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Síntesis biográfico de Ángel Moya Acosta

Nació el 20 de septiembre de 1964. Edad: 46 años.
Está casado con la Sra. Berta Soler Fernández y tienen dos hijos de 8 y 12 años.
Obrero de la construcción, desde muy joven demostró una gran vocación libertaria. En 1996 se incorpora al Movimiento Opción Alternativa. En el 2000 cumple un año de prisión por desacato y desobediencia y se le condena además a 10 de destierro de La Habana. En el año 2001 crea el Movimiento Libertad y Democracia y en 2002 le otorgaron el premio Boitel 2002 en Europa. Fue condenado a 20 años de prisión que está cumpliendo en la Prision de Las Mangas, en la provincia Granma.
Actualmente se encuentra en el Combinado del Este, La Habana.
Su familia reside en Edificio 626, apto. 8, Zona 16, Reparto Alamar, Ciudad de La Habana.

Video YouTube: Permaneceré en Cuba hasta que yo decida

ARTICULOS:

Liberan con violencia al prisionero político Ángel Moya
Moya Acosta condiciona salida de prisión
Moya Acosta dice no, otra vez
Prisionero político no acepta deportación
Rechazan libertad extrapenal prisioneros de conciencia
Hostigan a familia de preso político
Marginación racial desde el primer año
Los Maceos del siglo XXI
Represalias del gobierno contra reo de conciencia
Prisionero de conciencia rechaza propuesta de Raúl Castro
Castigan a prisionero de conciencia
La familia Moya de frente al futuro
Efectúan peregrinación en memoria de activista
SOS por la vida del prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta
Rinden homenaje a la madre de Moya Acosta
Rogelio y Moya
Expulsan a Dama de Blanco de los alrededores de la Plaza de la Revolución
Trasladado Ángel Moya para el interior de la prisión Combinado del Este
Carta de Berta Soler a la opinion publica mundial
Preso de los 75 envió carta-respuesta al canciller cubano
Responde prisionero de conciencia a declaraciones de canciller
Prisioneros de conciencia en espera de excarcelación por mala salud
Se recupera de cirugía prisionero de conciencia
Trasladan a un hospital al disidente Ángel Moya tras una insólita protesta en la Plaza de la Revolución

Payá denuncia abuso contra Berta Soler
Esposa logra traslado de disidente preso a hospital y lo visita
Desaloja la Seguridad del Estado a esposa del preso político Ángel Moya
Esposa de disidente instala protesta en un parque habanero
Un grupo de mujeres pide la liberación de un disidente en la Plaza de la Revolución de La Habana
Prisionero político enfermo

"No hay pacto con el tirano", expresa prisionero de conciencia
Carta Abierta a Lourdes Pérez Navarro
Aíslan dentro de la prisión a opositores pacíficos y periodistas independientes
Aparatoso despliegue policial en juicio contra Biscet
Enjuiciado Oscar Elías Biscet

 

Liberan con violencia al prisionero político Ángel Moya

13 de febrero de 2011

(Martí Noticias, 12/02/11) - El prisionero político del Grupo de los 75, Ángel Moya Acosta, quien se negó primero a ser desterrado a España y luego a ser excarcelado hasta tanto fueran liberados sus compañeros más enfermos, fue liberado contra su voluntad y sometido a una fuerte golpiza por parte de oficiales de la policía política que lo condujeron violentamente hasta su casa en la barriada de Alamar, en Habana del Este, donde ya le habían preparado una turba que lo recibió con un acto de repudio.

La Dama de Blanco Berta Soler narró a Radio Martí los pormenores de lo ocurrido este sábado con su esposo y cómo en ese mismo instante en que hablaba con la emisora soportaban un bárbaro mitin de repudio orquestado por la policía política cubana.

El recién liberado, también contra su voluntad, Héctor Maseda Gutiérrez se hallaba en la residencia de Ángel Moya mientras se desarrollaba el progroms y narró a Radio Martí como ocurrieron los hechos.

El propio Ángel Moya Acosta, testificó a la emisora como había sido sacado por la fuerza desde la penitenciaria, y como el oficial de la policía política Coronel Samper dio la orden de que lo condujeran fuera del penal sin escatimar la violencia.

 

Moya Acosta condiciona salida de prisión

6 de febrero de 2011

(Radio Martí, 05/02/11) - La Dama de Blanco Berta Soler afirmó que le ha hecho saber al Arzobispado de La Habana, que su esposo, Ángel Moya Acosta, se niega a abandonar la prisión Combinado del Este hasta que el gobierno de Cuba excarcele a los prisioneros políticos del Grupo de los 75, más enfermos.

Moya Acosta, quien fue sentenciado a 20 años de prisión en el año 2003, rehúsa abandonar la cárcel hasta que el régimen libere a sus compañeros de causa en peores condiciones de salud, entre ellos a Pedro Argüelles Morán, Librado Linares García y Eduardo Díaz Fleitas.

Soler dijo que "todos debieron estar en sus casas y nunca estar en prisión", y añadió que ella desea, lógicamente, que Moya Acosta abandone la prisión para estar a su lado, pero que respalda su decisión, porque "los enfermos son los primeros que deben de salir" de sus celdas.

 

Moya Acosta dice no, otra vez

18 de octubre de 2010

(Radio Martí, 17/10/10) - La Dama de Blanco, Berta Soler, dijo que su esposo, el opositor Ángel Moya Acosta, sigue detenido en el Combinado del Este aunque la mayoría de las personas arrestadas durante la Primavera Negra del 2003 en Cuba fue puesta en libertad y deportada a España, y que él ha reiterado que rechaza la oferta de ser excarcelado con la obligación de vivir en el exilio.

A pesar de estar tras las rejas por más de 7 años, Moya Acosta ha indicado en varias ocasiones que no desea ir a España como ha hecho el resto de los prisioneros de conciencia en el proceso de liberaciones con destierro que comenzó en julio.

Soler habló con Radio Martí sobre los anhelos de su esposo este domingo, después que las Damas de Blanco asistieron a misa en La Habana y efectuaron su tradicional caminata en solidaridad con los prisioneros de conciencia.

Más de 30 mujeres afiliadas al grupo oraron en la Iglesia de Santa Rita y desfilaron vestidas de blanco por la Quinta Avenida de Miramar. Las actividades se llevaron a cabo sin interferencia de la policía, aunque había un despliegue de las fuerzas represivas para observarlas, manifestó Soler.

 

Prisionero político no acepta deportación

4 de octubre de 2010

(Radio Martí, 03/10/10) - Desde la prisión cubana Combinado del Este, en La Habana, el prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta ratificó su posición de no aceptar la deportación como condición para ser excarcelado.

Moya Acosta dijo a Radio Martí que él no puede traicionar la memoria de Orlando Zapata Tamayo y el esfuerzo de las Damas de Blanco, así como el sacrificio de la larga huelga de hambre sostenida por Guillermo Fariñas.

Por otro lado, el prisionero de conciencia reiteró que no aceptaría ser liberado con una licencia extra penal por problemas de salud, porque asegura que hasta el momento no presenta ningún padecimiento.

Ángel Moya Acosta fue condenado a 20 años de prisión durante la ola represiva de la Primavera de 2003 en Cuba.

 

Rechazan libertad extrapenal prisioneros de conciencia
Odalys Sanabria Rodríguez

29 de septiembre de 2010

La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com – Dos prisioneros de conciencia del grupo de los 75 han rechazado con indignación las declaraciones del ministro de exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, según las cuales ellos pudieran abandonar las cárceles en las próximas semanas, mediante una licencia extrapenal.

El reo político Ángel Juan Moya Acosta estableció comunicación telefónica con esta reportera desde la prisión Combinado del Este, el pasado 27 de septiembre, y dijo: “Es una patraña más del régimen cubano, la cual yo no acepto. Eso no fue lo que exigió Fariñas en su huelga de hambre. Tampoco las Damas de Blanco han luchado por más de 7 años por licencia extrapenal; por eso esto no es más que una falta de respeto”.

Por su parte Héctor Maseda Gutiérrez, también reo de esa causa, aseveró que no abandonará la prisión bajo el estatus de licencia extrapenal

Unos 70 prisioneros políticos y de conciencia han sido excarcelados en los últimos 3 meses por el gobierno cubano, el cual ha empeñado su palabra de liberar a las cárceles de condenados políticos antes de noviembre, de estos alrededor de 40 son reos de conciencia del denominado Grupo de los 75.

Centro de Información del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba

 

Hostigan a familia de preso político

22 de septiembre de 2010

(Radio Martí, 21/09/10) - El prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta denunció desde la cárcel capitalina Combinado del Este que el gobierno y la policía castristas hostigan a su familia porque él rechaza irse desterrado a España.

Moya dijo que hace unos días su hijo Luis Ángel fue arrestado en el área deportiva de la escuela secundaria básica donde estudió y llevado a una estación de policía.

El preso político apeló a la solidaridad dentro de Cuba y en exilio para que sigan de cerca la conducta criminal del régimen contra sus familiares.

 

Marginación racial desde el primer año

Ángel Juan Moya Acosta, prisionero de conciencia del Grupo de los 75

15 de marzo de 2010

Prisión Combinado del Este, La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com – Los negros cubanos hemos sufrido la marginación racial por parte de las autoridades desde el primer año del triunfo de los Castro, el 1959, hasta hoy, pese a que la población acá es mayoritariamente de raza negra.

Los prejuicios y desconfianza por parte de directores de empresas y administradores afloran al momento de contratar laboralmente a las personas negras, a quienes muchas veces nos niegan el trabajo y cuando no, somos ubicados en puestos con salarios extremadamente bajos. Este apartheid se desvela con claridad meridiana en el sector del turismo, donde sólo somos usados como bufones u otros instrumentos de recreación para los extranjeros.

En los principales cargos de dirección de la administración pública la representatividad es muy baja. Nada más hay que fijarse en el cuerpo de generales que rodea a Raúl Castro para comprobar esta realidad, pues casi todos son blancos.

Por lo general los negros cubanos vivimos en casas muy malas con un elevado nivel de hacinamiento y muchos se han visto obligados a domiciliarse en barrios marginales, donde carecen de todas las infraestructuras urbanas y los servicios más elementales, como por ejemplo: agua potable, electricidad y alcantarillado.

Por si fuera poco somos ferozmente mucho más perseguidos por la policía nacional revolucionaria que los blancos. No importa que sea de día o de noche, los negros somos detenidos en plena vía pública, registrados nuestros cuerpos y maletines y luego injuriados. Por eso las cárceles están llenas de ciudadanos negros que sufren cada día los ultrajes, desprecios y palizas, perdiendo totalmente su salud y hasta sus vidas.

Dado a Juan Carlos González Leiva, del Centro de Información del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba, por vía telefónica, el pasado 15 de febrero de 2010, desde la prisión Combinado del Este, en La Habana.

 

Los Maceos del siglo XXI

Miguel Sigler Amaya

Miami, Florida – www.PayoLibre.com – Conozco a Ángel Moya Acosta, desde que era un niño. Nacido y criado en el Municipio Pedro Betancourt, provincia de Matanzas. Es uno de los fundadores del Movimiento Independiente Opción Alternativa. Por su actitud contestataria al régimen comunista de los hermanos Castro, ha sido víctima de decenas de actos de repudios con violencia, encarcelado en muchas ocasiones, considerado dos veces por Amnistía Internacional como prisionero de conciencia, y discriminado racialmente por su color negro.

Fue condenado a 20 años de prisión en la ola represiva de marzo del 2003. En prisión mantiene una postura vertical e inclaudicable. Goza del apoyo matrimonial, la Dama de Blanco Berta Soler.

Para este respetable hombre, toda nuestra solidaridad y respaldamos su opinión, UN DÍA DESPUÉS, porque hombres como este, necesita nuestra PATRIA.

EL DIA DESPUÉS

Ángel Moya Acosta

Prisión Combinado del Este, La Habana (PD) Nunca estuve de acuerdo con el promocionado concierto de Juanes y el resto de los artistas que se dieron cita en la Plaza de la Revolución, antes Plaza Cívica. Bueno es que sepan los promotores del mal llamado Concierto por la Paz, que en las cárceles cubanas cientos de presos políticos están privados de libertad, por luchar por la libertad y el respeto pleno de los derechos humanos.

Juanes y compañía con sus actitudes y conductas equívocas, se convierten en cómplices de este régimen. Un régimen que en 1994 y por orden de Fidel Castro, asesinó a hombres, mujeres y niños en el remolcador Trece de Marzo, la noche de un 13 de julio. El 24 de febrero de 1996, asesinó a cuatro pilotos de la organización humanitaria Hermanos al Rescate, cuando derribó sus frágiles avionetas con aviones de guerra tipo Mig.

Un día después del concierto, Cuba amaneció con trabajadores que roban la producción en sus centros de trabajo para poder subsistir y mantener a sus familias. Con una parte de la juventud en ejercicio de la prostitución, en busca de un futuro y un presente económico mejor. Otros, en plan de irse del país a como dé lugar. La corrupta y cruel élite de poder en ejercicio flagrante de la represión contra el pueblo cubano. Las cárceles repletas con mayoría de negros en su mayoría jóvenes.

Lo positivo es verdaderamente, que un día después del concierto lo mejor de Cuba, sus Damas de Blanco, opositores, disidentes, activistas, periodistas independientes, blogueros y prisioneros políticos y de conciencia, se mantienen en pie de lucha por sus derechos. Esto es en mi opinión lo que importa, lo trascendente.

Publicado el 25 de septiembre de 2009 en PrimaveraDigital.org

 

Represalias del gobierno contra reo de conciencia
Tania Maceda Guerra

27 de febrero de 2009

La Habana – www.PayoLibre.com – El prisionero de conciencia, Ángel Juan Moya Acosta, denunció ser represaliado por la Seguridad del Estado, por su actitud cívica, y que éstas medidas alcanzan a sus familiares y amigos. Moya leyó por teléfono, el 25 de febrero de 2009 la siguiente declaración:

Si Fidel Castro dio la orden de hundir el Remolcador 13 de Marzo, asesinando a mujeres, hombres y niños indefensos; si el gobierno de Cuba, como respuesta represiva, le niega la salida legal del país, para que se reúnan con sus padres, a los hijos de los médicos que escapan del régimen cubano cuando prestan servicio en el exterior, a nadie le puede caber dudas de lo que son capaces de hacer, y más aún cuando se trata de represión política.

Digo esto por los hechos siguientes: Mi hijo tuvo problemas con un joven mucho mayor. A los pocos días este le ocasionó con un machete heridas de consideración a otro muchacho, amigo de mi hijo. Lo preocupante de todo esto es que yo soy un opositor al régimen cubano. Estoy preso por razones políticas y de conciencia. Por demás no admito mi libertad a cambio de que liberen a los cinco espías que están presos en Estados Unidos por espionaje: uno de ellos acusado de conspirar para cometer asesinato.

El muchacho lesionado es sobrino de una estomatóloga que escapó del régimen cuando prestaba servicios en Venezuela. Esto es hostigamiento político. Yo no tengo la menor duda, por eso responsabilizo a Raúl Castro de lo que me ocurra a mí y a mi familia, y también a los oficiales de la Sección 21 del Departamento de la Seguridad del Estado, que se hacen llamar por los nombres de “Samper” y “Tamayo”. Estos dos esbirros son quienes dan órdenes para arrastrar a mujeres indefensas, al amparo de la noche.

Ángel Juan Moya Acosta, declarado prisionero de conciencia por Amnistía Internacional, fue encarcelado en marzo de 2003 y condenado a 20 años de cárcel. Se encuentra en la prisión habanera Combinado del Este.

Centro de Información del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.

 

Prisionero de conciencia rechaza propuesta de Raúl Castro
Tania Maceda Guerra

15 de enero de 2009

La Habana – www.PayoLibre.com – El prisionero de conciencia Ángel Juan Moya Acosta rechazó enérgicamente, el pasado 8 de enero, la propuesta de canje de los prisioneros políticos y de conciencia del Grupo de los 75 encarcelados en marzo de 2003 por los 5 prisioneros del gobierno cubano encarcelados en Estados Unidos acusados por espionaje.

“Yo no lo acepto, es humillante, degradante e inmoral. Uno de los espías está condenado por conspiración para cometer asesinatos, sus víctimas fueron los 4 pilotos de Hermanos al Rescate. No me importa que me cueste la vida. No somos trastos, tenemos dignidad. Ejemplo sobran: Mario Chanes de Armas, Martín Pérez y Hubert Matos”, dijo Moya desde la prisión habanera Combinado del Este.

Otros prisioneros han reaccionado de manera similar, entre ellos: José Daniel Ferrer García, Alfredo Rodolfo Domínguez Batista y Juan Carlos Herrera Acosta.

Ángel Juan Moya Acosta, de 44 años de edad, fue condenado a 20 años de cárcel por defender los derechos humanos y declarado preso de conciencia por Amnistía Internacional. Su familia reside en el Edificio 626 Apto. 8, Zona 16, reparto Alamar, Habana del Este, Ciudad de la Habana, Cuba.

Centro de Información del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.

 

Castigan a prisionero de conciencia
Bárbara Jiménez Contreras

16 de abril de 2008

Santa Clara, Cuba – www.PayoLibre.com – El prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta se encuentra hace 21 días, en el área especial, Alta Severidad, de la prisión Combinado del Este.

Según la Dama de Blanco, Berta Soler, su esposo se niega a hacer uso del teléfono y a relacionarse con los gendarmes, ya que fue llevado a este lugar por provocación de un guardia por la pérdida de un documento migratorio de sus hijos.

Moya Acosta le pidió cuenta por el extravío y el gendarme le manifestó de forma descompuesta, que debía hacer ese trámite de nuevo, acción que el reo tomó como chantaje y respondió: “Abajo los Hermanos Castro”, “Abajo la dictadura”, “Vivan los Derechos Humanos”, proclamas que escribió y lanzó por todo el establecimiento penitenciario.

El preso se mantiene firme y seguirá en esta aptitud, hasta tanto lo regresen al Edificio número 2, donde estaba anteriormente, concluyó la fuente.

Ángel Moya Acosta, prisionero conciencia del grupo de los 75, que extingue una condena de 20 años.

Centro de Prensa Marta Abreu

 

La familia Moya de frente al futuro

Shelyn Rojas

8 de agosto de 2007

La Habana – www.PayoLibre.comÁngel Moya Acosta se graduó en la escuela de cadetes Antonio Maceo, en la provincia de Villa Clara. Luchó en la guerra de Angola. Regresó a Cuba en el año 1991 al cierre de la misión. Fue entonces cuando se licenció de la vida militar.

Luego comenzó a trabajar como obrero calificado en una empresa de fundición. Mas tarde en un centro de acetileno, hasta que en el 1993, cuando comenzó su vida como opositor pacífico, fue expulsado.

Berta Soler Fernández es técnica en microbiología de salud pública. El matrimonio Moya-Soler tiene dos hijos: Lienys y Luis Ángel.

A mediados del mes de marzo del año 2003, el gobierno desató una ola represiva por toda la isla. Berta le comentó a su esposo que no debía estar en la calle. Aunque pensaban que fuera algo pasajero, se debía estar alerta.

El día 19, a las cinco de la tarde, Ángel corría en el parque, mientras su esposa iba a recoger al niño a la escuela.

A petición de Berta, de regreso, su hijo fue a buscar el pan. En ese tiempo, vio a su esposo que regresaba del parque antes de lo acostumbrado, esta vez acompañado por cinco agentes de la seguridad del Estado. Berta, con ironía, preguntó qué si esos eran los visitantes que siempre venían a buscarlo.

Ángel pidió cambiarse la ropa antes de ser oficialmente arrestado. Fue entonces cuando supieron que serían víctimas de un registro. Pero Ángel no estaría presente, sería trasladado hacía las mazmorras de Villa Marista.

Al regreso de buscar el pan, los vecinos y amiguitos del niño no lo dejaron llegar al apartamento para que no presenciara lo que acontecía. La niña regresaba de un círculo de estudios. Se sumó al grupo que protegía a su hermanito.

Ángel, cuando se lo llevaban esposado, miraba a sus hijos con orgullo y gritaba que no lo arrestaban por delincuente; sólo por defender los Derechos Humanos.

Apenas eran las 6 de la tarde cuando comenzó el registro. Berta se encontraba por primera vez sola con los agentes, el presidente del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) y la representante de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). El registro duró hasta las 12 de la noche. Una vecina les brindó comida a sus hijos que permanecieron fuera del hogar hasta esa hora.

En el registro, ocuparon pocos libros, los cuales contenían la verdadera historia de Cuba. Ocuparon un radio portátil con su cargador de baterías. También una película de video alquilada de contenido bélico. Moya fue acusado de traidor; de colaborar y dar información falsa al gobierno estadounidense; de mercenario y de tener el filme bélico para preparar una guerra.

Durante 15 días estuvo detenido en Villa Marista. El día del juicio sumaban 75 los acusados. Los juicios sumarios por toda Cuba se realizaron al amparo de la Ley 88, conocida como Ley Mordaza. Ángel fue sancionado a 20 años de privación de libertad.

Cuando terminó el juicio, le dijeron a Berta que le darían una visita especial en Villa Marista. La visita fue para darle la noticia de que, esa misma tarde, mientras Ángel era juzgado, su madre había fallecido de un infarto en Matanzas, donde residía.

Berta regresó a su casa, recogió algunas de sus pertenencias y se dirigió hacia la terminal de ómnibus interprovinciales. Allí durmió toda la madrugada. El dinero no le alcanzó para coger un carro nocturno. Al llegar, quedó muy poco tiempo para el sepelio.

Ángel fue llevado en horas de la madrugada al velorio de su madre, fue allí cuando lo supo.

Pobladores de Matanzas, al saber que Ángel estaba en la funeraria, fueron a verlo en solidaridad. Apenas lo dejaron estar dos horas en la funeraria. Nuevamente fue trasladado hacia Villa Marista y desde allí a la Prisión Provincial de Holguín, donde se negó a vestir el uniforme de preso. Los guardias lo esposaron y lo pasearon por el penal sin ropas ni zapatos, hasta llegar a una celda de castigo.

El resto de los 7* del Grupo de los 75 que se encontraban junto a él en Holguín, al saber la situación de Ángel, se plantaron en huelga de hambre. Ángel se vistió de preso cuando lo supo, no podía sacrificarlos. Debían estar firmes y fuertes para presenciar el fin.

Seis meses después fue trasladado hacia la prisión de Las Mangas en la provincia de Bayamo.

Al poco tiempo de la ola represiva las esposas de los arrestados, se unieron para protegerlos, en lo que llegó a llamarse las Damas de Blanco. Berta descubrió que no estaba sola.

En el año 2004 Ángel comenzó a padecer de hernia discal, apenas podía moverse. Debía ser intervenido quirúrgicamente. Berta, apoyada por las Damas de Blanco permaneció durante 41 horas frente a la Plaza Cívica José Martí en protesta para que su esposo fuera intervenido quirúrgicamente, lo antes posible. En compañía de Gisela Delgado denunció la situación ante la prensa internacional acreditada.

Berta exigió además, a los agentes y doctores que su esposo saliera bien de la operación. Sabía que en varias ocasiones, personas con la misma situación quedaban inválidas. “Ese padecimiento era producto de la prisión, si algo salía mal, lo hecho, sería poco comparado con lo que pensaba hacer”, afirmó.

La operación fue un éxito. Berta cuidó durante 8 meses a su esposo después de la intervención quirúrgica en el hospital Carlos J Finlay.

Su hija ya cumplió 15 años. No hubo fiesta. El varón ya tiene 11 años. Aman a su madre y a su padre.

Ángel convive en una celda con personas condenadas por asesinato y drogas. No acepta beneficios del gobierno. Las visitas son cada dos meses.

Berta aprendió a hacer de hombre y de mujer en el hogar. De madre y de padre para sus hijos. Siempre ha vencido el miedo, cada vez se hace más fuerte. Ángel, es la base de su esperanza. El amor la hace crecer.

Junto a las Damas de Blanco, lucha por la libertad de los integrantes del Grupo de los 75 que, incluyendo a su esposo, aún se encuentran tras las rejas. También para que sus hijos vivan en un país libre; de igualdades para todos los cubanos. Añora que en un futuro no muy lejano, su familia se encuentre unida en una Cuba libre y democrática.

Berta Soler Fernández fue invitada por la Liga de Ciudadanos Latino-Americanos Unidos (LULAC) para participar en un congreso sobre Derechos Humanos a efectuarse el pasado 12 de julio, en Chicago, Illinois. El permiso para viajar no le fue concedido.


* Nota: El resto de los 7 del Grupo de los 75 confinados en ese momento en la Prisión Provincial de Holguín, son: Adolfo Fernández Saínz, Alfredo Rodolfo Domínguez Batista, Antonio Ramón Díaz Sánchez, Arnaldo Ramos Lauzerique, Iván Hernández Carrillo y Mario Enrique Mayo Hernández.


Efectúan peregrinación en memoria de activista
Oscar Sánchez Madan

12 de abril de 2007

Santa Clara, Cuba – www.PayoLibre.com – El 7 de abril último, integrantes de tres agrupaciones opositoras, efectuaron una peregrinación hasta el cementerio del poblado matancero de Pedro Betancourt, Matanzas, para rendir homenaje a la activista Numidia Acosta Tieles, en el cuarto aniversario de su fallecimiento.

La marcha se inició a las 9:00 de la mañana desde diferentes puntos de esa localidad. En la misma participó una decena de activistas y familiares de la homenajeada, quienes acudieron al cementerio por parejas y con flores en las manos, luego de recorrer más de un kilómetro en silencio.

En el camposanto desplegaron una bandera cubana, la que colocaron junto a las flores sobre la sepultura de la fenecida. Acto seguido cantaron el Himno Nacional y luego guardaron un minuto de silencio.

Noelia Pedraza Jiménez, presidenta del Movimiento Femenino Marta Abreu, con sede en Santa Clara, leyó un comunicado en cuyo texto las integrantes de su organización se comprometen a seguir el ejemplo de Acosta Tieles, a quien calificaron de excepcional opositora.

José Antonio Pérez Morel, miembro de la junta directiva del Movimiento Independiente Opción Alternativa (MIOA), resaltó el humanismo de Numidia, de quien dijo: “nadie nos alentó tanto en esta difícil tarea de defender los Derechos Humanos”.

En dicho homenaje también hablaron representantes del movimiento Libertad y Democracia por Cuba y del Movimiento Fe por la Libertad de la Patria. La actividad concluyó con una oración en favor del alma de la fallecida.

Numidia Acosta Tieles fue la madre del actual prisionero de conciencia matancero, Ángel Moya Acosta. Falleció luego de sufrir graves trastornos cerebrales el mismo día en que un tribunal castrista condenó a su hijo a 20 años de prisión en la Causa de los 75 del año 2003.

SOS por la vida del prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta

LA HABANA, CUBA - 18 de diciembre (Berta Soler Fernández /puenteinfocubamiami.org)- El pasado 8 de diciembre Ángel fue provocado y amenazado por el oficial Stiven que realiza las requisas y conteo en el destacamento. Moya se encuentra en el Combinado del Este, edif.1, 3er. piso. Este oficial hace 6 meses que vive provocando y hostigando a Moya, le dice que no cree en preso político, que lo va a tirar de la litera donde duerme en la 3 planta contra el piso, que tiene que cargar su jaba el día de la visita porque el no es mejor que nadie, cuando Ángel esta operado de hernia discal. En fin, entre otras cosas más.

Las visitas de Ángel familiar son cada 3 meses y en espera que él llegara al lugar donde dan la visita, Ángel llegó alterado pidiendo la presencia de la Seguridad de Estado porque su vida corre peligro. Al salir Ángel del destacamento este oficial lo requisó de forma indebida provocándolo, maltratándolo a él y al re educador que lo conducía y le manifestó que el se va a desgraciar con Moya.

Este oficial Stiven es un asesino, participó hace 1 mes junto a 6 oficiales mas en una golpiza a un preso común provocándole la muerte y está impune. Pues lo que el pretende hacerle a Ángel es lo mismo y no se puede permitir, pasado 20 minutos se presentó el jefe de orden interior y dos oficiales de la Seguridad uno de ellos llamado Daniel.

Le planteamos lo sucedido y que tenían que tomar medidas con esa situación que es muy peligrosa. Trasladando de ese Edificio a este oficial, o que no tenga que ver nada con Ángel para evitar males mayores. Nuestros hijos quedaron muy impresionados con esta situación, ya que fue en presencia de ellos, que tiene que solucionarse.

Responsabilizamos al gobierno de Cuba y la Seguridad del Estado por la integridad física de Ángel, pues ellos son los que tienen a estos hombres presos.

Ángel Moya Acosta, prisionero político del grupo de los 75 y declarado prisionero de conciencia por Amnistía Internacional, es el Presidente del Movimiento de Liberación Democrática por Cuba y miembro del Consejo Nacional de Resistencia Cívica Pacífica. Fue condenado a 20 años de injusta prisión en la Primavera Negra de Cuba.

Edición: Puente Informativo Cuba Miami, con la colaboración de Maritza Lugo Fernández. A los 15 días del mes de diciembre de 2006.

Rogelio y Moya

Juan González Febles

LA HABANA, Cuba - Diciembre 9, 2005 (www.cubanet.org) - Siento un orgullo enorme de haber compartido algunas experiencias con Rogelio Manuel Menéndez Díaz y Ángel Juan Moya Acosta. Ellos, más que amigos leales fueron hermanos de lucha. Dos tipos fuera de serie. Moya es negro, de extracción humilde y manos callosas. Rogelio es blanco y de similar origen. Es además, uno de los individuos más ágiles y rápidos para la improvisación y la toma de decisiones en circunstancias difíciles. Moya no le iba a la zaga. Se complementaban y de que forma.

Cabildearon, convencieron y organizaron una alianza de varias organizaciones para luchar más efectivamente por el derecho de todos en las calles. Para negociar, las palmas se las llevaba Moya, era el más político y el más persuasivo. Uno levantaba los muros; el otro daba el acabado. Cuando concluían, tenían algo sólido entre manos. Formados por Oscar Elías Biscet, se convirtieron en dos consumados maestros de la demostración protesta relámpago en las calles.

Organizaron el Consejo Nacional de Resistencia Cívica en Cuba (CNRCC). Juntos les tomaron las calles a los castristas. Tenían su estilo de hacer. Cuando iban a las calles, "alguien" se encargaba de recoger a los periodistas que invitaban. Nunca sabíamos adónde íbamos y para qué. Cuando Ángel Moya fue arrestado, Rogelio se convirtió en el alma de todo. Se redoblaron las acciones en las calles y los toques de ollas en ciudadelas y lugares adecuados a estos fines.

Rogelio decía que era necesario que la Seguridad no tuviera reposo, mientras "el negro" estuviera "guardado". Luego le tocó el turno a Moya, porque Rogelio fue arrestado en el estilo ilegal y sin garantías a que acostumbra la policía política castrista. Entonces, creció como organizador. Pocas veces vi tanta creatividad y tanto despliegue de valor en hombres que sólo se armaban con sus ideas.

Ángel Juan Moya Acosta fue arrestado en medio de la ola represiva de marzo de 2003. Rogelio fue liberado de la prisión 1580 en La Habana un poco antes. El régimen pareció menos crispado. Aparentemente recuperaron el control de las calles.

Pero todo fue mera apariencia. Rogelio estaba "tranquilo". Era vigilado y visitado con regularidad por la policía política. El mazazo represivo de marzo contribuía a afirmar esta sensación. Entonces comenzaron los carteles. Eran carteles anti gubernamentales que aparecían en cualquier lugar de la localidad de Lawton.

"Abajo Fidel", "libertad para los presos políticos", "viva la democracia" y "vivan los Derechos Humanos" eran los de mayor ocurrencia. Pero además los hubo de mayor creatividad y economía de recursos. Se aprovechaban las pancartas oficiales. Una de ellas que decía: "Fidel estamos contigo", aparecía en una mañana con un agregado que modificaba el mensaje de esta forma: "Fidel estamos contigo…muy bravos". Otro que rezaba: "Todo lo que tenemos lo debemos a la Revolución y el Socialismo", era sustituido con el agregado de una palabra y entonces decía: "Todo lo que (no) tenemos lo debemos a la Revolución y al Socialismo".

Los que reportamos rutinariamente estos carteles nunca supimos algo sobre su autoría. Cierto es que sospechábamos, pero nada concreto. Tiempo después de salir para el exilio Rogelio Menéndez lo comprendimos todo. Cesaron de repente los carteles.

Hoy Ángel Moya cumple una sanción de 20 años de privación de libertad. Es un prisionero de conciencia, miembro del Grupo de los 75. Su esposa Berta Soler está integrada en las Damas de Blanco, todo un hermoso símbolo: en las mismas calles en que Moya demandó libertad y democracia para su pueblo, Berta con gladiolos exige la libertad de Moya y de todos los presos políticos. Lo hace en compañía del resto de esas leonas de terciopelo, dadas en llamar Damas de Blanco.

No sé en los caminos que se haya extraviado Rogelio en ese exilio que impone dictadura tan larga y cruel. Como sea, vaya este testimonio de admiración y respeto al coraje de ambos, a la creatividad y astucia de Rogelio; al tesón y el amor de Moya. Que Dios los bendiga con una pronta reunión sobre la tierra libre de Cuba.


Expulsan a Dama de Blanco de los alrededores de la Plaza de la Revolución
Por Roberto Santana Rodríguez

7 de noviembre de 2005

La Habana – www.PayoLibre.com – La señora Berta Soler Fernández dijo que el pasado 4 de noviembre fue conminada por un oficial del Ministerio del Interior que se hizo llamar José a abandonar los alrededores de la llamada Plaza de la Revolución, sita en el municipio capitalino del mismo nombre.

Soler señaló que había acudido al lugar para entregar una carta en el Consejo de Estado dirigida al mandatario cubano Fidel Castro donde plantea la situación de su esposo Ángel Moya Acosta, condenado a 20 años en la conocida causa de los 75.

El reo de conciencia fue operado de hernia discal a finales de 2004 y trasladado recientemente al interior de la cárcel Combinado del Este en condiciones no adecuadas para su padecimiento.

“Un operado de hernia discal debe hacer sus necesidades en taza inodora, no debe hacer cuclillas, debe sentarse en silla de espaldar recto, no hacer pesos con cubos, dormir en planta baja, la litera, con colchón adecuado y una tabla bajo el mismo. Pues parece que dicho oficial, William, quién le había asegurado a Moya existían las condiciones adecuadas para su recuperación antes del traslado, se burló de mi esposo y del neurocirujano...”, dice la mujer en la carta a Castro.

Soler precisó que le dijeron al llegar, a las 11 antes meridiano, esperara al Sr. Montes de Oca, de atención a la población en el Consejo de Estado, que se encontraba en una reunión. Sin embargo alrededor de 1 hora después el agente José le dijo que se fuera de los alrededores de la Plaza, que no sería atendida.

“Parece que ya no soy una ciudadana de este país. Si en 2004 me planté aquí, en la plaza, para pedir que finalmente lo operaran, sabré lo que tengo que hacer, de ninguna manera permitiré que Moya retroceda en su recuperación”, puntualizó Soler Fernández.


Trasladado Ángel Moya para el interior de la prisión Combinado del Este
Por Roberto Santana Rodríguez

17 de octubre de 2005

La Habana – www.PayoLibre.com – El prisionero político y de conciencia Ángel Moya Acosta fue trasladado el pasado viernes 14 de octubre del Hospital Nacional de Reclusos Combinado del Este, en la capital, hacia el cuarto piso ala norte, dentro de la referida prisión, a un año de haber sido operado de hernia discal, informó su esposa la señora Berta Soler Fernández.

La señora Soler señaló que su esposo fue engañado por el oficial William de la Seguridad del Estado, quien le informó a Moya que en la celda a la que sería llevado existían las condiciones requeridas por él, dado su estado de salud, convaleciente de una delicada operación.

En conversación telefónica de hoy, 17 de octubre, Moya refirió a su esposa las condiciones en las que se encuentra en la celda donde convive con 13 reos comunes, las cuales son: en el lugar no existe una silla con espaldar recto, tiene que sentarse obre un cubo; no existe taza sanitaria, tiene que hacer sus necesidades fisiológicas en un baño turco en cuclillas, lo que contraviene la indicación del médico y está durmiendo en el tercer nivel de una litera, el más alto lo cual según su esposa le pone en peligro y le dificulta mucho subir y bajar, además el colchón tiene pésima calidad.

“Mi esposo ha sido víctima de una nueva patraña del gobierno, nos han engañado. Estos señores quieren que Moya sufra una recaída en la hernia discal. De ser así pudiera quedar inválido o paralítico y eso no lo voy a permitir. Si antes luché porque lo operaran y pudiera recuperarse bien ahora seguiré luchando para que se mantenga como está”, opinó la señora Soler. Por su parte Moya responsabilizó al gobierno de Cuba y a su departamento de seguridad del estado por lo que le pueda suceder

Ángel Moya Acosta de 41 años de edad es presidente del Movimiento por la Libertad Democrática de Cuba, está cumpliendo una sanción de 20 años de privación de libertad como parte de la causa de los 75, cuando en marzo de 2003 el gobierno cubano encarceló a este número de opositores, defensores de derechos humanos, bibliotecarios y periodistas independientes.

Carta de Berta Soler a la opinion publica mundial
www.PayoLibre.com / 11 de abril de 2005

Ciudad de la Habana. 16 de enero de 2005

A la opinión mundial

De. Berta Soler Fernández, esposa del prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta

Mi esposo está preso por oponerse pacíficamente al gobierno cubano, ya que su régimen es represivo y viola el derecho de los cubanos a la libertad de expresión, asociación y manifestación. Yo apoyo y respaldo las posiciones políticas de mi esposo, que está en contra del levantamiento del embargo –bloqueo-, ya que si se levanta el gobierno cubano recibiría recursos y continuaría la represión, invirtiéndolo para modernizar y equipar su maquinaría represiva.

Después que las autoridades cubanas excarcelaran recientemente a siete presos políticos, algunas de nosotras, esposas de disidentes cubanos, recibimos llamadas por teléfono del extranjero celebrando estas liberaciones, y el mejoramiento de la situación de los derechos humanos en Cuba.

Para nosotras la situación en Cuba sigue igual, nada ha cambiado, continúa la represión política y la falta de libertad, por tanto la lucha para todos los cubanos estén donde estén tiene que continuar.

Pero no fueron liberaciones. El régimen solamente dio licencia extrapenal a unos pocos hombres enfermos. De todos modos los 75 disidentes detenidos en la ola represiva de la primavera del 2003, son prisioneros de conciencia, reconocidos por Amnistía Internacional y todos deben ser liberados.

Los extranjeros parecen explicar estas excarcelaciones como el resultado de presiones desde el exterior, de los Estados Unidos o la Unión Europea, o como un gesto de Fidel Castro con el primer ministro español, Rodríguez Zapatero.

En Cuba pensamos que simplemente no se vería bien que presos políticos murieran en prisión y así, a siete prisioneros, y a siete anteriormente, se les autorizó a cumplir el resto de sus condenas en casa.

A nosotros las esposas, nos gustaría pensar que las acciones que llevaron a cabo desde que a nuestros esposos fueron apresados ayudaron y contribuyeron a dar publicidad a su caso.

Cada domingo, después de misa, vestidas de blanco marchamos en grupo pacíficamente por la quinta avenida de la Habana. Tenemos a veces expresiones de solidaridad de los chóferes que pasan quienes nos conocen como “Las Damas de Blanco”, y tenemos siempre la intimidación de los agentes de la Seguridad del Estado, que nos consideran aliadas de los contrarrevolucionarios, pero en Cuba nunca hubo revolución, sino dictadura.

Antes de que la policía invadiera nuestros hogares y fuéramos privadas de nuestros esposos unas pocas de las esposas teníamos interés por la política. A causa de la incesante persecución de cualquier discrepancia en Cuba hemos aprendido a defendernos, y también a nuestros seres queridos.

Mi esposo, Ángel Moya Acosta, está por cuarta vez en prisión desde que en 1999 manifestó abiertamente su oposición al gobierno, una actitud no muy frecuente entre los negros en Cuba.

La primera vez fue el 10 de diciembre de 1999, y lo liberaron en agosto del 2000, causa: Convocar y organizar un acto cívico en ocasión de cumplirse el 59 aniversario de la firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, fue acusado de desorden público e instigación a delinquir. Estuvo pendiente a juicio.

En la segunda ocasión fue arrestado el 4 de diciembre del 2000, encarcelado y sancionado el 14 de diciembre a un año de privación de libertad y 10 años de destierro de Ciudad Habana, por participar en una manifestación pacífica a favor de la libertad de los presos políticos, fue acusado de desacato y resistencia.

La tercera vez fue encarcelado el 27 de octubre del 2002 por organizar una reclamación colectiva al cuartel general del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE), cuando distribuían la Declaración Universal de los Derechos Humanos, públicamente en Ciudad Habana, ya que fue multado junto a otros opositores al gobierno, el 10 de octubre del 2002 por agentes del DSE. Cuando distribuían nuevamente la carta universal, fue acusado de desorden en la vía pública e instigación a delinquir, esta vez no fue sancionado y lo liberaron en enero del 2003.

Por última vez, o la cuarta ocasión, fue arrestado el 19 de marzo del 2003, sancionado y condenado a 20 años de privación de libertad, bajo la arbitraria Ley 88, mal llamada Ley de la soberanía e Independencia de Cuba.

Hasta entonces era un simple obrero, que ganaba 118 pesos, aproximadamente cinco dólares al mes, aunque debo decir que después de servir por un año y medio en Angola estaba menos convencido de la justeza de todo lo que el gobierno cubano estaba haciendo.

Agrego que mi esposo desde que comenzó a oponerse al gobierno de Cuba, lo hizo defendiendo y promoviendo la desobediencia civil pacífica contra las leyes arbitrarias vigentes que violan el derecho y la libertad de todos los cubanos.

Pudiera parecer que nada se puede hacer cuando un gobierno no respeta una declaración internacional que ha firmado, pero mi propia experiencia demuestra que hay algunas cosas por las que vale la pena luchar, entre ellas por la libertad de los presos políticos y que se conozca la situación de cada uno de ellos.

En diciembre del 2000, Moya fue sentenciado a un año de prisión y 10 años de destierro de la Habana, donde yo y nuestros hijos, Luis Ángel de nueve años y su hermano mayor Lienys, vivimos solos mientras Moya estuvo cumpliendo la sanción.

Moya estaba cumpliendo la sanción y yo protesté por el destierro. Traté de contactar a un abogado que me ayudara y como no había ninguno dispuesto, me leí el código penal y escribí a cuantos funcionarios se me ocurrió, y finalmente logré que el destierro fuera anulado.

En octubre del 2002 después de distribuir copia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Moya fue multado con 1500 pesos,- ni el salario de un año- y otra vez estando él en prisión, alegué que eso era injusto y la multa fue anulada.

Después que Moya fuera sentenciado a 20 años de prisión durante la ola represiva de marzo del 2003, me uní a otras esposas para seguir realizando nuestra protesta, pero continué mi propia lucha por la justicia.

Mi primera confrontación con los carceleros fue muy privada. En la Prisión Provincial de Holguín rechacé ante la Jefe de dicha cárcel, quitarme la ropa y hacer cuclillas delante de una guardia antes de entrar a una visita.

Me suspendieron la visita conyugal, pero después Moya, en un mensaje clandestino, me hizo saber que estaba orgulloso de mi actitud.

Mi segunda confrontación fue muy pública, Moya estaba sufriendo a causa de una hernia discal, necesitaba operación y a pesar de que me habían prometido llevarlo a un hospital, el régimen lo mantenía en una celda.

Esperé pacientemente durante dos meses y entonces me quejé ante el señor Fidel Castro. Después de entregar la queja fui para la salida de la oficina de Castro para esperar una respuesta. La hermana de Moya, pocas esposas de los presos políticos y algunos disidentes se unieron. Pienso que las autoridades tomadas por sorpresa, porque en Cuba tenemos muy poca tradición en desobediencia civil y toda una noche plantados simplemente no había ocurrido nunca antes.

Acampamos durante 41 horas en la Plaza de la Revolución, entonces a las 3 a.m., llegaron tres docenas de policías uniformados y de civil y nos forzaron a entrar en unos automóviles y nos sacaron de allí.

Pero logré mi propósito, Moya fue llevado al hospital. Cuando lo vi después de su operación, me dijo, que estaba orgulloso de mi actitud.
Recientemente cuando ocurrieron estas supuestas liberaciones, a presos políticos por razones de salud, Moya me dijo que no quería ser excarcelado por razones de salud, ya que él no debía estar preso.

Esto puede significar que Luis Ángel y Lienys, mis hijos, no tendrán a su padre por muchos años más, pero yo estoy orgullosa de la actitud de Moya.

Mi lucha es por la libertad de mi esposo y la de todos los presos políticos. Si algún día ponen en libertad a mi esposo continuaría apoyando a los familiares de los que quedan presos por razones políticas.

Berta Soler Fernández
Técnica en Microbiología

Preso de los 75 envió carta-respuesta al canciller cubano
Por Roberto Santana Rodríguez

25 de marzo de 2005

La Habana – www.PayoLibre.com – El preso político Ángel Moya Acosta respondió al discurso del canciller cubano Felipe Pérez Roque en la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra en carta entregada por su esposa, la señora Berta Soler Fernández, en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en la Habana, el pasado 22 de marzo.

Moya comienza su misiva citando textualmente palabras del canciller cubano:

"El pueblo cubano cree fervientemente en la libertad, la democracia y los derechos humanos. No hay en Cuba ni ha habido nunca en los 46 años de Revolución un solo desaparecido, ¡uno solo!. Que se presente el nombre de un torturado ¡uno solo!. Que se presente el nombre de un preso vejado por sus carceleros. En Cuba la prensa, la radio y la televisión son propiedad del pueblo y sirven a sus intereses".

"Señor, no pretendo recordarle y mucho menos informarle, sólo responder a lo referido por usted, soy cubano y vivo en Cuba y estoy preso por razones políticas y de conciencia”, dijo Moya en la misiva y se preguntó: "¿Dónde están las víctimas del remolcador 13 de marzo?

A continuación Moya refiere en carta lo que le ha sucedido en el tiempo que lleva preso, que califica como tratos inhumanos, crueles y degradantes: "El 16 de mayo de 2003 el jefe de la cárcel provincial de Holguín me obligó a desnudarme y ordenó me confinaran en celda de castigo, oscura, infectada de mosquitos, sucia y sin agua, me retiraron la ropa de cama y estuve allí por tres días, sin zapatos, esposado y a la vista de presos y carceleros".

Además Moya se refiere en la carta al hostigamiento sufrido junto a su familia por parte de militantes comunistas apoyados por miembros de las brigadas de respuesta rápida cuando los días 10 y 11 de diciembre de 1999 frente a su vivienda de calle 20 #2525 e/ 25 y 27, municipio Pedro Betancourt, en Matanzas, fue víctima de actos de repudio donde les fueron gritadas obscenidades en su contra y consignas pro gubernamentales.

"En Cuba la prensa, la radio y la televisión no son propiedad del pueblo como usted dice, son propiedad del partido comunista y responden a sus intereses, no a los del pueblo", dijo Moya en su respuesta al canciller en cuanto a lo dicho por este con respecto a los medios de difusión masiva en la isla.

Por último Moya, quien es el presidente del movimiento Libertad Democrática por Cuba y que se encuentra condenado a 20 años de prisión, afirmó que está en la cárcel por razones políticas: "mi delito es defender el derecho del pueblo cubano a la libertad plena, no asalté cuarteles, ni traicioné a mi pueblo y estoy convencido de que el pueblo cubano cree y ama la libertad, los derechos humanos y la democracia, sólo que esto usted no lo expresó, lleva 46 años sin disfrutar de estos derechos".


Responde prisionero de conciencia a declaraciones de canciller

LA HABANA, 24 de marzo (Beatriz del Carmen Pedroso / www.cubanet.org) - El prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta, de 40 años de edad y condenado a 20 durante la ola represiva de 2003, envió desde la cárcel una carta en respuesta a las declaraciones hechas por el canciller Felipe Pérez Roque en la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra Suiza.

Moya se encuentra recluido en la sala de penados del Hospital Militar Carlos J. Finlay reponiéndose de una cirugía practicada por hernia discal. Desde allí envió una carta que su esposa, Berta Soler Fernández, entregó en el ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba el 22 de marzo.

En carta, Moya al representante diplomático los desaparecidos del remolcador 13 de Marzo, asesinados en aguas cubanas el 13 de julio de 1994. En el hundimiento por parte de barcos cubanos se ahogaron más de 30 personas, entre ellas 20 niños, cuyo único delito era tratar de emigrar hacia los Estados Unidos buscando mejorías económicas o reunificación familiar.

El recluso también expresa en su carta las vejaciones a que fue sometido el 16 de mayo de 2003 cuando lo trasladaron desnudo y esposado a una celda de castigo. Hace referencia al trato cruel e inhumano infligido a sus familiares residentes en Pedro Betancourt en la provincia de Matanzas, donde elementos afines al gobierno lanzaron antorchas encendidas, huevos y todo tipo de ofensas el 10 y 11 de diciembre de 1999 en un acto de repudio.

Se recupera de cirugía prisionero de conciencia

LA HABANA, 10 de enero (Richard Roselló / www.cubanet.org) - Berta Soler, esposa del prisionero de conciencia Ángel Moya, quien se recupera en un hospital de la capital luego de ser operado de una hernia discal en octubre del pasado año, dijo que su esposo se encuentra en buen estado.

Moya, de 40 anos, permanece internado en un cuarto especial de la sala de ortopedia del referido hospital, donde es custodiado por cuatro oficiales del Departamento de Seguridad del Estado y acompañado de su esposa o de su cuñada, que se alternan cada cuatro días.

Ángel Moya es el presidente del Movimiento Liberación Democrática por Cuba y miembro del Consejo Nacional de Resistencia Cívica, y fue condenado a 13 años de prisión durante la ola represiva de 2003.

El disidente permaneció tras su condena en la cárcel Las Mangas, de la provincia Bayamo, al oriente del país, a cientos de kilómetros de su familia, que reside en la capital habanera.

Aquejado de fuertes dolores durante largos meses, Moya fue trasladado con urgencia al hospital Finlay el 7 de octubre pasado y operado días después luego de que su esposa Soler acampara en la Plaza de la Revolución (frente al Consejo de Estado y Ministros de Cuba) exigiendo al gobierno una mejor atención médica para su cónyuge.

Trasladan a un hospital al disidente Ángel Moya tras una insólita protesta en la Plaza de la Revolución

LA HABANA / 8 de Octubre del 2004
(EUROPA PRESS)

Las autoridades cubanas trasladaron ayer al disidente Ángel Moya desde la prisión donde cumple una condena de 20 años de cárcel a un hospital militar de La Habana, después una insólita protesta protagonizada por su esposa y un grupo de mujeres en la Plaza de la Revolución, disuelta ayer por agentes de la seguridad del Estado.

Moya, de 39 años y condenado a 20 años, fue trasladado desde la prisión Los Mangos, en la provincia de Granma, hasta el hospital militar 'Carlos J Finlay' de la capital, donde ha sido sometido a diversos análisis, cuyos resultados son estudiados por los médicos.

Berta Soler Fernández, esposa de Ángel Moya, decidió acampar el pasado martes en la Plaza de la Revolución de La Habana, símbolo del régimen de Fidel Castro, junto a otras nueve mujeres, para presionar a las autoridades para que trasladaran a Moya debido a su delicado estado de salud.

Soler explicó que se instaló en el lugar después de acudir al Consejo de Estado, cuya sede se encuentra muy cerca de la histórica plaza, para entregar una carta a Fidel Castro en la que exigía el traslado de su marido desde la prisión Los Mangos debido a la hernia discal que padece.

Payá denuncia abuso contra Berta Soler

(LA HABANA/CUBA/ 8 octubre/Puenteinfocubamiami.org)- A las tres de la madrugada de hoy, jueves 7 de Octubre, la señora Berta Soler , esposa del prisionero político Ángel Moya, fue desalojada por la fuera del Parque de Comunicaciones, lugar público contiguo a la Plaza de la Revolución, por numerosos agentes de la Seguridad del Estado.

Los agentes usaron la fuerza contra hombres y mujeres que pacíficamente estaban sentados en el parque, acompañando a Berta. Un oficial dijo que "no aceptarían presiones", refiriéndose a la decisión de ella, de quedarse en el parque hasta que le dieran respuesta de una petición que presentó ante el Consejo de Estado, para que su esposo sea llevado un hospital civil y operado de una hernia discal.

En la noche anterior, pude hablar durante más de una hora con la señora Berta Soler, allí en el parque en el que esperaba la mencionada respuesta. Berta me explicó que su esposo, según prescripción médica, debía ser operado desde hace tres meses y que ahora esta confinado en una celda en la prisión de Las mangas, en Gramma, casi inválido y sin la atención debida. Ella ha hecho repetidas peticiones sin resultados.

Debemos aclarar que su petición consiste solamente, en que su esposo, Ángel Moya sea atendido en un hospital civil y operado. Fui al parque en el que ella esperaba para acompañarle y darle mi apoyo y el de mi familia y compañeros. No hubo ninguna violación de la ley, ni alteración del orden, no expresión alguna de contenido político. Solamente esperaban en un lugar público, un parque, por la respuesta a una petición a la que tiene derecho constitucional.

La respuesta, consecuente con el trato cruel e inhumano que aplican a Ángel Moya y a otros prisioneros, fue el abuso y la fuerza bruta, la arrogancia y de paso pisotear una vez mas los pocos derechos legales que tienen los ciudadanos, pero que las autoridades violan sistemáticamente.

Denunciamos este desalojo cobarde y abusivo y reclamamos que se corresponda inmediatamente la demanda de Berta soler para salvar a su esposo de la crueldad.

Oswaldo José Payá Sardinas
Coordinador del Movimiento Cristiano Liberación
La Habana, 7 de Octubre del 2004

Esposa logra traslado de disidente preso a hospital y lo visita

(EFE) / La Habana / 7 de Octubre del 2004

Berta Soler logró su propósito de que su esposo, Angel Moya, uno de los 75 disidentes encarcelados en 2003, fuera trasladado a un hospital de La Habana, donde lo visitó hoy, tras la protesta que ella protagonizó en un parque de esta capital.

"Todo estaba a favor mío y tenía la esperanza de que el traslado se iba a producir", dijo Berta Soler a EFE al regreso de la visita a su esposo en el hospital militar Carlos J. Finlay. Soler entregó el martes una carta en la sede del Consejo de Estado, en La Habana, dirigida al presidente cubano, Fidel Castro, en la que pedía que su esposo fuera trasladado a un centro hospitalario de la capital para ser operado de una hernia discal.

Ese mismo día inició una protesta en un parque cercano a la sede gubernamental, donde estuvo acompañada por varias esposas de otros presos hasta la pasada madrugada cuando fueron desalojadas por las autoridades y conducidas a sus casas con la promesa de que en breve recibiría una respuesta a su petición.

Angel Moya, de 40 años, fue condenado a 20 años de cárcel junto a otros 74 disidentes en marzo-abril del año pasado, acusados de "atentar contra el Estado" cubano, y se encontraba recluido en una prisión de la provincia oriental de Granma.

El traslado de Moya a la sala de ortopedia del hospital habanero y la posibilidad de visitarlo hoy mismo le fue comunicada esta tarde a Soler por el jefe del Departamento de Atención a la Población del Consejo de Estado, René Montes de Oca, según refirió ella misma.

Pero la mujer afirmó que la impresión que recibió al verle hoy "fue terrible" porque "parece un viejito, está encorvadito y con muchos dolores en ambos pies". Soler dijo que su esposo llegó este jueves por la tarde al hospital y que autoridades de la seguridad del Estado le explicaron que será sometido a exámenes médicos y luego los especialistas se reunirán y decidirán sobre la operación a la que debe ser sometido.

En la visita, de más de una hora, estuvo acompañada de su cuñada, Lídice Moya, y le dijeron que se comunicarían con ella para informarle sobre el plan de visitas al hospital.

La mujer manifestó que preferiría que Moya sea operado en otro hospital como el ortopédico "Frank País", que está especializado, pero cree que habrá que esperar a los resultados de las evaluaciones médicas que comenzarán mañana viernes.

Desaloja la Seguridad del Estado a esposa del preso político Ángel Moya

LA HABANA, 7 de octubre (Roberto Santana Rodríguez / www.cubanet.org) - En la madrugada de hoy jueves, a las 3 y 35, se personaron tres agentes de la Seguridad del Estado (un hombre y dos mujeres) con teléfonos celulares en el parque de Comunicaciones, sito en la intersección de la avenida Independencia y la calle Aranguren, en el capitalino municipio Plaza, donde se encontraba plantada Berta Soler desde el martes a las 10 de la mañana, exigiendo el traslado temporal de su esposo Ángel Moya hacia La Habana, a fin de ser operado de la hernia discal que padece desde julio

"Le comunicaron que su caso ya se estaba tramitando, que debía esperar respuesta en su casa, que no aceptarían presiones", informó desde La Habana Adolfo Peraza Rico, miembro del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba (afiliado a la Fundación Andrei Sajarov), y agregó: "Berta le respondió que no se iría hasta que le trajeran a su esposo". Entonces se desató un operativo policial compuesta por alrededor de 60 agentes, entre hombres y mujeres con carros Lada del Ministerio del Interior y un microbús para desalojar a los nueve opositores presentes en el lugar: Berta, Lídice Moya (hermana de Ángel), Gisela Delgado Sablón (esposa de Héctor Palacios), Alejandrina García (periodista), Margarita (esposa del preso político Edel García), Carlos Menéndez (de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional), Jesús Gómez (Movimiento Liberal Cubano en Provincia Habana) y Julio Alberto La Rosa, del Partido Ortodoxo.

Según Gisela Delgado, a las mujeres las condujeron directamente a sus casas en los autos Lada, y a los hombres los llevaron al ministerio de Comunicaciones, aledaño al parque, para levantarles actas de advertencias y amenazarlos porque se estaban reuniendo con personas con antecedentes penales. Luego fueron trasladados a su domicilio.

"Hoy jueves, a las 8 y treinta de la mañana fui al parquecito y observé un fuerte operativo en el lugar. Me pidieron el carné de identidad y me llevaron de vuelta a casa, luego de decirme que aquello había terminado, que no fuera más por allí", concluyó Adolfo Peraza Rico.

(N. de la R). Horas después de haber sido desalojada del parque por la policía política, las autoridades notificaron a Berta Soler que su esposo, Angel Moya, había sido trasladado a un hospital de la capìtal, y que le permitirían verlo por espacio de una hora.

Esposa de disidente instala protesta en un parque habanero
Vanessa Arrington
Associated Press

LA HABANA / 5 de Octubre del 2004

- Un grupo de esposas de disidentes cubanos encarcelados iniciaron una protesta el martes para exigir que el marido de una de ellas sea trasladado en un hospital civil.

Berta Soler Fernández se instaló en un parque ubicado frente a la Plaza de la Revolución con alimentos, agua y una litera.

"Voy a esperar aquí hasta que vea a mi esposo con mis propios ojos o hasta que me arresten", afirmó Soler a la AP. "Día y noche", agregó la mujer, casada con Ángel Moya Acosta, sentenciado a 20 años de cárcel.

Acompañan a Soler otras cinco mujeres, cuyos esposos, hermanos o hijos fueron enjuiciados en abril del 2003, durante una redada que llevó a la cárcel a 75 activistas.

Considerados "mercenarios" por el gobierno cubano, fueron sentenciados a penas de hasta 28 años de prisión.

Funcionarios de esa nación y los propios inculpados alegaron inocencia.

Este tipo de protesta no son comunes en la isla aunque las esposas de los disidentes ya realizaron marchas, ayunos y escribieron cartas a intelectuales y personalidades del mundo para reclamar la libertad de los disidentes.

Soler explicó que su esposo padece de una hernia de disco y sufre mucho en la cárcel de la provincia de Granma, al oriente de la isla, donde se encuentra.

"He estado pidiendo un traslado temporal a un hospital civil de La Habana donde yo pueda cuidarlo", explicó Soler.

Agregó que el 10 de agosto las autoridades le avisaron que su esposo podría seguir un tratamiento médico en la capital.

Pero pasaron 55 días y el activista sigue en la prisión de Granma.

"He sido engañada", afirmó Soler.

El martes en la mañana, Soler entregó una carta a la oficina de atención al público del Consejo de Estado de Cuba encabezado por el presidente Fidel Castro.

"Creo que es el único (Castro) que pueda autorizar el traslado", señaló Soler.

Las demás mujeres, todas vestidas de blanco, que acompañan las demandas de Soler y también protestan contra las condiciones de encarcelamiento de los disidentes.

"Por favor, el mundo democrático, que le exija al doctor Fidel Castro que liberen" a estas personas, dijo Dolia Leal, esposa de Néstor Aguilar sentenciado a 13 años de cárcel.

En días pasados, siete disidentes fueron excarcelados debido a sus problemas de salud.

No hubo hasta el momento ninguna reacción a la protesta por parte del gobierno cubano.

Un grupo de mujeres pide la liberación de un disidente en la Plaza de la Revolución de La Habana
Europa Press / La Habana / 5 de Octubre de 2004

Un grupo de mujeres irrumpió hoy en la Plaza de la Revolución de La Habana, símbolo del régimen de Fidel Castro, para exigir la puesta en libertad del disidente Ángel Moya, condenado a 20 años de prisión, y cuyo estado de salud preocupa a sus familiares y amigos.

Angel Moya, de 39 años, es uno de los disidentes que fue detenido en marzo de 2003 junto a otros 75 opositores durante la peor ola represiva contra la disidencia lanzada por el régimen en la isla, y sancionado a 20 años de cárcel tras ser sometido a juicio sumario.

La esposa del disidente llegó a la histórica plaza acompañada de otras mujeres, donde anunció que quiere entregar una carta al presidente Fidel Castro para pedir la libertad de Moya y su traslado a un hospital civil para ser intervenido de una hernia discal.

"El ya no puede caminar, vive tirado en un camastro en la cárcel de Los Mangos, en la provincia de Granma (800 kilómetros al este de La Habana)", advirtió Berta Soler Fernández en declaraciones a la agencia France Presse.

La esposa del disidente se dirigió al Consejo de Estado, máximo órgano ejecutivo del país, que está ubicado frente a la Plaza, para entregar su misiva, vigilada de cerca por agentes de la seguridad -uniformados y de civil-, que no intervinieron en ningún momento.

Aunque Berta Soler Fernández fue interrogada brevemente a su llegada a la entrada principal de la sede del Consejo de Estado, finalmente le fue permitido el acceso, según pudo constatar France Presse.

Prisionero político enfermo
12/06/2004
Por Saylí Navarro/ Patria

Santa Clara (www.nuevaprensa.com) 10 de junio- En llamada telefónica efectuada el pasado lunes desde la prisión de Bayamo, el prisionero político Ángel Moya Acosta, informa acerca de su enfermedad.

Desde hace unos años padece de crisis de siastalgia, que luego de su arbitrario encarcelamiento y las condiciones de vida infrahumanas que sufre, más la escasa o casi nula asistencia médica, fue empeorando cada día más la situación de su salud física.

La pasada semana, Moya Acosta fue llevado al Hospital Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo, donde después de unas investigaciones médicas llegaron al diagnóstico de su patología: una hernia discal.

Los médicos le comunicaron al reo una posible operación quirúrgica después del 23 del mes en curso. Familiares y hermanos de lucha están muy preocupados con la operación y su recuperación, ya que como mínimo son tres meses con atención y tratamiento especial.

Ángel Moya es el presidente del Movimiento por la Libertad Democrática de Cuba y cumple sanción de 20 años de privación de libertad en la Prisión de Las Mangas, en la provincia Granma.

©Nueva Prensa Cubana / Reportó desde Santa Clara Saylí Navarro / Patria.

"No hay pacto con el tirano", expresa prisionero de conciencia

LA HABANA, 30 de septiembre (www.cubanet.org) - El prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta, presidente de Libertad y Democracia para Cuba y miembro del núcleo fundador del Consejo Nacional de Resistencia Cívica dio a conocer su posición y la del resto de sus compañeros de cautiverio en una carta enviada desde la prisión provincial de Holguín.

La misiva, fechada el 27 de agosto, está dirigida a Yusimí del Castillo y fue dada a conocer por Berta Soler, esposa de Ángel Moya. En ella, Moya refiere que comparte cautiverio con seis hermanos: Iván Hernández Carillo, opositor sancionado a 25 años de reclusión; Antonio Díaz Sánchez, opositor sancionado a 20 años; Mario Mayo Hernández, periodista sancionado a 20 años, Arnaldo Lauzirique Ramos, economista sancionado a 18 años; Juan Adolfo Fernández Sainz, periodista sancionado a 15 años y Alfredo Batista Reyes, opositor sancionado a 15 años.

Angel Moya, quien a su vez extingue una sanción de 20 años, expone en su misiva que el 25 de agosto concluyó una huelga de hambre iniciada el día 15 de ese mes por el prisionero de conciencia Mario Mayo Hernández y secundada de forma inmediata por el resto de sus compañeros de confinamiento. La conclusión de la huelga se produjo al satisfacer las autoridades las demandas presentadas por los huelguistas. Estas demandas fueron atención médica especializada y dieta adecuada para Mario Mayo Hernández. La huelga se extendió por espacio de 10 días.

En otro fragmento relata la protesta escenificada por los prisioneros políticos el día 13 de agosto. Ese día, aniversario de cumpleaños de Castro, los prisioneros lanzaron las bandejas con la comida por las ventanas y durante 40 minutos corearon consignas que expresaron: "Cuba sin Castro" y "Abajo el tirano Fidel Castro". En la misiva se aclara que el pasado 25 de julio se efectuó una protesta similar.

El opositor rinde también tributo a las mujeres que de una u otra forma participan en la lucha contra la dictadura castrista. Moya enaltece el valor y la dedicación de las esposas, madres, hermanas y demás mujeres que se han impuesto con coraje y ternura a la maquinaria represiva del régimen, y afirma: "...quisieran muchos hombres en Cuba tener ese valor y dedicación de ustedes. El día que lo tengan, entonces Cuba será libre más rápido".

El optimismo y la moral de los luchadores por la libertad encarcelados se pone de manifiesto cuando Moya relata cómo durante el viaje realizado desde La Habana hasta la zona oriental de la Isla, y que fue realizado en un incómodo ómnibus-jaula, los custodios de la policía política estaban impresionados por el optimismo de estos prisioneros sancionados a largas condenas. Ellos, con inexplicable alegría hablaban sobre el fin inmediato del régimen castrista.

Para concluir, Moya expresó: "No hay pacto con el tirano". Quizás esta afirmación sea la adecuada para resumir los presupuestos morales que asisten tanto a Moya Acosta como al resto de sus compañeros de cautiverio e ideas.


CARTA ABIERTA A LOURDES PÉREZ NAVARRO
13/07/2003

Prisión Provincial de Holguín, 23 de junio de 2003

A Lourdes Pérez Navarro
Periódico Granma/ Comunicadora:

Con detenida atención hemos leído el artículo que firmado por usted publicó Granma en primera plana del pasado sábado 21 de junio, referido a los castigos y torturas en las prisiones. El tema nos toca muy de cerca, pues los firmantes de esta misiva somos prisioneros de conciencia confinados en la Prisión Provincial de Holguín, donde en apenas dos meses hemos sufrido "castigos adicionales" y "torturas psicológicas" por parte de las autoridades penitenciarias, incluida la Seguridad del Estado.

¿Quién va a castigar con severas sanciones a los funcionarios delincuentes que adoptaron el castigo como vía de sufrimiento innecesario mediante la tortura física y psicológica que se cometió contra el prisionero de conciencia Ángel Moya Acosta, quien fuera conducido el pasado 16 de mayo desnudo, descalzo y esposado desde la oficina del capitán Pérez Pena, Jefe de este centro penitenciario, hasta las celdas de castigo a la vista de funcionarios y reclusos en un tramo de unos 300 metros? Angel Moya camino desnudo y descalzo y además sin colchón, durmiendo sobre una tabla tres días hasta el 19 de mayo en una antihigiénica celda.

El personal médico y paramédico de guardia esos días conoció y presenció los hechos en cómplice silencio, olvidando su primer deber ético de evitar el sufrimiento humano en cualquiera de sus manifestaciones. Nosotros le estamos sirviendo de fuentes vivas, susceptibles de comprobación, para una segunda parte de su artículo. El dramático hecho de la pequeña Lázara Massiel Díaz Sánchez podría servirle para demostrar al mundo que en Cuba sí se violan los Derechos Humanos, La convención Interamericana para prevenir y sancionar la tortura, adaptada por la OEA en 1985, la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Massiel Díaz, con sólo 4 años de edad, y después de recorrer más de 700 kilómetros desde La Habana hasta Holguín, no pudo ver a su padre, el prisionero de conciencia Antonio Ramón Díaz Sánchez por decisión de las autoridades del penal el pasado 3 de junio. ¿Qué pensaría José Martí, autor de La Edad de Oro, de este acto de sabotaje? Agregamos que igual suerte corrieron ese día los familiares de los demás presos de conciencia (ilegible) de mayor severidad (ilegible) jergón para dormir, alejado de nuestras familias intencionalmente, con pésimas condiciones de alimentación, con visitas familiares cada tres meses y con limitaciones en la cantidad de alimentos que pueden traernos nuestro familiares, censurada nuestra correspondencia y bajo un trato discriminatorio e inhumano.

Hemos recibido amenazas del jefe del penal de que nos pueden suspender visitas familiares, negarnos los alimentos que nos traen estos, prohibirnos las llamadas por teléfonos y limitarnos la tramitación de nuestra correspondencia.

Creemos que es suficiente. Tal vez a usted le permitan visitarnos. Trate de publicar sobre este caso que le queda más cerca.

Sin más, con dignidad y decoro:

Iván Hernández Carrillo, periodista independiente
Ángel Moya Acosta, opositor político
Antonio Ramón Díaz Sánchez, opositor político, Movimiento Cristiano Liberación
Mario Enrique Mayo Hernández, periodista independiente
Arnaldo Ramos Lauzurique, economista independiente
Juan Adolfo Fernández Saínz, periodista independiente
Alfredo Rodolfo Domínguez Batista, opositor político


Aíslan dentro de la prisión a opositores pacíficos y periodistas independientes

HOLGUÍN, 1 de junio (www.cubanet.org) - A los opositores pacíficos y periodistas independientes condenados a largas penas de cárcel el pasado mes de abril, confinados en la cárcel provincial de Holguín, a cientos de kilómetros de sus domicilios, Ángel Moya Acosta, Antonio Díaz Sánchez, Arnaldo Ramos Lauzerique, Iván Hernández Carrillo, Alfredo A. Domínguez y Mario Enrique Mayo, les fue impuesto un régimen especial de mayor severidad el pasado 15 de mayo cuando la compañía #3 donde se encontraban recluidos fue desalojada y separados los siete disidentes, quedando en solitario, con celdas vacías de por medio.

Además, se les informó a los familiares de los reclusos que las visitas se realizarían cada cuatro meses y los pabellones conyugales cada seis, por espacio de un año, y que según el comportamiento de los opositores podría cambiarse la medida.


Aparatoso despliegue policial en juicio contra Biscet

LA HABANA, 7 de abril (Ernesto Roque / www.cubanet.org) - De aparatoso puede calificarse el despliegue policial realizado desde horas tempranas de este lunes por fuerzas combinadas del ministerio del Interior en los alrededores del tribunal donde se celebraba juicio contra los opositores pacíficos Oscar Elías Biscet, Orlando Fundora y Ángel Moya.

Vecinos cercanos al tribunal de 10 de Octubre y fuentes de la disidencia interna informaron que las calles Juan Delgado, Carmen, Goicuría, Destrampes y Vista Alegre fueron cerradas al tránsito.

"Cuatro manzanas fueron rodeadas y no se permitía a ningún auto estacionar en los alrededores ni a ningún transeúnte detenerse en el lugar", señaló una vecina.

Los opositores Virgilio Marante Guelmes y Sergio Pérez Hierro, entre otros, fueron expulsados del lugar por un agente que dijo llamarse Yank, quien les dijo: "Retírense del lugar, nosotros le diremos a los familiares que ustedes estuvieron aquí".

Según Marante Guelmes, en una de las esquinas se encontraban 40 personas vestidos con los uniformes de inspectores de Salud Pública con ropa y maletas nuevas, lo que hace presumir se trataba de mientras de las Brigadas de Respuesta Rápida. A las 3:45 de la tarde se mantenía el operativo.

Mientras se celebraba el juicio contra los opositores pacíficos se conoció telefónicamente que había fallecido Nomidia Acosta, madre de unos de los encausados, Angel Moya, del Consejo de Resistencia Cívica en Pedro Betancourt. La señora Acosta se encontraba enferma y falleció producto de una isquemia cerebral. La información fue suministrada por Josefa López Peña, miembro del Movimiento Independiente Acción Alternativa y esposa del opositor pacífico Miguel Sigler Amaya.


Enjuiciado Oscar Elías Biscet

LA HABANA, 6 de abril (Fara Armenteros, UPECI / www.cubanet.org) - Los juicios que el gobierno cubano sigue a periodistas independientes y opositores pacíficos continúan efectuándose en todo el país.

Para este domingo estaba fijado el juicio contra el doctor Oscar Elías Biscet, Ángel Moya Acosta y Orlando Fundora, en el Tribunal Popular de 10 de Octubre.

Los familiares de los periodistas independientes y activistas juzgados el jueves 3 y viernes 4 recibirán las conclusiones en las primeras horas de este lunes. A partir de ese momento, se les ha dicho que tienen 72 horas para presentar recurso de casación.