en huelga de hambre
Preso político sufre perdida de visión
Trasladan a prisioneros de conciencia
¿Dementes o desesperados?
Opositor encarcelado saca a la luz estremecedores testimonios

Rostros entre rejas. Regis y Antonio
Podrá usted decir ¿de que vive y como vive?
Denuncian malnutrición en cárcel cubana
Denuncia preso de conciencia censura de correspondencia

Carta del diputado M. Jean-Marc Roubaud
Bienaventurados los prisioneros de la Primavera de Cuba

 

¿Dónde está el límite?

Adolfo Fernández Saínz

5 de septiembre de 2009

Prisión Provincial de Canaleta, Ciego de Ávila, Cuba – www.PayoLibre.com – ¿Cuántas veces castigarán a Antonio Díaz Sánchez por no vestir el uniforme de recluso? Se trata de un preso político miembro del Grupo de los 75 que cumple una sanción de 20 años en esta prisión provincial de Canaleta.

En septiembre de 2008, fue llevado a La Habana por razones médicas. Estuvo ingresado en el Hospital Militar Carlos J. Finlay, en la sala de penados. Allí, la policía de Seguridad del Estado le propuso que si aceptaba vestir el uniforme de recluso, le dejaban extinguir su sanción en La Habana. Se negó. Argumentó ser un preso político. Le amenazaron con regresarlo a esta prisión, Canaleta, mantuvo su negativa y le regresaron hacia acá. Llegó a Canaleta el 30 de mayo de este año. Este fue su primer castigo.

Fue conducido a celda de aislamiento por la misma razón. Este es el segundo castigo. Allí las condiciones empeoraron. No le dan oportunidad para tomar el sol, porque se niega a que lo esposen, dada su condición de preso político. No acepta las esposas para recorrer una decena de metros, hasta el lugar donde se encuentra el solario. Este es el tercer castigo. Le privan del teléfono, es un cuarto castigo. Quieren concederle una llamada al mes y se niega a aceptarlo porque le corresponden 25 minutos semanales. Entregó seis cartas a los guardias y su esposa no ha recibido ninguna. Esto constituye una gravísima violación al derecho a la correspondencia. Smith, el jefe de “reeducación”, le comunicó que no podría recibir asistencia religiosa. Esa es otra grave violación a sus derechos.

Recientemente, mi esposa le trajo un cartón de cigarros y unas galletas que le mandó su familia desde La Habana. No le permitieron recibirlas. Su esposa le trajo prensa en la última visita que le concedieron y tampoco le permitieron recibirla. Es decir, es otra violación a su derecho a estar informado, a recibir la prensa.

Quisiera que las organizaciones defensoras de los derechos humanos tanto en Cuba como en el extranjero, exijan que si van a dejarle en celda de castigo, se le respeten los derechos que le corresponden como preso. Que escriban a esta prisión, a su jefe máximo, teniente coronel Reinerio Díaz Betancourt en demanda de que se respeten los derechos de Antonio Díaz Sánchez.

La dirección es:
Prisión Provincial de Canaleta
Carretera Sanguily, KM 2 ½
Ciego de Ávila, CP 65 100

Publicado por la Asociación Pro Libertad de Prensa el 27 de agosto del 2009

 

Reos de conciencia se declaran en huelga de hambre
Lázaro J. Alonso Román

23 de septiembre de 2008

La Habana – www.PayoLibre.com – Los prisioneros de conciencia Adolfo Fernández Sainz, Antonio Díaz Sánchez y Pedro Argüelles Morán se declararon en huelga de hambre el pasado 19 de septiembre en la prisión provincial de Canaleta, en Ciego de Ávila, informó vía telefónica el último de los mencionado.

Argüelles Moran dijo, que la policía política incautó periódicos españoles y una carta de la organización no gubernamental holandesa Pax Christi a su hermano de causa Adolfo Fernández Sainz.

“No estamos dispuesto a aceptar, ni permitir que se nos viole el derecho de la información, como si no fuéramos seres humanos", concluyó Argüelles.

Antonio Díaz Sánchez, Pedro Argüelles Morán y Adolfo Fernández Sainz pertenecen al Grupo de los 75 sancionados durante la ola represiva del 2003, a largas e injusta sanciones.

Lázaro J. Alonso Román Ejecutivo Nacional del Presidio Político Pedro Luis Boitel.

 

Por el derecho a la vida y a la libertad de Antonio Díaz Sánchez

23 de enero de 2008

La Habana – www.PayoLibre.comAntonio Ramón Díaz Sánchez, prisionero de Conciencia, está confinado en la prisión de Canaletas en la provincia cubana de Ciego de Ávila. Es miembro del Consejo Coordinador del Movimiento Cristiano Liberación y unos de los principales gestores del Proyecto Varela.

Es uno de los Prisioneros de la Primavera de Cuba, tiene 45 años de edad y fue sentenciado a 20 años de prisión, en abril del año 2003.

En diciembre 2004 le diagnosticaron una cardiopatía isquémica y una hiperplasia prostática durante chequeos realizados en el Hospital Nacional de Reclusos situado dentro de la Prisión Combinado del Este, en Ciudad Habana.

Durante el año 2007, un especialista en Proctología que le ha realizado varias pruebas diagnosticas dictaminó que Antonio Díaz padece de la enfermedad conocida como Colitis Inmunológica o ideopática, al observarle un significativo deterioro y numerosas ulceras en los intestinos después de varias colon rectoscopias. Una de las causas del agravamiento de esta enfermedad es el estrés continuado.

La esposa de Antonio Díaz Sánchez presentó, por medio de un abogado contratado en un bufete colectivo, una solicitud ante el tribunal que lo juzgó, para que realizara el proceso correspondiente y decida si se le otorga una licencia extrapenal por enfermedad.

Según este abogado encargado del caso, el tribunal después de una semana, aceptó el proceso. Esta solicitud se produjo en junio del año 2007, pero hasta la fecha, después de transcurridos alrededor de siete meses, el tribunal no ha respondido y no ha enviado a Antonio al peritaje médico correspondiente en el Hospital Nacional de Reclusos, incumpliendo lo establecido legalmente. La Instrucción 132 establece los procedimientos a seguir en caso de solicitud de Licencia Extrapenal.

Antonio tiene prescrita por los médicos una dieta alimentaria que le es parcialmente ofrecida por las autoridades del penal. Por ejemplo, en los últimos veinte días Antonio no pudo desayunar en once días porque no le ofrecieron los alimentos de la rigurosa dieta que le corresponde por sus enfermedades. Pueden leer más información en www.oswaldopaya.org.

Antonio Díaz Sánchez declara que el único recurso cívico y pacífico que le queda para defender su derecho a la vida es su propia vida y por eso ha decidido no aceptar más lo medicamentos que le han indicado los médicos y que muchas veces recibe de manera incompleta e irregular y tampoco aceptará más la consulta con el especialista, en protesta contra la arbitrariedad del tribunal, que debería haberle enviado a peritaje médico hace muchos meses para que decidan si el alivio o cura de su enfermedad es incompatible con su permanencia en prisión. Es evidente que la prisión injusta y las condiciones en que está confinado son la causa más directa de la agudización de su enfermedad

Antonio ha anunciado que irá tomando actitudes pacíficas más drásticas en protesta por el incumplimiento de este tribunal, que de esta manera lo está condenando a una muerte temprana.

Antonio Díaz está recluido en una galera que tiene unos 5,5 metros de ancho e igual medida de largo, junto con veintiséis prisioneros comunes. En esa reducida área están situadas nueve literas de tres niveles cada una. La salud de Antonio se deteriora irreversiblemente cada día que pasa en la prisión. Le están sometiendo a un aniquilamiento a corto plazo.

Nuestro llamamiento es para que todos dentro y fuera de Cuba levanten su voz para salvar la vida de Antonio Díaz Sánchez, por su liberación y la de todos los que están en prisión en Cuba por defender pacíficamente los Derechos Humanos.


Oswaldo José Payá Sardiñas
Coordinador del Movimiento Cristiano Liberación

Para más información contactar: Julio Hernández o Francisco de Armas, Representantes Internacionales, Movimiento Cristiano Liberación, (787) 549-1805, mcl2004jhs@yahoo.com, fdamcl@cs.com

 

Represalia contra prisionero de conciencia en huelga de hambre

10 de enero de 2008

Urgente: Desde la Prisión Canaleta, Ciego de Ávila. Cuba

La Habana – www.PayoLibre.com – Antonio (Tony) Díaz Sánchez está siendo asediado por autoridades carcelarias y debido a su huelga de hambre es conducido desde la jaula de 5 ½ x 5 metros, que comparten hacinados 27 presos, en 9 literas, a convivir con presos comunes de la más alta peligrosidad.

Esta es una práctica de castigo máximo que es sofisticadamente organizada por las autoridades del penal para intimidar y exponer al recluso a los más bárbaros atropellos de parte de delincuentes y criminales de alto riesgo.

Como referente podemos utilizar el caso de Rolando Jiménez Pozada, gestor del Proyecto Varela, que en la actualidad cumple condena en la prisión El Guayabo, Isla de la Juventud.

Rolando fue primer teniente del ministerio del interior y abogado de oficio a cargo de procesar la persecución contra el tráfico de drogas. En un reciente programa de la mesa redonda fue atacado con insultos por el periodista Lázaro Barredo, a cuyos insultos Jiménez Pozada contestó valientemente en una entrevista que dio vía telefónica al periodista Juan Carlos Fonseca Fonseca.

En represalia, el pasado 31 de diciembre, el régimen metió a Rolando Jiménez Pozada a convivir con presos comunes y provocaron a estos a que le dieran una paliza que lo han dejado desfigurado.

Alertamos a la comunidad internacional, a los organismos responsables de la defensa de los derechos humanos y a gobiernos y autoridades a que exijan del gobierno cubano la atención inmediata y restitución de garantías en su reclusión para Antonio (Tony) Díaz Sánchez y los presos políticos que en estos momentos están recibiendo una represión nunca vista anteriormente.

Oswaldo J. Paya Sardiñas
Movimiento Cristiano Liberación (MCL
9 de enero del 2008

Para más información, favor de contactar: Julio Hernández o Francisco De Armas, Representantes Internacionales, Movimiento Cristiano Liberación, (787) 549-1805, mcl2004jhs@yahoo.com, fdamcl@cs.com

Preso político sufre perdida de visión

15 de febrero de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – La señora Gisela Sánchez Verdecia, Dama de Blanco, esposa de Antonio Díaz Sánchez, preso del Grupo de los 75, con residencia en la calle 122 A #2903 e/ 29 y 31, Marianao, manifestó que su esposo se encuentra en la prisión de Canaleta, galera 43, destacamento 3, Ciego de Ávila.

Según la Dama de Blanco, Díaz Sánchez sufre de perdida de visión por haber estado 7 meses en celda de aislamiento, y de ruidos en los oídos. En la actualidad se encuentra hacinado con 27 reos comunes donde pulula el robo impunemente, pues no tienen luz eléctrica en la galera.

Reporta la fuente que a su esposo no le permiten recibir ni enviar correspondencia, siendo frecuentemente acosado por las autoridades del penal.

Díaz Sánchez fue sancionado a 20 años de privación de libertad durante la tristemente celebre ola represiva del año 2003. En el mes de diciembre fue trasladado desde Holguín para la prisión de Canaleta, en Ciego de Ávila.

Fue un reporte de la Comisión de Atención a Presos y Familiares de Preso Políticos y de Conciencia.


Trasladan a prisioneros de conciencia

LA HABANA, Cuba - 5 de diciembre (Leonel Pérez Belette / www.cubanet.org) - Según informó telefónicamente el prisionero de conciencia Pedro Argüelles desde la prisión de Canaleta, en Ciego de Ávila, sus compañeros de causa Adolfo Fernández Sainz y Antonio Díaz Sánchez, se encuentran en ese penal, a donde fueron trasladados desde Holguín.

No se ha podido saber si se trata de un traslado permanente o de un tránsito a otra prisión. A las familias de los reos todavía no se les ha comunicado nada oficialmente.

En días pasados otros presos han sido acercados a su domicilio. Tanto Argüelles como Fernández Saínz y Días Sánchez fueron encarcelados durante la primavera negra de 2003.

¿Dementes o desesperados?

Antonio Díaz Sánchez, prisionero de conciencia condenado a 20 años

PRISION EL YUYAL, CUBA SI, Cuba - Noviembre (www.cubanet.org) - Hace algunos días, un importante periódico estadounidense publicó -según la presa castrista- el dramático hecho ocurrido en la Base Naval Norteamericana de Guantánamo, Cuba, donde un ex talibán, después de hablar con su abogado, se cortó las venas e intentó ahorcarse. El suceso fue ampliamente divulgado por los medios nacionales de información que, paradójicamente, nunca han hecho alusión a las constantes auto agresiones que diariamente ocurren en las cárceles cubanas.

Este proceder informativo es una práctica constante en la Cuba comunista, donde siempre se saca la paja del ojo ajeno sin mirar la viga que llevamos en el nuestro. Por eso he decidido escribir algo sobre tan dolorosos hechos.

Sería demasiado extenso este escrito si nombramos a todos los auto agresores que he visto durante los dos años y ocho meses que llevo en prisión, por lo que sólo citaré algunos casos, que aseguro pueden multiplicarse hasta llegar a los centenares.

Es bastante raro que transcurran dos o tres días sin que ocurra una o más auto agresiones en la prisión El Yuyal, Cuba sí, donde me encuentro desde el 8 de noviembre de 2003. La modalidad más usada es hacerse cortadas en las venas para provocar el desangramiento.

Oscar Ramos Aguilera, de 33 años, natural de Holguín, discutió el pasado martes 1 de noviembre con un militar conocido como "Ojos bellos", quien le propinó un golpe con un candado en el arco superciliar derecho, produciéndole una herida que necesitó de dos puntos. Por tal motivo, Oscar fue enviado a las celdas de castigo, donde se cortó las venas y casi llega a desangrarse.

Otro procedimiento de autoagresión consiste en inyectarse petróleo o estiércol humano en las piernas o el abdomen. Más de un recluso ha fallecido por tal motivo, como es el caso de Gerardo Banderas, natural de Las Tunas.

Hace apenas unos meses fue encontrado ahorcado en el puesto médico de esta prisión el recluso Juan Carlos Sánchez Calderón, alias "El pintico", de 37 años de edad, quien residía en el Reparto Alcides Pino, de la ciudad de Holguín. Juan Carlos sufría desde hacía algún tiempo de fuertes dolores abdominales, que al parecer fueron el móvil del suicidio.

Cuando un preso se declara en huelga de hambre, se cose los labios para demostrar a los militares que está decidido a no comer ni tomar agua. No es difícil suponer cuánto duele esta costura.

Algo verdaderamente espeluznante es conocer cómo un buen número de reclusos se han inyectado sangre infectada con VIH.

Veintinueve años tiene Alexander Compan, que reside en la ciudad de Holguín. En enero de 2005 Compan cumplió una sanción de 10 años de privación de libertad, pero en el mismo año ha sido regresado a prisión por cometer otros delitos. Cuando Alexander supo que regresaría a la cárcel se autoinfectó con sangre de su hermano, que padece de sida luego de habérse inyectado el FIH en esta prisión. Hoy los dos esperan juicio en el hospitalito del penal, donde han sido aislados los enfermos de sida para tratar de evitar que continúen las autoinfecciones de este mortal virus.

El 26 de octubre pasado sucedió una autoagresión inédita hasta el momento. Serían las dos de la tarde cuando el recluso José Guzmán Rodríguez, alias "Pombi", quien procede de Santa Inés, en el municipio Calixto García, provincia de Holguín, recibió la noticia de que su madre había fallecido hacía varios días. Frustrado por no haber podido asistir a los funerales, y turbado por el dolor de la pérdida familiar, Guzmán decidió cercenarse íntegramente el pene.

Con el órgano sexual en la mano, García fue conducido al hospital de la ciudad de Holguín, pero los médicos ya no pudieron hacer nada para reinsertarlo. Después de suturar, colocaron una manguerita unida a una bolsa de nylon donde involuntariamente se almacenará la orina.

Si diversas son las formas de autoagresión en estos círculos dantescos llamados "establecimientos penitenciarios", no menos son las causas que las motivan. Las malas condiciones de vida, donde se incluye una pésima alimentación que puede ser valorada por su cantidad y calidad como típica de campos de concentración, las excesivas condenas, el encierro en celdas de castigo sin luz eléctrica, el reclamo de atención médica, las decisiones injustas y arbitrarias que muchas veces toman los militares, y hasta para librarse de una inminente golpiza, no les ha quedado otra opción que las autoagresiones.

Cuando un recluso cubano atenta contra sí mismo, no lo hace con la intención de llamar la atención de la opinión pública, pues en Cuba las prisiones son agujeros negros donde únicamente los prisioneros políticos comos capaces de divulgar lo que allí sucede. Más bien lo hacen buscando un recurso que ponga fin a tanta agonía y martirio, que convierte la vida en algo sin sentido.

Esta actitud suicida no puede ser aprobada o estimulada por alguien que ame a Dios y a la vida. De hecho, he tratado de impedir que muchos reclusos se autoagredan, en ocasiones no con mucho éxito, incluso a riesgo de que la emprenda contra mí. Pero tampoco puedo guardar silencio, pues esto es complicidad con las injustas causas que provocan tanto sufrimiento y los lleva a tomar estas decisiones.

Un análisis psíquico de un especialista pudiera diagnosticar que estos reclusos transitan, en el momento de autoagredirse, por un estado de demencia quizás temporal. Sin embargo, cuando observo las marcas de las heridas en los antebrazos, la imborrable secuela de estiércol en el vientre, cuando conozco de alguien que se inyectó sangre infectada con VIH o me acuerdo del que se cortó el pene, y además, sufro junto a ellos tanta injusticia, no me queda otra opción que cuestionarme: ¿dementes o desesperados?


Opositor encarcelado saca a la luz estremecedores testimonios
Por Roberto Santana Rodríguez

20 de noviembre de 2005

La Habana – www.PayoLibre.com – Antonio Díaz Sánchez, miembro del Movimiento Cristiano Liberación, y condenado a 20 años de cárcel, en la “Causa de los 75”, sacó a la luz pública un estremecedor testimonio desde la Cárcel Cuba Sí, en la oriental provincia de Holguín, llamado: ‘¿Dementes o desesperados?’, sobre las autoagresiones de reclusos comunes en ese penal.

Díaz Sánchez dijo que se decidía a escribir sobre el asunto a raíz de una información divulgada por la prensa oficial cubana sobre un recluso que se cortó las venas e intentó ahorcarse después de hablar con su abogado en la Base Naval de Guantánamo, la cual, paradójicamente, nunca hace alusión a las constantes autoagresiones en las cárceles de la isla. “Es una practica de la Cuba comunista, sacan la paja del ojo ajeno sin mirar la viga en el propio”, firma el opositor en su escrito.

Entre otras autoagresiones de presos comunes Díaz Sánchez señala a:

“Oscar Ramos, de 33 años, holguinero, el cual, luego de ser golpeado se cortó las venas en la celda de castigo, hasta casi desangrarse.

“Gerardo Banderas, tunero, murió, luego de inyectarse petróleo y estiércol en su abdomen.

“Juan Carlos Sánchez, de 37 años, holguinero, se ahorcó en el puesto médico de la prisión.

“Alexander Compan se inyectó sangre con el virus del SIDA, en el mismo caso se encuentra su hermano, ambos ahora están aislados en espera de juicio, en un intento de las autoridades para detener la mortal práctica.

“También José Guzmán se auto agredió, en su caso se cercenó completamente el pene porque no se le permitió asistir a los funerales de su madre fallecida.

“Cuando un recluso cubano se autoagrede no lo hace para llamar la atención de la opinión pública, las cárceles son agujeros negros, lo hace buscando un recurso que ponga fin a su agonía y martirio, cuando ya ve la vida como algo sin sentido.

“Esta actitud suicida no puede ser admitida por alguien que ame a Dios y a la vida, de hecho, he tratado de impedirlo, en ocasiones con poco éxito, a riesgo de que la emprendan conmigo, pero tampoco puedo guardar silencio pues sería complicidad con las injustas causas que provocan tanto sufrimiento y los lleva a tomar estas decisiones”, termina diciendo Díaz Sánchez en su escrito “¿Dementes o Desesperados?”.


Rostros entre rejas. Regis y Antonio
Adrián Leiva

LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) - Cuando en el mes de marzo de 2003 el gobierno cubano desató una ola represiva de dimensiones inusitadas que llevó a las cárceles a 75 cubanos de la incipiente sociedad civil en la Isla, en ese proceso fueron involucrados numerosos conocidos y compañeros de lucha. Aunque el hecho motivó una profunda actitud de solidaridad hacia todos los encarcelados y sus familiares, conocidos o no, sin tener en cuenta diferencias de criterio o agrupación de pertenencia, siempre se hace más profundo el sentimiento de dolor en aquellos casos más cercanos.

Dos de estos hombres, quienes me honran con su amistad, son Regis Iglesias Ramírez y Antonio Díaz Sánchez, condenados a 18 y 20 años, respectivamente. A ambos los conocí un mismo día en la segunda mitad de los años noventa en ocasión de una reunión de trabajo del Movimiento Cristiano Liberación, organización en la que en ese entonces habíamos ingresado varios residentes del reparto Palatino en el Cerro. Días antes del encuentro Oswaldo Payá me había visitado para prevenirme que estuviera listo para lo que sería mi primer contacto con los coordinadores y algunos miembros del movimiento. Una vez en el lugar de la cita fui presentado a cada uno de los presentes. Allí estaban Regis y Antonio entre otros tantos.

Durante los debates que tuvieron lugar en aquella sesión y en los que cada participante expuso sus puntos de vista sobre los temas de la agenda, me atrajeron las exposiciones de Tony Díaz, el Boricua, como todos llamaban a Antonio. Su sentido práctico y objetivo, la manera en que valoraba la esencia de los problemas con una óptica realista y manejando los criterios con una gran sencillez delineaban la personalidad de aquel joven como una persona de profundas convicciones, inmersa en los problemas de la sociedad en la que vive y con gran disposición para enfrentarlos. Todavía guardo en mi memoria las observaciones hechas por él en aquella primera tarde en el Movimiento. La talla del líder capaz de hacerse entender y convencer con la claridad de sus ideas sin imponerse al criterio de los demás, dejaron abiertas las puertas a nuestra relación de mutua amistad.

Cuando tocó el turno a Regis, su voz pausada y la sencillez que emanaba en su conducta ofrecían una rápida sensación de empatía hacia un ser humano que prometía ser excepcional. Con el paso del tiempo pude comprobar que aquella primera impresión externa también se verificaba en su interior. La admiración y el cariño que todos sentimos por Iglesias están más que justificados por su actuación y manera de comportarse.

Con el decursar de los meses los vínculos de trabajo se fueron haciendo más estrechos e intensos, permitiendo que la interrelación personal con Antonio y Regis fuera cada vez más familiar. Nuestros encuentros fueron siendo asiduos y bajo sus orientaciones el equipo conformado en Palatino realizó un trabajo brillante en la recogida y verificación de firmas.

Los juicios que determinaron las injustas condenas que sobre Antonio y Regis pesan son un baldón para el estado de derecho cubano y para la historia presente. Estos amigos y compañeros ya han entrado a formar parte de la propia esencia nacional, que algún día reconocerá sus esfuerzos y les pondrá en el sitio que les corresponde por su actitud valiente y desprendida. Será la misma historia la que habrá de decretar el veredicto de inocencia, pero en adelanto a ello ya el Dios en el que ambos creen les ha dado la absolución merecida.

En cierta ocasión escuché decir a alguien la siguiente frase: "En mi centro de trabajo todos son mis compañeros, pero mis amistades las escojo yo". No sé si Regis y Antonio me escogieron como amigo aquella tarde en que nos encontramos por primera vez, pero puedo decir que yo los escogí a ellos.

Podrá usted decir ¿de que vive y como vive?

27 de marzo del 2004
"Año del 1er Aniversario de la Primavera de Cuba"

Sr. Felipe Pérez Roque

Ministro de Relaciones Exteriores:

Con gran asombro he conocido desde mi cruel e injusto encarcelamiento de sus palabras ante los medios de prensa acreditados en nuestro país, he llegado a la conclusión de que bien usted desconoce la suerte de los prisioneros de conciencia de la Primavera de Cuba o de lo contrario miente con toda mala intención.

Mi nombre es Antonio Ramón Díaz Sánchez, soy natural de Ciudad de la Habana, tengo 41 años, casado y padre de dos hijas de 16 y 5 años respectivamente, católico y miembro de la Logia "Libertad y Civismo" también milito en el Movimiento Cristiano Liberación y soy gestor del Proyecto Varela.

El 10 de mayo del 2002 en compañía de Oswaldo Payá Sardiñas y de Regis Iglesias Ramírez (este último condenado a 18 años) participé en la entrega en la sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular, de las primeras 11020 firmas de ciudadanos cubanos que conforme a la Constitución solicitamos un Referendo sobre los 5 puntos recogidos en el Proyecto Varela.

El 19 de marzo del 2003 apenas 10 meses y 9 días después, mi casa fue asaltada por efectivos de la policía política que aterrorizaron a mis hijas y saquearon mi librero, llevándose consigo cuanta pulgada de papel expresara una idea que no coincidiera con la del gobierno cubano, así como artículos de uso familiar que para nada significaban peligro alguno para el estado. Ni un gramo de pólvora, droga, ni un arma de fuego, ni un proyectil, nada de planes de atentado contra la vida de ninguna persona, en fin, nada en lo absoluto que pudiera insinuar una actitud violenta.

Fui encerrado en una celda del cuartel general de la policía política pero antes me retiraron mis necesarios espejuelos provocándome la perdida momentánea de la visión y un fuerte dolor de cabeza durante los días que duró la retención por los agentes de mis anteojos; desde mi celda (verdaderas gavetas de hombres vivos) reclamé a todo el que tenía acceso incluyendo a la doctora del cuartel mis insustituibles cristales, pero estos fueron devueltos solo un día antes de primera visita.

Me realizaron un sin número de interrogatorios a cualquier hora del día y en algunos de ellos sometido a bajas temperaturas, en busca de una confesión de culpabilidad.

Procesado en un felónico juicio donde expuse que no había contado con las garantías necesarias en el proceso. La vista oral fue presenciada por 2 ó 3 de los familiares de cada acusado y el resto de los presentes eran militantes del partido comunista llevados a ese lugar por la policía política. El espurio fallo del tribunal no se hizo esperar y aunque sin observar pruebas para el delito me condenó a 20 años de prisión.

El 24 de abril fui trasladado a la prisión provincial de Holguín a más de 700 kilómetros de distancia de mi familia y el 15 de mayo fuimos encerrados los 7 prisioneros de conciencia que allí nos encontrábamos en reducidas celdas sin luz eléctrica ni agua potable en su interior. Las dimensiones de dichas celdas eran de 1,70 m de ancho por 3 m de largo; una litera y un hueco en el piso o turco limitaban el movimiento a 1m x 3 metros.

El motivo del encierro se debió según los oficiales del penal a una decisión del gobierno de aplicarnos un régimen de máxima seguridad, así con la movilidad reducida al mínimo, con la oscuridad como expresión de voluntad de las autoridades que se negaban a aceptar los recursos que para iluminar los recintos brindaron nuestros familiares, permanecimos así durante 6 largos y difíciles meses.

Este régimen que nos aplicaban al cual denominamos "régimen de máxima crueldad", no se limita a las inhumanas condiciones de vida descrita, sino que persigue el aislamiento también de los reos con sus familiares pues impone un régimen de visita familiar cada 3 meses y matrimonial cada 5, ningún otro reo en el penal tiene semejantes frecuencias de visita que los aísla tanto de sus familiares.

Hago un paréntesis para citar 2 textos redactados por el señor presidente del Consejo de Estado cuando guardó 22 meses en prisión por asaltar un cuartel militar. En carta enviada por Fidel desde presidio y recogida en la página 74 del libro "La Prisión Fecunda" dijo:

"ya tengo luz; estuve cuarenta días sin ella y aprendí a conocer su valor, no olvidare nunca, como no olvidaré la hiriente humillación de las sombras, contra ella luche logrando arrebatarle casi 200 horas con una lucecita de aceite pálido y tembloroso, los ojos ardientes, el corazón sangrando de indignación. De todas las barbaridades humanas, la que menos concibo es el absurdo" fin de la cita.

En otro momento de su tiempo en prisión el joven Castro escribe nuevamente:

"…agua abundante, luz eléctrica, comida, ropa limpia y todo gratis. No se paga alquiler ¿Crees que por allá se esté mejor? Visita 2 veces al mes. Reina ahora la más completa paz. No se, sin embargo cuanto tiempo más estaremos en este paraíso." Fin de la cita. Pagina 149,"La Prisión Fecunda"

No comentare nada sobre las citas extraídas del libro "La Prisión Fecunda" y las condiciones de vida que tuvimos nosotros pues usted ha repetido en muchas ocasiones no estar de acuerdo con la aplicación del doble rasero.

El 16 de mayo el prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta fue desnudado totalmente por orden del capitán Israel Pérez Pena, jefe de la prisión provincial de Holguín y trasladado en estas condiciones desde la oficina del citado capitán hasta una celda de castigo donde permaneció desnudo por más de 24 horas a la vista de todo el personal medico de la prisión que se mostró indiferente ante este trato inhumano y degradante.

En el mes de agosto los 7 prisioneros de conciencia tuvimos que permanecer 10 días en huelga de hambre para que las autoridades del penal proporcionaran atención medica especializada y una dieta adecuada al prisionero de conciencia Mario Enrique Mayo Hernández, quien padecía una fuerte crisis de hemorroides.

El 1 de septiembre, el prisionero de conciencia Iván Hernández Carrillo fue golpeado en el rostro por el funcionario de orden interior nombrado Alexei y apodado el "mellizo". Desde ese día solicitamos acusar al agresor pero las autoridades no lo han permitido.

El 14 de octubre fecha en la que recibí la 2da visita familiar de las 3 que he tenido en un año. Las autoridades de la prisión en aplicación del "régimen de máxima crueldad" ordenado por el gobierno; solo me permitían recibir 30 libras en la llamada jaba. Estas 30 lb. Comprendía alimentos, aseo, libros y todo articulo que sirviera para mejorar las precarias condiciones de vida que tenemos, trayendo consigo un gran esfuerzo por parte de mis familiares para hacérmelo llegar. Consecuente con mis principios me negué a aceptar tamaña humillación y exigí que: o lo recibía todo o nada; las autoridades ordenaron entonces que la jaba fuera puesta en las afueras de la prisión y hoy desconozco todavía el destino de la misma.

El 8 de noviembre fui trasladado a la prisión Cuba sí, también en la provincia de Holguín, encerrado en un destacamento con reos comunes reincidentes con largas condenas en su mayoría. Desde ese día duermo sobre una tabla sin colchón pues el objeto que como tal entrega el penal es exactamente un saco de nylon relleno de desperdicio.

En cuanto al sol que usted aseguró recibimos diariamente, le aclaro que está mal informado y que su afirmación provocó la risa de los reclusos que escuchaban sus palabras. En lo que ha transcurrido el año por solo hablar de lo más actual, el destacamento donde me encuentro ha salido a recibir el sol en 10 ocasiones que se dividen en: enero 3 veces, febrero 3 veces y marzo 4 veces. Esta frecuencia es menos de una vez por semana.

Lo que usted llama aseo se limita a 1 jabón de baño y otro de lavar cada 30 días y un tubo de pasta dental cada 3 ó 4 meses.

Señor ministro, es cierto que 50 de los 75 detenidos durante la primavera de Cuba, no somos graduados universitarios ¿Conoce usted el caso de los jóvenes expulsados de la Universidad de Camagüey por firmar el Proyecto Varela?, ellos tampoco podrán graduarse.

El que suscribe esta carta cursó el 12 grado en el preuniversitario "Manolito Aguiar" de Marianao en el curso 79-80, por aquel entonces el lema era: "La universidad para los revolucionarios". Corría también otra consigna después de abril del 80 que decía: "Que se vaya la escoria".

Esta última la usaban los estudiantes del Manolito Aguiar cuando daban un "acto de repudio" frente a la casa de algún estudiante cuya familia había decidido emigrar. Se le lanzaban piedras, huevos y si se podía se daba alguna golpiza, seguramente lo recuerda pues usted como buen "revolucionario" participó en algunos. Pues bien señor Roque, yo me negué a convertirme en fascista y no participé en esos abominables pogroms y no grité "que se vayan" me aplicaron entonces la otra consigna de que la universidad es para los revolucionarios y en una asamblea de estudiantes denominada "asamblea político-moral" la juventud comunista decidió que yo no pasara a la Universidad y su decisión fue ley pues textualmente me dejaron sin derecho a la universidad y créame que estoy muy orgulloso de los motivos que no me permitieron estudiar en aquel momento una carrera universitaria.

Por último le doy la razón sobre el hecho que cuando fuimos detenidos la mayoría no teníamos vinculo laboral con el gobierno, pero me parece que olvida usted que la política de su gobierno es expulsar a la mayor cantidad de opositores de sus empleos. Pero de todas maneras una vez más acepto el reto al tiempo que le haga otro.

Nosotros, los opositores podemos decir no sólo ¿de qué vivimos? sino que podemos decir también ¿Cómo vivimos? Ahora mi reto consiste en lo siguiente, podrá usted decir ¿de que vive y como vive?

Espero por respeto al pueblo de Cuba, ofrezca usted esta explicación públicamente pues si usted esquiva mi reto seguramente los cubanos lo calificaran con el tiempo "El canciller de la indignidad".

Antonio R. Díaz Sánchez
Prisionero de conciencia
Prisión Cuba sí, Holguín


Denuncian malnutrición en cárcel cubana

LA HABANA, 13 de abril (María Elena Alpízar, Grupo Decoro / www.cubanet.org) - El preso político y de conciencia Antonio Díaz Sánchez, confinado en la prisión Cuba sí, de Holguín, denunció la mala nutrición que reciben los reclusos del penal.

En el almuerzo, el menú diario consiste solamente en una pequeña ración de harina de maíz o de yuca. En las comidas les sirven media taza de sopa y menos de 60 gramos de congrí; en algunas ocasiones dan también dos tajadas pequeñas de tomate de ensalada, cinco o seis coditos con una pizca de picadillo de soya, y como postre media cucharada de mermelada de fruta bomba.

Según Díaz Sánchez, son "raciones de campos de concentración", y afirmó que esta prisión es un "secadero de hombres vivos", pues sólo con mirar la cantidad de reclusos bajos de peso se llega a esa conclusión.

El reo de conciencia hizo llegar la denuncia a su esposa Gisela Sánchez Verdecia mediante una misiva fechada pocos días antes de que el canciller cubano, en una conferencia de prensa, enumerara las condiciones "maravillosas y paradisíacas" de las cárceles castristas.

Antonio Díaz Sánchez, del Movimiento Cristiano Liberación, y promotor del Proyecto Varela, fue condenado a 20 años de cárcel en uno de los juicios de abril del año 2003, celebrados a 75 opositores pacíficos y periodistas independientes.

 

Denuncia preso de conciencia censura de correspondencia

LA HABANA, 11 de marzo (María Elena Alpízar, Grupo Decoro / www.cubanet.org) - Desde la prisión Cuba sí, de Holguín, el preso político y de conciencia Antonio Díaz Sánchez cuestionó la censura castro-comunista en una epístola enviada a su esposa Gisela Sánchez Verdecia.

Los primeros párrafos de la misiva, dedicados "Al censor", dicen: "Señor censor, no ve usted que es un acto vil evitar que la correspondencia llegue a su destino. Quizás usted piense que está haciendo un acto heroico, digno de un militar pundonoroso, o tal vez se esconda detrás del argumento de que cumple órdenes".

Díaz Sánchez expresó más adelante que no hay justificación alguna para ejecutar las órdenes de leer o confiscar las cartas de los encarcelados.

Así mismo, pregunta: "¿Cuenta usted a su esposa o novia, a sus hijos, hermanos o madre, que su carné policial, del cual ellos quizás se sientan orgullosos, usted lo justifica haciendo el papel de una vieja chismosa; que por envida u odio al amor familiar del adversario trata de que no se comuniquen? ¿Sabrán ellos que el dinero que usted recibe como salario se lo gana haciéndole daño a la familia de un preso de conciencia?"

Antonio Díaz Sánchez, natural de La Habana, y miembro del Movimiento Cristiano Liberación, recibió una injusta sentencia de 20 años de cárcel en los amañados juicios de abril de 2003.


Carta del diputado M. Jean-Marc Roubaud

Villeneuve-les-Avignon 1ro. de marzo de 2004

Señor Embajador,

Permítame llamar su atención acerca de la situación de Antonio DIAZ SANCHEZ, miembro del movimiento Cristiano de Liberación y también del Comité Cívico Fundador del Proyecto Varela en La Habana, prisionero político que tengo el honor de apadrinar.

Condenado a 20 años de prisión por delito de opinión, este padre de familia no puede recibir visita de parte de los suyos en consecuencia de su encarcelamiento en el Centro Penitenciario Provincial de Holguín, situado a 730 kilómetros de su domicilio.

La libertad de expresión forma parte integrante y esencial de la democracia. Es por ello que con energía y determinación me permito intervenir ante Usted para obtener la liberación de mi ahijado, Antonio DIAZ SANCHEZ y de quienes como él fueron encarcelados por idéntica razón.

Estoy convencido de que, en cuanto a la libertad de expresión, vuestro Lider Maximo debe tener el mismo punto de vista que Voltaire, quien declaró "No estoy de acuerdo con lo que Ud. dice, pero continuaré combatiendo para que Ud. lo pueda seguir diciéndolo".

Agradeciendo la atención que Ud. prestará a esta situación y a la espera de noticias, le ruego, señor Embajador, crea en la expresión de lis mejores sentimientos,


Jean-Marc ROUBAUD
Permanencia Parlamentaria
Villeneuve-lez-Avignon
2, rue de la République
30400 Villeneuve-lez-Aviñon
carta referencia: CAB/JA/YM (archivos)

Carta del diputado francés del Gard y Alcalde de Villeneuve-lez-Avignon, M. Jean-Marc Roubaud al embajador de Cuba en Francia Eumelio Caballero [M. Roubaud es uno de los 70 diputados y senadores franceses que apadrinan a prisioneros políticos cubanos en la campaña lanzada por el Comité Solidaridad Cuba Libre de París] (traducción del francés: William Navarrete).


BIENAVENTURADOS LOS PRISIONEROS DE LA PRIMAVERA DE CUBA POR QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE JUSTICIA

Tony Díaz, del Movimiento Cristiano Liberación está preso en la prisión provincial de Holguín, a mil kilómetros de distancia de Marianao, del barrio de Zamora. Entonces su esposa Gisela, sus hijas Yeni de 16 años y Lázara Massiel de 4 años y su hermano Carlos, tienen que realizar un viaje largo y lleno de las dificultades de la Cuba de los pobres para poder verle.

La visita es cada tres meses y el 14 de octubre su familia cargó con la "jaba": un poco de azúcar, otro de leche en polvo, un poco de aceite, polvo de refresco sintético, pero nada de proteínas, ya que no las dejan pasar. Sólo permiten treinta libras de alimentos para noventa días y se incluye el peso de los envases.

Piensen que estos prisioneros viven en jaulas en las que no pueden caminar tres pasos a lo largo, ni estirar los brazos a lo ancho porque chocan con la pared. Allí alguna vez al día le dejan recoger agua en algún envase y le pasan la comida, que es muy poca y muchas veces en mal estado, descompuesta. Es la tortura del hambre física. Es posible, que algunos de los que lean este articulo, nunca hayan tenido esa experiencia: la de tener hambre todo el día, todos los días y no tener nada que comer.

Muchos cubanos, muchos, cientos de miles, han estado presos o confinados y saben de lo que hablamos. Pero este caso es extremo. Es, como hemos dicho: "tortura".

Un recurso para reducir al prisionero al mínimo de sus capacidades físicas y mentales. Este cuasianiquilamiento se completa con la aproximación al aislamiento perceptual, la nube de mosquitos y en muchos casos ratas y ratones. Arbitrariamente les confiscan la correspondencia, les niegan las medicinas, inclusive cuando se las llevan sus familiares, ya que en la prisión, según los guardias "no les falta nada".

Ahora llega el invierno que en Cuba no es muy intenso, pero suficiente para que en las noches en esos campos de sufrimiento, el frío no deje dormir. La prisión no facilita nada más que dolor, humillación y raciones de comida del "modus muriendi".

La familia de Tony Díaz Sánchez, que es uno de los coordinadores del Proyecto Varela, debe llevarle al preso lo que llaman "el aseo": jabón, desodorantes, sábanas, un abrigo y todo lo que se puede necesitar, ya que los funcionarios de la prisión sólo suministran la crueldad, pero no las cosas elementales para la supervivencia sana.

No se asombre. Cuando la familia entregó a los guardias, para que los pesaran y revisaran, las treinta libras de comida, más los productos del "aseo", los guardias dijeron que los productos de aseo pesaban veintiuna libras. Algo lógico si pensamos que sólo un abrigo puede pesar varias libras. El oficial carcelero, dijo que ese peso había que restárselo a la comida, lo que implica que sólo podían dejar para el prisionero nueve libras de alimentos. Pero esto tampoco es cierto ya que se cuenta el peso de los envases. En fin, que tendría unas escasas ocho libras para tres meses. En un cálculo generoso no llega a treinta y seis gramos diarios. Pero este no es un artículo estadístico, sino una denuncia a la tortura.

Antonio Díaz, rechazó la jaba, es decir, el paquete de alimentos, por considerar indigno ese tratamiento y les dijo "Yo estoy prisionero aquí por defender los derechos de todos los cubanos y no voy a aceptar esta violación".

El heroico jefe de los guardias, hizo salir a los familiares de Tony por una puerta inusual y ordenó a dos prisioneros comunes que tiraran "la jaba", el bulto de comida en la carretera, así lo hicieron. Tony le dijo a sus hijitas, a su esposa y a su hermano que no la tocaran. Allí quedó. Su esposa me decía que sentía gran tristeza mientras se alejaba en la carretera al ver el paquete que había acopiado con tanto sacrificio tirado en la carretera, pero sabía que apenas la cuarta parte hubiera llegado a Tony. Mientras tanto tengo noticias de José Daniel Ferrer, de la prisión de Pinar del Río del Kilómetro 5½. Me dice del sufrimiento y del hambre permanente de los prisioneros. Y el otro hermano, Luis Enrique Ferrer, el que invitó al tribunal a firmar el Proyecto Varela y por eso le dieron la condena más alta, veintiocho años de prisión, ahora está en una celda de castigo. Pueden imaginar, si las condiciones normales son de tortura, ¿Cómo será la celda de castigo?

Lo admirable, lo que recogerá la Historia de la Verdad, será el amor de los prisioneros políticos cubanos por su pueblo y por la libertad. El coraje sin límites, que desconcierta a sus verdugos. Su fortaleza de espíritu en medio de una desventaja total, su paz interior frente a los que sólo tienen poder, y poder tiránico y necesitan compensarse frente a la fortaleza de "los sin poder: infligiéndoles sufrimiento. A los Prisioneros de la Primavera de Cuba, a todos los Prisioneros Políticos cubanos, les sostiene su Fe y la oración y la solidaridad de los sensibles, dentro y fuera de nuestra Isla.

Pero esto no debe ser un espectáculo para los cubanos, cada gota de dolor de este torrente que se produce en estos prisioneros y sus familias, es derramada por cada cubano, por cada anciano y niño pobre, por cada joven sin esperanza que se lanza al mar, por todas las familias que sufren día a día la angustia y la opresión, por los que hablan y sólo hablan, se lamentan o se especializan en el tema pero no son solidarios. Cada gota de ese sufrimiento es derramada por ti. No sé lo que estas esperando. De los prisioneros no te compadezcas, porque si pasan hambre y sed, por falta de agua y comida, son Bienaventurados por tener Hambre y Sed de Justicia. Pero no hay bienaventuranzas para los que no son solidarios para no buscarse problemas.

Oswaldo José Payá Sardiñas
La Habana, 20 de octubre del 2003.